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"Novedad. Cosa nueva y no acostumbrada. Suele ser peligrosa por traer consigo mudança de uso antiguo" (SEBASTIÁN DE COVARRUBIAS) 1539-1613
"No se desea lo que no se conoce" (NASÓN, PUBLIO OVIDIO) 43 AC-17 DC
"No se desea lo que no se conoce" (NASÓN, PUBLIO OVIDIO) 43 AC-17 DC
jueves, diciembre 18, 2014
lunes, diciembre 15, 2014
Explican por qué en los ecosistemas complejos, como las selvas amazónicas o los arrecifes de coral, coexisten muchas especies similares entre sí
Científicos de la Universidad de Granada y de la Universidad de Warwick
(Reino Unido) ofrecen una posible solución a este enigma de la Ciencia,
gracias al cual muchas especies coexisten en un mismo ecosistema
complejo, en lugar de que alguna de ellas desplace a las demás.
Desde hace años, los científicos se han sentido fascinados por la cantidad y variedad de formas de vida que habitan ciertos ecosistemas muy complejos, como las selvas amazónicas o los arrecifes de coral. ¿Cómo es posible que tal ingente biodiversidad haya aparecido espontáneamente y se mantenga? ¿Cómo es posible que muchas especies coexistan en lugar de que algunas de ellas desplacen a las demás?
Uno de los autores de este artículo, el catedrático de Física Teórica de la UGR Miguel Ángel Muñoz, afirma que el interés en estos interrogantes ha aumentado notablemente en los últimos tiempos, "dado el ritmo sin precedentes en la historia de la humanidad al que se están extinguiendo especies debido al impacto de las actividades humanas. Por esta razón, resulta de vital importancia entender cuáles son los factores y mecanismos que determinan la estabilidad de los ecosistemas, para así protegerlos actuando de la manera más eficaz posible".
Cuando por algún motivo una especie prospera esto puede ir en detrimento de otras, por ejemplo de sus presas o de sus competidores, lo que puede a su vez afectar a terceras especies. En un ecosistema, esto puede dar lugar a grandes cambios que resulten en cascadas o avalanchas de extinciones.
Hasta los años setenta se pensaba que mientras más grande y complejo es un ecosistema, en el sentido de contar con muchas interacciones entre especies, más se amortiguarían estas fluctuaciones, explicando por qué los ecosistemas más estables que vemos son los que tienen gran biodiversidad.
Sin embargo, en 1972 un eminente físico y ecólogo, Sir Robert May, demostró matemáticamente -utilizando modelos muy sencillos- que debería ser al revés: el tamaño y la complejidad deberían tender a desestabilizar cualquier sistema dinámico, como un ecosistema o una red financiera. Este resultado, conocido desde entonces como 'paradoja de May', inició un encendido debate sobre los efectos de la diversidad en la estabilidad.
ORGANIZACIÓN POR NIVELES
En el trabajo publicado en PNAS, los científicos de las universidades de Granada y Warwick han analizado un conjunto de redes tróficas provenientes de muy diversos tipos de ecosistemas. Estas redes han sido pacientemente compiladas por grupos de investigación en todo el mundo.
Los autores de este artículo midieron hasta qué punto las especies se suelen organizar por niveles, de manera que la mayoría de las presas de cualquier depredador estén en el nivel inmediatamente inferior a él. Por ejemplo, en una red perfectamente coherente, los herbívoros en el primer nivel trófico sólo se nutren de plantas (en el nivel cero), los carnívoros primarios en el segundo nivel comen sólo herbívoros, y así sucesivamente.
Aunque esta organización de las redes tróficas en estratos (o 'coherencia trófica') no es perfecta en las redes naturales (por ejemplo, existen omnívoros que se nutren de varios niveles) es, sin duda, mucho mayor en las redes reales de lo que consideran o predicen los modelos matemáticos actualmente utilizados en ecología.
COHERENCIA Y ESTABILIDAD
Es más, como se demuestra en este trabajo, "esta coherencia está fuertemente correlacionada con la estabilidad de las redes: a más coherencia más estabilidad", apunta Muñoz. En su artículo, los investigadores proponen, además, un nuevo modelo matemático para generar redes artificiales o sintéticas (en el ordenador) que no sólo reproduce más fehacientemente que los modelos existentes hasta la fecha varias propiedades de las redes tróficas, sino que además demuestra de forma inequívoca que la estabilidad puede crecer con el tamaño y la complejidad.
"No es que May se equivocara: como éste ya señaló en su trabajo original, los ecosistemas deben de tener alguna propiedad estructural tal que no se comporten según predice su sencilla teoría basada en estructuras tróficas aleatorias. Es decir, el mismo May sugirió que la respuesta al enigma debía estar en el particular diseño o arquitectura de las redes tróficas", afirma el catedrático de la UGR.
Aunque el debate no queda necesariamente cerrado, porque la estabilidad que se ha medido es una condición necesaria pero no suficiente para que un ecosistema perdure, "este resultado promete cambiar nuestra visión de los ecosistemas, y quizá de otros sistemas con ciertas propiedades similares, como las redes neuronales, genéticas, comerciales o financieras". Además, como alertan los investigadores, saber si un sistema se volverá más o menos estable con la pérdida de algunos de sus elementos (extinciones de especies, quiebras de bancos) es clave si queremos impedir su colapso.
