"Novedad. Cosa nueva y no acostumbrada. Suele ser peligrosa por traer consigo mudança de uso antiguo" (SEBASTIÁN DE COVARRUBIAS) 1539-1613

"No se desea lo que no se conoce" (NASÓN, PUBLIO OVIDIO) 43 AC-17 DC

viernes, septiembre 18, 2015

La conexión entre plantas y microorganismos del suelo y respuesta al cambio global

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Francisco I. Pugnaire
Estación Experimental de Zonas Áridas, CSIC, Almería

Hoy en día existen pocas dudas sobre la importancia de las interacciones entre las plantas y la comunidad de organismos del suelo a la hora de determinar la estructura y funcionamiento de los ecosistemas. A escala de especie, se han identificado una miríada de ejemplos de simbiosis entre plantas y hongos formadores de micorrizas, endófitos o bacterias fijadoras de nitrógeno que contribuyen al crecimiento de las plantas y a la productividad del ecosistema, y se sabe que determinados grupos de bacterias del suelo son también promotores del crecimiento de las plantas o, por el contrario, claramente patógenos. A pesar de su importancia, las interacciones planta-suelo sólo recientemente han sido incorporadas a la teoría ecológica debido a la diversidad de estas comunidades edáficas y a sus complejas interacciones con la comunidad vegetal. Así, 1 g de suelo puede contener miles de millones de bacterias pertenecientes a decenas de miles de taxones, cientos de millones de hongos y una enorme variedad de nematodos, lombrices, ácaros y otros artrópodos que con frecuencia constituyen una comunidad en equilibrio. En la última década se ha producido un incremento exponencial en el número de estudios centrados en las interacciones bióticas planta-suelo que, en general, han puesto de manifiesto que las comunidades de microorganismos del suelo son determinantes para la diversidad y composición de las comunidades vegetales, influyen en los procesos de sucesión, determinan el crecimiento y la productividad vegetal, la abundancia de especies, la disponibilidad y reciclaje de nutrientes y, en definitiva, modulan el funcionamiento de los ecosistemas.

Los suelos y los sistemas naturales están sometidos a un conjunto de presiones singulares resultado de la combinación de diversos factores de origen humano que inciden negativamente en el medio ambiente
Las plantas y la comunidad de microorganismos asociados a la raíz (rizosfera), principalmente hongos y bacterias, pueden dar lugar a procesos en los que los microorganismos influyen de manera positiva o negativa en el desarrollo y eficiencia biológica de las plantas. Las plantas, a su vez, pueden cultivar o promocionar determinadas comunidades microbianas en su rizosfera. Se desconoce si estos procesos de retroalimentación planta-suelo tienen consecuencias para la interacción entre plantas, y si sus efectos en las comunidades vegetales varían en función de las condiciones ambientales. Si el proceso de retroalimentación planta-suelo es persistente, podría determinar la abundancia de una especie de planta y su relación con otras especies en la comunidad. Así, una retroalimentación positiva contribuye al predominio de una especie vegetal, conduciendo prácticamente al establecimiento de comunidades monoespecíficas, mientras que interacciones planta-suelo negativas, al no favorecer a ninguna especie, aumentaría la diversidad de plantas en la comunidad.

