"Novedad. Cosa nueva y no acostumbrada. Suele ser peligrosa por traer consigo mudança de uso antiguo" (SEBASTIÁN DE COVARRUBIAS) 1539-1613

"No se desea lo que no se conoce" (NASÓN, PUBLIO OVIDIO) 43 AC-17 DC

viernes, marzo 29, 2013

Las termitas están detrás de los misteriosos círculos de hadas del desierto

Los científicos llevaban décadas tratando de explicar los anillos de pasto conocidos como ’circulos de hadas’ que aparecen en los desiertos del sudoeste de África. Ahora un investigador alemán parece haber dado con la clave: las termitas. Estos insectos retiran la vegetación del interior del círculo, lo que evita la transpiración de la escasa agua subterránea y, así, la pueden aprovechar.


Plantas venenosas, sustancias volátiles del suelo, dinámicas desconocidas de la vegetación e incluso la acción de las hormigas carnívoras. Son algunas de las hipótesis planteadas hasta ahora para explicar los enigmáticos ‘círculos de hadas’ del desierto de Namibia y otras regiones de la costa sudoeste de África.

Se trata de superficies circulares desprovistas de vegetación rodeadas de anillos de pasto perennes. Ahora un estudio del profesor Norbert Juergens de la Universidad de Hamburgo (Alemania) señala que la presencia de termitas (Psammotermes allocerus) ofrece la explicación biológica del fenómeno.

“Las termitas generan los círculos de hadas mediante la eliminación de la efímera vegetación que aparece después de las lluvias, dejando las áreas circulares estériles”, explica Juergens en su estudio, que publica esta semana la revista Science.

El autor determinó que Psammotermes es el único organismo que aparece constantemente en las primeras etapas de formación de los círculos. Dentro de ellos se alimentan de las raíces de la plantas, y cuando matan todo el pasto del interior, el agua de lluvia no se pierde por la transpiración de las plantas, sino que queda almacenada en las profundidades del suelo arenoso.

Pequeños depósitos de agua
“Debido a la rápida percolación y la falta de evapotranspiración, el agua queda retenida dentro de los círculos –apunta Juergens–. Y este proceso da lugar a la formación de anillos de vegetación perenne alrededor, que facilitan la supervivencia de las termitas e incrementan la biodiversidad local”.
El suministro de agua del subsuelo permite a estos insectos permanecer vivos y activos durante las prolongadas sequías del desierto, que pueden durar décadas. También favorecen el desarrollo de los anillos de pasto que crecen en los márgenes.

Estos pequeños ecosistemas representan un ejemplo de ‘ingeniería de ecosistemas’ por parte de las termitas, cuyos círculos de hadas son capaces de transformar algunos entornos desérticos en praderas permanentes.
Para realizar la investigación, el profesor Juergens recorrió un franja de 2.000 kilómetros de desierto, desde la mitad de Angola hasta el norte de Sudáfrica. El autor planteó su hipótesis tras comprobar que cada vez que analizaba los círculos de hadas, aparecían señales de las termitas, que además presentaban una mayor actividad en el interior de los anillos de hierba.

Opiniones discordantes

No todos los expertos en los círculos de hadas del desierto están de acuerdo con la explicación del profesor Juergens. La propia revista Science, donde se ha publicado el estudio, recoge las dudas de algunos de ellos.
La investigadora Vivienne Uys, taxónoma de termitas en el Consejo de Investigación Agrícola de Pretoria (Sudáfrica), dice que los resultados de Juergens sobre la biología de las termitas son consistentes con lo que saben los científicos sobre la especie. Pero Uys considera que se necesitan más pruebas para confirmar que estos insectos son los que crean los círculos de hadas: "La relación entre la actividad de ‘forrajeo’ de las termitas que da lugar a la formación de un círculo perfecto de suelo desnudo no está clara".

El biólogo Walter Tschinkel de la Universidad Estatal de Florida (EE UU), que el año pasado publicó un estudio sobre el tema en PLoS ONE, está de acuerdo: "Juergens ha cometido el error científico común de confundir la correlación –incluso aunque sea una correlación muy fuerte (termitas-círculos)– con la causalidad. Si señala que las termitas están matando la hierba, él tiene que demostrar realmente que están atacando a las plantas vivas. Esto no es fácil de hacer, y de hecho no lo hizo".

Por su parte, Michael Cramer, un ecofisiólogo de la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) considera que los círculos de hadas “poco o nada tienen que ver con las termitas". El estudio de este otro experto, actualmente en revisión, plantea que estas superficies circulares son el producto de patrones naturales de la vegetación como consecuencia de la competencia por los escasos recursos. "La única forma de responder correctamente a la pregunta es con investigaciones meticulosas y experimentos bien enfocados”, concluye el investigador.

