"Novedad. Cosa nueva y no acostumbrada. Suele ser peligrosa por traer consigo mudança de uso antiguo" (SEBASTIÁN DE COVARRUBIAS) 1539-1613

"No se desea lo que no se conoce" (NASÓN, PUBLIO OVIDIO) 43 AC-17 DC

jueves, febrero 28, 2013

Describen dos nuevas especies de setas en la península ibérica

Investigadores del País Vasco, en colaboración con el Real Jardín Botánico y el Instituto Forestal de Eslovenia, describen en un estudio que publica la revista Mycologia dos nuevas especies de Hydnum –llamadas vulgarmente lenguas de buey–. Este género es conocido porque muchos de sus hongos son comestibles.

 Investigadores españoles han liderado el descubrimiento de dos nuevas especies de setas del género Hydnum, un tipo de hongo muy común en la cocina.

“En el trabajo describimos dos nuevas especies: Hydnum ovoideisporum y Hydnum vesterholtii, que pertenecen a un género llamado comúnmente ‘lenguas de buey’. Aunque muchas de las setas de esta especie se consumen en varias partes del mundo, paradójicamente existen muy pocos trabajos serios y recientes que intenten esclarecer cuántas especies hay y cómo se diferencian”, explica a SINC Ibai Olariaga Ibarguren, investigador que lidera el estudio en la Universidad del País Vasco.

Según los expertos, la labor de diferenciación de este género es muy complicada ya que las especies se parecen mucho entre sí y poseen unas características microscópicas bastante similares. “Esta es una de las razones por las que muchos autores han creído que existían pocas especies de Hydnum con diferentes variables”, apunta el científico.

Sin embargo, los escasos estudios moleculares realizados en estos hongos apuntan a que la diversidad genética es muy alta. El propio Olariaga lleva años realizando una revisión del este género en la península ibérica hasta descubrir que había dos especies que podían distinguirse de las demás porque tenían esporas ovoides –en la mayoría de las especies son globosas–, y también una ecología particular.
“El estudio molecular que aportamos en el trabajo confirmó que las especies que detecté en ese momento mediante taxonomía clásica basada en morfología correspondían a dos linajes genéticamente marcados”, subraya el investigador.

Conocer las especies que se recolecta
Las especies del género Hydnum se recolectan –ya que no pueden ser cultivadas– de ecosistemas naturales en grandes cantidades y ninguna de sus especies es venenosa, una de las razones por las que no se ha hecho hincapié en su diferenciación.

Estas 'lenguas de buey' están emparentadas con los rebozuelos y los 'pies de rata'.

Sin embargo, se sabe muy poco acerca de su distribución, su ecología, y si las que se están recolectando son especies amenazadas y en peligro de extinción, o por el contrario, especies muy comunes.

“Este tipo de estudios permite ahondar en estos aspectos y, además, tener datos precisos que pueden ser interesantes desde un punto de vista aplicado ya que es necesario saber, por ejemplo, si una o pocas especies producen determinados metabolitos secundarios, o moléculas de interés industrial”, argumenta Olariaga.

Es probable los recolectores hayan consumido estas dos nuevas especies ya que los Hydnum están filogenéticamente emparentados a Cantharellus (rebozuelos) y Clavulina (pies de rata), y todos ellos poseen especies comestibles. “Sería muy improbable pensar que estas dos especies descritas no lo fueran”, concluye el experto.

Referencia bibliográfica:
Ibai Olariaga, Tine Grebenc, Isabel Salcedo, María P. Martín. “Two new species of Hydnum with ovoid basidiospores: H. ovoideisporum and H. Vesterholtii” Mycologia, 104(6):1443-55, diciembre de 2012. doi:10.3852/11-378.

Vía: SINC, 25/02/2013
F: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Describen-dos-nuevas-especies-de-setas-en-la-peninsula-iberica

viernes, febrero 22, 2013

Las especies invasoras suponen mayor riesgo para la salud y el medioambiente que lo que se pensaba


Según dos nuevos informes de la Agencia Europea de Medioambiente, las especies exóticas invasoras representan mayores riesgos para la biodiversidad, la salud humana y la economía de lo que se creía anteriormente. En Europa existen más de 10.000 especies exóticas, y la tasa de nuevas introducciones se ha acelerado y sigue aumentando.

