"Novedad. Cosa nueva y no acostumbrada. Suele ser peligrosa por traer consigo mudança de uso antiguo" (SEBASTIÁN DE COVARRUBIAS) 1539-1613


miércoles, noviembre 25, 2009

Un súper volcán estuvo a punto de extinguir a la especie humana

Un nuevo estudio geológico proporciona «evidencias incuestionables» de que una «súper erupción» volcánica en la isla de Toba, en Sumatra, fue la responsable hace 73.000 años de la deforestación de la mayor parte de la India central, a casi 6.000 km. de distancia del catastrófico acontecimiento. Y también, de paso, de llevar hasta el borde mismo de la extinción a los antepasados de los humanos modernos.

El súper volcán eyectó a la atmósfera una cantidad inusitada de cenizas (los cálculos indican que fueron unos 800 km. cúbicos) y dejó un cráter (que hoy es el mayor lago volcánico del mundo) de cien km. de largo y 35 de ancho (en la imagen). Cenizas procedentes de esa gigantesca erupción han sido encontradas a miles de km. de distancia en la India, en el Océano Índico, en la Bahía de Bengala y en el Mar del Sur de China.

La acción combinada de la ceniza lanzada por el volcán (que actuó de filtro para la luz solar) junto a la gran cantidad de gases de azufre emitidos, tuvo el efecto de bloquear los rayos solares durante por lo menos seis años, dando lugar a una «edad de hielo instantánea» que, según los análisis realizados en muestras de hielo de Groenlandia, duró por lo menos 1.800 años.

16 GRADOS MENOS

Durante esta improvisada glaciación, las temperaturas descendieron, como media, cerca de 16 grados, asegura el profesor Stanley Ambrose, de la Universidad de Illinois, que ha liderado la investigación junto a Amrtin A. J. Williams, de la Universidad australiana de Adelaide, el científico que, en 1980, descubrió en la India una capa de ceniza volcánica procedente de Toba.

Sin embargo, desde entonces los efectos climáticos causados por la titánica erupción han sido objeto de controversia entre los científicos. Algunos han postulado que fue precisamente ese episodio el que colocó a la Humanidad al borde mismo de la extinción hace entre 50.000 y 100.000 años. La escasa diversidad genética de la que hacen gala los humanos actuales es, de por sí, una prueba de que durante ese periodo nuestra especie estuvo a punto de desaparecer.

Para superar el obstáculo que suponen las escasas pruebas directas de los efectos del Toba, los investigadores llevaron a cabo dos líneas de investigación: por un lado analizaron pólenes procedentes de muestras marinas obtenidas en la Bahía de Bengala y que incluían restos de cenizas procedentes de la erupción del Toba; y después buscaron y midieron, en tres zonas de la India diferentes, las concentraciones de isótopos de carbono en las capas de terreno situadas inmediatamente por encima y por debajo de la que contenía las cenizas.

Los isótopos de carbono son un fiel reflejo del tipo de vegetación que existe en un lugar y tiempo dados. Las zonas con bosques más densos dejan huellas de carbono muy diferentes a las más áridas o a las que corresponden a terrenos con hierbas y matorrales.

CAMBIO DE VEGETACIÓN

Los datos obtenidos de ambas líneas de investigación revelan un brusco cambio en la vegetación de la India inmediatamente después de la erupción de Toba. Un cambio que va de las frondosas arboledas de bosques y selvas propias de las zonas húmedas a las especies vegetales propias de las regiones más áridas y secas. Y ese cambio, además, permanece por lo menos hasta mil años después de la «súper erupción».