Se cree que las comunidades de microorganismos en el suelo pueden alterar el crecimiento y el rendimiento de las plantas hasta el punto de cambiar la jerarquía competitiva entre ellas, influyendo por tanto en la dinámica de las comunidades de plantas. Sin embargo, apenas existen estudios que hayan analizado la importancia de las comunidades del suelo y su impacto sobre las interacciones planta-planta. Los pocos que hay disponibles muestran que, efectivamente, los microorganismos del suelo pueden cambiar la intensidad y resultado de la competencia inter-específica e incluso mediar en el efecto positivo que una planta facilitadora ejerce sobre otra planta o sobre una comunidad de plantas beneficiarias. Estos trabajos, sin embargo, se han llevado a cabo en condiciones controladas (invernadero o laboratorio), por lo que el impacto real de la mediación de los microorganismos en el resultado de las interacciones entre plantas, su importancia en comparación con otros mecanismos y, en último caso, su efecto sobre las comunidades vegetales es aun prácticamente desconocido.
El efecto positivo que ciertas especies de arbustos, como <em>Retama sphaerocarpa</em>, tienen sobre las comunidades de plantas que se desarrollan bajo su copa se debe en gran parte al efecto de las comunidades microbianas del suelo
El efecto positivo que ciertas especies de arbustos, como Retama sphaerocarpa, tienen sobre las comunidades de plantas que se desarrollan bajo su copa se debe en gran parte al efecto de las comunidades microbianas del suelo
En condiciones abióticas severas, como las que se dan en los ambientes áridos y de alta montaña, es frecuente encontrar que una planta favorezca a otra en un proceso llamado de facilitación. La facilitación está relacionada con la amortiguación de extremos ambientales, el aumento en la disponibilidad de recursos en el suelo, o la protección frente a herbívoros. En estos ambientes es frecuente encontrar sistemas donde una especie (llamada nodriza) protege a otras especies (beneficiarias) en un proceso que resulta fundamental para mantener la biodiversidad en estos medios. Se ha visto que las plantas nodriza, como Retama sphaerocarpa en ambientes semiáridos de la Península Ibérica, protegen a las plantas beneficiarias de los altos niveles de irradiación y temperatura, contribuyen al aumento de la disponibilidad de agua por acción de la sombra u otros mecanismos, e incrementan la disponibilidad de nutrientes debido a la acumulación de hojarasca. Las grandes modificaciones inducidas por las plantas nodriza sobre las propiedades del suelo y las condiciones microclimáticas bajo sus copas han sido tradicionalmente identificadas como el principal mecanismo de facilitación en estos ambientes. Datos recientes, sin embargo, sugieren que los microorganismos del suelo pueden tener un papel tan importante o más que el microclima en estos procesos de facilitación. Un estudio reciente ha mostrado que los arbustos de retama no sólo tienen un gran impacto positivo en la comunidad de plantas bajo su copa, sino que influyen también en la actividad y biomasa microbiana, conduciendo a cambios en la abundancia relativa de numerosos taxones de bacterias en fuerte contraste con lo que ocurre en espacios abiertos, comprobándose que parte del importante efecto facilitador de la retama está mediado por las comunidades de microorganismos del suelo.

Aunque este campo de investigación está todavía en su infancia, si sumamos varios niveles de interacción, como los efectos directos e indirectos, será fácil entender que parte integral de la respuesta de las comunidades naturales a nuevas condiciones climáticas y sus consecuencias para el ecosistema depende de los microorganismos del suelo que, en definitiva, determinan la estructura y funcionamiento del ecosistema y los servicios que presta. De ahí la necesidad de conservar la funcionalidad del suelo y lema de la FAO para este Año Internacional de los Suelos: suelos sanos para una vida sana.

Vía: Madri+D, 01/09/2015
F:http://www.madrimasd.org/informacionIdi/analisis/analisis/analisis.asp?id=64492

La mala salud de los océanos amenaza la seguridad alimentaria

Un informe de WWF indica que las especies esenciales para la pesca comercial y la subsistencia -y, por tanto, para el suministro de alimentos a escala mundial- pueden estar sufriendo los mayores descensos conocidos, de hecho señala una caída del 74% en pescados de alto consumo como atunes, caballas y bonitos.  

Las poblaciones de peces clave para la seguridad alimentaria humana están disminuyendo de forma "preocupante" en todo el mundo, algunas de ellas en riesgo de colapso, según alerta el informe Living Blue Planet publicado por la organización WWF.

La investigación del informe de WWF indica que las especies esenciales para la pesca comercial y la subsistencia -y, por tanto, para el suministro de alimentos a escala mundial- pueden estar sufriendo los mayores descensos conocidos, de hecho señala una caída del 74% en pescados de alto consumo como atunes, caballas y bonitos. El estudio ha analizado 5.829 poblaciones de 1.234 especies, por lo que se tiene casi el doble de datos que en estudios anteriores, y muestra un descenso general del 49% de media en las poblaciones marinas entre 1970 y 2012.

"Estamos capturando peces de tal manera que podríamos quedarnos sin acceso a una fuente de alimento vital para el hombre. La sobrepesca, la destrucción de los hábitats marinos y el cambio climático tendrán consecuencias nefastas para las comunidades más pobres que dependen del mar", ha indicado Marco Lambertini, director de WWF Internacional. Junto con la crisis del descenso de las poblaciones de peces, el informe muestra fuertes caídas en los arrecifes de coral, manglares y praderas marinas que albergan especies de peces y proporcionan valiosos servicios a las personas.

La investigación muestra que los arrecifes de coral y las praderas podrían perderse en todo el mundo para el año 2050 como resultado del cambio climático. Con más del 25% de todas las especies marinas que viven en los arrecifes de coral y unos 850 millones de personas que se benefician directamente de sus servicios económicos, sociales y culturales, WWF advierte de que la pérdida de los arrecifes de coral "sería una extinción catastrófica con consecuencias dramáticas en las comunidades".