Las especies invasoras suponen mayor riesgo para la salud y el medioambiente que lo que se pensaba
Las especies exóticas invasoras cuestan a Europa alrededor de 12 mil millones de euros al año. En la foto, mejillones cebra cubren la apertura de las conchas de otros mejillones nativos./ Wisconsin Department of Natural Resources 

Una especie exótica o no nativa es un organismo que se ha introducido intencionalmente o accidentalmente fuera de su hábitat natural, y se considera 'invasor' si tiene efectos negativos sobre el entorno. Si se da este caso, las poblaciones de especies nativas pueden sufrir una devastación.
“La evidencia muestra que en un número creciente de casos de especies exóticas invasoras pueden causar incluso daños en la salud humana y en la sociedad”, explica un comunicado de la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA, por sus siglas en inglés).
En Europa se estima que hay más de 10.000 especies exóticas y, al menos, el 15% de ellas tienen un impacto ecológico o económico negativo. Sin embargo, otras especies no autóctonas –por ejemplo, algunos cultivos alimentarios– puede traer grandes beneficios.
“La razón más común para introducir especies es la horticultura, mientras que otras entran en nuevas áreas por la agricultura, la caza y la pesca, o como animales de compañía”, destaca el informe.
Por otro lado, el transporte no siempre es intencional. Por ejemplo, los mejillones cebra viajaron de ‘polizones’ de los buques para proliferar en los lagos europeos.
De las 395 especies europeas nativas en peligro crítico de extinción 110 lo están a causa de la invasión de especies exóticas.

El cambio climático también influye en la propagación
Según el informe, el aumento del comercio y el turismo en las últimas décadas puede haber dado lugar a un número creciente de especies exóticas. Asimismo, el cambio climático también juega un papel en la propagación de estas especies, lo que provoca que algunas áreas sean más favorables para la proliferación de determinadas plantas y animales.
"En muchas zonas, los ecosistemas están debilitados por la contaminación, el cambio climático y la fragmentación. Las especies exóticas invasoras aumentan su presión sobre el mundo natural, y son extremadamente difíciles de restituir", afirma Jacqueline McGlade, directora ejecutiva del EEA.
De las 395 especies europeas nativas en peligro crítico de extinción, según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, 110 están en peligro a causa de la invasión de especies exóticas.

Impactos sobre la salud humana
Para los seres humanos, uno de los efectos más peligrosos de las especies exóticas invasoras es que sean portadoras de una enfermedad. Por ejemplo, el mosquito tigre se ha vinculado a más de 20 enfermedades, como la fiebre amarilla y la fiebre de chikungunya. En Europa ha llegado principalmente a través del comercio intercontinental de neumáticos usados, y es frecuente en varios países del sur, especialmente Italia.
“El cambio climático también está permitiendo la propagación hacia el norte de la ambrosía común, una planta originaria de América del Norte. Las semillas llegaron a Europa mezcladas en los cereales destinados a la alimentación de las aves. Esta planta es un potente activador de la fiebre del heno y otras alergias”, apunta el estudio.
Las especies exóticas invasoras cuestan a Europa alrededor de 12 mil millones de euros al año, según estiman los expertos.


Vía: SINC, 21/02/2013
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/Las-especies-invasoras-suponen-mayor-riesgo-para-la-salud-y-el-medioambiente-que-lo-que-se-pensaba

Publican un mapa mundial de la profundidad de las aguas subterráneas

Un equipo internacional, en el que participa el profesor de la Facultad de Física de la Universidad de Santiago de Compostela, Gonzalo Míguez Macho, acaba de publicar un artículo en la revista Science que compila observaciones alrededor de todo el planeta respecto de la profundidad de la capa freática a partir de informaciones de archivos gubernamentales y de la literatura científica existente.
Publican un mapa mundial de la profundidad de las aguas subterráneas  
 
Imagen global a 30" de resolución ( ~ 1km) de la profundidad de la capa freática (en metros desde la superficie del terreno). Las zonas con las aguas subterráneas muy cerca de la superficie (azul oscuro) se corresponden con regiones de grandes extensiones de humedales. / USC.