«Se trata de una prueba indiscutible de que el Toba causó la deforestación de los trópicos durante un largo periodo de tiempo», asegura Ambrose. «Y ese desastre pudo forzar a los antepasados del hombre moderno a adoptar nuevas estrategias de cooperación para sobrevivir, lo que eventualmente les permitió después reemplazar a los neandertales y a otras especies arcaicas».
José Manuel Nieves

Vía: ABC, 25/11/09
F:http://www.abc.es/20091124/ciencia-tecnologia-ciencias-tierra-vulcanologia/super-volcan-estuvo-punto-200911241016.html

sábado, noviembre 21, 2009

Enfermas de hongos

La mayoría de las palmeras canarias están enfermas a causa de los hongos.
El 90 % de las 5.000 palmeras canarias inspeccionadas este año por la empresa pública autonómica Gesplan tiene alguna afección producida por los hongos. Se trata de la mancha del alquitrán y la mancha foliar, que cubren la hoja de la palmera y no la deja transpirar. Así lo manifestó ayer en la I Conferencia Internacional de la Palmera Canaria el técnico de GesPlan, José Ramón Docoito Díaz, en su charla Medidas preventivas en los palmerales naturales de Canarias.

Las islas más afectadas por las enfermedades de las manchas foliar y del alquitrán son Fuerteventura y La Gomera, ya que casi todas las palmeras inspeccionadas las padecen, mientras que en Gran Canaria la mancha del alquirán afecta al 65 % de las palmeras naturales y al 80 % la mancha foliar. En medio están las islas de La Palma y Tenerife.

"Los hongos se van metiendo dentro de la planta y la van asfixiando. La hoja va perdiendo color, la planta deja de tener productividad, deja de hacer la fotosíntesis y al final se va muriendo", señaló. Asimismo, Docoito indicó que "las palmeras están sometidas a un fuerte estrés", al no aprovechar las aguas que perdían las acequias y no cultivarse la tierra. "Ahora las aguas están canalizadas, lo que ha evitado la pérdida del agua y ha producido un estrés terrible, porque tienen menos agua y la tierra les aporta menos nutrientes, como el estiércol". "Eso hace que la palmera se sienta un poco debilitada y tenga enfermedades", dijo Docoito.

El técnico de GesPlan indicó que las medidas de prevención pasan por la educación a los agentes para que desinfecten las herramientas antes de podar y la vigilancia para evitar posibles focos, procurando que los palmerales se reproduzcan solos.
ANTONIO QUINTANA

Vía: La Provincia, 20/11/09

F:http://www.laprovincia.es/gran-canaria/2009/11/21/enfermas-hongos/270406.html

viernes, noviembre 20, 2009

Los árboles más longevos del mundo crecen más desde 1950

El cambio climático está cambiando la vida de los animales y las plantas. Esto es lo que le está pasando al milenario pino bristlecone (pino de piña de erizo o Pinus longaeva), el más longevo de la Tierra. El aumento de las temperaturas a elevadas altitudes ha potenciado su crecimiento a partir de 1950 según el trabajo de la Universidad de Arizona publicada en el último número de Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los resultados de este estudio muestran que los pinos más próximos a la línea de los árboles (una línea imaginaria en las alturas de las montañas a partir de la cual no crecen) en distintas localizaciones geográficas, tienen durante el periodo 1951 a 2000 los anillos de crecimiento anuales con un ancho superior al que se produjo en los anteriores 3.700 años. Las temperaturas regionales se han incrementado, particularmente a elevadas altitudes, durante el mismo periodo de 50 años.

Este fenómeno es algo único en varios milenios y está relacionado específicamente con el cambio en la línea de vegetación, dice Matthew W. Salzer, científico del Laboratorio de Investigación en Anillos de Árboles de la Universidad de Arizona.

El Pinus longaeva vive durante miles de años en las altas laderas de montañas, entre los 2.500 y 3.500 metros de altitud, en terrenos secos y azotados por el viento. El ejemplar más antiguo, de casi 5.000 años de vida, se encuentra en las White Mountains de California. Esta especie es comúnmente utilizada para la calibración de los sistemas de datación por carbono. Los científicos recogieron y analizaron muestras de anillos de este tipo de pinos, localizados en tres rangos de altitud de montañas del este de California y Nevada, en lugares que se encuentran separados cientos de kilómetros.