EXISTEN SOLUCIONES"La buena noticia es que existen soluciones y sabemos lo que hay que hacer. El océano es un recurso renovable que puede abastecer a las generaciones futuras si abordamos estas presiones de forma efectiva. Debemos aprovechar este conocimiento para apoyar el océano y revertir el daño mientras podamos", ha dicho Lambertini. El informe de WWF detalla las oportunidades de preservar y reconstruir el capital natural marino, consumir de una forma responsable y dar prioridad a la sostenibilidad para los gobiernos, las empresas y las comunidades.

Así, señalan que por cada dólar invertido para crear áreas marinas protegidas podría producir el triple de beneficios a través de factores como el empleo, la protección de la costa, y la pesca. Y sostienen que el aumento de la protección de los hábitats críticos podría producir beneficios netos de entre 490.000 millones de dólares y 920.000 millones de dólares entre 2015 y 2050.

Los ecologistas subrayan la necesidad de que tanto la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible que los Gobiernos acuerdan este mes de septiembre como la Cumbre del Clima de París aborden la destrucción del hábitat marino, la sobrepesca, la pesca ilegal y la contaminación marina.

Y es que, según afirman, los compromisos internacionales actuales están muy lejos de lo necesario para detener los niveles de calentamiento y la acidificación, "problemas catastróficos" para los sistemas oceánicos y todas las personas que dependen de ellos.
Caty Arévalo 

Vía: EFE VERDE, 16/09/2015
F:http://www.efeverde.com/noticias/la-mala-salud-de-los-oceanos-amenaza-la-seguridad-alimentaria/

jueves, septiembre 10, 2015

La belleza de la Flora Mutis, a un clic

A través de una ficha bibliográfica, se detalla el título completo de cada tomo, la fecha de su publicación, su descripción y signatura así como unas breves notas indicando el número de láminas que lo integran y los responsables de las mismas, las familias tratadas y los autores de los textos, entre otros datos.

La colección Flora de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada que dirigió José Celestino Mutis ya está disponible en la Biblioteca Digital del Real Jardín Botánico para poder consultar los tomos hasta ahora editados en gran formato. A través de una ficha bibliográfica, se detalla el título completo de cada tomo, la fecha de su publicación, su descripción y signatura así como unas breves notas indicando el número de láminas que lo integran y los responsables de las mismas, las familias tratadas y los autores de los textos, entre otros datos.

La colección Flora de la Real Expedición Botánica es un proyecto editorial que se propone publicar los resultados de esta expedición y su iconografía, actividad que adelantó Mutis, sus pintores y colaboradores entre 1783 y 1816 en los actuales territorios de Colombia y Ecuador. En 1952 los gobiernos de España y Colombia suscribían un acuerdo cultural para publicar, inicialmente, en 51 tomos las familias botánicas estudiadas en la Real Expedición del Nuevo Reino de Granada.

Hasta el momento se han publicado 38 de los 55 tomos que, según los datos actuales, abarcará esta obra; 36 de ellos se pueden consultar ya en la Biblioteca Digital del Jardín Botánico (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC).

Las obras han sido reproducidas gracias a un acuerdo de la Junta Mutis, responsable de la colección, dando respuesta a una demanda de los investigadores, de acceso a esta obra publicada en gran formato, que llegará ahora a un mayor número de usuarios en instituciones botánicas que no cuentan con la colección impresa de la Flora Mutis. La Junta de Mutis está integrada por: el Real Jardín Botánico; el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia; la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo; el Instituto Colombiano de Antropología e Historia; y la Embajada de Colombia en España.

Su digitalización ha sido financiada por la Agencia Española de Cooperación. El conjunto formado por las ilustraciones y el herbario de la Expedición contiene unas 3.500 especies diferentes de plantas, lo que representa aproximadamente el 10% de la flora colombiana.

Esta flora tropical, estimada en al menos 35.000 especies de plantas vasculares, es una de las más ricas del mundo y es cinco veces más diversa que la presente en la Península Ibérica, según los datos del Jardín Botánico José Luis Fernández Alonso, coordinador científico del Proyecto Flora de Mutis.

La documentación acopiada por Mutis se compone de unos 20.000 pliegos de herbario y muestras de frutos y semillas (en su mayoría conservados en el Jardín Botánico) y de más de 7.600 dibujos, apuntes científicos y archivos de historia natural que fueron enviados a España en 1816, y que se conservan en la Biblioteca y el Archivo del Real Jardín Botánico de Madrid.