Las aguas subterráneas próximas a la superficie tienen mucha importancia para los ecosistemas terrestres al ayudar a mantener el caudal de los ríos o el suelo húmedo en épocas de ausencia de lluvia, por citar dos ejemplos. A mayores, son aspectos con incidencia en el clima. A pesar de su importancia, poco se sabía de la distribución de la capa freática, franja que separa el suelo oxigenado, próximo a la superficie del terreno, de los acuíferos.
Investigadores de la Universidad Rutgers (New Jersey, EE UU) y de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) han desarrollado un mapa mundial de la profundidad de estas aguas subterráneas que publica la revista Science. El trabajo cubre incluso zonas sin datos “para así poder inferir patrones espaciales y procesos a partir de un modelo hidrológico de aguas subterráneas forzado por el clima, la topografía y el nivel del mar actuales”, señalan los expertos.
Según sus resultados, entre el 22 y el 32% de la superficie emergida global se encuentra influida por una capa freática poco profunda, incluyendo aproximadamente el 15% de zonas con agua superficial alimentada por las aguas subterráneas, y entre un 7 y un 17% de áreas con la capa freática accesible a las raíces de las plantas.
Estos datos permiten afirmar, según Gonzalo Míguez, investigador de la USC, que la capa freática es lo suficientemente poco profunda en una fracción significativa –de entre el 22 y el 32%– de los continentes como para influir en los ecosistemas terrestres directamente.
Cuando esta capa es poco profunda interactúa de diversas maneras con las zonas superficiales: proporcionando agua a ríos y lagos y manteniendo ecosistemas acuáticos en períodos secos. Asimismo, impide el drenaje del terreno y crea las condiciones de suelo saturado que caracterizan a los humedales, e incluso proporcionando agua a las plantas para la fotosíntesis en condiciones de sequía.

Principales resultados
"Las aguas subterráneas tienen una extendida y estructurada influencia a escala global en la hidrología y ecosistemas terrestres”
Los resultados del modelo aplicado permiten observar una serie de patrones espaciales a escala global, regional y local. En el primero caso, el nivel del mar es dominante y un cinturón de zonas con aguas subterráneas someras rodea los continentes, más ancho allí donde hay llanuras costeras.
En la escala regional, la influencia del clima se manifiesta de manera que las regiones más secas tienden a tener una capa freática más profunda que las húmedas.
A modo de ejemplo, los investigadores señalan el caso de los desiertos destacándolos cómo zonas donde, en general, no hay muchos lugares con aguas subterráneas someras. También apuntan la influencia del terreno, ya que las zonas más llanas, con un drenaje más lento, presentan grandes extensiones de humedales, como la zona de la Amazonía central y otras zonas bajas de Sudamérica.
En el caso de la escala más local, el estudio destaca que la topografía domina a la influencia del clima y así, “debido al flujo del agua subterránea de las zonas altas a las bajas, los valles tienden a presentar capas freáticas poco profundas, incluso en zonas relativamente áridas o desiertos (oasis)”. En conjunto, el investigador de la USC considera que los resultados sugieren que las aguas subterráneas tienen “una extendida y estructurada influencia a escala global en la hidrología y ecosistemas terrestres”.

La capa freática y el clima
Las implicaciones de un mejor conocimiento en torno a la capa freática son múltiples, de las cuales los investigadores han querido destacar su incidencia en el clima.
Los humedales son la fuente principal de metano en la atmósfera, uno de los gases de invernadero más potentes. Además, cuando la energía del sol se concentra en la evaporación de agua del suelo y en realizar la fotosíntesis no se invierte en calentar el terreno y, por lo tanto, las temperaturas en la zona baja de la atmósfera son menores.
En el artículo se presentan observaciones de la profundidad de la capa freática de 1.603.781 pozos, a partir de archivos gubernamentales e información publicada en la literatura científica. Existen datos abundantes de América del Norte y en varios países europeos así como en Australia, pero muy escasa en relación a Asia y especialmente de África.
Para cubrir estas últimas zonas no observadas, los investigadores utilizaron un modelo hidrológico de aguas subterráneas forzado por clima, el terreno y el nivel actual del mar. El objetivo era obtener una imagen global a alta resolución (~1 km), sin tener en cuenta las complejidades geológicas locales, de la profundidad de la capa freática en equilibrio con el clima, la topografía y el nivel del mar, es decir, “en estado natural, sin intervención humana debida a las extracciones para regadío u otros usos”, explica el docente de la USC.
El desarrollo del modelo presentado en la revista Science es fruto de una larga y estrecha colaboración entre la profesora Y. Fan y Gonzalo Míguez Macho, y han contado con apoyo del Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga).

Referencia bibliográfica:
Y. Fan, H. Li, G. Miguez-Macho. "Global Patterns of Groundwater Table Depth" Science 339: 940 - 943, 22 de febrero de 2013.