Solamente los ejemplares que crecían a unos 150 metros de la línea de crecimiento, a unos 3.300 metros de altitud, mostraron un repentino aumento en la velocidad de desarrollo. Resulta que a 3.100 metros de altitud, 220 metros por debajo, se podía encontrar la misma especie de árbol, pero estos últimos ejemplares no mostraban la misma anchura de crecimiento. A las mayores elevaciones, las frías temperaturas durante buena parte del año y la extrema sequía durante el verano limitan el crecimiento de los árboles, mientras que en altitudes más bajas el límite lo pone la humedad más que la temperatura, dicen los investigadores.

La elevada longevidad y la excelente preservación de los troncos, incluso de los árboles muertos más viejos, han permitido que algunos científicos reconstruyan el clima regional durante 8.000 años utilizando los registros de anillos de pino de piña de erizo. El rápido crecimiento de tres especies de pino a altitudes próximas a la línea de los árboles había sido observado hace más de 25 años por anteriores investigadores de la Universidad de Arizona. Debido a que a mayor altitud el crecimiento de los árboles se ve limitado por las temperaturas más bajas, "significaba que se ha producido un cierto cambio ambiental que les afectó en su capacidad de producir madera", añade Malcom K. Hughes, coautor del estudio y especialista en dendrocronología.

Los científicos estudiaron los registros antiguos y también obtuvieron nuevos datos de otros ejemplares de pino de piña de erizo, y analizaron la anchura media y mediana de 20.000 anillos de árbol en bloques de 50 años, comenzando por la última mitad del siglo XX, y retrocedieron en el tiempo hasta el año 2650 antes de Cristo. Es decir, analizaron un periodo de 4.650 años.

Vía: El País, 17/11/09

F:http://www.elpais.com/articulo/sociedad/arboles/longevos/mundo/crecen/1950/elpepusoccie/20091117elpepusoc_17/Tes

jueves, noviembre 19, 2009

La Universidad Pública de Navarra construye el primer mapa de los extremos cromosómicos en un hongo superior

La doctora en biología por la UPNA Gúmer Pérez Garrido ha estudiado y descrito por primera vez cómo se organizan los telómeros y las secuencias adyacentes en la seta ostra (Pleurotus ostreatus) en su tesis doctoral, «Organización de las regiones teloméricas y subteloméricas del basidiomiceto Pleurotus ostreatus». El objetivo ha sido saber más acerca de cómo se organiza el material genético en este tipo de hongos y compararlo con el de otros organismos. De hecho, la secuencia de los telómeros de P. ostreatus es idéntica a la de los telómeros humanos.

Los cromosomas (almacenes de la información genética en las células) tienen en sus extremos unas estructuras especiales denominadas telómeros, cuyo tamaño e integridad es esencial para la supervivencia de la célula. En todas las células de organismos superiores (incluyendo las humanas) el tamaño de los telómeros va reduciéndose en cada ciclo de división, hasta llegar a alcanzar un tamaño mínimo que desencadena la muerte de la célula y contribuye al envejecimiento del organismo. Por lo tanto, la longitud de los telómeros es algo así como la parte superior de un reloj de arena de la vida celular. Reloj tan conservado que compartimos los humanos con organismos tan distantes evolutivamente como son los hongos.

La seta ostra es, junto al champiñón, la seta cultivada con mayor producción y consumo mundial. Así mismo, este hongo tiene gran interés biotecnológico por su capacidad de producir enzimas y de degradar residuos industriales y agrícolas. En los últimos 10 años, los trabajos del Grupo de Investigación de Genética y Microbiología (GIGM), financiados por proyectos del Plan Nacional de Investigación, han convertido a la seta ostra en un sistema modelo para el estudio de este tipo de hongos, lo que ha llevado a que sea P. ostreatus el primer hongo comestible cuyo genoma ha sido secuenciado en un proyecto conjunto entre el grupo de la Universidad Pública de Navarra, que actúa como coordinador, y el Joint Genome Institute del Departamento de Energía de los Estados Unidos de América y en el que participan más de 20 laboratorios de todo el mundo.

