"Novedad. Cosa nueva y no acostumbrada. Suele ser peligrosa por traer consigo mudança de uso antiguo" (SEBASTIÁN DE COVARRUBIAS) 1539-1613
"No se desea lo que no se conoce" (NASÓN, PUBLIO OVIDIO) 43 AC-17 DC
"No se desea lo que no se conoce" (NASÓN, PUBLIO OVIDIO) 43 AC-17 DC
lunes, junio 24, 2013
miércoles, junio 05, 2013
Un conocimiento más profundo sobre los ecosistemas marinos
El proyecto HERMIONE, Hotspot Ecosystem Research and Man's Impact on European Seas,
financiado con fondos europeos, ha aportado información muy valiosa
sobre la complejidad de los ecosistemas de las profundidades marinas.
Ello a su vez ha dado lugar a una comunidad científica que ha tomado el
relevo de esta iniciativa y se ha unido para indagar en el fascinante
mundo de las aguas profundas y la enorme biodiversidad que albergan.
Los cerca de 90.000 km de costa de Europa recorren vastas extensiones del
planeta y están bañados tanto por las aguas polares del Ártico como por
los cálidos mares de la cuenca del Mediterráneo. Bajo las olas se
esconden algunos de los ecosistemas más espectaculares del planeta, como
arrecifes de coral de agua fría o fuentes hidrotermales, que acogen
formas de vida tan diversas como hermosas y peculiares.
Aunque parezcan enclavados en lugares remotos, estos magníficos ecosistemas también acusan los efectos de la actividad humana y el cambio climático. El proyecto HERMIONE, que recibió financiación por valor de 8 millones de euros, investigó los ecosistemas marinos de Europa, entre los que se incluyen cañones submarinos, montañas submarinas, rezumaderos de aguas frías, taludes y cuencas profundas. Científicos especializados en diversos campos estudiaron las dinámicas naturales de los océanos, la distribución de los ecosistemas y sus interacciones, teniendo en cuenta la biodiversidad, las adaptaciones específicas y la capacidad biológica en un amplio abanico de hábitats de aguas profundas muy vulnerables. Este equipo estaba integrado por biólogos, ecólogos, microbiólogos, bioquímicos, sedimentólogos, expertos en oceanografía física, desarrolladores de modelos y socioeconomistas.
Uno de sus principales cometidos era dilucidar los efectos de los cambios naturales y antropogénicos en ecosistemas marinos europeos específicos y, por extensión, en los bienes y servicios que brindan. Los científicos de HERMIONE tuvieron ocasión de realizar numerosas expediciones en barco, sufragadas en su mayoría con fondos nacionales ajenos al proyecto. De un total de noventa y tres expediciones, sesenta y nueve duraron más de cinco días. La información recabada ya ha sido utilizada por ciento tres alumnos de doctorado y setenta y uno de postgrado, que se han beneficiado de las enseñanzas del proyecto en diversos ámbitos científicos y sociales.
Uno de los principales objetivos de HERMIONE era utilizar la información adquirida en el marco del proyecto para mejorar las políticas medioambientales comunitarias. Según afirman los socios del proyecto, para confeccionar y poner en marcha estrategias de gobernanza y planes de gestión eficaces se requiere un conocimiento exhaustivo de la extensión, las dinámicas naturales y las interrelaciones de los distintos ecosistemas oceánicos y los factores socioeconómicos.
Los resultados de esta iniciativa se han revelado como un elemento clave para fundamentar el diálogo en el seno de la Comisión Europea con respecto a asuntos como la reforma de la Política Pesquera Común, así como el debate suscitado en las Naciones Unidas en torno a una serie de cuestiones esenciales en materia oceanográfica y climatológica.
Aunque parezcan enclavados en lugares remotos, estos magníficos ecosistemas también acusan los efectos de la actividad humana y el cambio climático. El proyecto HERMIONE, que recibió financiación por valor de 8 millones de euros, investigó los ecosistemas marinos de Europa, entre los que se incluyen cañones submarinos, montañas submarinas, rezumaderos de aguas frías, taludes y cuencas profundas. Científicos especializados en diversos campos estudiaron las dinámicas naturales de los océanos, la distribución de los ecosistemas y sus interacciones, teniendo en cuenta la biodiversidad, las adaptaciones específicas y la capacidad biológica en un amplio abanico de hábitats de aguas profundas muy vulnerables. Este equipo estaba integrado por biólogos, ecólogos, microbiólogos, bioquímicos, sedimentólogos, expertos en oceanografía física, desarrolladores de modelos y socioeconomistas.
Uno de sus principales cometidos era dilucidar los efectos de los cambios naturales y antropogénicos en ecosistemas marinos europeos específicos y, por extensión, en los bienes y servicios que brindan. Los científicos de HERMIONE tuvieron ocasión de realizar numerosas expediciones en barco, sufragadas en su mayoría con fondos nacionales ajenos al proyecto. De un total de noventa y tres expediciones, sesenta y nueve duraron más de cinco días. La información recabada ya ha sido utilizada por ciento tres alumnos de doctorado y setenta y uno de postgrado, que se han beneficiado de las enseñanzas del proyecto en diversos ámbitos científicos y sociales.
Uno de los principales objetivos de HERMIONE era utilizar la información adquirida en el marco del proyecto para mejorar las políticas medioambientales comunitarias. Según afirman los socios del proyecto, para confeccionar y poner en marcha estrategias de gobernanza y planes de gestión eficaces se requiere un conocimiento exhaustivo de la extensión, las dinámicas naturales y las interrelaciones de los distintos ecosistemas oceánicos y los factores socioeconómicos.