Referencia bibliográfica:
Norbert Juergens. “The Biological Underpinnings of Namib Desert Fairy Circles”. Science 339, 29 de marzo de 2013.

Vía: SINC, 28/03/2012
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/Las-termitas-estan-detras-de-los-misteriosos-circulos-de-hadas-del-desierto

martes, marzo 19, 2013

Las abejas sociales marcan con señales químicas las flores peligrosas

Los científicos ya sabían que algunas especies de abejas sociales, al detectar la presencia de un depredador cerca de su colmena, avisan al resto de sus hermanas, lo que provoca una respuesta de ataque al potencial depredador. Ahora, investigadores de la Universidad de Tours (Francia), en colaboración con la Estación Experimental de Zonas Áridas de Almería, han demostrado que también marcan con señales químicas las flores donde previamente han sido atacadas.

Investigadores de la Universidad de Tours (Francia) y la Estación Experimental de Zonas Áridas de Almería (EEZA-CSIC) han hecho un experimento para estudiar si las abejas son capaces de marcar con señales químicas evasivas las flores en las que han sido previamente atacadas.
Para ello, simularon un ataque de un depredador y observaron si estas avisaban a sus abejas hermanas del peligro de libar en esa planta.
“Hasta el momento, no estaba claro el papel que pueden jugar las feromonas evasivas de alarma –feromonas que provocan una respuesta de escape cuando los insectos visitan las flores– en las abejas sociales. Nuestro resultados indican que, a diferencia de las abejas solitarias, las abejas sociales usan este tipo de señales a nivel de flor para señalizar a sus hermanas del peligro de la presencia de un depredador cercano”, declara a SINC Ana L. Llandres, de la Universidad de Tours, investigadora principal del estudio que publica la revista Animal Behaviour.
Para determinar si las abejas sociales y las solitarias respondían a estas señales olfativas de alarma, hicieron un experimento con individuas de ambos tipos de distintos países: Australia, China, España y Singapur.

En algunas plantas simularon el ataque de un depredador atrapándolas con unas pinzas, mientras que en otras, que se utilizaron como flores control, no hubo tal ataque.
“Las abejas solitarias respondieron de manera similar ante las flores atacadas por un depredador y las control, sin embargo, las abejas sociales respondieron de manera muy diferente –explica L. Llandres–. A pesar de que se aproximaron a ambas flores, la probabilidad de que se posaran en las flores control fue mucho mayor”.
Los científicos también detectaron que la probabilidad de que las abejas sociales rechazaran las flores era mucho mayor si en la flor se había simulado el ataque de un depredador previamente.

Vía: SINC,  13/03/2013
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/Las-abejas-sociales-marcan-con-senales-quimicas-las-flores-peligrosas
Este estudio apoya la idea de que la sociabilidad de las especies de abejas está asociada con la evolución de las señales de alarma.
Referencia bibliográfica:
Ana L. Llandres, Francisco G. Gonzálvez, Miguel A. Rodríguez-Gironés. “Social but not solitary bees reject dangerous flowers where a conspecific has recently been attacked”, Animal Behaviour  85: 97- 102, 2013.

Hallan en Sierra Nevada los restos de polución más antiguos del sur de la península

Un equipo de científicos, entre los que se encuentran investigadores del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra y la Universidad de Granada, ha hallado en una laguna de Sierra Nevada (Granada), ubicada a una altura de 3.020 metros sobre el nivel del mar, evidencias de contaminación atmosférica provocada por plomo, asociada a actividades metalúrgicas, que datan de hace unos 3.900 años (Edad del Bronce Temprana). Este hallazgo supone la contaminación atmosférica más antigua de la que se tienen registros en el sur de la península ibérica. 

La Laguna de Río Seco, en Sierra Nevada (Granada), donde los investigadores realizaron el sondeo con recuperación de testigo y el procedimiento con barcas para lograr ese fin.
La Laguna de Río Seco, en Sierra Nevada (Granada), donde los investigadores realizaron el sondeo con recuperación de testigo y el procedimiento con barcas para lograr ese fin. / UGRDIVULGA.