 Vía: SINC, 21/02/2013
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/Publican-un-mapa-mundial-de-la-profundidad-de-las-aguas-subterraneas

lunes, febrero 11, 2013

Los glaciares de Gredos desaparecieron hace 11.000 año

El Grupo de Investigación de Geografía Física de Alta Montaña (GFAM) de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), consigue descifrar la cronología absoluta de la expansión y extinción de los glaciares de más de 10 km de longitud, que ocuparon las cumbres y valles de la Sierra de Gredos. 

nvestigadores del GFAM del Departamento de Análisis Geográfico Regional y Geografía Física de la UCM han descubierto cuándo alcanzaron su máxima expansión las lenguas glaciares que descendían desde las cumbres más altas de la Sierra de Gredos, así como cuándo y cómo dichos glaciares fueron retrocediendo hasta desaparecer por completo. El hallazgo se ha comprobado al encontrar exactamente el mismo resultado en varios de estos valles, en el contexto del proyecto de investigación "Efectos medioambientales del la deglaciación: estudio de casos en ámbitos geográficos contrastados (CRYOCRISIS)"

Laguna de Gredos
Foto 1. Laguna de Gredos.
El glaciar retrocedió desde este lugar hace 15.000 años. Desde entonces existe la Laguna
Hace 26.000 años, los glaciares descendían desde el Pico Almanzor y la Galana por la Garganta de Gredos y el Pinar respectivamente, se alejaban unos 10 km y rellenaban estos valles con espesores superiores a los 300 m de hielo. Esta gran expansión glaciar en la Sierra de Gredos coincidió con el nivel más bajo del mar, 140 metros por debajo del actual. Estos glaciares siguieron existiendo con su mismo tamaño hasta hace 17.000 años, cuando empezaron a retroceder con intensidad. Hace 15.000 años el glaciar se había retirado ya de la depresión donde se encuentra la Laguna de Gredos, momento en el qué se formó dicho lago. Hace 11.200 años el glaciar era solo una pequeña capa de hielo que cubría únicamente las paredes más altas, al norte de los picos. Para entonces, ya se había retirado de los escalones rocosos más altos y se habían formado en alguno de ellos algunos lagos, como las Cinco Lagunas. Hace 10.000 años ya no quedaban glaciares en Gredos y no se volvieron a formar posteriormente.

 Investigador tomando muestras de un bloque morrénico
2. Investigador tomando muestras de un bloque morrénico
Este descubrimiento ha sido posible gracias a la aplicación de novedosas técnicas de datación. En concreto, los investigadores obtuvieron el tiempo de exposición a la radiación cósmica de superficies pulidas por el hielo o de bloques abandonados por las lenguas glaciares. Esta radiación, compuesta fundamentalmente por una lluvia de neutrones, es capaz de transformar algunos elementos de la roca en isótopos que únicamente tienen este origen cosmogénico. Una vez que se conoce la tasa de producción de estos isótopos cosmogénicos y que se conoce su proporción, es posible conocer exactamente hace cuánto tiempo el glaciar descubrió esas superficies. Los investigadores tomaron muestras desde los bloques glaciares más alejados de las cumbres, hasta de superficies pulidas por el hielo, bajo los picos más altos. De esta manera se ha podido conocer cuándo fue la máxima expansión de estos glaciares y cómo fueron retrocediendo en el tiempo. En los análisis han participado tres laboratorios: el Laboratorio de Geografía Física de la UCM, el Acelerador de Partículas de la Universidad de Purdeu (EEUU) y el Laboratorios de Análisis Geoquímico de ACTLABS (Canadá).

Los resultados han sido publicados recientemente por las revistas Quaternary International y Geomorphology, dos de las más prestigiosas en el campo de la cronología glaciar. Los investigadores del GFAM siguen trabajando en conocer cómo fue la evolución glaciar de otras montañas de la Península Ibérica, como Sierra Nevada y Pirineos, donde esperan próximos resultados. Además. estos mismos investigadores trabajan también en otras montañas de la Tierra, tanto tropicales (como los Andes Centrales) como subpolares (en Tierra de Fuego e Islandia), con el objetivo de llegar a tener una visión global de la evolución glaciar y de sus condicionantes climáticos.

 Valle del Pinar, Cinco Lagunas y Pico de la Galana
Foto 3. Valle del Pinar, Cinco Lagunas y Pico de la Galana, con indicaciones de dónde estaba el glaciar en las distintas fases
El conocimiento de la evolución de los glaciares de Gredos aporta una información valiosa al estudio de las variaciones del clima en el centro de la Península Ibérica durante el periodo de hace 30.000/10.000 años, lo que será de una gran ayuda para conocer los ambientes del paleolítico superior en esta región.