Los tienen una función que cobra especial relevancia en los procesos tumorales y en el envejecimiento: En circunstancias normales, cuando las células envejecen el ADN telomérico se va acortando; llega un momento en el que las células ya no pueden dividirse y, entonces, se desencadenan una serie de respuestas que conducen a la muerte celular. Sin embargo, las células tumorales se caracterizan porque se dividen indefinidamente. Poder evitar la división indefinida de estas células cancerígenas sería perfecto y, de hecho, muchos de los estudios que se realizan en la actualidad van por ese camino.

Los resultados más relevantes del estudio de los telómeros de la seta ostra han sido los siguientes. En primer lugar, se ha observado que estas secuencias son idénticas a las humanas y que están repetidas entre 25 y 150 veces. No se sabía nada de los telómeros de este basidiomiceto, P. ostreatus, y han tenido que ver cómo se han localizado y aislado las secuencias teloméricas en los humanos para tratar de secuenciar las de este hongo. Teniendo el molde de cómo eran las secuencias en humanos, han descubierto que en P. ostreatus es similar.

En segundo lugar, se ha observado que en las regiones adyacentes a los telómeros del hongo, que son más complejas, dinámicas y variables que los mismos telómeros, se encuentran genes similares a los descritos en otros organismos superiores, incluyendo algunos asociados a enfermedades con envejecimiento prematuro como es el síndrome de Werner humano.

Y, por último, se ha comprobado que en las regiones adyacentes a los telómeros se encuentran genes que participan de manera específica en el tipo de vida del hongo (genes de lacasas que codifican enzimas degradadoras de la lignina, lo que es esencial para la biología de este hongo de podredumbre blanca de la madera). La presencia de estos genes específicos de tipo de vida en las variables regiones adyacentes a los telómeros puede explicar la capacidad de adaptación de los organismos a diferentes ambientes y ayudar a entender los procesos evolutivos.

Los resultados obtenidos en esta tesis doctoral son los primeros descritos en este tipo de material y permitirán avanzar en los programas de mejora genética de setas comestibles y en el estudio de la genómica comparada de hongos y de organismos superiores.

Vía: Basque Research 19/11/09

F:http://www.basqueresearch.com/berria_irakurri.asp?Berri_Kod=2456&hizk=G

lunes, noviembre 16, 2009

Un Sáhara más húmedo permitió al hombre primitivo salir de África

Las migraciones de los hombres primitivos desde África hacia otros continentes fueron facilitadas por cambios climáticos que convirtieron el Sáhara en una región mucho más húmeda que en la actualidad, según un nuevo estudio a cargo de científicos neerlandeses y alemanes. El trabajo, publicado en la edición digital de Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), también sugiere que dichos cambios se debieron a alteraciones en la intensidad de una importante corriente que recorre el Océano Atlántico.

El Sáhara no siempre ha sido el desierto que es hoy en día; investigaciones anteriores han revelado que hace alrededor de 10.000 años, en una época denominada Período Húmedo Africano (PHA), esta región estaba cubierta por bosques, praderas y lagos y habitada por humanos. Pero cuando concluyó el PHA, hace alrededor de 5.500 años, el Sáhara volvió a convertirse en un desierto.

En el estudio referido, científicos del Real Instituto de Investigación Marina de los Países Bajos (NIOZ) y de la Universidad de Bremen (Alemania) estudiaron sedimentos extraídos del fondo marino próximo a las costas occidentales de África para investigar cómo ha cambiado el medio ambiente del Sáhara en los últimos 200.000 años. En las regiones del Sáhara y el Sahel soplan fuertes vientos que transportan polvo hasta el Atlántico. Este polvo acaba hundiéndose hasta el lecho marino, donde va acumulándose y, con el paso de los milenios, forma estratos.