La Biblioteca Digital del Real Jardín Botánico pretende ser una herramienta de trabajo para investigadores, historiadores, técnicos de medio ambiente y profesores. Ofrece las publicaciones de tres formas distintas: Mediante enlaces a otras web, bien por la importancia de la publicación, bien por su aparente poca visibilidad en el sitio web; en un PDF único y paginado cuyos ficheros han sido facilitados por los autores, y en PDFS múltiples (uno por cada página de la publicación) como sucede en la mayoría de las publicaciones de la Biblioteca Digital.

Vía: EFE Verde, 09/09/2015
F:http://www.efeverde.com/noticias/la-belleza-y-monumentalidad-de-la-flora-mutis-a-un-solo-clic/

La primera planta con flor apareció hace 130 millones de años

 El origen de las plantas con flor es una cuestión largamente debatida a la que el propio Darwin se refirió como 'el abominable misterio'. Análisis anatómicos detallados de una planta fósil abundante en los Pirineos y la Serranía de Cuenca arroja luz sobre la antigüedad de las angiospermas y su prevalencia en la vegetación terrestre. 

Montsechia vidalii es una planta fósil que los paleontólogos encuentran sin dificultad en rocas calizas que representan sedimentos de antiguos lagos y charcas en la Sierra del Montsec (Pirineos) y la Serranía de Cuenca.

El yacimiento de Las Hoyas en Cuenca contiene una extraordinaria abundancia de fósiles atribuidos a Montsechia vidalii, los cuales han preservado detalles extraordinarios del patrón de ramificación, morfología de sus hojas y fructificaciones. / Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha
El yacimiento de Las Hoyas en Cuenca contiene una extraordinaria abundancia de fósiles atribuidos a Montsechia vidalii, los cuales han preservado detalles extraordinarios del patrón de ramificación, morfología de sus hojas y fructificaciones. / Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha
A través de especializados análisis anatómicos y microestructurales, un equipo internacional logró establecer que el registro fósil de Montsechia vidallii asciende a 130 millones de años, lo que la convierte en la primera planta con flor conocida.

"Montsechia es una angiosperma inequívoca, con un carpelo cerrado e indehiscente. El fruto contiene una única semilla que se sitúa cabeza abajo, con el micrópilo apuntando hacia el punto de sujeción y el funículo discurriendo ventralmente respecto a la placenta, en la base, hasta el hilo, situado cerca de la parte superior", describen los responsables del estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, PNAS.

Los paleontólogos advierten que la misma morfología se observa actualmente en Ceratophyllum, una planta acuática cuyas flores subacuáticas no muestran las partes típicas que conocemos en otras flores, como los pétalos o los nectarios para atraer a los insectos polinizadores.

"Montsechia era una planta acuática que vivía y se reproducía bajo la superficie del agua, y que al igual que Ceratophyllum, presentaría tallos flexibles, cutículas finas y escasos estomas".

El estudio abre así nuevos horizontes sobre la antigüedad y el papel de las plantas acuáticas en la diversificación inicial y dominio final de las plantas con flor en la vegetación mundial.

EL 'ABOMINABLE MISTERIO' DE LAS PLANTAS CON FLOR
El origen de las plantas con flor es una cuestión largamente debatida entre los paleontólogos, a la que el propio Darwin se refirió como "el abominable misterio".
Ejemplar de Montsechia vidalii de la colección de Las Hoyas. / Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha
Ejemplar de Montsechia vidalii de la colección de Las Hoyas. / Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha
Algunos estudios de las plantas con flor actuales designan los nenúfares como las plantas acuáticas más primitivas, fijando su registro fósil a partir de 115 millones de años.

La análisis de Montsechia indica a los autores que las plantas acuáticas eran localmente abundantes en una etapa muy inicial de la evolución de las angiospermas, y que los hábitats acuáticos debieron jugar un papel importante en la diversificación de algunos linajes primitivos.

ANÁLISIS DETALLADO
Montsechia se preserva como 'momias de cutículas'. Los investigadores extrajeron estas de la roca añadiendo ácido clorhídrico gota a gota.

Los ejemplares fueron primero preparados en una solución de ácido nítrico con clorato de potasio y posteriormente en un baño de agua con algunas gotas de amoniaco. Los detalles de su anatomía y microestructura fueron observados en microscopio óptico y microscopio electrónico de barrido.