La polución atmosférica debido a metales pesados representa en la actualidad un gran problema a escala global, que tiene importantes repercusiones en la salud pública. Sin embargo, este tipo de contaminación no es un hecho reciente, y puede detectarse, incluso, durante la Prehistoria.
Un trabajo, publicado en la revista Science of the Total Environment, en el que han participado investigadores del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, la Universidad de Granada, la Universidad de Sevilla, la Universidad de Arizona del Norte (Estados Unidos), la Junta de Andalucía y la empresa granadina Estudios Geológicos y Medioambientales S.L. ha hallado en un lago de Sierra Nevada los restos de contaminación atmosférica más antiguos del Sur de la península ibérica.
El artículo pone de manifiesto la influencia de la actividad humana sobre el medio ambiente debido al inicio de la metalurgia durante el Holoceno final
El artículo pone de manifiesto la influencia de la actividad humana sobre el medio ambiente debido al inicio de la metalurgia durante el Holoceno final en el sur de la península ibérica.
A partir de los análisis geoquímicos realizados en los sedimentos depositados durante los últimos 10.000 años en la Laguna de Río Seco, un lago remoto alpino de Sierra Nevada situado a 3.020 metros sobre el nivel del mar, se han conseguido reconocer evidencias de polución atmosférica por plomo asociada a actividades metalúrgicas desde hace unos 3.900 años (Edad del Bronce Temprana), coincidiendo con un incremento en los incendios y deforestación en el sur de la península ibérica.
Como explica el investigador de la UGR José Antonio Lozano Rodríguez, “estos datos nos informan sobre la gran influencia que ya ejercían nuestros antepasados sobre el medio ambiente. La contaminación por plomo aumentó gradualmente durante la Edad del Bronce Tardío y del Hierro Temprano, coincidiendo con el desarrollo y expansión de la metalurgia en el sur de la península ibérica”.
El registro estudiado muestra la máxima contaminación por plomo hace unos 2.900 años, lo que implicaría una intensa movilización y manipulación de este metal en las inmediaciones de Sierra Nevada.

Contaminación durante el Imperio Romano
En el registro estudiado por los científicos también se observan importantes niveles de contaminación atmosférica por plomo durante el Imperio Romano, que explotó grandes cantidades de este metal en el sur de la península, así como durante los últimos 300 años, coincidiendo con la Revolución Industrial y la reactivación de la actividad minera del plomo en el sur de España.
Un dato curioso que también muestra este registro es una disminución en la polución atmosférica por plomo durante las últimas décadas, “lo que sugiere que las medidas tomadas globalmente para reducir las emisiones de plomo a la atmósfera, como el uso de la gasolina sin plomo, han contribuido a disminuir los niveles atmosféricos de este metal”, concluye Lozano.

Referencia bibliográfica:
García-Alix, A., Jimenez Espejo, F.J., Lozano, J.A., Jimenez-Moreno, G., Martínez-Ruiz, F., García-Sanjuán, L., Aranda Jiménez, G., García Alfonso, E., Ruiz-Puertas, G., Anderson, R.S. (2013).
Anthropogenic impact and lead pollution throughout the Holocene in Southern Iberia. Science of the Total Environment. 449: 451-460.  DOI:10.1016/j.scitotenv.2013.01.081.

Vía: SINC. 19/03/2013
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/Hallan-en-Sierra-Nevada-los-restos-de-polucion-mas-antiguos-del-sur-de-la-peninsula

sábado, marzo 02, 2013

Los bosques con mayor diversidad de árboles producen más madera

Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas han analizado más de 55.000 parcelas en 11 tipos de bosques diferentes en Europa hasta determinar que los bosques con mayor variedad de especies de árboles producen de media un 24% más de madera que aquellos que presentan un solo tipo de árbol.

Los bosques con mayor diversidad de árboles producen más madera
Los datos recopilados muestran un aumento en la producción de madera conforme incrementa la riqueza de especies arbóreas en casi todos los tipos de bosques estudiados. / SINC.

CSIC | 20 febrero 2013 23:00

La preservación de los bosques con alta diversidad podría aumentar la captación de carbono de la atmósfera. Es una de las conclusiones a las que ha llegado un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el que se han analizado más de 55.000 parcelas en 11 tipos de bosques diferentes en España, Francia, Países Bajos, Suiza y Suecia. Los resultados han sido publicados en la revista PLOS ONE.

Asimismo, los datos recopilados en este trabajo muestran un aumento en la producción de madera conforme incrementa la riqueza de especies arbóreas en casi todos los tipos de bosques estudiados.
Además, esta relación se mantiene cuando también se tienen en cuenta las diferencias climáticas entre parcelas. Se trata del primer análisis empírico que trata de descubrir la existencia de una relación positiva entre riqueza de especies arbóreas y producción de madera para todo un continente.
Un mayor número de especies arbóreas, con raíces a distintas profundidades y múltiples capas de follaje, podría conllevar un aumento en la eficiencia

“Muchos de los bosques europeos tienen una estructura de edad desigual, han sido históricamente muy manejados, son jóvenes y el área basal por individuo no ha alcanzado aún su máximo. Por tanto, un mayor número de especies arbóreas, con raíces a distintas profundidades y múltiples capas de follaje, podría conllevar un aumento en la eficiencia por el uso de los recursos en de ecosistema”, explica la investigadora del CSIC Montserrat Vilà, de la Estación Biológica de Doñana.