Vía: Madri+d, 15/12/14
F:http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=62401&origen=notiweb&dia_suplemento=lunes
lunes, diciembre 08, 2014
La fragancia de las flores depende de los hongos y bacterias que las recubren
Las flores perfuman el mundo en el que vivimos, pero ¿quién perfuma a
las flores? Un nuevo estudio liderado por Josep Peñuelas, profesor de
investigación del CREAF y del Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (CSIC), en España, ha comprobado que si se eliminan con
antibióticos los hongos y bacterias que viven sobre las flores, la
cantidad y composición de su perfume varía totalmente.
Todos recordamos la suave fragancia de lavanda. Su perfume
característico lo provocan unos compuestos químicos llamados compuestos
orgánicos volátiles (COV). Hasta ahora se sabía que las plantas con
flores utilizaban varias vías bioquímicas para producir un amplio
abanico de compuestos orgánicos volátiles que conferían a las flores su
propio aroma.
Ahora, un estudio del CREAF, en colaboración con la Universidad
Autónoma de Barcelona, ha descubierto que las flores huelen a algo más
que a flores. Según el trabajo publicado en la revista Scientific
Reports, los perfumistas del planeta (los protagonistas a la hora de
elaborar los aromas florales más delicados) no son sólo las flores, sino
también los microorganismos y hongos que las recubren.
Los investigadores han realizado una serie de experimentos en los que
han pulverizado las flores del saúco con antibióticos de amplio
espectro. En las plantas tratadas con antibióticos el contenido floral
interno de compuestos volátiles y la respiración se mostraron estables,
lo que demostraba que los antibióticos no causaban daños ni estrés en
las plantas.
Sin embargo, la cantidad de los compuestos aromáticos emitidos por
las flores, que proporcionan el olor, disminuyeron drásticamente en los
casos en que se roció con antibiótico. Por otra parte, los antibióticos
habían modificado también los tipos de compuestos que emitía la flor: se
habían dejado de generar algunos compuestos. Así pues, en general, el
bouquet de las flores de saúco era completamente diferente hasta siete
días después de la pulverización con antibióticos.
Saúco (Sambucus Nigra). (Foto: Jessie Hirsch (CC BY 2.0))
"Con los antibióticos, los saúcos, a pesar de seguir teniendo flores
sanas no olían a saúco. Y es que los antibióticos no habían afectado a
la planta, pero habían eliminado los microorganismos y hongos que viven
en las flores. Se demuestra así el papel clave de hongos y bacterias en
los olores y perfumes que nos regalan las flores", comenta Peñuelas.
Los autores del artículo confirman que las bacterias como los hongos
tienen la capacidad de producir compuestos aromáticos como el linalol.
Hay que tener en cuenta que la misma planta responde ante algunos de
estos microorganismos emitiendo también compuestos químicos especiales.
Según Jaume Terradas, fundador del CREAF y catedrático emérito de
Ecología de la UAB que también ha participado en el estudio, la
microbiota de las flores parece tener un papel clave en la fragancia
final, y esto tendría implicaciones relevantes.
Los compuestos orgánicos volátiles, al ser fragantes, permiten la
comunicación química de las plantas con otros organismos. Varios tejidos
de la planta, como las flores, emiten estos compuestos para llamar la
atención, por ejemplo, de los polinizadores.
Ante la actual "crisis de la polinización", producida en gran parte
por el descenso de insectos polinizadores pero también por la alteración
de los aromas florales, estudios como este proporcionan un conocimiento
muy valioso que puede aportar mejoras en este tema vital.
"Si los olores que guían estos insectos están producidos en gran
parte por hongos y microorganismos, tendremos que revisar, por ejemplo,
los efectos del uso de algunos antifúngicos en los cultivos, porque
podrían alterar las fragancias y la futura polinización de las mismas
plantaciones", concluye el investigador.
Vía: Noticias de la Ciencia, 05/12/2014
F:http://noticiasdelaciencia.com/not/12126/la-fragancia-de-las-flores-depende-de-los-hongos-y-bacterias-que-las-recubren/
La mafia de las setas
La Guardia Civil lucha contra el creciente tráfico ilegal de un producto cada vez más valioso
En algunos lugares se llama la Operación Espora y en otros la
Operación Boletus, pero el objetivo es el mismo: acabar con el tráfico
ilegal de setas y con las bandas organizadas que saquean el monte en
busca de un producto que ha pasado de ser una afición a un negocio cada
vez más importante. Tanto la Guardia Civil
como los Agentes Forestales, los expertos en micología y los vecinos de
los pueblos afectados describen el mismo escenario: bandas organizadas
de unas 40 o 50 personas, que durante la temporada acampan en el bosque,
trabajan de sol a sol y son capaces de recolectar cerca de una tonelada
de setas en una jornada, sobre todo boletus o níscalos.
“Hay un mercado impresionante. Como me dijo alguien, es como la droga, pero legal. El problema es que siempre existe alguien que lo compra”, señalan fuentes del Seprona (el servicio forestal de la Guardia Civil) en Madrid que insisten en que, dado que es fenómeno relativamente reciente, las investigaciones para determinar quién está detrás de estas bandas todavía no han dado resultado. “Está claro que tienen un comprador. Todo está perfectamente organizado y estructurado. No tenemos claro a quién o quiénes venden las setas”, agregan las mismas fuentes.