Los resultados de esta iniciativa se han revelado como un elemento clave para fundamentar el diálogo en el seno de la Comisión Europea con respecto a asuntos como la reforma de la Política Pesquera Común, así como el debate suscitado en las Naciones Unidas en torno a una serie de cuestiones esenciales en materia oceanográfica y climatológica.
Vía: Madri+d, 05/056/2013
F:http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=56906&origen=notiweb&dia_suplemento=miercoles
viernes, mayo 31, 2013
La pérdida de biodiversidad animal amenaza a la humanidad, advierte IPBE
Zakri, presidente de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES por sus siglas en inglés), también dijo durante una entrevista con Efe que incluso el ganado está sufriendo un alarmante pérdida de biodiversidad.
"Estamos alcanzando puntos de inflexión irreversibles en el medio
ambiente que amenazarán la capacidad de los ecosistemas de proporcionar
bienes y servicios esenciales a la humanidad" explicó Zakri. "Un informe
de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
(FAO) de finales de 2012 indicó que la diversidad genética entre los
animales de cría (como ganado, cabras e incluso camellos) está en
declive" dijo el presidente de IPBES.
"Una de las razones es que la agricultura moderna ha creado especies con una elevada productividad que están reemplazando las especies autóctonas", añadió. Según la FAO, un 22% de las especies domesticadas está en peligro de extinción. Cuando una especie cuenta con menos de 1.000 ejemplares, se incluye entre las especies en peligro.
CULTIVOS Y ESPECIES AUTÓCTONAS
Zakri también señaló que lo mismo está pasando con cultivos y que también la FAO ha advertido de la pérdida de biodiversidad en plantas que son esenciales para la supervivencia de la humanidad. El 75% de la diversidad genética de cultivos se perdió en el pasado siglo según la FAO.
Los datos indican también que de las 30.000 especies de vegetales que pueden ser consumidas, sólo 30 son utilizadas para satisfacer el 95% del consumo humano. Y de esta cifra, el 60% es arroz, trigo, maíz, mijo y sorgo. El responsable de IPBES, que es una organización similar al Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) aunque además tiene funciones de desarrollo de capacidades, reconoció que "la pérdida de especies autóctonas no tiene un impacto inmediato".
Pero Zakri añadió que la pérdida de esas especies, con sus características de resistencia a enfermedades locales, impedirá que las nueves especies sean capaces de ser mejoradas genéticamente para luchar contra esas dolencias.
MATERIAL GENÉTICO
"Los Gobiernos necesitan tomar medidas para iniciar programas de conservación y de contingencia que ayuden a mantener estas variaciones, o especies autóctonas para que sus genes puedan ser utilizados para dotar con resistencia a las especies modernas" explicó.
"Como un arca de Noe de material genético" añadió. Según Zakri, ya existe un programa internacional de estas características para mantener la biodiversidad del arroz, el Instituto Internacional de Investigación del Arroz situado en Los Baños (Filipinas).
IPBES
La función de IPBES, como la del IPCC, es ser un mecanismo dirigido por la comunidad científica internacional para sintetizar, revisar, valorar el estado y las tendencias de la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas globalmente dijo Zakri. "Estas valoraciones serán trasladadas a los Gobiernos. Y con esa información científica, esperamos que los Gobiernos tomen acciones para desarrollar políticas que permitan anular la pérdida de biodiversidad" explicó.
"Y lo que es diferente con IPCC es que IPBES estará involucrado con el desarrollo de capacidades para aumentar el nivel de competencia científica en los países en desarrollo" continuó Zakri."Porque las zonas más biodiversas del mundo están situadas en el sur, mientras que la mayoría de la capacidad técnica y científica está en los países desarrollados" subrayó.
"Una de las razones es que la agricultura moderna ha creado especies con una elevada productividad que están reemplazando las especies autóctonas", añadió. Según la FAO, un 22% de las especies domesticadas está en peligro de extinción. Cuando una especie cuenta con menos de 1.000 ejemplares, se incluye entre las especies en peligro.
CULTIVOS Y ESPECIES AUTÓCTONAS
Zakri también señaló que lo mismo está pasando con cultivos y que también la FAO ha advertido de la pérdida de biodiversidad en plantas que son esenciales para la supervivencia de la humanidad. El 75% de la diversidad genética de cultivos se perdió en el pasado siglo según la FAO.
Los datos indican también que de las 30.000 especies de vegetales que pueden ser consumidas, sólo 30 son utilizadas para satisfacer el 95% del consumo humano. Y de esta cifra, el 60% es arroz, trigo, maíz, mijo y sorgo. El responsable de IPBES, que es una organización similar al Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) aunque además tiene funciones de desarrollo de capacidades, reconoció que "la pérdida de especies autóctonas no tiene un impacto inmediato".
Pero Zakri añadió que la pérdida de esas especies, con sus características de resistencia a enfermedades locales, impedirá que las nueves especies sean capaces de ser mejoradas genéticamente para luchar contra esas dolencias.
MATERIAL GENÉTICO
"Los Gobiernos necesitan tomar medidas para iniciar programas de conservación y de contingencia que ayuden a mantener estas variaciones, o especies autóctonas para que sus genes puedan ser utilizados para dotar con resistencia a las especies modernas" explicó.
"Como un arca de Noe de material genético" añadió. Según Zakri, ya existe un programa internacional de estas características para mantener la biodiversidad del arroz, el Instituto Internacional de Investigación del Arroz situado en Los Baños (Filipinas).