Otra de las causas probables de este fenómeno, añade el estudio, es que en las parcelas más ricas en especies suele predominar al menos una especie arbórea muy eficiente en el uso de los recursos, que es la responsable de la mayor parte de la productividad del bosque. Ambos mecanismos podrían actuar simultáneamente, así como alternarse a lo largo del tiempo, con transiciones de varias décadas de duración.

Absorción de carbono
Los bosques tienen una gran capacidad para absorber el carbono atmosférico y son considerados el mayor sumidero terrestre de este elemento. La producción de madera es uno de los principales agentes de la absorción de carbono. Los resultados del estudio sugieren que la preservación de los bosques con alta diversidad de especies arbóreas podría aumentar este fenómeno. “La importancia de la biodiversidad, aunque poco considerada hasta ahora, debería ser incorporada en todo tipo de plan de gestión y de política forestal”, añade la investigadora del CSIC.
Este trabajo se engloba dentro del proyecto europeo Biodiversidad y cambio climático: un análisis de riesgo (BACCARA).

Referencia bibliográfica:
Montserrat Vilà, Amparo Carrillo‐Gavilán, Jordi Vayreda, Harald Bugmann, Jonas Fridman, Wojciech Grodzki, Josephine Haase, Georges Kunstler, MartJan Schelhaas, Antoni Trasobares. "Disentangling Biodiversity and Climatic Determinants of Wood Production". PLOS ONE.

Vía: SINC, 20/02/2013
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-bosques-con-mayor-diversidad-de-arboles-producen-mas-madera

jueves, febrero 28, 2013

Describen dos nuevas especies de setas en la península ibérica

Investigadores del País Vasco, en colaboración con el Real Jardín Botánico y el Instituto Forestal de Eslovenia, describen en un estudio que publica la revista Mycologia dos nuevas especies de Hydnum –llamadas vulgarmente lenguas de buey–. Este género es conocido porque muchos de sus hongos son comestibles.

 Investigadores españoles han liderado el descubrimiento de dos nuevas especies de setas del género Hydnum, un tipo de hongo muy común en la cocina.

“En el trabajo describimos dos nuevas especies: Hydnum ovoideisporum y Hydnum vesterholtii, que pertenecen a un género llamado comúnmente ‘lenguas de buey’. Aunque muchas de las setas de esta especie se consumen en varias partes del mundo, paradójicamente existen muy pocos trabajos serios y recientes que intenten esclarecer cuántas especies hay y cómo se diferencian”, explica a SINC Ibai Olariaga Ibarguren, investigador que lidera el estudio en la Universidad del País Vasco.

Según los expertos, la labor de diferenciación de este género es muy complicada ya que las especies se parecen mucho entre sí y poseen unas características microscópicas bastante similares. “Esta es una de las razones por las que muchos autores han creído que existían pocas especies de Hydnum con diferentes variables”, apunta el científico.

Sin embargo, los escasos estudios moleculares realizados en estos hongos apuntan a que la diversidad genética es muy alta. El propio Olariaga lleva años realizando una revisión del este género en la península ibérica hasta descubrir que había dos especies que podían distinguirse de las demás porque tenían esporas ovoides –en la mayoría de las especies son globosas–, y también una ecología particular.
“El estudio molecular que aportamos en el trabajo confirmó que las especies que detecté en ese momento mediante taxonomía clásica basada en morfología correspondían a dos linajes genéticamente marcados”, subraya el investigador.

Conocer las especies que se recolecta
Las especies del género Hydnum se recolectan –ya que no pueden ser cultivadas– de ecosistemas naturales en grandes cantidades y ninguna de sus especies es venenosa, una de las razones por las que no se ha hecho hincapié en su diferenciación.

Estas 'lenguas de buey' están emparentadas con los rebozuelos y los 'pies de rata'.

Sin embargo, se sabe muy poco acerca de su distribución, su ecología, y si las que se están recolectando son especies amenazadas y en peligro de extinción, o por el contrario, especies muy comunes.

“Este tipo de estudios permite ahondar en estos aspectos y, además, tener datos precisos que pueden ser interesantes desde un punto de vista aplicado ya que es necesario saber, por ejemplo, si una o pocas especies producen determinados metabolitos secundarios, o moléculas de interés industrial”, argumenta Olariaga.

Es probable los recolectores hayan consumido estas dos nuevas especies ya que los Hydnum están filogenéticamente emparentados a Cantharellus (rebozuelos) y Clavulina (pies de rata), y todos ellos poseen especies comestibles. “Sería muy improbable pensar que estas dos especies descritas no lo fueran”, concluye el experto.