“Es un problema propiciado por la crisis. Hace unos años que empezamos a detectar campamentos que se dedican a la recolección masiva”, explica Arturo Notivoli, jefe del Seprona en Huesca. La presencia de las bandas, casi en su totalidad formadas por personas de nacionalidad rumana según la Guardia Civil, va cambiando con las temporadas y dependiendo de la presión policial. Palencia, por ejemplo, tuvo muchos problemas en 2013 y casi ninguno en 2014. En Soria, en cambio, según la Junta de Castilla y León, se habían producido hasta noviembre 695 denuncias y habían sido decomisados 15.000 kilos de setas. Ante el consumidor final, los boletus pueden costar entre 15 y 30 euros y los níscalos entre 10 y 15.
Junto a las carreteras que recorren los bosques del norte de Soria, una de las zonas micológicas más importantes de España donde la recolección está muy controlada, pueden verse constantes carteles que recuerdan que la acampada silvestre está prohibida y que la recolección de setas está regulada. Durante la temporada, toda la región se vuelca en el negocio de las setas: hoteles, restaurantes, casas rurales, guías, jornadas micológicas, lonjas de setas dirigidas directamente a los consumidores. Son necesarios permisos para recoger para consumo propio y sólo los que están empadronados pueden recolectar cantidades ilimitadas destinadas a la venta. Cerca de la plaza de El Royo, un bello pueblo de piedra que ofrece vistas al monte desde cualquier ángulo, dos vecinos departen: como casi todo el mundo aquí, conocen bien el campo y son recolectores. Y, como todo el mundo, se han cruzado con “los rumanos”. “Hay más españoles que rumanos, pero con la xenofobia todas las culpas van a ellos. Aunque es verdad que dejan el monte muy sucio”, explica Alfredo Villar, de 64 años. “Hay gente que se aprovecha de ellos y les compra los hongos para luego revenderlos”, agrega Angel Palacios, de 60 años.
“Este año ha sido una invasión”, asegura un agente forestal apostado junto a la Laguna Negra. Y no se refiere sólo a las bandas organizadas, sino a la cantidad de recolectores de todo tipo que han pasado por los bosques sorianos. “El problema es que los rumanos tienen a quién vender, quién les compra y quién les trae. Viven en condiciones muy duras: duermen en el monte, en furgonetas, debajo de un puente. Les pagan menos que a los locales”, explica su compañera. Aseguran haber hablado con alguno de ellos cuando, casi siempre en operaciones conjuntas con la Guardia Civil, les multan y les requisan las setas. “Recorren Europa, son como los tempraneros: van haciendo la ruta, que muchas veces empiezan en otros países. Llegan a sitios increíbles, en los que ni siquiera nosotros sabemos que hay setas”, agrega. Salvo en Palencia, donde recolectar setas sin permiso se considera hurto y robo si supera los 400 euros (se produjeron 60 detenciones y 35 imputaciones en 2013), en el resto de las provincias es una falta administrativa que se salda con una multa. También muchas veces se levantan sanciones por faltas que van desde dejar basura en el monte, no utilizar cestas o rastrillar hasta por desplazarse en vehículos sin la ITV pasada.
Sigue siendo un misterio dónde van a parar las toneladas de setas que logran recoger cuando se zafan de la policía. A la entrada de la localidad de San Leonardo de Yagüe, en una tarde de noviembre, varios coches con ciudadanos rumanos vendían cajas con setas en un local donde se produce un constante trasiego de mercancía. Aseguran que se trata de una venta al por mayor totalmente legal. Según diferentes fuentes, en ocasiones los recolectores ilegales, al no tener permiso, venden las setas a vecinos que sí tienen licencia y así pueden entrar en el sistema sin problemas (este año, según diferentes testimonios, las setas ilegales se compraban a 1 o 1,5 euros y se vendían a 3 o 4, según el momento de la temporada). Otras fuentes indican que se trata de ventas a mucho mayor escala o por encargo. “Se las compran empresarios piratas e incluso acceden directamente a los mercados”, señala Álvaro Picardo, director general de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León. A la pregunta de si representan un peligro de salud pública porque puedan recolectar las setas equivocadas, Gabriel Moreno Horcajada, presidente de la Sociedad Micológica Madrileña, responde: “Saben recoger, no se confunden”.
Dado que el fenómeno de las setas es relativamente nuevo, todavía no hay ni una legislación unificada ni estadísticas fiables. Según Cesefor, una fundación sin ánimo de lucro que por encargo de la Junta de Castilla y León gestiona el mayor parque micológico regulado de Europa –400.000 hectáreas de montes públicos distribuidas por siete provincias de la autonomía–, las setas generan unos ingresos de 65 millones de euros en la región. Los datos muestran claramente que el fenómeno está creciendo con fuerza: durante la campaña 2013-2014 se se concedieron 65.160 permisos en Castilla y León, casi el doble que la temporada anterior. La organización que agrupa a los empresarios de setas asegura que todavía no hay datos nacionales sobre lo que mueve el negocio micológico en España.
Vía: El País, 08/12/2014“Hay un mercado impresionante. Como me dijo alguien, es como la droga, pero legal. El problema es que siempre existe alguien que lo compra”, señalan fuentes del Seprona (el servicio forestal de la Guardia Civil) en Madrid que insisten en que, dado que es fenómeno relativamente reciente, las investigaciones para determinar quién está detrás de estas bandas todavía no han dado resultado. “Está claro que tienen un comprador. Todo está perfectamente organizado y estructurado. No tenemos claro a quién o quiénes venden las setas”, agregan las mismas fuentes.