IPBES
La función de IPBES, como la del IPCC, es ser un mecanismo dirigido por la comunidad científica internacional para sintetizar, revisar, valorar el estado y las tendencias de la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas globalmente dijo Zakri. "Estas valoraciones serán trasladadas a los Gobiernos. Y con esa información científica, esperamos que los Gobiernos tomen acciones para desarrollar políticas que permitan anular la pérdida de biodiversidad" explicó.
"Y lo que es diferente con IPCC es que IPBES estará involucrado con el desarrollo de capacidades para aumentar el nivel de competencia científica en los países en desarrollo" continuó Zakri."Porque las zonas más biodiversas del mundo están situadas en el sur, mientras que la mayoría de la capacidad técnica y científica está en los países desarrollados" subrayó.
Vía: Efe Verde, 28/05/2013
F:http://www.efeverde.com/contenidos/noticias/la-perdida-de-biodiversidad-animal-amenaza-a-la-humanidad-advierte-ipbes/%28language%29/esl-ES
jueves, mayo 30, 2013
El ADN revela los procesos que controlan la distribución espacial de la biodiversidad
La revista Nature Communications publica un estudio de Andrés Baselga, de la Universidad de Santiago de Compostela, y del equipo del profesor Alfried Vogler, del Natural History Museum
de Londres, que avanza en el conocimiento de las causas de la
diversidad biológica. Sus investigaciones suponen una nueva aproximación
metodológica basada en el análisis del ADN de comunidades biológicas
enteras -en concreto de coleópteros acuáticos europeos- y pone de
manifiesto el efecto predominante de los procesos de dispersión en los
patrones de biodiversidad.
Para conservar la biodiversidad es esencial comprender qué procesos son
los que condujeron a su existencia; por ejemplo, por qué dos lugares
tienen comunidades de especies diferentes. Con respecto a esto, es bien
conocido que la distancia espacial entre localidades es un elemento
clave ya que cuanto mayor sea ésta más diferentes serán las comunidades
que en ellas habiten.
Para explicar este fenómeno existen dos teorías contrapuestas. La del nicho ecológico, que postula que las condiciones ambientales son las responsables de que una especie pueda vivir o no en un lugar y por tanto que las condiciones ambientales similares favorecen la presencia de las mismas especies, y la Teoría Neutral de la Biodiversidad, que afirma que el papel del ambiente podría ser irrelevante en comparación con el que desempeñan los procesos de dispersión (migración de los individuos de un lugar a otro) ya que dos localidades alejadas en el espacio pueden tener comunidades biológicas muy diferentes simplemente porque las especies de una localidad no han podido llegar a la otra.
ADN DETERMINANTE
Aunque ambas hipótesis son plausibles -los estudios previos no han podido descartar ninguna de las dos- sus implicaciones son muy diferentes y se hacía por tanto necesario conocer cuál es la más realista. En eso se ha centrado el equipo científico formado por el investigador Parga Pondal del Departamento de Zoología de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), Andrés Baselga y el equipo del profesor Alfried Vogler, del Natural History Museum de Londres.
Su investigación, que se publica en Nature Communications, utiliza una nueva aproximación metodológica basada en el análisis del ADN de comunidades biológicas enteras -en concreto de coleópteros acuáticos europeos- y pone de manifiesto el efecto predominante de los procesos de dispersión en los patrones de biodiversidad.
"Se ha estudiado el ADN de numerosos ejemplares de todas las especies presentes en cada localidad para así definir las comunidades no solo en función de las que albergan sino también en función de sus variedades genéticas", indica el investigador de la USC.
LOS PROCESOS DE DISPERSIÓN, CAUSANTES DE LA BIODIVERSIDAD
Han secuenciado el gen mitocondrial en más de 5.000 individuos de más de 270 especies diferentes de coleópteros acuáticos.
El gen mitocondrial secuenciado en más de 5.000 individuos de más de 270 especies diferentes de coleópteros acuáticos ha permitido definir la composición de cada comunidad biológica a varios niveles. Así, ha sido posible medir qué proporción de especies estaban presentes en dos comunidades pero también qué proporción de variedades genéticas derivadas de mutaciones recientes y, de manera similar, a niveles intermedios (linajes de antigüedad intermedia entre las mutaciones recientes y las especies).
Además, esta nueva información ha permitido analizar de forma integrada el descenso de la similitud biológica con la distancia geográfica a varios niveles de la genealogía de especies de modo que se ha revelado un nuevo patrón emergente totalmente desconocido hasta ahora: el descenso en la similitud biológica es equivalente en los distintos niveles genéticos, incluyendo el de especie. Es decir, explica Baselga, "la tasa con la que se sustituyen unas variedades genéticas por otras al aumentar la distancia geográfica es la misma con la que se substituyen unas especies por otras".
Con este descubrimiento se sugiere que hay un único proceso responsable de que esa similitud disminuya de la forma en la que lo hace "y puesto que las variedades genéticas se distribuyen de manera independiente del ambiente, parece que son los procesos de dispersión los causantes del descenso de la similitud de las comunidades de especies".
SIMULACIONES INFORMÁTICAS
Esta interpretación se ve corroborada por simulaciones informáticas en las que se recrean las distribuciones de las especies y sus variedades genéticas en escenarios puramente neutrales y en escenarios controlados por el nicho ecológico.
Los resultados observados en los coleópteros acuáticos europeos son similares a las simulaciones puramente neutrales, "lo que no significa -explica Baselga- que las condiciones ambientales no influyan en los seres vivos a través del nicho ecológico sino que a grandes escalas temporales y espaciales su efecto es irrelevante para explicar cómo se distribuyen las especies y por tanto la diversidad biológica".