El polvo está mezclado con ceras cuticulares procedentes de hojas de plantas que también van a parar a las capas sedimentarias, donde se conservan en buen estado durante millones de años. La composición química de los árboles, arbustos y hierbas que crecen en el Sáhara cuando éste es más húmedo es distinta de la de las hierbas y juncias que pueblan la región cuando su clima es más desértico. Al estudiar la composición química de dichas ceras, los investigadores lograron determinar los períodos de sequía y humedad del Sáhara.

Concretamente, sus análisis revelaron la existencia de tres períodos en los últimos doscientos milenios en los que el Sáhara estuvo cubierto de árboles y, por consiguiente, debió de constituir un medio húmedo. El primer período, hace entre 120.000 y 110.000 años, coincide a grandes rasgos con la dispersión de los seres humanos modernos, desde el punto de vista anatómico, desde África hacia el suroeste asiático y Europa hace entre 130.000 y 100.000 años. Por consiguiente, este estudio refuerza la teoría de que el Sáhara podría haber sido la ruta de salida de África para los seres humanos primitivos.

El segundo período húmedo se prolongó aproximadamente entre hace 50.000 y 45.000 años, y también coincide con otra ola de migración desde África que se calcula que tuvo lugar entre hace 60.000 y 40.000 años. También se han hallado indicios de una posible ola de migración de vuelta a África desde el suroeste asiático alrededor de esta época.

El tercer período húmedo se produjo entre hace 10.000 y 8.000 años, época en la que se sabe que el Sáhara estaba habitado por poblaciones humanas.

Los investigadores también trataron de averiguar las causas de estos drásticos cambios en el medio ambiente del Sáhara. Para ello estudiaron la composición química de los caparazones de unos animales diminutos llamados foraminíferos que también quedaron atrapados en los sedimentos marinos ya mencionados. La composición de los caparazones está relacionada con la composición química de las profundidades del océano en las que habitan estas criaturas diminutas.

Un factor clave en el clima sahariano es un importante sistema de corrientes denominado Circulación Meridional de Retorno del Atlántico («Atlantic Meridional Overturning Circulation» o AMOC), por cuyas capas superficiales se transportan aguas cálidas en dirección norte, hacia el Ártico, mientras que por las profundidades oceánicas lleva agua fría hacia el sur. La fuerza de este sistema de corrientes varía con el tiempo.

Los científicos descubrieron que, cuando la AMOC era más débil, el norte de África era más seco. Los investigadores atribuyen el debilitamiento de la AMOC a un mayor aporte de agua dulce en la región ártica del Atlántico. Cuando la AMOC es más débil, la temperatura de la superficie oceánica en el Atlántico Norte disminuye, los vientos alisios cobran fuerza y esto, unido al movimiento de masas de aire frío desde latitudes altas hacia los trópicos, desplaza las lluvias monzónicas del norte de África hacia el sur, lo que provoca condiciones más áridas en el Sáhara.

«Nuestros resultados sugieren que los cambios en la AMOC influyeron en el clima del norte de África y que, en algunos periodos, ayudaron a crear condiciones más propicias en la zona central del Sáhara/Sahel, lo que permitió que los humanos atravesaran esta región habitualmente tan inhóspita», concluyen los autores.

Vía: Cordis 12/11/09
F:http://cordis.europa.eu/fetch?CALLER=ES_NEWS&ACTION=D&SESSION=&RCN=31461

La mano y la pelota: Así resisten las plantas la sequía

De forma parecida a la adrenalina en los humanos, el acido abscísico (ABA) es la hormona del estrés en las plantas, la que circula por ellas y dicta la respuesta a situaciones como la sequía. Esto se sabía, pero no cómo funciona. La clave ha resultado estar en la estructura de una proteína llamada PYR1 y cómo interactúa con la hormona. Es como una mano que recoge una pelota, han hallado científicos del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) en Grenoble, Francia, y del Consejo Superior de Investigaciones Cientificas (CSIC) en Valencia. El estudio, que se publica en la revista Nature, indica nuevos caminos para aumentar la resistencia de las plantas a la falta de agua.