David Palacios, Nuria de Andrés y Javier de Marcos


Más información: Palacios, D., Andrés, N., Marcos, J. & Vázquez, L. Maximum glacial advance and deglaciation of the Pinar Valley (Sierra de Gredos, Central Spain) and its significance in the Mediterranean context . Geomorphology, 177-178: 51-61 . DOI: 10. 1016/j.geomorph.2012.07.013.
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169555X12003455

Palacios, D., Marcos, J. & Vázquez-Selem, L. Last Glacial Maximum and Deglaciation of Sierra de Gredos, Central Iberian Peninsula. Quaternary Internacional, 233(1): 16-26.. DOI:10.1016/j.quaint.2010.04.029.
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1040618210001710

Vía. Madri+d, 11/02/2013
F:http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=55761&origen=notiweb_suplemento&dia_suplemento=lunes&seccion=noticiaslunes

La biodiversidad evita el colapso de los ecosistemas ante incendios o sequías

Una investigación desarrollada en Canadá revela que la diversidad de especies vegetales en los sistemas ecológicos puede evitar que, cuando aparecen perturbaciones repentinas como fuegos o sequías, estos se colapsen. El trabajo aparece esta semana en la portada de la revista Nature.

Según un estudio que ocupa esta semana la portada de la revista Nature, la biodiversidad vegetal puede favorecer la estabilización de los sistemas ecológicos, y ayuda a evitar el colapso irreversible cuando aparecen perturbaciones como sequías o incendios.

El trabajo sugiere que se debe fomentar la presencia de terrenos con distintas especies vegetales, en lugar de monocultivos, para amortiguar esas posibles perturbaciones repentinas.

“Hemos demostrado los riesgos de la pérdida de biodiversidad”, señala a SINC Andrew MacDougall, que ha liderado el trabajo desde la Universidad de Guelph, en Canadá.

La manipulación humana de las tierras lleva en muchas ocasiones a la homogeneización de los ecosistemas, que puede estabilizar la cosecha, pero elimina el efecto amortiguador que aporta la biodiversidad.
Los autores señalan que el nivel de biodiversidad es crucial para la recuperación de los ecosistemas después de un incendio natural.

La acción homogeneizadora del hombre sobre estos sistemas puede ser intencionada, como en el caso de la supresión de incendios o la sobrepesca, o involuntaria, como es la contaminación antropogénica.
Según MacDougall, “mientras el sistema se mantiene sin sufrir perturbaciones, no se aprecia la consecuencia de la falta de diversidad, pero cuando aparece una perturbación, se revelan esos efectos y el sistema puede colapsar”.

Sin incendios durante un siglo y medio
Los investigadores trabajaron durante una década en una región de diez hectáreas que pertenece a la Organización de la Conservación de la Naturaleza de Canadá, una zona con robles donde se han evitado los incendios durante 150 años.

El autor apunta que otros trabajos previos se habían hecho en terrenos artificiales, mientras que este “se desarrolló en un sistema natural, demostrando la validez de las investigaciones anteriores aplicadas a las características del mundo real”.

El equipo quemó selectivamente distintas parcelas para comparar áreas de con una sola especie y otras zonas que combinaban varias.

Los resultados revelaron que las primeras, aparentemente estables, fueron después invadidas por árboles, mientras que las áreas con mayor biodiversidad resistieron a la invasión.

Además, la diversidad afectó también a la intensidad del fuego, que fue mayor en las zonas con una sola especie vegetal, donde se acumula mayor cantidad de combustible.

MacDougall concluye que el nivel de biodiversidad es crucial para la recuperación de los ecosistemas después de un incendio natural, aunque matiza que es posible que incendios más intensos que los de esta investigación pudieran sobrepasar la capacidad amortiguadora de la biodiversida.
Referencia bibliográfica:
A. S. MacDougall, K. S. McCann, G. Gellner, R. Turkington. “Diversity loss with persistent human disturbance increases vulnerability to ecosystem collapse”. Nature. Vol. 494 | Febrero 2012. doi:10.1038/nature11869
 Vía: SINC, 11/02/2013
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/La-biodiversidad-evita-el-colapso-de-los-ecosistemas-ante-incendios-o-sequias

Algunas especies de hongos y parásitos microbianos han perdido un mecanismo de defensa durante la evolución

Un artículo publicado en la revista PLoS Pathogens, realizado por investigadores de la Universidad de Murcia, pone de manifiesto que, a pesar del innegable beneficio que supone para cualquier organismo contar con un mecanismo de defensa, en algunas especies de hongos y parásitos microbianos se ha perdido durante la evolución.