Esta nueva aproximación analizando los patrones a múltiples niveles (de los genes a las especies) podrá aplicarse a otros sistemas de estudio abriendo así la puerta a una nueva generación de análisis macroecológicos que permitirán avanzar en el conocimiento sobre las causas de la biodiversidad.
Para explicar este fenómeno existen dos teorías contrapuestas. La del nicho ecológico, que postula que las condiciones ambientales son las responsables de que una especie pueda vivir o no en un lugar y por tanto que las condiciones ambientales similares favorecen la presencia de las mismas especies, y la Teoría Neutral de la Biodiversidad, que afirma que el papel del ambiente podría ser irrelevante en comparación con el que desempeñan los procesos de dispersión (migración de los individuos de un lugar a otro) ya que dos localidades alejadas en el espacio pueden tener comunidades biológicas muy diferentes simplemente porque las especies de una localidad no han podido llegar a la otra.
ADN DETERMINANTE
Aunque ambas hipótesis son plausibles -los estudios previos no han podido descartar ninguna de las dos- sus implicaciones son muy diferentes y se hacía por tanto necesario conocer cuál es la más realista. En eso se ha centrado el equipo científico formado por el investigador Parga Pondal del Departamento de Zoología de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), Andrés Baselga y el equipo del profesor Alfried Vogler, del Natural History Museum de Londres.
Su investigación, que se publica en Nature Communications, utiliza una nueva aproximación metodológica basada en el análisis del ADN de comunidades biológicas enteras -en concreto de coleópteros acuáticos europeos- y pone de manifiesto el efecto predominante de los procesos de dispersión en los patrones de biodiversidad.
"Se ha estudiado el ADN de numerosos ejemplares de todas las especies presentes en cada localidad para así definir las comunidades no solo en función de las que albergan sino también en función de sus variedades genéticas", indica el investigador de la USC.
LOS PROCESOS DE DISPERSIÓN, CAUSANTES DE LA BIODIVERSIDAD
Han secuenciado el gen mitocondrial en más de 5.000 individuos de más de 270 especies diferentes de coleópteros acuáticos.
El gen mitocondrial secuenciado en más de 5.000 individuos de más de 270 especies diferentes de coleópteros acuáticos ha permitido definir la composición de cada comunidad biológica a varios niveles. Así, ha sido posible medir qué proporción de especies estaban presentes en dos comunidades pero también qué proporción de variedades genéticas derivadas de mutaciones recientes y, de manera similar, a niveles intermedios (linajes de antigüedad intermedia entre las mutaciones recientes y las especies).
Además, esta nueva información ha permitido analizar de forma integrada el descenso de la similitud biológica con la distancia geográfica a varios niveles de la genealogía de especies de modo que se ha revelado un nuevo patrón emergente totalmente desconocido hasta ahora: el descenso en la similitud biológica es equivalente en los distintos niveles genéticos, incluyendo el de especie. Es decir, explica Baselga, "la tasa con la que se sustituyen unas variedades genéticas por otras al aumentar la distancia geográfica es la misma con la que se substituyen unas especies por otras".
Con este descubrimiento se sugiere que hay un único proceso responsable de que esa similitud disminuya de la forma en la que lo hace "y puesto que las variedades genéticas se distribuyen de manera independiente del ambiente, parece que son los procesos de dispersión los causantes del descenso de la similitud de las comunidades de especies".
SIMULACIONES INFORMÁTICAS
Esta interpretación se ve corroborada por simulaciones informáticas en las que se recrean las distribuciones de las especies y sus variedades genéticas en escenarios puramente neutrales y en escenarios controlados por el nicho ecológico.
Los resultados observados en los coleópteros acuáticos europeos son similares a las simulaciones puramente neutrales, "lo que no significa -explica Baselga- que las condiciones ambientales no influyan en los seres vivos a través del nicho ecológico sino que a grandes escalas temporales y espaciales su efecto es irrelevante para explicar cómo se distribuyen las especies y por tanto la diversidad biológica".
Esta nueva aproximación analizando los patrones a múltiples niveles (de los genes a las especies) podrá aplicarse a otros sistemas de estudio abriendo así la puerta a una nueva generación de análisis macroecológicos que permitirán avanzar en el conocimiento sobre las causas de la biodiversidad.
Vía: Madri+D, 30/05/2013
F:http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=56831&origen=notiweb&dia_suplemento=jueves
martes, mayo 28, 2013
Resucitan plantas enterradas bajo el hielo durante 400 años
Musgos congelados bajo el glaciar Teardrop (Canadá) desde la Pequeña
Edad de Hielo (1550-1850) han sido capaces de volver a crecer en manos
de los científicos, que las han cultivado in vitro. Esta capacidad regeneradora es fundamental para la recolonización y el mantenimiento de ecosistemas terrestres polares.
En los últimos años, el retroceso de
los glaciares se está acelerando, y deja al descubierto terrenos que
llevaban años enterrados bajo el hielo. Científicos de la Universidad de
Alberta (Canadá) han demostrado que plantas briofitas, es decir,
aquellas no vasculares, como por ejemplo el musgo, son capaces de volver
a crecer tras 400 años enterradas bajo un glaciar.
Un estudio publicado hoy en PNAS
detalla el trabajo de los investigadores. La datación con radiocarbono
de tres de las muestras extraídas del fondo del glaciar Teardrop de la
isla Ellesmere (Canadá) confirmó que las plantas quedaron enterradas
bajo el hielo hace entre 404,5 y 614,5 años, durante la Pequeña Edad de
Hielo. La gran variedad de briofitas exhumadas (60 especies) muestra la
enorme diversidad de la flora de la época.