Los resultados fueron publicados por un grupo internacional en el que participan miembros del equipo que estudia el yacimiento de Las Hoyas como parte de un proyecto i+D de Excelencia dirigido por la Dra. Ángela D. Buscalioni, del Departamento de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).


Referencia bibliográfica:
Bernard Gómez, Véronique Daviero-Gómez, Clément Coiffard, Carles Martín-Closas and David L. Dilcher. Montsechia, an ancient aquatic angiosperm. PNAS, sep. 1, 2015 vol. 112 no. 35 10985-10988.


Vía. Madri+d, 09/09/2015
F:http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=64554

martes, septiembre 01, 2015

Propagación artificial de vegetales en la Edad del Hierro

Nuevos hallazgos muestran que la cultura filistea tuvo un impacto grande y a largo plazo sobre la biodiversidad en Israel y lo descubierto podría también ayudar a los ecólogos a enfrentarse con más éxito a las especies invasoras.

El equipo internacional de Aren Maeir, de la Universidad Bar-Ilan en Israel, ha descrito los restos bioarqueológicos de la cultura filistea durante la Edad del Hierro (siglo XII a.C. a VII a.C.). El equipo confeccionó una base de datos de restos de plantas extraídos de yacimientos arqueológicos, tanto filisteos como no filisteos, de la Edad del Bronce y de la del Hierro en la zona que alberga más o menos a Palestina, Jordania, el sur de Siria y el sur del Líbano.

Analizando esta base de datos, los investigadores han llegado a la conclusión de que los filisteos trajeron a Israel no solo a ellos mismos sino también a sus plantas.

Las especies que trajeron son todas de cultivo agrícola y no se habían visto anteriormente en Israel. Estas aportaciones a la agricultura local incluyen partes comestibles de la adormidera (Papaver somniferum), que procede de Europa Occidental; el sicomoro (Ficus sycomorus), de cuyos frutos se sabe que eran cultivados en terrenos del Mediterráneo oriental, sobre todo en Egipto, y cuya presencia en Israel como árbol local se confirma por la presencia de su fruto en la Edad del Hierro; y finalmente, comino (Cuminum cyminum), una especia originada en tierras del Mediterráneo oriental.

[Img #30301]

Esta es la estructura de la Lista Floral de la Edad del Hierro en cada yacimiento. El tamaño del círculo refleja el número total de nuevas especies de plantas reconocidas en los yacimientos de la Edad del Hierro. El rojo indica nuevas especies que aparecieron solo en yacimientos filisteos de esa época. El verde indica especies que aparecieron solo en contextos no filisteos de la Edad del Hierro. El azul denota especies compartidas por lugares filisteos y no filisteos. Los tres números representan la cantidad de especies filisteas, no filisteas y compartidas, en un yacimiento. (Mapa producido por M. Frumin usando ArcGIS for Desktop (ArcMap 10.1), ESRI)

Las partes comestibles de estas especies (adormidera, sicomoro y comino) no se han identificado nunca en el registro arqueológico de Israel para épocas anteriores a la Edad del Hierro, cuando la cultura filistea apareció por vez primera en la región. Ninguno de estos vegetales crece de forma silvestre en Israel en la actualidad. Solo, como plantas cultivadas en el marco de la agricultura.


Vía: Noticias de la Ciencia, 01/09/2015
F: http://noticiasdelaciencia.com/not/15812/propagacion-artificial-de-vegetales-en-la-edad-del-hierro/?utm_source=feedburner&utm_medium=twitter&utm_campaign=Feed%3A+NoticiasDeLaCienciaYLaTecnologia+%28Noticias+de+la+Ciencia+y+la+Tecnologia%29

miércoles, agosto 26, 2015

El ser humano ha cambiado de sitio 13.000 especies de plantas


El tojo o retamo espinoso es un arbusto europeo que ha proliferado en otras partes del mundo, como en este paisaje neozelandés. / Pieter Pelser

A pesar de sus raíces, las plantas también emigran. El primer mapa mundial de especies exóticas muestra que más de 13.000 variedades vegetales han emigrado a otras zonas de las que no son originales (alóctonas). Las zonas con mayor presencia de flora de fuera son América del Norte y Europa. Pero este viaje es de ida y vuelta: ambos continentes son también de los mayores exportadores. Aunque no todas las alóctonas son invasoras, el mapa ofrece una imagen global de los peligros para la flora autóctona.