“Es un problema propiciado por la crisis. Hace unos años que empezamos a detectar campamentos que se dedican a la recolección masiva”, explica Arturo Notivoli, jefe del Seprona en Huesca. La presencia de las bandas, casi en su totalidad formadas por personas de nacionalidad rumana según la Guardia Civil, va cambiando con las temporadas y dependiendo de la presión policial. Palencia, por ejemplo, tuvo muchos problemas en 2013 y casi ninguno en 2014. En Soria, en cambio, según la Junta de Castilla y León, se habían producido hasta noviembre 695 denuncias y habían sido decomisados 15.000 kilos de setas. Ante el consumidor final, los boletus pueden costar entre 15 y 30 euros y los níscalos entre 10 y 15.
Junto a las carreteras que recorren los bosques del norte de Soria, una de las zonas micológicas más importantes de España donde la recolección está muy controlada, pueden verse constantes carteles que recuerdan que la acampada silvestre está prohibida y que la recolección de setas está regulada. Durante la temporada, toda la región se vuelca en el negocio de las setas: hoteles, restaurantes, casas rurales, guías, jornadas micológicas, lonjas de setas dirigidas directamente a los consumidores. Son necesarios permisos para recoger para consumo propio y sólo los que están empadronados pueden recolectar cantidades ilimitadas destinadas a la venta. Cerca de la plaza de El Royo, un bello pueblo de piedra que ofrece vistas al monte desde cualquier ángulo, dos vecinos departen: como casi todo el mundo aquí, conocen bien el campo y son recolectores. Y, como todo el mundo, se han cruzado con “los rumanos”. “Hay más españoles que rumanos, pero con la xenofobia todas las culpas van a ellos. Aunque es verdad que dejan el monte muy sucio”, explica Alfredo Villar, de 64 años. “Hay gente que se aprovecha de ellos y les compra los hongos para luego revenderlos”, agrega Angel Palacios, de 60 años.
“Este año ha sido una invasión”, asegura un agente forestal apostado junto a la Laguna Negra. Y no se refiere sólo a las bandas organizadas, sino a la cantidad de recolectores de todo tipo que han pasado por los bosques sorianos. “El problema es que los rumanos tienen a quién vender, quién les compra y quién les trae. Viven en condiciones muy duras: duermen en el monte, en furgonetas, debajo de un puente. Les pagan menos que a los locales”, explica su compañera. Aseguran haber hablado con alguno de ellos cuando, casi siempre en operaciones conjuntas con la Guardia Civil, les multan y les requisan las setas. “Recorren Europa, son como los tempraneros: van haciendo la ruta, que muchas veces empiezan en otros países. Llegan a sitios increíbles, en los que ni siquiera nosotros sabemos que hay setas”, agrega. Salvo en Palencia, donde recolectar setas sin permiso se considera hurto y robo si supera los 400 euros (se produjeron 60 detenciones y 35 imputaciones en 2013), en el resto de las provincias es una falta administrativa que se salda con una multa. También muchas veces se levantan sanciones por faltas que van desde dejar basura en el monte, no utilizar cestas o rastrillar hasta por desplazarse en vehículos sin la ITV pasada.
Sigue siendo un misterio dónde van a parar las toneladas de setas que logran recoger cuando se zafan de la policía. A la entrada de la localidad de San Leonardo de Yagüe, en una tarde de noviembre, varios coches con ciudadanos rumanos vendían cajas con setas en un local donde se produce un constante trasiego de mercancía. Aseguran que se trata de una venta al por mayor totalmente legal. Según diferentes fuentes, en ocasiones los recolectores ilegales, al no tener permiso, venden las setas a vecinos que sí tienen licencia y así pueden entrar en el sistema sin problemas (este año, según diferentes testimonios, las setas ilegales se compraban a 1 o 1,5 euros y se vendían a 3 o 4, según el momento de la temporada). Otras fuentes indican que se trata de ventas a mucho mayor escala o por encargo. “Se las compran empresarios piratas e incluso acceden directamente a los mercados”, señala Álvaro Picardo, director general de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León. A la pregunta de si representan un peligro de salud pública porque puedan recolectar las setas equivocadas, Gabriel Moreno Horcajada, presidente de la Sociedad Micológica Madrileña, responde: “Saben recoger, no se confunden”.
Dado que el fenómeno de las setas es relativamente nuevo, todavía no hay ni una legislación unificada ni estadísticas fiables. Según Cesefor, una fundación sin ánimo de lucro que por encargo de la Junta de Castilla y León gestiona el mayor parque micológico regulado de Europa –400.000 hectáreas de montes públicos distribuidas por siete provincias de la autonomía–, las setas generan unos ingresos de 65 millones de euros en la región. Los datos muestran claramente que el fenómeno está creciendo con fuerza: durante la campaña 2013-2014 se se concedieron 65.160 permisos en Castilla y León, casi el doble que la temporada anterior. La organización que agrupa a los empresarios de setas asegura que todavía no hay datos nacionales sobre lo que mueve el negocio micológico en España.
F:http://politica.elpais.com/politica/2014/11/28/actualidad/1417188604_514345.html
domingo, noviembre 30, 2014
4.500 plantas para unir los Pirineos
Se llamaba Pietro Bubani. Vivió en el convulsivo siglo XIX
(1806-1888). Era médico y también agitador revolucionario, proscrito de
Bolonia por participar en su rebelión contra el papa Gregorio XVI. Su
exilio a Francia fue amargo, pero una inesperada pasión vino a
concederle la serenidad que tanto necesitaba. Los Pirineos y sus
misterios se convirtieron en su vida. Las flores que crecen incomprensiblemente a 3.000 metros del suelo,
entre los resquicios de los peñascos. Su tarea, ejercer de cronista de
las plantas de esta región como plasmó en latín en su libro Flora Pyrenaea, fue el pistoletazo de salida. A la meta se ha llegado tres siglos después con el Atlas de los Pirineos, el mayor compendio de cómo es la flora pirenaica.