Un trabajo realizado por los investigadores de la Universidad de Murcia (UMU) pone de manifiesto que, a pesar del innegable beneficio que supone para cualquier organismo contar con un mecanismo de defensa (silenciamiento génico) para protegerse frente a la invasión por virus y otros ácidos nucleicos potencialmente perjudiciales para el propio organismo, "en algunas especies de hongos y parásitos microbianos (algunos patógenos), este mecanismo de defensa se ha perdido durante la evolución", como apunta la investigadora Rosa Ruiz, coautora del estudio.  

Este trabajo discute precisamente, en palabras de otro de los científicos de la investigación, Santiago Torres "la pérdida o la retención de este mecanismo de defensa a lo largo de la evolución, analizando los posibles beneficios que para algunos de esos organismos ha podido suponer su pérdida".

El grupo de Genómica y Biotecnología Molecular de Hongos de la UMU descubrió hace algunos años la existencia de este mecanismo en el hongo Mucor, que tomó cierto protagonismo al descubrirse que algunas de las víctimas de los tornados ocurridos en Estados Unidos (Joplin, Misuri), en el año 2011, murieron a consecuencia de infecciones causadas por variedades patógenas de ese hongo.

En la revisión realizada en el artículo se discute también el posible papel del mecanismo de silenciamiento génico en Mucor y su relación con la patogénesis.

Esta publicación, en la que también ha participado el investigador de la UMU Francisco Esteban Nicolás, aborda un fenómeno, el silenciamiento génico, que en los últimos años ha centrado la atención de innumerables grupos de investigación y que, de hecho, en su momento mereció el Premio Nobel a dos de sus descubridores, Andrew Fire y Craig Mello, en 2006.

UCC-PRINUM | 05 febrero 2013 14:21

 Vía: SINC . 11/02/2013
F: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Algunas-especies-de-hongos-y-parasitos-microbianos-han-perdido-un-mecanismo-de-defensa-durante-la-evolucion


domingo, febrero 03, 2013

ANTE LA PRIVATIZACIÓN DEL JARDÍN CANARIO: FIRMA Y AYUDA A DIFUNDIR ESTE DOCUMENTO ¡PARA QUE EL JARDÍN CANARIO SIGA SIENDO UN ESPACIO PARA TODOS/AS!

Ante la privatización del Jardín Canario.
Un grupo de personas preocupadas por las noticias de una posible privatización de la gestión educativa y de las visitas públicas al Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo, hemos iniciado la petición "Cabildo de Gran Canaria: No privatizar la gestión educativa del Jardín Canario Viera y Clavijo" para lo que necesitamos que nos ayudes a hacerla despegar. En el manifiesto que encuentras a continuación te exponemos las razones que nos llevan a ello.

Esperamos tu apoyo.

Es importante por todo esto:

ANTE LA PRIVATIZACIÓN DEL JARDÍN BOTÁNICO CANARIO ?VIERA Y CLAVIJO?
El Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo (JBCVC), en la isla deGran Canaria, además de ser un centro científico reconocido internacionalmente, constituye un espacio privilegiado para desarrollar tareas de Educación Ambiental. El lema escogido por esta institución, ?Conocer para conservar?, resume perfectamente la importancia que tiene la divulgación y el conocimiento del patrimonio natural, como forma de concienciar a la población, tanto escolar como adulta, del valor de la flora canaria y de los programas de conservación que para ello se llevan a cabo.

En los últimos meses se ha difundido la noticia de la probableprivatización de su gestión, al menos en cuanto a su actividad educativa y de visitas se refiere, aquella que tiene la mayor trascendencia social, como nos indica el hecho de que son más de diez mil los escolares que lo visitan cada año. La posibilidad de que el Cabildo de Gran Canaria, propietario de este centro, ceda la gestión del Jardín Canario a una empresa privada, que pasaría a cobrar una entrada a los visitantes, supondría la discriminación económica de estos (muchos centros escolares y visitantes no podrán pagar la entrada, por pequeña que ésta sea) y la renuncia a la gestión de lo público con criterios que no sean exclusivamente economicistas (¿cuánto vale en educación ambiental de la sociedad la labor que el JBCVC realiza?).

Esta labor de fomento de la Educación Ambiental es aún más necesariaen un Archipiélago, y en una isla como Gran Canaria, con una alta densidad de población y carente de espacios públicos de esparcimiento, donde la presión sobre un reducido y frágil territorio convierte en imprescindible la concienciación colectiva, acerca de la importancia y necesidad de conservar el medio natural. Por todo ello, estimamos que no resulta oportuno privatizar  un bien público, con la intención de obtener un beneficio económico privado. Puede ser oportuno plantear la obtención de recursos económicos, a partir de las visitas que se realicen al Jardín Canario (cafetería, tienda de recuerdos, publicaciones, ?), pero el acceso ciudadano al Jardín Canario, al menos para los residentes en Canarias, debería seguir siendo gratuito, como lo es en la actualidad. Es más, por su trayectoria, personal e instalaciones, el JBCVC debe ser el equipamiento ambiental referente del desarrollo e implementación de programas de Educación Ambiental, en Gran Canaria, que sirvan de modelo para otras instalaciones, tanto públicas como privadas.