Referencia bibliográfica:
Ibai Olariaga, Tine Grebenc, Isabel Salcedo, María P. Martín. “Two new species of Hydnum with ovoid basidiospores: H. ovoideisporum and H. Vesterholtii” Mycologia, 104(6):1443-55, diciembre de 2012. doi:10.3852/11-378.

Vía: SINC, 25/02/2013
F: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Describen-dos-nuevas-especies-de-setas-en-la-peninsula-iberica

viernes, febrero 22, 2013

Las especies invasoras suponen mayor riesgo para la salud y el medioambiente que lo que se pensaba


Según dos nuevos informes de la Agencia Europea de Medioambiente, las especies exóticas invasoras representan mayores riesgos para la biodiversidad, la salud humana y la economía de lo que se creía anteriormente. En Europa existen más de 10.000 especies exóticas, y la tasa de nuevas introducciones se ha acelerado y sigue aumentando.

Las especies invasoras suponen mayor riesgo para la salud y el medioambiente que lo que se pensaba
Las especies exóticas invasoras cuestan a Europa alrededor de 12 mil millones de euros al año. En la foto, mejillones cebra cubren la apertura de las conchas de otros mejillones nativos./ Wisconsin Department of Natural Resources 

Una especie exótica o no nativa es un organismo que se ha introducido intencionalmente o accidentalmente fuera de su hábitat natural, y se considera 'invasor' si tiene efectos negativos sobre el entorno. Si se da este caso, las poblaciones de especies nativas pueden sufrir una devastación.
“La evidencia muestra que en un número creciente de casos de especies exóticas invasoras pueden causar incluso daños en la salud humana y en la sociedad”, explica un comunicado de la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA, por sus siglas en inglés).
En Europa se estima que hay más de 10.000 especies exóticas y, al menos, el 15% de ellas tienen un impacto ecológico o económico negativo. Sin embargo, otras especies no autóctonas –por ejemplo, algunos cultivos alimentarios– puede traer grandes beneficios.
“La razón más común para introducir especies es la horticultura, mientras que otras entran en nuevas áreas por la agricultura, la caza y la pesca, o como animales de compañía”, destaca el informe.
Por otro lado, el transporte no siempre es intencional. Por ejemplo, los mejillones cebra viajaron de ‘polizones’ de los buques para proliferar en los lagos europeos.
De las 395 especies europeas nativas en peligro crítico de extinción 110 lo están a causa de la invasión de especies exóticas.

El cambio climático también influye en la propagación
Según el informe, el aumento del comercio y el turismo en las últimas décadas puede haber dado lugar a un número creciente de especies exóticas. Asimismo, el cambio climático también juega un papel en la propagación de estas especies, lo que provoca que algunas áreas sean más favorables para la proliferación de determinadas plantas y animales.
"En muchas zonas, los ecosistemas están debilitados por la contaminación, el cambio climático y la fragmentación. Las especies exóticas invasoras aumentan su presión sobre el mundo natural, y son extremadamente difíciles de restituir", afirma Jacqueline McGlade, directora ejecutiva del EEA.
De las 395 especies europeas nativas en peligro crítico de extinción, según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, 110 están en peligro a causa de la invasión de especies exóticas.

Impactos sobre la salud humana
Para los seres humanos, uno de los efectos más peligrosos de las especies exóticas invasoras es que sean portadoras de una enfermedad. Por ejemplo, el mosquito tigre se ha vinculado a más de 20 enfermedades, como la fiebre amarilla y la fiebre de chikungunya. En Europa ha llegado principalmente a través del comercio intercontinental de neumáticos usados, y es frecuente en varios países del sur, especialmente Italia.
“El cambio climático también está permitiendo la propagación hacia el norte de la ambrosía común, una planta originaria de América del Norte. Las semillas llegaron a Europa mezcladas en los cereales destinados a la alimentación de las aves. Esta planta es un potente activador de la fiebre del heno y otras alergias”, apunta el estudio.
Las especies exóticas invasoras cuestan a Europa alrededor de 12 mil millones de euros al año, según estiman los expertos.


Vía: SINC, 21/02/2013
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/Las-especies-invasoras-suponen-mayor-riesgo-para-la-salud-y-el-medioambiente-que-lo-que-se-pensaba

Publican un mapa mundial de la profundidad de las aguas subterráneas

Un equipo internacional, en el que participa el profesor de la Facultad de Física de la Universidad de Santiago de Compostela, Gonzalo Míguez Macho, acaba de publicar un artículo en la revista Science que compila observaciones alrededor de todo el planeta respecto de la profundidad de la capa freática a partir de informaciones de archivos gubernamentales y de la literatura científica existente.
Publican un mapa mundial de la profundidad de las aguas subterráneas  
 
Imagen global a 30" de resolución ( ~ 1km) de la profundidad de la capa freática (en metros desde la superficie del terreno). Las zonas con las aguas subterráneas muy cerca de la superficie (azul oscuro) se corresponden con regiones de grandes extensiones de humedales. / USC.