Los botánicos son personas de orden, les gusta catalogar y clasificar. Una de sus normas preferidas es la llamada regla de los tres 10, planteada por el biólogo británico Mark Williamson: el 10% de las plantas importadas, ya sea de forma accidental o intencionada, acaba en un ecosistema diferente del original. La décima parte de ellas se establece y prospera. Por último, el 10% de estas últimas degeneran en plantas invasoras, alterando el nuevo medio y desplazando a las variedades autóctonas. A pesar de su elegancia, la regla no se había comprobado a escala mundial.

Para hacerlo, una cuarentena de científicos ha dado el primer paso y ha creado un mapa mundial de las especies alóctonas, aquellas que están donde no deberían estar. El trabajo, publicado en Nature, deja fuera las introducidas intencionadamente por su interés agrícola o comercial. Se centra en aquellas que han proliferado en ecosistemas diferentes del suyo hasta naturalizarse y formar parte del paisaje.

Europa y Asia son los mayores exportadores de plantas exóticas
Con datos de 481 áreas continentales y 362 islas, que abarcan el 83% de la tierra de este planeta, los investigadores han encontrado 13.168 especies que han medrado al menos en otra zona diferente de la originaria. Eso significa que el 3,9% de toda la flora vascular ha colonizado otros territorios. Y la abrumadora mayoría ha sido por la acción humana. Los seres humanos, por medio la colonización, del comercio, sus viajes, sus rutas marítimas o carreteras y caminos, han roto las barreras biológicas que restringían a las plantas a su nicho original.

Entre los europeos, y en particular los españoles, existe la creencia de que Europa está invadida por especies de América del Sur, África o Asia. Esto puede ser cierto para algunas variedades introducidas en la agricultura europea, como la patata, el tomate, el maíz o el tabaco. Pero la realidad es más compleja y diferente. La zona con mayor número de alóctonas naturalizadas es América del Norte, en particular Estados Unidos, con casi 6.000 especies. La segunda es el continente europeo, con unas 4.100. Pero aquí, lo que más ha habido es un trasiego de especies dentro de las fronteras europeas y menos aportación extraeuropea.

El mapa muestra (en rojo) las zonas con mayor número de plantas exóticas / Van Kleunen et al./Nature

"El hecho de que tanto América del Norte como Europa tengan tantas especies naturalizadas tiene mucho que ver con que ambos continentes son los mayores actores del comercio global. El movimiento de personas y cosas probablemente haya aumentado la introducción intencionada o accidental de especies desde una parte del mundo a otra", dice el biólogo de la Universidad de Constanza (Alemania) y principal autor del estudio, Mark van Kleunen. Pero enseguida añade un dato que complica el mapa: "Estos continentes han importado muchas especies, pero también han exportado otras muchas de sus propias especies".

En efecto, su mapa mundial de plantas alóctonas muestra que Europa es el mayor donante de especies, seguida de cerca por la Asia templada (China, Japón...). En tercer lugar vuelve a aparecer América del Norte. Charles Darwin, no sin un punto de etnocentrismo de científico del Imperio británico del siglo XIX, sostenía que las especies del hemisferio norte habían tenido una historia evolutiva mas dura y competitiva, haciéndolas más fuertes y capaces de adaptarse a otros medios. Eso explicaría, según él, su éxito invasor frente a las plantas del sur. En realidad, este estudio muestra que el principal destino de la flora norteña no es el hemisferio sur, sino las áreas del norte. El naturalista inglés olvidaba también el peso del colonialismo europeo, en este caso, colonialismo vegetal.
Darwin se equivocaba, los trópicos no han sufrido la invasión de la flora del norte
"Creo que los trópicos son, en términos relativos, pequeños importadores y exportadores porque las regiones templadas del hemisferio norte son grandes importadores y exportadores. Como decía antes, estas últimas han sido los mayores actores de comercio mundial y, como no, los europeos colonizaron muchas partes del mundo, llevando consigo muchas de las plantas que les eran familiares", explica van Kleunen.

Si se observa el mapa, lo primero que llama la atención es el rojo, donde se acumulan muchas plantas alóctonas. Destacan zonas de EEUU, como California o Florida, Japón, Nueva Zelanda o Inglaterra. La última puede revelar el gran peso que tuvo el colonialismo británico de la época del imperio. La colonización debió ser significativa también en Nueva Zelanda, donde se produjo una intensa llegada de colonos británicos. En el caso de California y Florida, donde abundan especies de origen español, como la Hypericum canariense, además del colonialismo, ambas zonas acogen bien especies de climas templados como de latitudes más tropicales. Para Japón, van Kleunen, aporta su carácter de isla, el intercambio intenso con China, su rol en el comercio mundial o la intensa urbanización que habría destruido los entornos originales, favoreciendo la llegada de las alóctonas.