Por todo ello, solicitamos que el Cabildo de Gran Canaria impulse latarea educativa y de esparcimiento que debe jugar el Jardín Canario, abriéndolo aún más a la sociedad, potenciando su visita y conocimiento, sin privatizar estos aspectos de su gestión.

Puedes firmar la petición haciendo clic aquí.[2]  Gracias.

Vínculos:
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domingo, enero 27, 2013

El cedro baja de las cumbres de Taburiente

La especie, emparentada con los enebros europeos, se instaló en los riscos de La Caldera huyendo de las talas abusivas, según cuenta Tomás Ramos, experto senderista.

Los bosques, como todos los seres vivos, palpitan y evolucionan. Las plantas, según las circunstancias, unas veces se pliegan y otras se expanden por el territorio. En este último proceso se encuentra el cedro canario en La Palma, según las observaciones que viene realizando desde hace años Tomás Ramos, profesor de Educación Física y aficionado a recorrer los senderos más abruptos y enriscados de La Caldera de Taburiente, así como a localizar árboles ejemplares en los lugares más recónditos de la Isla. La reseñada especie, emparentada con los enebros europeos, en La Palma, según su teoría, hace décadas, se instaló en los riscos de La Caldera de Taburiente huyendo de “las talas masivas y abusivas”. Sin embargo, desde que en el año 1953 se incluyó en el catálogo de vegetales protegidos, poco a poco, va descendiendo de altitud y cada vez se ven menos en las cumbres y más en las medianías.

El director-conservador del Parque Nacional de La Caldera, Ángel Palomares, señala al efecto que no hay datos oficiales que constaten la mencionada mudanza del cedro canario (Juniperus cedrus) en el espacio acotado y zonas próximas. Según el inventario realizado en 2001, comenta, la mayoría de los cedros del recinto natural están en las zonas altas, “porque es donde más abundan los ejemplares grandes que son los que mejor se detectan”. Precisa que también hay algunos en zonas bajas, pero no demasiados. Igualmente se ven varios en El Riachuelo, a cota 900 o 1.000 metros, y por encima de Los Llanos a cotas próximas a los 500 metros. Exactamente, en el año 2001 se censaron un total de 1.668 ejemplares. De ellos, detalla, 1.574 son adultos y 94 juveniles.

Tomás Ramos señala que, tradicionalmente, “desde que se comenzaron los primeros estudios botánicos contemporáneos sobre el cedro canario, se dijo y se repitió que era una especie arbórea natural de grandes alturas y risco; en concreto, sobre los 1.900 y 2.000 metros en adelante”. Al principio, indica, “estas afirmaciones parecían irrefutables, sin discusión” pues, añade, “los escasos cedros que se encontraban estaban en su inmensa mayoría colgados de los riscos, retorcidos”. En La Palma, insiste, una buena parte se hallaba “en las zonas más altas de las cumbres de La Caldera”. Pero luego, apunta, “comenzaron a aparecer datos que no casaban con esta teoría”. Por un lado, subraya, “la existencia en la toponimia de las islas occidentales y en Gran Canaria de lugares que nombraban a esta especie, como el monte del Cedro, montaña del Cedro, Degollada del Cedro, situados a cotas bastante más bajas de las que supuestamente le correspondían”. Por otro, “el encontrarse también a cotas más bajas algún caso muy particular de un ejemplar con muy buen porte y salud, como sucede en La Mata (Garafía)”. Asimismo, expone “los primeros ejemplares plantados en parques y jardines o casas particulares mostraron el vigor y buena adaptación de esta especie a dichas altitudes de medianía”. No obstante, dice, “siguió sosteniéndose en la mayoría de escritos botánicos que, aunque adaptable a otros lugares, el óptimo y natural del cedro era la alta montaña canaria”.