Las aguas subterráneas próximas a la superficie tienen mucha importancia para los ecosistemas terrestres al ayudar a mantener el caudal de los ríos o el suelo húmedo en épocas de ausencia de lluvia, por citar dos ejemplos. A mayores, son aspectos con incidencia en el clima. A pesar de su importancia, poco se sabía de la distribución de la capa freática, franja que separa el suelo oxigenado, próximo a la superficie del terreno, de los acuíferos.
Investigadores de la Universidad Rutgers (New Jersey, EE UU) y de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) han desarrollado un mapa mundial de la profundidad de estas aguas subterráneas que publica la revista Science. El trabajo cubre incluso zonas sin datos “para así poder inferir patrones espaciales y procesos a partir de un modelo hidrológico de aguas subterráneas forzado por el clima, la topografía y el nivel del mar actuales”, señalan los expertos.
Según sus resultados, entre el 22 y el 32% de la superficie emergida global se encuentra influida por una capa freática poco profunda, incluyendo aproximadamente el 15% de zonas con agua superficial alimentada por las aguas subterráneas, y entre un 7 y un 17% de áreas con la capa freática accesible a las raíces de las plantas.
Estos datos permiten afirmar, según Gonzalo Míguez, investigador de la USC, que la capa freática es lo suficientemente poco profunda en una fracción significativa –de entre el 22 y el 32%– de los continentes como para influir en los ecosistemas terrestres directamente.
Cuando esta capa es poco profunda interactúa de diversas maneras con las zonas superficiales: proporcionando agua a ríos y lagos y manteniendo ecosistemas acuáticos en períodos secos. Asimismo, impide el drenaje del terreno y crea las condiciones de suelo saturado que caracterizan a los humedales, e incluso proporcionando agua a las plantas para la fotosíntesis en condiciones de sequía.

Principales resultados
"Las aguas subterráneas tienen una extendida y estructurada influencia a escala global en la hidrología y ecosistemas terrestres”
Los resultados del modelo aplicado permiten observar una serie de patrones espaciales a escala global, regional y local. En el primero caso, el nivel del mar es dominante y un cinturón de zonas con aguas subterráneas someras rodea los continentes, más ancho allí donde hay llanuras costeras.
En la escala regional, la influencia del clima se manifiesta de manera que las regiones más secas tienden a tener una capa freática más profunda que las húmedas.
A modo de ejemplo, los investigadores señalan el caso de los desiertos destacándolos cómo zonas donde, en general, no hay muchos lugares con aguas subterráneas someras. También apuntan la influencia del terreno, ya que las zonas más llanas, con un drenaje más lento, presentan grandes extensiones de humedales, como la zona de la Amazonía central y otras zonas bajas de Sudamérica.
En el caso de la escala más local, el estudio destaca que la topografía domina a la influencia del clima y así, “debido al flujo del agua subterránea de las zonas altas a las bajas, los valles tienden a presentar capas freáticas poco profundas, incluso en zonas relativamente áridas o desiertos (oasis)”. En conjunto, el investigador de la USC considera que los resultados sugieren que las aguas subterráneas tienen “una extendida y estructurada influencia a escala global en la hidrología y ecosistemas terrestres”.

La capa freática y el clima
Las implicaciones de un mejor conocimiento en torno a la capa freática son múltiples, de las cuales los investigadores han querido destacar su incidencia en el clima.
Los humedales son la fuente principal de metano en la atmósfera, uno de los gases de invernadero más potentes. Además, cuando la energía del sol se concentra en la evaporación de agua del suelo y en realizar la fotosíntesis no se invierte en calentar el terreno y, por lo tanto, las temperaturas en la zona baja de la atmósfera son menores.
En el artículo se presentan observaciones de la profundidad de la capa freática de 1.603.781 pozos, a partir de archivos gubernamentales e información publicada en la literatura científica. Existen datos abundantes de América del Norte y en varios países europeos así como en Australia, pero muy escasa en relación a Asia y especialmente de África.
Para cubrir estas últimas zonas no observadas, los investigadores utilizaron un modelo hidrológico de aguas subterráneas forzado por clima, el terreno y el nivel actual del mar. El objetivo era obtener una imagen global a alta resolución (~1 km), sin tener en cuenta las complejidades geológicas locales, de la profundidad de la capa freática en equilibrio con el clima, la topografía y el nivel del mar, es decir, “en estado natural, sin intervención humana debida a las extracciones para regadío u otros usos”, explica el docente de la USC.
El desarrollo del modelo presentado en la revista Science es fruto de una larga y estrecha colaboración entre la profesora Y. Fan y Gonzalo Míguez Macho, y han contado con apoyo del Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga).