Once cultivos de briófitas consiguieron ser recrecidas in vitro a partir de las muestras exhumadas de las profundidades del glaciar. Las plantas pertenecen a cuatro especies diferentes: Aulacomnium turgidum, Distichium capillaceum, Encalypta procera y Syntrichia rurales.
Las plantas subglaciales son importantes para la recolonización y el mantenimiento de los ecosistemas terrestres polares
Según los autores, este trabajo “demuestra la capacidad totipotente
de las briofitas, la habilidad de sus células para ‘desdiferenciarse’ a
un estado meristemático análogo al de las células madre, y de
desarrollar una nueva planta”.
Además, las briófitas son
poiquilohídricas, es decir, no tienen mecanismos para controlar el
contenido de agua. Esto les permite permanecer dormidas en caso de
desecación y revivir cuando las condiciones vuelven a ser favorables.
Los
autores aseguran que los terrenos expuestos por el retroceso de los
glaciares “no deben ser considerados estériles de plantas terrestres”.
Las plantas subglaciales son importantes para la recolonización y el
mantenimiento de los ecosistemas terrestres polares.
Referencia bibliográfica:
Catherine La
Farge, Krista H. Williams, and John H. England "Regeneration of Little
Ice Age bryophytes emerging from a polar glacier with implications of
totipotency in extreme environments” PNAS, 2013. DOI: 10.1073/pnas.1304199110
Vía: SINC, 27/05/2013
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/Resucitan-plantas-enterradas-bajo-el-hielo-durante-400-anos
lunes, mayo 27, 2013
El olmo blanco europeo está en peligro de extinción en la península ibérica
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid confirman mediante marcadores moleculares de ADN que la especie Ulmus laevis es autóctona en la península, y se debería incluir en la lista roja de flora vascular para proteger sus poblaciones.
Las semillas de Ulmus laevis son el rasgo diferenciador más característico. / Martín Venturas.
UPM
|
27 mayo 2013 09:10
Un estudio detallado de nuestras olmedas, realizado por el Grupo de
Investigación en Genética y Fisiología Forestal de la UPM dentro del
Programa Español del Olmo, aclara el controvertido tema entre los
botánicos del origen del Ulmus laevis.
Utilizando
marcadores moleculares de ADN nuclear y de cloroplasto se ha mostrado no
solo que la variabilidad genética de estas poblaciones en nuestro país
es comparable e incluso superior a la de las europeas sino que, además,
durante los periodos glaciares la especie pervivió en diversos refugios
en la península ibérica, como sugiere la presencia de clorotipos
exclusivos.
Ulmus laevis es un olmo que se diferencia del común (Ulmus minor) por su fruto ciliado y en la actualidad es una especie muy rara en España. Por su baja frecuencia, el catálogo “Flora ibérica” la considera una especie introducida, y atribuye su presencia a ejemplares asilvestrados procedentes de jardinería.
Sin
embargo, el estudio realizado ha permitido la localización de un número
de poblaciones de esta especie en nuestro país muy superior al
conocido. Además, otros trabajos del grupo han precisado el área de distribución y la ecología de esta especie en España que eran desconocidas hasta el momento.
Los resultados obtenidos sugieren que Ulmus laevis
habita zonas de suelos ácidos y gran disponibilidad hídrica, mientras
que el olmo común ocupa de modo natural suelos básicos y supera cierta
sequía estival. También este olmo presenta una ventaja frente al común,
ya que a pesar de ser también muy susceptible a la grafiosis, que acabó
con el 99% de las olmedas españolas, esta pandemia no supone un gran
riesgo para Ulmus laevis debido a que los escarabajos que propagan la enfermedad no se sienten atraídos por esta especie.
Como
consecuencia de la fragmentación y el pequeño tamaño de las poblaciones
por la destrucción de su hábitat por el hombre, y atendiendo a los
criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la
Naturaleza (UICN), Ulmus laevis se debe considerar una especie
en peligro de extinción en la península ibérica. Por tanto, en opinión
de los investigadores de la UPM, es necesario desarrollar estrategias
para su conservación que pasan por su inclusión en la Lista Roja de Flora Vascular Española, de modo que sus poblaciones estén protegidas por la normativa estatal.
Un aspecto importante derivado de considerar Ulmus laevis como
especie autóctona es que, según la normativa vigente, podrá emplearse
en proyectos de restauración y mejora ambiental de riberas de ríos
incluso en zonas protegidas por la Red Natura 2000.
Referencia bibliográfica:
Venturas, M; Fuentes-Utrilla, P; Ennos, R; Collada, C; Gil, L. Human-induced changes on fine-scale genetic structure in Ulmus laevis Pallas wetland forests at its SW distribution limit. PLANT ECOLOGY 214 (2): 317-327. DOI: 10.1007/s11258-013-0170-5. FEB 2013.
Vía: SINC, 27/05/2013
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/El-olmo-blanco-europeo-esta-en-peligro-de-extincion-en-la-peninsula-iberica
Venturas, M; Fuentes-Utrilla, P; Ennos, R; Collada, C; Gil, L. Human-induced changes on fine-scale genetic structure in Ulmus laevis Pallas wetland forests at its SW distribution limit. PLANT ECOLOGY 214 (2): 317-327. DOI: 10.1007/s11258-013-0170-5. FEB 2013.