El proyecto está ya a distancia de un clic.
Pero ha supuesto un trabajo de compilar y cotejar más de dos millones
de registros de flora que ha costado tres años y 200.000 euros
financiados con fondos europeos. Un puzle de múltiples retales que debía
componerse para describir al detalle uno de los ecosistemas más ricos
de Europa: "La ciencia que sale a diario en los periódicos es más
espectacular. Lo que nosotros hacemos puede sonar decimonónico, pero era
una tarea pendiente de mucha importancia", relata Daniel Gómez (Jaca,
1957), investigador del CSIC
y uno de los científicos al cargo de este compendio de las más de 4.500
especies de plantas pirenaicas, el segundo territorio en biodiversidad
de flora de toda Europa, según afirma este experto. Un tercio de las
especies vegetales del continente se encuentran aquí.
Que la tarea haya llevado tres siglos se debe a problemas que van más
allá de lo científico. "Se trata de un territorio fronterizo, y por eso
hay avatares históricos, administrativos y políticos han dificultado
que hasta ahora hubiera una visión conjunta". La versión regionalista de
cada uno de los Pirineos llevaba a cometer errores de bulto por el
chovinismo de cada región: "Había algunas paradojas. Especies
catalogadas como muy raras en Navarra eran vulgares en Aragón. Nosotros
hemos puesto el acento de que el estudio de la naturaleza tiene que
estar por encima de las barreras administrativas". Pero lo que la
política dificultaba, lo ha unido la ciencia. En la investigación han
participado conjuntamente 35 investigadores, dos terceras partes son
españoles —Universidad de Barcelona, Universidad Pública de Navarra, Aranzadi y CSIC— y una tercera parte, franceses, con la colaboración del Instituto de Estudios Andorranos.
Densidad de las especies de flores de los
Pirineos. El gráfico mide qué variedad de especies hay en cada región
(cuanto más cálido el color, mayor densidad).
El interés de este atlas va más allá de su función de compendio o de
lo anecdótico de haber superado las rivalidades y regionalismos. Una de
las claves científicas del presente, el cambio climático, tiene mucho
que ver para Gómez con este tipo de trabajos: "Está muy de moda hablar
de esto, de cómo afecta a la diversidad biológica. Pero si no sabemos la
diversidad que hay, difícilmente sabremos cuánta se pierde, ni tampoco
qué medidas tenemos que tomar para paliarlo. Y esa era la situación de
los Pirineos". La catalogación exhaustiva de esta área permitirá
calibrar cómo está afectando a las diversas especies los efectos del
cambio climático.
Pero las grandes protagonistas son las plantas por sí mismas.
Especialmente las flores que sobreviven en durísimas condiciones
climáticas a altitudes superiores a 3.000 metros. Entre ellas destaca
una superviviente de la última glaciación hace 10.000 años: "En contra
de lo que el turista se piensa, la flora de los grandes sistemas
montañosos es bastante moderna [en términos geológicos], porque la
glaciación acabó con la mayoría de las especies. Pero plantas como la
oreja [Ramonda myconi]
de oso, que nosotros llamamos reliquias, sobrevivieron gracias a que se
encontraban protegidas en unas zonas que denominamos refugios
térmicos", aclara Gómez. Y las hay también que son casi literalmente
flor de un día. La Saxifraga longifolia
aguarda entre seis y 10 años a vestir sus mejores galas, aguantando una
dura vida en las grietas de los peñascos. Y de pronto florece. Una
única y espectacular vez. Luego cae, muerta, y esparce sus semillas.
Vía: El País, 28/11/2014
El polo norte casi no tenía hielo hace cuatro millones de años
Según una investigación internacional con participación de la
Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), el casquete de hielo en el
Ártico no ocupó su extensión actual hasta hace unos 2,6 millones de
años. El estudio, publicado en Nature Communications, apoya las actuales predicciones que apuntan a la desaparición del hielo en el océano Ártico a lo largo de este siglo.
Hace entre 5,3 y 2,6 millones de años, la Tierra experimentó por
última vez un periodo de tiempo prolongado con un clima, en promedio,
cálido, antes de que las edades de hielo comenzaran a alternar con
períodos interglaciales suaves como el actual.
Investigadores de
la UAB, de la Universidad de Tromsø (Noruega) y de la Universidad de
Plymouth (Reino Unido), han estudiado la tendencia en la extensión del
hielo del océano Glacial Ártico durante este periodo, y han descubierto
que el casquete polar ártico en su máximo, en invierno, no ocupó su
extensión actual hasta hace unos 2,6 millones de años. La extensión de
la cubierta de hielo en el Ártico era mucho menor a la actual hace entre
cuatro y cinco millones de años.
"El objetivo del trabajo es
entender cómo será nuestro planeta en las condiciones de calentamiento
global que se prevén para finales del siglo XXI, por lo que estudiamos
el clima de la Tierra en el Plioceno, un período geológico de hace entre
2,5 y 5 millones de años" explica el profesor de la UAB Antoni Rosell,
co-autor del estudio e investigador de la Institución Catalana de
Investigación y Estudios Avanzados (ICREA).