Referencia bibliográfica:
Y. Fan, H. Li, G. Miguez-Macho. "Global Patterns of Groundwater Table Depth" Science 339: 940 - 943, 22 de febrero de 2013.

 Vía: SINC, 21/02/2013
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/Publican-un-mapa-mundial-de-la-profundidad-de-las-aguas-subterraneas

lunes, febrero 11, 2013

Los glaciares de Gredos desaparecieron hace 11.000 año

El Grupo de Investigación de Geografía Física de Alta Montaña (GFAM) de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), consigue descifrar la cronología absoluta de la expansión y extinción de los glaciares de más de 10 km de longitud, que ocuparon las cumbres y valles de la Sierra de Gredos. 

nvestigadores del GFAM del Departamento de Análisis Geográfico Regional y Geografía Física de la UCM han descubierto cuándo alcanzaron su máxima expansión las lenguas glaciares que descendían desde las cumbres más altas de la Sierra de Gredos, así como cuándo y cómo dichos glaciares fueron retrocediendo hasta desaparecer por completo. El hallazgo se ha comprobado al encontrar exactamente el mismo resultado en varios de estos valles, en el contexto del proyecto de investigación "Efectos medioambientales del la deglaciación: estudio de casos en ámbitos geográficos contrastados (CRYOCRISIS)"

Laguna de Gredos
Foto 1. Laguna de Gredos.
El glaciar retrocedió desde este lugar hace 15.000 años. Desde entonces existe la Laguna
Hace 26.000 años, los glaciares descendían desde el Pico Almanzor y la Galana por la Garganta de Gredos y el Pinar respectivamente, se alejaban unos 10 km y rellenaban estos valles con espesores superiores a los 300 m de hielo. Esta gran expansión glaciar en la Sierra de Gredos coincidió con el nivel más bajo del mar, 140 metros por debajo del actual. Estos glaciares siguieron existiendo con su mismo tamaño hasta hace 17.000 años, cuando empezaron a retroceder con intensidad. Hace 15.000 años el glaciar se había retirado ya de la depresión donde se encuentra la Laguna de Gredos, momento en el qué se formó dicho lago. Hace 11.200 años el glaciar era solo una pequeña capa de hielo que cubría únicamente las paredes más altas, al norte de los picos. Para entonces, ya se había retirado de los escalones rocosos más altos y se habían formado en alguno de ellos algunos lagos, como las Cinco Lagunas. Hace 10.000 años ya no quedaban glaciares en Gredos y no se volvieron a formar posteriormente.

 Investigador tomando muestras de un bloque morrénico
2. Investigador tomando muestras de un bloque morrénico
Este descubrimiento ha sido posible gracias a la aplicación de novedosas técnicas de datación. En concreto, los investigadores obtuvieron el tiempo de exposición a la radiación cósmica de superficies pulidas por el hielo o de bloques abandonados por las lenguas glaciares. Esta radiación, compuesta fundamentalmente por una lluvia de neutrones, es capaz de transformar algunos elementos de la roca en isótopos que únicamente tienen este origen cosmogénico. Una vez que se conoce la tasa de producción de estos isótopos cosmogénicos y que se conoce su proporción, es posible conocer exactamente hace cuánto tiempo el glaciar descubrió esas superficies. Los investigadores tomaron muestras desde los bloques glaciares más alejados de las cumbres, hasta de superficies pulidas por el hielo, bajo los picos más altos. De esta manera se ha podido conocer cuándo fue la máxima expansión de estos glaciares y cómo fueron retrocediendo en el tiempo. En los análisis han participado tres laboratorios: el Laboratorio de Geografía Física de la UCM, el Acelerador de Partículas de la Universidad de Purdeu (EEUU) y el Laboratorios de Análisis Geoquímico de ACTLABS (Canadá).

Los resultados han sido publicados recientemente por las revistas Quaternary International y Geomorphology, dos de las más prestigiosas en el campo de la cronología glaciar. Los investigadores del GFAM siguen trabajando en conocer cómo fue la evolución glaciar de otras montañas de la Península Ibérica, como Sierra Nevada y Pirineos, donde esperan próximos resultados. Además. estos mismos investigadores trabajan también en otras montañas de la Tierra, tanto tropicales (como los Andes Centrales) como subpolares (en Tierra de Fuego e Islandia), con el objetivo de llegar a tener una visión global de la evolución glaciar y de sus condicionantes climáticos.