Vía: SINC, 27/05/2013
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/El-olmo-blanco-europeo-esta-en-peligro-de-extincion-en-la-peninsula-iberica
viernes, mayo 24, 2013
Los cambios climáticos iniciados hace 11 millones de años quedaron grabados en el esmalte dental de los herbívoros
Un
equipo con participación del Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (CSIC) ha reconstruido los cambios ambientales y climáticos
que se produjeron en la Península Ibérica desde el Mioceno final hasta
el Pleistoceno medio (hace entre 11 y 0,8 millones de años). El análisis
de 149 muestras de esmalte dental de mamíferos herbívoros procedentes
de 18 yacimientos ibéricos ha revelado información sobre la temperatura y
la vegetación que dominaron un periodo marcado por grandes eventos
climáticos y ambientales.
Los investigadores, que publican sus resultados en el último número de la revista PLOS ONE,
han analizado los isótopos (cada una de las variedades de un átomo de
un elemento químico determinado) de oxígeno y carbono en los dientes
fosilizados de los animales. Los primeros están relacionados con el tipo
de agua que bebieron estos mamíferos y la temperatura ambiental,
mientras que los segundos son indicadores de la clase de alimentación
que tenían.
“Hemos
analizado una buena representación de los grupos faunísticos más
abundantes en la Península Ibérica entre el Mioceno final y el
Pleistoceno medio. La proporción de los isótopos de oxígeno nos ha
permitido ver cuáles fueron los cambios en la temperatura en aquel
periodo. Por otro lado, los isótopos de carbono nos indican qué plantas
formaban parte de su dieta y, por tanto, el tipo de vegetación que
dominaba el paisaje”, explica la principal autora del estudio, Laura
Domingo, que trabaja en la Universidad de California Santa Cruz.
Proboscídeos como el mastodonte (Tetralophodon longirostris) o bóvidos como un antílope de talla media (Tragoportax)
son algunos de los herbívoros que poblaron la península durante ese
periodo. Los cambios ecológicos y climáticos quedaron marcados en su
esmalte dental, más resistente a la alteración química y física sufrida
durante el enterramiento. “El esmalte se caracteriza por presentar
cristales de apatito más grandes, un menor contenido en materia orgánica
y una baja porosidad en comparación con otros apatitos como la dentina o
el hueso. El esmalte queda sellado frente a procesos químicos y físicos
sufridos durante el proceso de fosilización y, por tanto, la señal
isotópica original quedó preservada”, detalla Domingo.
Grandes eventos paleoclimáticos
El
enfriamiento progresivo que se produjo en la Tierra hace entre 6,3 y 0,8
millones de años quedó registrado en la curva de carbono. “Esta nos
dice que se produjo un incremento de la aridez vinculado con el comienzo
de este enfriamiento, que culminó con la glaciación en el hemisferio
norte hace alrededor de 2,6 millones de años”, precisa Domingo.
Hace
entre 9 y 2 millones de años, la península no registró el aumento en la
proporción de un tipo de plantas, abundantes en zonas tropicales y
subtropicales, que sí se expandieron de forma global en la Tierra. La
investigadora del CSIC María Teresa Alberdi, que trabaja en el Museo
Nacional de Ciencias Naturales, explica: “Esta conclusión nos indica que
el bioma mediterráneo actual podría haber surgido de forma intermitente
antes de establecerse del todo hace entre 3,4 y 2,5 millones de años.
Otras hipótesis que barajamos son que las especies habrían evitado
alimentarse de estas plantas por su escaso valor nutritivo y que el tipo
de bioma que existió entre el Mioceno y el Plioceno no habría
favorecido la expansión de estas plantas”.
Los
datos también han permitido detectar otros eventos climáticos
registrados a nivel global, como la crisis del Vallesiense medio, que se
produjo hace unos 9,5 millones de años y dio lugar a un cambio de
vegetación desde condiciones más húmedas hacia condiciones más secas y
estacionales, o el periodo cálido del Plioceno hace entre 4,2 y 3,7
millones de años, que trajo condiciones más húmedas a Europa Occidental.
Por
otro lado, no han hallado huellas significativas de la crisis salina
del Mesiniense, que se produjo hace entre 6 y 5,3 millones de años y que
desembocó en la desecación del Mediterráneo. “Nuestros datos no
muestran cambios importantes en las condiciones paleoambientales y
paleoclimáticas relacionadas con este evento. Futuros trabajos nos
servirán para inferir de manera más detallada si tuvo consecuencias para
la Península Ibérica”, asegura Manuel Hernández Fernández, investigador
en el Instituto de Geociencias, un centro mixto del CSIC y la
Universidad Complutense de Madrid.
Laura Domingo, Paul L. Koch, Manuel Hernández Fernández, David L. Fox, M. Soledad Domingo y María Teresa Alberdi. Late
Neogene and early Quaternary paleoenvironmental and paleoclimatic
conditions in southwestern Europe: isotopic analyses on mammalian taxa. PLOS ONE. DOI: 10.1371/journal.pone.0063739.
Vía: CSIC, 24/05/2013
F:http://www.csic.es/web/guest/noticias-y-multimedia?p_p_id=contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet&p_p_lifecycle=1&p_p_state=maximized&p_p_mode=view&p_p_col_id=column-1&p_p_col_pos=1&p_p_col_count=2&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_struts_action=/contentviewer/view&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_nodeRef=workspace://SpacesStore/08303cd4-aae5-4031-9275-79b80192ecf4&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_gsa_index=false&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_title=noticias&contentType=news
jueves, mayo 23, 2013
Identificado el hongo asesino de un millón de personas
¿Puede un hongo microscópico cambiar la historia? ¿Modelar la identidad
de un pueblo como ningún político o líder religioso haya logrado nunca?