"Al estudiar moléculas
de fósiles de organismos microscópicos marinos en los sedimentos del
fondo del océano hemos descubierto que una buena parte del océano Ártico
estaba libre de hielo hasta hace 4 millones de años”, destaca el primer
firmante del artículo, Jochen Knies, investigador en el NGU y el Center of Excellence CAGE (Centre for Arctic Gas Hydrate, Environment and Climate de la Universidad de Tromsø, la Arctic University of Norway).
Formación del hielo del Ártico
La
evolución de la extensión del hielo del Ártico ha sido siempre muy
incierta. En este trabajo se muestra por primera vez como el hielo del
océano Ártico se formó antes de que se establecieran las masas de hielo
continentales del hemisferio norte.
Los modelos climáticos de predicción actuales apuntan a que al
final de este siglo, el océano Ártico estará totalmente libre de hielo
en verano
Según los investigadores, los datos son de gran interés, ya que el
calentamiento actual está ligado a la desaparición de la cubierta de
hielo del océano Ártico. Los resultados se pueden utilizar como una
herramienta en la modelización del clima para mostrar qué tipo de clima
podemos esperar a finales del siglo XXI y mejorar los modelos climáticos
de predicción actuales, que apuntan a que al final de este siglo, el
océano Ártico estará totalmente libre de hielo en verano.
Para los
investigadores, no hay ninguna duda de que esta investigación será una
de las herramientas de trabajo para elaborar los próximos informes del
Panel Intergobernamental de Expertos sobre Cambio Climático de las
Naciones Unidas (IPCC).
La investigación se ha basado en los datos
extraídos de los sedimentos de un pozo excavado en el fondo marino en
el noroeste de Spitsbergen, la isla más grande del archipiélago de
Svalbard. Se perforó gracias al proyecto IODP (International Ocean Drilling Program) que desde hace décadas que estudia los sedimentos de los fondos marinos con fines científicos.
A
partir del análisis químico de los restos fósiles de unas algas
microscópicas que viven en el hielo, y de microorganismos del agua, los
investigadores pudieron seguir las variaciones en las condiciones
ambientales a lo largo del tiempo y conocer con precisión cuándo llegó
el hielo a esa zona concreta.
El crecimiento de la capa de hielo
hasta hace 2,6 millones de años se debió, en parte, a cambios en las
corrientes oceánicas y al ascenso de grandes masas continentales
producido en ese periodo. Los cambios en las altitudes en muchas partes
del Ártico, incluyendo Svalbard y Groenlandia, y la acumulación de
hielo, estimularon la distribución del hielo también en la superficie
del mar.
Además, se abrió el estrecho de Bering entre América y
Rusia y se cerró el Canal de Panamá en América central, lo que supuso un
gran incremento de agua fría en el Ártico que también facilitó la
formación de más hielo en el océano.
Referencia bibliográfica:
Jochen Knies, Patricia Cabedo-Sanz, Simon T. Belt, Soma Baranwal, Susanne Fietz, Antoni Rosell-Melé. "The emergence of modern sea ice cover in the Arctic Ocean".Nature Communications
Jochen Knies, Patricia Cabedo-Sanz, Simon T. Belt, Soma Baranwal, Susanne Fietz, Antoni Rosell-Melé. "The emergence of modern sea ice cover in the Arctic Ocean".Nature Communications
Vía: SINC, 28/11/2014
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/El-polo-norte-casi-no-tenia-hielo-hace-cuatro-millones-de-anos
viernes, noviembre 28, 2014
ATENCIÓN: Se suspenden las Jornadas
Debido
a la situación meteorológica se suspenden todas la actividades
preparadas para mañana sábado 29 de noviembre. Tanto la salida a las
8.00 como la actividad filatélica y la exposición de hongos están
definitivamente suspendidas.
No se realizarán tampoco en fechas posteriores.
Lamentamos las molestias.
SMGC.
jueves, noviembre 27, 2014
Las selvas tropicales fragmentadas pierden diversidad
Los árboles pueden llegar a vivir más de mil años y sus respuestas a las
perturbaciones humanas no siempre son inmediatas. Investigadores de
Brasil y Australia han realizado un estudio experimental en comunidades
de árboles amazónicos de un bosque fragmentado y han comprobado un
empobrecimiento general de la diversidad filogenética.
La diversidad filogenética es una de las metodologías de
cuantificación de la diversidad más utilizadas en estudios ecológicos.
Se basa en el estudio de las relaciones evolutivas entre diferentes
grupos de organismos. En el caso de las selvas tropicales fragmentadas
del Amazonas, la diversidad biológica se ha estimado tradicionalmente a
partir del número de especies e individuos de una región.
Una
investigación realizada por científicos de la Universidad Federal de
Paraíba (Brasil), de la Universidad Federal de Pernambuco (Brasil), del
Instituto Nacional de Investigación de la Amazonia (INPA) de Brasil y de
la Universidad James Cook (Australia) ha medido la diversidad
filogenética de comunidades de árboles amazónicos de un bosque
fragmentado experimental, y ha determinado que existe un empobrecimiento
general.
Cuanto menor es el grado de parentesco entre los árboles que
comparten la misma hectárea, mayor es la diversidad filogenética de la
comunidad
Las selvas amazónicas cuentan con algunas de las comunidades de
árboles más ricas de la Tierra. Por ello, “mensurar la diversidad
filogenética y aspectos como su evolución, ecología, biogeografía o su
taxonomía, aumenta nuestro poder de previsibilidad sobre cuánto de
nuestro patrimonio evolutivo se está perdiendo con la fragmentación y
deforestación de las selvas tropicales”, detalla Braulio A. Santos,
primer autor de la investigación, publicada en la revista PLoS ONE.