 Valle del Pinar, Cinco Lagunas y Pico de la Galana
Foto 3. Valle del Pinar, Cinco Lagunas y Pico de la Galana, con indicaciones de dónde estaba el glaciar en las distintas fases
El conocimiento de la evolución de los glaciares de Gredos aporta una información valiosa al estudio de las variaciones del clima en el centro de la Península Ibérica durante el periodo de hace 30.000/10.000 años, lo que será de una gran ayuda para conocer los ambientes del paleolítico superior en esta región.

David Palacios, Nuria de Andrés y Javier de Marcos


Más información: Palacios, D., Andrés, N., Marcos, J. & Vázquez, L. Maximum glacial advance and deglaciation of the Pinar Valley (Sierra de Gredos, Central Spain) and its significance in the Mediterranean context . Geomorphology, 177-178: 51-61 . DOI: 10. 1016/j.geomorph.2012.07.013.
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169555X12003455

Palacios, D., Marcos, J. & Vázquez-Selem, L. Last Glacial Maximum and Deglaciation of Sierra de Gredos, Central Iberian Peninsula. Quaternary Internacional, 233(1): 16-26.. DOI:10.1016/j.quaint.2010.04.029.
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1040618210001710

Vía. Madri+d, 11/02/2013
F:http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=55761&origen=notiweb_suplemento&dia_suplemento=lunes&seccion=noticiaslunes

La biodiversidad evita el colapso de los ecosistemas ante incendios o sequías

Una investigación desarrollada en Canadá revela que la diversidad de especies vegetales en los sistemas ecológicos puede evitar que, cuando aparecen perturbaciones repentinas como fuegos o sequías, estos se colapsen. El trabajo aparece esta semana en la portada de la revista Nature.

Según un estudio que ocupa esta semana la portada de la revista Nature, la biodiversidad vegetal puede favorecer la estabilización de los sistemas ecológicos, y ayuda a evitar el colapso irreversible cuando aparecen perturbaciones como sequías o incendios.

El trabajo sugiere que se debe fomentar la presencia de terrenos con distintas especies vegetales, en lugar de monocultivos, para amortiguar esas posibles perturbaciones repentinas.

“Hemos demostrado los riesgos de la pérdida de biodiversidad”, señala a SINC Andrew MacDougall, que ha liderado el trabajo desde la Universidad de Guelph, en Canadá.

La manipulación humana de las tierras lleva en muchas ocasiones a la homogeneización de los ecosistemas, que puede estabilizar la cosecha, pero elimina el efecto amortiguador que aporta la biodiversidad.
Los autores señalan que el nivel de biodiversidad es crucial para la recuperación de los ecosistemas después de un incendio natural.

La acción homogeneizadora del hombre sobre estos sistemas puede ser intencionada, como en el caso de la supresión de incendios o la sobrepesca, o involuntaria, como es la contaminación antropogénica.
Según MacDougall, “mientras el sistema se mantiene sin sufrir perturbaciones, no se aprecia la consecuencia de la falta de diversidad, pero cuando aparece una perturbación, se revelan esos efectos y el sistema puede colapsar”.

Sin incendios durante un siglo y medio
Los investigadores trabajaron durante una década en una región de diez hectáreas que pertenece a la Organización de la Conservación de la Naturaleza de Canadá, una zona con robles donde se han evitado los incendios durante 150 años.

El autor apunta que otros trabajos previos se habían hecho en terrenos artificiales, mientras que este “se desarrolló en un sistema natural, demostrando la validez de las investigaciones anteriores aplicadas a las características del mundo real”.

El equipo quemó selectivamente distintas parcelas para comparar áreas de con una sola especie y otras zonas que combinaban varias.

Los resultados revelaron que las primeras, aparentemente estables, fueron después invadidas por árboles, mientras que las áreas con mayor biodiversidad resistieron a la invasión.

Además, la diversidad afectó también a la intensidad del fuego, que fue mayor en las zonas con una sola especie vegetal, donde se acumula mayor cantidad de combustible.

MacDougall concluye que el nivel de biodiversidad es crucial para la recuperación de los ecosistemas después de un incendio natural, aunque matiza que es posible que incendios más intensos que los de esta investigación pudieran sobrepasar la capacidad amortiguadora de la biodiversida.
Referencia bibliográfica:
A. S. MacDougall, K. S. McCann, G. Gellner, R. Turkington. “Diversity loss with persistent human disturbance increases vulnerability to ecosystem collapse”. Nature. Vol. 494 | Febrero 2012. doi:10.1038/nature11869
 Vía: SINC, 11/02/2013
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/La-biodiversidad-evita-el-colapso-de-los-ecosistemas-ante-incendios-o-sequias