Por supuesto. Es lo que hizo el hongo que causó la gran hambruna
irlandesa
En 1845, los agricultores de la isla empezaron a ver unas sospechosas
manchas marrones en las hojas de sus patatas. En unas semanas se
desencadenó una plaga capaz de arruinar la cosecha de un año entero en
un país cuya dieta se sustentaba en este tubérculo. La hambruna duró
hasta 1852 y se llevó un millón de personas por delante. Otro millón
abandonó el país, dándole al pueblo irlandés su inconfundible identidad
de emigrantes a su pesar. Casi 170 años después, Irlanda aún no ha
recuperado los niveles de población anteriores a la plaga. Y todo por un
hongo que, ahora, ha resultado ser un desconocido.
Hasta ahora, se pensaba que el culpable de la plaga era una variante conocida del hongo Phytophthora infestans. A pesar del adelanto de la tecnología antiplagas, este patógeno sigue siendo el mayor peligro para la patata y cada año arruina suficientes plantas como para alimentar a 80 millones de personas. Un equipo de científicos ha rebuscado en los cajones de dos archivos botánicos para rescatar hojas de patatas que murieron víctimas de la plaga a mediados del siglo XIX. Sus análisis publicados han identificado al verdadero asesino (indirecto) de un millón de irlandeses. Se trata de una variante del hongo hasta ahora desconocida y que ha sido bautizada como HERB-1.
Pero la culpa no fue sólo del hongo. "No hay pruebas de que esta variante fuese particularmente virulenta y parece que la explicación es en realidad que las patatas eran especialmente susceptibles", explica a Materia Detlef Weigel, investigador del Instituto de Biología Evolutiva Max Planck (Alemania) y coautor del estudio, publicado en eLife. Su equipo ha analizado plantas afectadas de Europa continental, Gran Bretaña, Irlanda y Norteamérica que datan del siglo XIX y que se conservaban en dos herbarios de Munich y Londres. El equipo ha extraído el ADN de las muestras y ha secuenciado el genoma del hongo, el primer patógeno de una planta cuyo genoma es secuenciado al completo a partir de muestras antiguas, dicen. Parte del equipo había secuenciado ya el genoma de patógenos históricos como la peste negra y de humanos prehistóricos como el neandertal.
En una famosa escena del Batman de Tim Burton, el Joker le dice al superhéroe algo así como: "Tú me hiciste como soy". Batman le responde: "Sí, pero antes de eso, tú me hiciste como soy". De la misma manera, el nuevo estudio apunta que, antes de que el hongo pudiese cambiar la historia de los humanos, los humanos cambiaron la historia del hongo. El ADN muestra que el patógeno, originario del valle de Toluca, en México, comenzó una rápida diversificación en el siglo XVI. Esa fue la época en la que sucedieron 'los primeros contactos' entre los conquistadores españoles y los pueblos de México. Esos contactos "pudieron potenciar la expansión del hongo p. infestans fuera de su lugar de origen", comenta el trabajo. A pesar de aquel contacto, el patógeno no llegó a Europa hasta tres siglos después. El ADN de la variante indica que esta apareció en el siglo XIX. "El patógeno viene de México y la patata de Suramérica", explica Weigel. "Parece que ambos se encontraron en EE.UU. en el siglo XIX, muy poco antes de la pandemia global", señala. El resto, es historia.
UN HONGO VIAJERO
El p. infestans es un hongo viajero. El estudio detalla cómo la variante que causó la hambruna irlandesa fue borrada después por otra variante, la US-1. La llegada de esta nueva variante pudo hacer incluso que la anterior se extinguiese, argumentan. "Este trabajo demuestra la posibilidad de recuperar el genoma de patógenos del pasado para interpretar plagas históricas en el contexto de las actuales", opina el genetista Carles Lalueza-Fox, que no ha participado en el estudio actual, pero sí participó en la secuenciación del ADN neandertal. "El estudio demuestra también la utilidad de los herbarios clásicos, que se convierten, gracias a las nuevas tecnologías de secuenciación, en inesperados reservorios de información genética del pasado", añade.
Hasta ahora, se pensaba que el culpable de la plaga era una variante conocida del hongo Phytophthora infestans. A pesar del adelanto de la tecnología antiplagas, este patógeno sigue siendo el mayor peligro para la patata y cada año arruina suficientes plantas como para alimentar a 80 millones de personas. Un equipo de científicos ha rebuscado en los cajones de dos archivos botánicos para rescatar hojas de patatas que murieron víctimas de la plaga a mediados del siglo XIX. Sus análisis publicados han identificado al verdadero asesino (indirecto) de un millón de irlandeses. Se trata de una variante del hongo hasta ahora desconocida y que ha sido bautizada como HERB-1.
Pero la culpa no fue sólo del hongo. "No hay pruebas de que esta variante fuese particularmente virulenta y parece que la explicación es en realidad que las patatas eran especialmente susceptibles", explica a Materia Detlef Weigel, investigador del Instituto de Biología Evolutiva Max Planck (Alemania) y coautor del estudio, publicado en eLife. Su equipo ha analizado plantas afectadas de Europa continental, Gran Bretaña, Irlanda y Norteamérica que datan del siglo XIX y que se conservaban en dos herbarios de Munich y Londres. El equipo ha extraído el ADN de las muestras y ha secuenciado el genoma del hongo, el primer patógeno de una planta cuyo genoma es secuenciado al completo a partir de muestras antiguas, dicen. Parte del equipo había secuenciado ya el genoma de patógenos históricos como la peste negra y de humanos prehistóricos como el neandertal.