En condiciones normales, unas proteínas llamadas PP2C cierran la ruta de ABA, pero cuando una planta está sometida a la sequía, aumenta la concentración de esta hormona del estrés en sus células y el bloqueo desaparece, lo que permite que la planta responda a la sequía. La respuesta consiste en activar y desactivar determinados genes, de forma que se disparan mecanismos para absorber y almacenar una mayor cantidad de agua, y disminuir la pérdida de agua. Estudios recientes habían señalado a una familia de 14 proteínas como posibles intermediarios entre ABA y PP2C, pero el mecanismo seguía siendo un misterio.

Al estudiar la estructura en tres dimensiones de PYR1, una de estas proteínas, con cristalografía de rayos X, los científicos, encabezados por José Antonio Márquez, de EMBL, y Pedro Luis Rodríguez, del CSIC, encontraron que la proteína tiene forma de mano. Cuando no está presente ABA, la mano está abierta, pero cuando si está, ABA se sitúa en el hueco de la mano, que se cierra como si cogiera una pelota. Esto permite que la otra molécula, PP2C, pueda situarse encima de los dedos cerrados.

De esta forma se confirma que esta familia de proteínas constituye los receptores más importantes de ABA y se muestra cómo empieza el proceso de respuesta al estrés. Al acoplarse a PYR1, ABA le hace secuestrar moléculas de PP2C, que así no están disponibles para bloquear la respuesta al estrés.

"Si las plantas se tratan con ABA antes de se produzca la sequía, están más preparadas y tienen más posibilidades de sobrevivir a la falta de agua", explica Rodríguez. "Hasta ahora el problema era que ABA es muy difícil y muy cara de producir", añade Márquez. "Gracias a lo que hemos descubierto a través de la biología estructural, sabemos con qué interactúa ABA y cómo lo hace, y esto puede ayudar a encontrar otras moléculas con el mismo efecto pero que puedan ser producidas y aplicadas más fácilmente". El estudio se ha hecho en la planta modelo Arabidopsis thaliana.

Vía: El País, 09/11/09

F:http://www.elpais.com/articulo/sociedad/mano/pelota/resisten/plantas/sequia/elpepusoccie/20091109elpepusoc_8/Tes

miércoles, noviembre 11, 2009

PECSRL THE PERMANENT EUROPEAN CONFERENCE FOR THE STUDY OF THE RURAL LANDSCAPE 24th SESSION

Denominación: PECSRL THE PERMANENT EUROPEAN CONFERENCE FOR THE STUDY OF THE RURAL LANDSCAPE 24th SESSION

Tipo de evento: 1 (Congreso/Conferencia)
Area(s) de interés: VIDA (Biología, Ecología y Medioambiente)
HUMA (Humanidades)
MISC (Otros)

Fecha de inicio: 23-08-2010 Fecha de finalización: 27-08-2010

Lugar de celebración: Riga y Liepaja - Letonia

URL: http://www.geo.lu.lv/pecsrl/home/statement

Vía: Diseven.

martes, noviembre 10, 2009

Un hongo y las largas sequías amenazan la dehesa española

El mal de la encina suma 500 focos en Extremadura y Andalucía - Los productores alertan del peligro para el cerdo ibérico.

La encina está amenazada. La phytophthora, un hongo procedente de Australia, no es el único pero sí el principal culpable de la seca, la mayor enfermedad de la dehesa, donde vive principalmente este árbol. Junto al hongo, algunos insectos, otros hongos y el cambio climático completan la fatal receta. En estos momentos hay más de 500 focos de enfermedad y lo peor es el futuro: los expertos reconocen que no se conoce solución al problema y que podría afectar a la producción del cerdo ibérico. Tan sólo la regeneración y una gestión más sostenible pueden ayudar a reducir su gravedad.