El
método de investigación empleado incorpora las relaciones evolutivas de
los organismos en el cálculo de su diversidad biológica. Los
científicos consideraron un conjunto de árboles con diámetro mayor de 10
centímetros que coexisten en una hectárea de selva.
“Cuanto menor
es el grado de parentesco entre los árboles que comparten la misma
hectárea, mayor es la diversidad filogenética de la comunidad. De este
modo, estimamos la diversidad filogenética de decenas de comunidades de
árboles antes de su aislamiento y fragmentación a finales de los '80 y
compararla con su diversidad filogenética casi dos décadas después.
Hicimos lo mismo con comunidades que jamás fueron aisladas, para tener
un punto de comparación con lo que sucedió en la selva continua, no
fragmentada”, precisa Santos.
Los autores observaron que 32 de las 40 comunidades de árboles monitoreadas perdieron diversidad filogenética
Por otro lado, el equipo cuantificó el grado de parentesco de un
grupo de árboles que han proliferado desde el aislamiento (los que
denominan “vencedores”) con otro que han declinado (los llamados
“perdedores”).
Pérdida de diversidad en la gran mayoría de árboles
Los
autores observaron que 32 de las 40 comunidades de árboles monitoreadas
perdieron diversidad filogenética. “Al contrario de lo que esperábamos,
la pérdida no se concentró en los parches de selva aislados, sucedió
también en la selva continua no fragmentada”, explica el investigador,
quien subraya que el empobrecimiento generalizado se observa en el grado
de parentesco tanto de los grupos de “perdedores” como de los
“vencedores”.
Precisamente, el conjunto de árboles que se ha
perdido en las últimas décadas, incluso en la selva continua, estaba más
emparentado que el grupo que ha proliferado, originando comunidades más
pobres filogenéticamente.
Respecto a la causa de ese cambio en la
composición taxonómica y filogenética, los investigadores aseguran que
"aún no está muy clara", aunque es probable que sea una respuesta al
incremento de CO2 en la atmosfera, lo que aumenta la
natalidad y reproducción de árboles de madera leve y crecimiento rápido
(“ganadores”) en detrimento de los de madera densa y crecimiento lento
(“perdedores”). Asimismo, “como se trata de organismos de ciclo de vida
muy largo, también es probable que sea un fenómeno natural”, agrega.
"Nuestro bienestar y calidad de vida están íntimamente ligados a la diversidad biológica", señala Santos
Efectos en la calidad de vida
Santos recalca
que nuestro bienestar y calidad de vida "están íntimamente ligados a la
diversidad biológica por medio de servicios ambientales que los
ecosistemas nos prestan gratuitamente”, y pese a ello “ya empezamos a
pagar la cuenta por su mal uso y pronto detectaremos que económicamente
hubiera sido mejor haber invertido en su conservación”, insiste.
Junto
con la erosión de la historia evolutiva de los árboles, es probable que
también se observen pérdidas similares en animales polinizadores y
dispersores. “También es posible que perdamos potencial de adaptación al
cambio climático y algunos servicios ambientales ligados al grupo de
los árboles perdedores, como la producción de madera de alta calidad y
el almacenamiento de carbono”, insiste.
El equipo encabezado por
Braulio A. Santos lleva más de tres décadas estudiando la dinámica
biológica en selvas fragmentadas de la Amazonia central. Aunque se trata
del monitoreo de selvas tropicales fragmentadas más antiguo del mundo,
el investigador recuerda que “aún hay mucho por conocer y descubrir”.
Referencia bibliográfica:
Santos, B. A.,
Tabarelli, M., Melo, F. P. L., Camargo, J. L. C., Andrade, A., Laurance,
S. G. y Laurance, W. F. (2014). “Phylogenetic Impoverishment of
Amazonian Tree Communities in an Experimentally Fragmented Forest
Landscape”. PLoS ONE, 9, 11 http://dx.plos.org/10.1371/journal.pone.0113109
Vía: SINC, 26/11/2014
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/Las-selvas-tropicales-fragmentadas-pierden-diversidad
Describen más de 80.000 nuevas especies de hongos
Científicos de 24 países han analizado 365 muestras de
suelo procedentes de diversos ecosistemas de todo el mundo con el fin de
profundizar en la diversidad de hongos del planeta, un campo poco
investigado hasta la fecha. Para ello han utilizado métodos de
secuenciación genómica masiva de última generación.
Los ecólogos llevan mucho tiempo tratando de entender los patrones mundiales de la diversidad biológica y, para ello, investigan aves, mariposas, reptiles o plantas, que son fácilmente visibles en la superficie terrestre y pueden ser contados y analizados de forma sencilla. Sin embargo, el estudio de los organismos presentes en el suelo es complejo y limitado debido a su tamaño microscópico y a que se encuentran ocultos entre la tierra.
Investigadores de 24 países encabezados por Leho Tedersoo, de la Universidad de Tartu (Estonia), han realizado un estudio sin precedentes sobre los organismos del suelo, concretamente los hongos. Después de examinar con un método de secuenciación de ADN, llamado pirosecuenciación, 365 muestras de suelo de todo el mundo, han logrado numerosos datos desconocidos hasta la fecha. El trabajo, que se publica hoy en la revista Science, ha descrito más de 80.000 nuevas especies de hongos.
Según explican los autores, el reino de los hongos es uno de los grupos de organismos más diversos de la Tierra, y rige procesos como el ciclo de carbono del suelo, la nutrición de las plantas o las patologías. “Los hongos están ampliamente distribuidos en todos los ecosistemas terrestres, pero la distribución de las especies, los filos y los grupos funcionales han sido poco documentados hasta la fecha”, apuntan.