En una famosa escena del Batman de Tim Burton, el Joker le dice al superhéroe algo así como: "Tú me hiciste como soy". Batman le responde: "Sí, pero antes de eso, tú me hiciste como soy". De la misma manera, el nuevo estudio apunta que, antes de que el hongo pudiese cambiar la historia de los humanos, los humanos cambiaron la historia del hongo. El ADN muestra que el patógeno, originario del valle de Toluca, en México, comenzó una rápida diversificación en el siglo XVI. Esa fue la época en la que sucedieron 'los primeros contactos' entre los conquistadores españoles y los pueblos de México. Esos contactos "pudieron potenciar la expansión del hongo p. infestans fuera de su lugar de origen", comenta el trabajo. A pesar de aquel contacto, el patógeno no llegó a Europa hasta tres siglos después. El ADN de la variante indica que esta apareció en el siglo XIX. "El patógeno viene de México y la patata de Suramérica", explica Weigel. "Parece que ambos se encontraron en EE.UU. en el siglo XIX, muy poco antes de la pandemia global", señala. El resto, es historia.
UN HONGO VIAJERO
El p. infestans es un hongo viajero. El estudio detalla cómo la variante que causó la hambruna irlandesa fue borrada después por otra variante, la US-1. La llegada de esta nueva variante pudo hacer incluso que la anterior se extinguiese, argumentan. "Este trabajo demuestra la posibilidad de recuperar el genoma de patógenos del pasado para interpretar plagas históricas en el contexto de las actuales", opina el genetista Carles Lalueza-Fox, que no ha participado en el estudio actual, pero sí participó en la secuenciación del ADN neandertal. "El estudio demuestra también la utilidad de los herbarios clásicos, que se convierten, gracias a las nuevas tecnologías de secuenciación, en inesperados reservorios de información genética del pasado", añade.
Nuño Domínguez
Vía: Materia, 22/05/2013
F:http://esmateria.com/2013/05/21/identificado-el-hongo-asesino-de-un-millon-de-personas/
miércoles, mayo 22, 2013
La Reserva de la Biosfera descubre que Tamadaba cuenta con la flora más rica
Tamadaba, la parte alta del Andén Verde y
la cumbre de Tauro, con hasta 150 endemismos por kilómetro cuadrado,
son las zonas con mayor diversidad vegetal de la Reserva de la Biosfera
de Gran Canaria, por encima incluso de Inagua y Güigüi, los dos núcleos
centrales de ese espacio natural protegido. Esta es una de las
conclusiones de un proyecto para determinar el código de barras
molecular de las 205 especies autóctonas de la Isla, realizado por
personal de Jardín Botánico Viera y Clavijo durante los últimos tres
años.
Esta investigación fue dada a conocer ayer por la
consejera de Medio Ambiente del Cabildo, María del Mar Arévalo, durante
la presentación de la plataforma GreenTank, una nueva herramienta creada
en colaboración con el Ministerio de Agricultura y la Fundación Amurga
para divulgar todas las informaciones sobre la biodiversidad de Gran
Canaria
El territorio que ocupa la Reserva de la Biosfera se ha
dividido en 754 cuadrículas de un kilómetro y se han contabilizado las
especies vegetales que existen en su interior, con el resultado de que
la mayor riqueza de flora endémica se encuentra en las zonas más
inaccesibles para el hombre, como los bordes del pinar de Tamadaba y la
finca de Tirma, entre los municipios de Agaete y Artenara, o la parte
alta del macizo de Tauro, en Mogán, según explicó el biólogo July
Caujapé, quien resaltó que esta investigación "ha permitido identificar
las zonas que son susceptibles de la máxima protección".
Gran
Canaria se convierte así en uno de los territorios mejor estudiados de
España en cuanto flora y en el futuro se pretende ampliar el campo de
investigación a toda la isla y con mayor precisión, con cuadrículas de
500 metros. Estos y otros resultados se expondrán en la próxima reunión
mundial de las Reservas de la Biosfera, que celebrará en junio en
Estonia.
El estudio han permitido conocer el ADN de 205 especies
autóctonas y conocer la diversidad taxonómica y filogenética de las
tres categorías en que se dividió la Reserva de la Biosfera de Gran
Canaria: los dos núcleos (Inagua y Güigüi), las zonas de amortiguación y
las de transición. Para sorpresa, las zonas con mayor diversidad no
está en ninguno de los dos núcleos, sino el borde del norte de la Isla.
El
proyecto, denominado Desarrollo del Código de Barras Molecular para la
Flora de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria, se inició en 2009 y
fue adjudicado a la Fundación Amurga. Su presidente, Pedro Agustín del
Castillo, señaló que la plataforma GreenTank "permitirá que todas estas
investigaciones sean compartidas en otros lugares del planeta utilizando
las nuevas tecnologías".
"El Archipiélago es un rincón del mundo
que esconde muchos tesoros medioambientales y cuidar estos regalos de
la naturaleza es cuestión de todos; no solo repercute en la vida diaria,
sino que además es clave para mantener nuestra principal industria, el
turismo, pues la belleza de nuestra tierra es una de los principales
atractivos que podemos ofrecer", recalcó.
Arévalo recordó que el
proyecto ha costado 329.000 euros y consideró que sus resultados lo han
convertido "en una inversión rentable para el interés general".
Jesús Montesdeoca
Vía: La Provincia, 22/05/2013
F:http://www.laprovincia.es/gran-canaria/2013/05/22/reserva-biosfera-descubre-tamadaba-cuenta-flora-rica/533053.html
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