La phytophthora actúa sobre las raíces de los árboles como el colesterol lo hace sobre las venas y arterias humanas. Cierra el paso de agua y dificulta su absorción. Aunque este hongo está presente en la mayor parte de las áreas forestales, sólo se produce el ataque si intervienen una serie de factores. Gerardo Moreno, doctor en Biología y profesor de la Universidad de Extremadura, recoge los principales motivos que debilitan a la encina: "El hecho de que hayamos compactado excesivamente los árboles, que los suelos hayan sido labrados, que las sequías sean cada vez más prolongadas y la contaminación del aire contribuyen a la extensión de la enfermedad".

Uno de los factores que sin duda ha contribuido a aumentar el fenómeno de la seca es el impacto de las condiciones climáticas. De acuerdo con la Agencia Estatal de Meteorología, el último verano ha sido el tercero más cálido desde 1961, con una temperatura 1,9 grados superior a la media. Además, es un proceso acumulativo, ya que los otros dos más calurosos han sido también recientes: en 2003 y 2005. Al acotar el fenómeno a las zonas con encinares, el aumento es todavía mayor. Al fuerte calor se ha unido un descenso en las lluvias, que fueron un 20% inferiores a las normales de otros veranos. Aunque en este caso, la parte occidental de Extremadura fue tan seca como siempre; no así el resto, donde llovió todavía menos de lo habitual.

En 2008, la seca afectaba a 246.000 de los 2,5 millones de hectáreas de dehesa, según los datos de la web del Foro para la defensa y conservación de la dehesa, Encinal. Los expertos alertan de la gravedad del problema pero, sobre todo, de unas perspectivas nada halagüeñas. Un factor agrava seriamente el problema en nuestra dehesa: los encinares son viejos. No hay regeneración y eso provoca que cuando un foco ataca a una masa arbórea afecte a todos o casi todos los árboles. "Los jóvenes resisten mejor, pero si la edad de los árboles es homogénea, la muerte también lo es", indica Francisco Vázquez, biólogo del centro de investigación La Orden.

En la misma línea habla Moreno: "Quizás la mortandad no sea tan excesiva, pero el problema es que no hay nacimientos, se considera a la dehesa una arboleda fosilizada". La Junta de Andalucía, que gestiona en estos momentos una Ley de la Dehesa (Extremadura ya tiene la suya), también aboga por atacar estos factores. El director general de Gestión del Medio Natural de la Junta de Andalucía, Javier Madrid, habla de "la pobre regeneración y la gestión de las masas forestales" como los agravantes y la sequía como "la espoleta". Andalucía se propone promover un "uso racional de la dehesa que sea compatible con el mantenimiento sostenible del ecosistema", indica Madrid.

Gerardo Moreno asegura que "la gran longevidad de estos árboles, que tienen una apariencia muy bonita, hace que no se perciba que son viejos y que los propietarios tampoco se hayan preocupado por la regeneración". También la achaca al cambio en la socioeconomía de la dehesa en las últimas décadas: "Actualmente pasta en la dehesa el doble de ganado, y no está cuidado por personas sino que campa a sus anchas y puede acabar con cualquier pequeña encina o alcornoque incipiente". Resulta curioso que, como apunta el experto, "sea donde hay abandono donde se percibe cierta regeneración".

Uno de los sectores que, lógicamente, pueden verse perjudicados si el fenómeno se extiende es el de los productores de cerdo ibérico, ya que este animal se alimenta de bellotas. Miguel Villafaina, técnico de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) de Badajoz, y que precisamente se dedica a vigilar la explotación de una dehesa, lo explica así: "La seca es un proceso progresivo, que lleva produciéndose unos 20 años. No es que haya ocurrido este año de golpe, aunque es posible que ahora sea cuando le estemos prestando más atención, sobre todo por el auge que ha tenido el sector del ibérico", informa Emilio de Benito.

El técnico cree que el proceso tiene dos causas. "Por un lado la climatología; y, por otro, la sobreexplotación". El resultado es que "si hace unos años había 10.000 cerdos auténticos de bellota, ahora puede haber un 5% o un 10% menos". Pero al ser un proceso progresivo, Villafaina afirma que no supone un riesgo inmediato, ya que los productores "se van adaptando". Lo que el técnico ha observado en los últimos años es que con el auge de estos productos ha aumentado la explotación, lo que a medio plazo puede tener un impacto en el ecosistema.