España es Europa, así que sigue el patrón del continente. Los últimos datos sobre la flora ibérica y canaria estiman que en sus suelos hay 7.071 especies de plantas. El 12% son alóctonas, pero los porcentajes varían mucho: del 20,7% de Canarias al 10% de la península o el 9,7% en Baleares.

La rosa de china (‘Hibiscus rosa-sinensis') es una de las plantas que han llegado a Guinea desde fuera. / Mauricio Velayos

"La importancia de este mapa reside en que es la primera vez que se cubre el planeta entero", comenta el investigador del CSIC en el Real Jardín Botánico y uno de los 41 científicos que han participado en su elaboración, Francisco Cabezas. Aunque no es una sorpresa para él, el segundo dato más revelador es el principal agente causal de este mapa: "el factor humano ha moldeado el panorama de las plantas en la naturaleza", dice.

La aportación de Cabezas al estudio no se ha centrado en la situación española, de la que ya había suficiente información, sino hacer una imagen de la flora africana, en particular la de Guinea Ecuatorial, en la que lleva trabajando varios años dentro del proyecto del mismo nombre. La importancia de esta pequeña zona de África es, además de su propia condición, que se trata de un microcosmos donde estudiar toda la flora del Golfo de Guinea y el centro de África.

"Los ecosistemas tropicales no tienen tanta disponibilidad de nichos como los del hemisferio norte. El engranaje está tan bien desarrollado que es muy difícil que llegue una especie de fuera y encuentre su hueco", explica Cabezas. Eso confirma la menor aportación de los trópicos al intercambio de plantas. Sin embargo, la pequeña excolonia española también sirve para mostrar los riesgos de la acción humana. Como dice este investigador, "el desarrollo brutal de infraestructuras como las carreteras están creando espacios, huecos, para las especies alóctonas".

Habrá quien piense que un 3,9% de especies exóticas no es para preocuparse. Que de las casi 340.000 variedades de plantas vasculares que hay en el planeta solo 13.168 hayan emigrado empujadas por el hombre, es una nimiedad. Pero eso son los valores absolutos. Hay territorios como Nueva Zelanda donde hay tantas especies locales como de fuera. Además, como dice el ecólogo de la Universidad de California Davis, Marcel Rejmánek, no relacionado con el estudio, la globalización, el cambio climático o el incremento del movimiento de personas y mercancías harán que "inevitablemente este número crezca y, a menos que se tomen medidas drásticas, no hay motivos para esperar un tope al número total de especies naturalizadas en el futuro".

Miguel Ángel Criado
Vía: El País, 26/08/2015
F:http://elpais.com/elpais/2015/08/26/ciencia/1440568981_806100.html

sábado, agosto 22, 2015

La flora invasora del mar Mediterráneo, a un click

El Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados presenta un nuevo proyecto divulgativo de ciencia ciudadana para identificar las especies invasoras que afectan al Mediterráneo balear. La iniciativa ¡Ojo Invasoras! se adhiere a la red de monitorización on line creada por el proyecto Observadores del Mar del Instituto de Ciencias del Mar.

La introducción de especies exóticas invasoras es un componente muy importante del cambio global. Por un lado, tiene numerosos efectos negativos en los recursos naturales, siendo la segunda causa (después de la destrucción del hábitat) de pérdida de biodiversidad mundial.

Las invasiones biológicas son una gran amenaza para el ser humano pues también pueden tener importantes efectos negativos en la sociedad

Además, las invasiones biológicas son una gran amenaza para el ser humano pues también pueden tener importantes efectos negativos en la sociedad ya que impactan los recursos económicos, sociales y de salud pública (pesquerías, calidad de las aguas, turismo, etc.).

La falta de métodos efectivos para la erradicación de especies de flora e invertebrados exóticos invasores hace que las acciones de divulgación y monitorización de la problemática sean la manera más eficiente y creativa para prevenir futuras invasiones y evitar la expansión de las especies que hoy en día ya se comportan como invasoras

Por ello, el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados –IMEDEA (CSIC-UIB)– ha puesto en marcha el proyecto divulgativo ¡Ojo a las Invasoras!, Biodiversidad y Especies Invasoras del Mediterráneo Balear.

Este proyecto, financiado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), tiene como objetivo principal la identificación y monitorización del estado actual de las especies de flora e invertebrados marinos invasores en Baleares.