Sin embargo, expone, “la actuación natural de repoblación y recuperación por sí misma de la especie, desde que en el año 1953 pasó a ser protegida, ha dado la puntilla final a esta apreciación al parecer errónea”. En La Palma, subraya, “si investigamos con detalle, podemos ver pruebas muy convincentes de ello”. Al efecto resalta que “si visitamos y recorremos La Caldera cuidadosamente, vemos que la mayoría de nuevos ejemplares nacidos en los últimos 60 años de protección de la especie, no han tenido lugar en las cumbres superiores del Parque Nacional”. Allí, insiste, “en lo más alto, junto a los viejos ejemplares centenarios, retorcidos y a veces agonizantes, apenas encontramos alguno nuevo, a pesar de la relativa abundancia de semillas que hay por la floración de los ejemplares antiguos”. Por el contrario, asevera, “en cotas más bajas, junto al pinar, a muchos kilómetros del ejemplar adulto más cercano, vemos aparecer con vigor nuevos pequeños cedros, que crecen esbeltos, rectos y esplendorosos”.

Diversificar el bosque
Algunos, razona, se cuestionan “por qué estaban entonces la mayoría de cedros antiguos en los riscos y grandes alturas, con esa tipología de tronco retorcido, si esa no era ni su forma ni su lugar natural más adecuados”. La explicación, desvela, “está en la tala masiva y abusiva de unos árboles cuya madera era apreciadísima y muy cara”. Alega que “solo escaparon aquellos árboles que estaban en lugar demasiado difícil para llegar a ellos y retirar la madera, o ésta, la madera, estaba tan retorcida o en mal estado que fue descartada por inservible”. Es más, agrega, “todavía se pueden encontrar en La Caldera, en zonas de pinar más bajo, grandes tocones de cedros gigantescos que fueron talados posiblemente en los años 30 o 40 del pasado siglo XX”.

“Los que ya peinamos canas”, arguye, “podemos recordar cuál era en épocas pasadas uno de los regalos más apreciados, de ricos como se decía, que se podía hacer: una cajita de madera de cedro con puros palmeros. Caja que luego se guardaba como oro en paño, pues así era de importante su valor”.

Esta visión sobre el cedro canario, opina, “parece que se está abriendo camino por fin entre el mundo de la botánica” de las Islas. Considera que “no estaría mal que se consolidase con una buena repoblación de cedros canarios en zonas protegidas de cotas medias, medio-altas”, toda vez que “ya tenemos pinar más que suficiente, y sería bueno diversificar algo nuestros bosques”. Puntualiza que “el único y terrible problema es que el cedro canario, entre el pinar, tiene un peligro añadido: los incendios forestales”. El pinar canario, resalta, “no muere en los incendios, el cedro canario sí, y eso, en estos tiempos de recortes, incluso en la prevención de fuegos, es un serio hándicap”.
MARTÍN MACHO 

 Vía: Canarias Ahora, 26/01/2012
F:http://www.canariasahora.es/articulo/la-palma/el-cedro-baja-de-las-cumbres-de-taburiente/20130126122549394709.html

jueves, enero 24, 2013

23 animales que te costará mucho ver aunque los tengas al lado (como por ejemplo la jirafa)

Estas fotografías son una recopilación de instantáneas tomadas durante 35 años por el fotógrafo de la naturaleza Art Wolfe en todo el mundo. 
El tema común de todas ellas es el camuflaje. 
Nos enseñan una lección importante. Aunque en los zoos (o en la televisión) parezca que un animal no tiene un camuflaje eficaz, en su entorno natural es casi imposible observarlos aunque estén a tu lado.
Estas fotografías son la mejor muestra de ello. 
¿Serás capaz de encontrar a todos los animales de las fotografías?
Perdiz nival o lagópodo alpino (Lagopus mutus)


 


Lobo (Canis lupus)
Caimán de anteojos (Caiman crocodilus) 
Búho cornudo (Bubo virginianus)
Pica americana (Ochotona princeps)  
Loro harinoso amazónico (Amazona farinosa) 
Víbora bufadora (Bitis arietans) 

Leopardo (Panthera pardus) 
Gerifalte (Falco rusticolus)
Ardilla parda de California (Otospermophilus beecheyi) 
Carabo lapón (Strix nebulosa)
Ciervo moteado (Axis axis) 
Macaco japonés (Macaca fuscata) 
Lagópodo coliblanco (Lagopus leucura). Hay 6.


Impala (Aepyceros melampus) 

 
Guepardo (Acinonyx jubatus) 
Agachadiza común (Gallinago gallinago)  
 Playero de Alaska (Tringa incana)
Añapero (Chordeilinae) 

Coyote (Canis latrans)
Saltarrocas  (Oreotragus oreotragus). En la foto hay 2
Mielero turquesa (Dacnis cayana)

Vía: Allpe Medioambiente
F:http://www.medioambiente.org/2012/12/23-animales-que-te-costara-mucho-ver.html