Más importancia da al problema Alejandro Hernández Matamoros, cuya familia engorda con bellota para la venta unos 500 cerdos al año en Jerez de los Caballeros (Badajoz): "Hay zonas en las que la seca está haciendo un daño enorme. Es un problema que puede ser gravísimo, es muy serio, donde no hay bellotas, no hay cerdo ibérico. Hay que buscar soluciones, hay mucha gente que vive de eso, se necesitan las encinas".

Y, por ahora, soluciones no hay. "La dificultad para conocer las causas últimas de la enfermedad y cómo combatirla es lo que más nos preocupa, hay mucha incertidumbre y estamos lejos de saber cómo atajarla", advierte Moreno. Según el biólogo, además, faltan inversiones: "Hay una excesiva dependencia de las subvenciones y, al tratarse de una superficie tan extensa, hacer frente al problema sólo con ayudas no me parece viable. Haría falta un mayor esfuerzo inversor pero lo ideal sería que también invirtieran los propietarios". Francisco Vázquez describe otro de los frenos de la investigación, la falta de coordinación. "Tenemos a bastantes grupos de trabajo investigando, pero cada uno por su cuenta. La situación mejoraría considerablemente si se abordase el problema desde una estrategia única, con profundidad y cohesión de criterios. Si no, nos vamos a encontrar en unos años con que la situación no ve mejora".

CRISTINA CASTRO

Vía:El País, 10/11/09
F:http://www.elpais.com/articulo/portada/hongo/sequia/amenazan/encinas/Espana/elpepipor/20091110elpepisoc_3/Tes/

jueves, noviembre 05, 2009

XVIII JORNADAS MICOLÓGICAS DE GRAN CANARIA



XVIII JORNADAS MICOLÓGICAS DE GRAN CANARIA

DICIEMBRE 2009

FINCA DE OSORIO. TEROR

PROGRAMA

SÁBADO 5 DE DICIEMBRE DE 2009

13.00 HORAS.

Inauguración de la exposición de hongos y de la exposición de sellos micológicos.

Presentación del sello de las jornadas.

Lugar: patio de la casa de Osorio.

17.30 HORAS.

Actividades para los niños.

DOMINGO 6 DE DICIEMBRE DE 2009

Curso básico de identificación de hongos.


Programa

Parte teórica.

9.00 horas.

Entrega de material y registro de los matriculados.

9.15 horas.

Charlas:

- Los hongos en las islas Canarias.

- Aspectos básicos en la determinación de una seta.


Parte práctica.

11.00 horas.

Recorrido por la finca de Osorio con los profesores del curso.

14.00 horas.

Comida

15.00 horas.

- El uso de claves dicotómicas en la determinación de hongos.

- El estudio de las setas para su determinación.

- El manejo del material recolectado y su conservación.

20.00 horas. Fin del curso.

El curso tiene 10 horas (1 crédito) certificadas por la U.L.P.G.C.

Matrícula del curso: 40 EUR.

Incluye material y comida


PROCEDIMIENTO DE MATRÍCULA

1. Envíe un email a la dirección sociedadmicologicagrancanaria@gmail.com para confirmar la existencia de plazas libres.

Si hubiera plazas se le responderá con un número de orden por cada persona interesada.


2. Ingreso de la cuota del curso en la cuenta corriente de la Caja Rural de Canarias:

3177 0020 13 1006741324

Indicando: Curso 2009 y número de orden.


3. Envíe un nuevo email a la dirección sociedadmicologicagrancanaria@gmail.com

para confirmar la matrícula.


AVISO: NO SE ADMITIRÁ NINGUNA MATRÍCULA QUE NO HAYA SEGUIDO ESTE PROTOCOLO.


En caso de duda se puede consultar la página web: www.micogranca.es