El Consorcio de Macroecología en Hongos está formado por 58 microbiólogos de los cinco continentes
Luis Villarreal Ruiz, del Laboratorio de Recursos Genéticos
Microbianos & Biotecnología (LARGEMBIO) de México, que participa
activamente en el estudio, recuerda que a pesar del papel relevante de
los hongos en los ecosistemas del mundo y en las sociedades humanas,
“poco se sabía sobre los patrones generales de su diversidad,
distribución y función en los biomas terrestres”, una información sobre
la diversidad global que se encontraba “fragmentada e imprecisa”.Con el fin de profundizar en la diversidad y la distribución de los hongos del suelo en el mundo y en los factores bióticos (relacionados con los organismos vivos) y abióticos (aquellos que no son producto de los seres vivos) que los determinan, los investigadores han analizado 365 muestras de suelos procedentes de ecosistemas globales utilizado métodos de secuenciación genómica masiva de última generación.
“El diseño metodológico desarrollado fue innovador para la microbiología mundial, al emplear métodos combinados de ecología molecular, metagenómica, bioinformática, análisis geoestadístico multivariado o análisis biogeográfico global, entre otros. Se utilizó secuenciación genómica masiva de última generación, la pirosecuenciación 454. El método 454 se basa en la química de las luciérnagas y con él fue secuenciado el genoma del célebre científico británico James Watson, codescubridor de la estructura del ADN”, agrega Villareal Ruiz.
El trabajo aporta nuevos datos sobre el impacto del cambio climático en la dispersión de enfermedades
Principales resultadosComo detalla el investigador, desde que se iniciaron los estudios formales en torno a los hongos hace 285 años se habían documentado alrededor de 100.000 especies en todo el mundo. A través de este estudio genético masivo que comenzó hace poco más de cuatro años, se ha reportado por primera vez un número equivalente de nuevas especies de hongos, 80.486, que habitan exclusivamente en los ecosistemas terrestres.
Asimismo, se ha desentrañado el papel del clima, el suelo, la vegetación y las variables espaciales que gobiernan los patrones de diversidad de los hongos del suelo a escala mundial. También han demostrado por primera vez que la distribución de los hongos que habitan el planeta está regida por sus limitaciones en la dispersión y el clima y no por la vegetación donde habitan, como se pensaba anteriormente.
Se ha desentrañado el papel del clima, el suelo, la vegetación y las variables espaciales en la biodiversidad
“Dado que las variables climáticas explicaron en una mayor proporción
la riqueza y la composición de las comunidades de los hongos es posible
conocer el impacto que puede tener el cambio climático en la dispersión
de enfermedades; las consecuencias de alterar las comunidades nativas
de los microorganismos del suelo en la función de los ecosistemas; los
mecanismos de dispersión de microorganismos no nativos en otros
ecosistemas que afecten la biota microbiana nativa y la economía y
salud humana; cómo el hombre puede dispersar microorganismos nocivos; y
la posibilidad de localizar regiones con una gran riqueza de recursos
genéticos microbianos útiles para curar enfermedades, producir mejores
alimentos y proteger el ambiente”, resume Villareal Ruiz.Consorcio de macroecología en hongos
En la investigación han colaborado científicos de 36 universidades y centros de I+D+i de 24 países de los cinco continentes que forman el Consorcio de Macroecología en Hongos (The Fungal Macroecology Consortium), una red mundial de investigación en hongos formada por 58 microbiólogos de Estonia, Benin, Sri Lanka, México, Vietnam, EEUU, Zimbabue, Italia, Alemania, Australia, Tailandia, Argentina, Camerún, Suecia, Holanda, malasia, Puerto Rico, Noruega, Japón, China, Nueva Zelanda, Bélgica y Reino Unido.
El Consorcio fue creado en 2011 para desarrollar el actual Proyecto Global de Metagenómica Microbiana, financiado por la Unión Europea, la Estonian Science Fundation y las aportaciones de las 36 instituciones participantes. El primer muestreo piloto del proyecto fue realizado en 2010 en la región selvática de la reserva El Edén, en Quintana Roo (México). A juicio de Luis Villareal Ruiz, esta alianza “constituye un esfuerzo masivo y un trabajo de sinergia en equipo sin precedentes en la historia de la microbiología mundial”.
Referencia bibliográfica:
Tedersoo, L., Bahram, S., Põlme, S., Kõljalg, U., Suija, A., Saluveer, E., Riit, T., Põldmaa, K., Peterson, M., Parts, K., Pärtel, K., Otsing, E., Kohout, P., Hiiesalu, I., Harend, H., Anslan, S., Abarenkov, K. (2014). "Global diversity and geography of soil fungi". Science, 346, 6213.
http://www.sciencemag.org/lookup/doi/10.1126/science.1256688
Tedersoo, L., Bahram, S., Põlme, S., Kõljalg, U., Suija, A., Saluveer, E., Riit, T., Põldmaa, K., Peterson, M., Parts, K., Pärtel, K., Otsing, E., Kohout, P., Hiiesalu, I., Harend, H., Anslan, S., Abarenkov, K. (2014). "Global diversity and geography of soil fungi". Science, 346, 6213.
http://www.sciencemag.org/lookup/doi/10.1126/science.1256688
Vía: SINC, 27/11/2014
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/Describen-mas-de-80.000-nuevas-especies-de-hongos
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