"Todo ello nos permitirá trabajar en el diseño de indicadores del estado de invasión de los ecosistemas marinos que ayuden a evaluar su futura gestión o fomentar la implicación y curiosidad de la comunidad de usuarios con la problemática, entre otras cuestiones", indica Fiona Tomas, investigadora principal del proyecto junto a Jorge Terrados (ambos del IMEDEA) y otros investigadores del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC).

Registro de datos en ‘Observadores del Mar’
Gracias a la incorporación al proyecto Observadores del Mar del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) "podremos lograr una monitorización a largo plazo de las especies invasoras, tanto de flora como invertebrados, por parte de redes de voluntariado de buceo y voluntariado medioambiental", comenta Tomas.

En Europa, el impacto de las especies invasoras acuáticas se ha estimado en al menos 2,2 billones de euros al año

Para la científica, incentivar la participación social en estos proyectos de ciencia ciudadana es vital para poder realizar un seguimiento extensivo de las amenazas que se ciernen sobre estos ecosistemas a la vez que se familiariza, conciencia e implica al usuario de la problemática.

"Además,es una herramienta muy útil para detectar a tiempo la aparición o expansión de algunas especies invasoras, pudiendo diseñar a tiempo estrategias para paliar o eliminar sus efectos negativos", precisa la investigadora del IMEDEA (CSIC-UIB).

En Europa, el impacto de las especies invasoras acuáticas se ha estimado en al menos 2,2 billones de euros al año, "pero el conocimiento de los impactos de las mismas es aún muy limitado”, añade Tomas.

En lo que al archipiélago balear se refiere, se ha documentado la presencia de al menos 93 especies marinas alóctonas, de las cuales algunas presentan un comportamiento invasor, siendo particularmente preocupantes algunas de las especies de algas e invertebrados como la Caulerpa cylindracea (antes C. racemosa var. cylindracea), Lophocladia lallemandii, Womersleyella setacea o Acrothamnion preissii.

Concienciación y colaboración
Además de la identificación y monitorización, el proyecto dirige sus metas hacia la educación y concienciación para sensibilizar y conectar así a los diferentes sectores sociales y económicos que influyen en la gestión activa y el uso del ecosistema marino en Baleares.

"Estamos llevando a cabo un programa de acciones divulgativas específicas para los diversos públicos", señala Martín.

"Estamos llevando a cabo un programa de acciones divulgativas específicas para los diversos públicos a los que queremos llegar. Hemos realizado ya varias sesiones de formación para técnicos de Medio Ambiente, profesionales y amateurs del buceo o usuarios de Clubes Náuticos, entre otros, y anunciamos ya que habrá premios para aquellas personas que más observaciones de invasoras registren en Observadores del Mar", señala Natalia Martín, coordinadora de Comunicación y Divulgación del proyecto.

Para el público más joven, se están diseñando materiales divulgativos como fichas educativas, talleres, pósters,  juegos on line y juegos de cartas, "de modo que la familiarización con la problemática de las especies invasoras les sea amena y a la vez, didáctica", subraya Martín. Un ejemplo es la Guía de Identificación acuática de especies de Flora Invasora del Mediterráneo, cuya última versión ya puede descargarse.

El IMEDEA cuenta también con importantes colaboradores locales que ya han comenzado a coordinarse. La dirección general del Medio Natural, Educación Ambiental y Cambio Climático del Gobierno balear, a través del Servicio de Protección de Especies, pone a disposición del proyecto la documentación existente, espacios multiusos y servicios de difusión del área, así como la acogida de una sesión formativa para sus técnicos próximamente.

Otro de los colaboradores, la Fundació Baleària, contribuirá con la iniciativa facilitando el transporte y alojamiento de los miembros del equipo de ¡Ojo a las Invasoras! durante el tour interislas que está previsto realizar entre julio y septiembre por todo el archipiélago balear. Entre otras acciones previstas, en sus ferrys y publicaciones se incluirá información sobre las distintas especies y de qué manera se puede contribuir a su no proliferación en el Mediterráneo.

PalmaAquarium, un agente indispensable en la divulgación marina en Mallorca se ha unido también a este proyecto incluyendo en su ‘menú educativo’ de 2015-2016 actividades  sobre la problemática de las especies invasoras para primaria y secundaria. Cederá igualmente su sala de eventos para la realización de charlas para público general y en sus instalaciones se ofrecerán también sesiones formativas para los empleados del aquarium.

Vía: SINC, 21/08/2015
F:http://www.agenciasinc.es/Noticias/La-flora-invasora-del-mar-Mediterraneo-a-un-click

viernes, agosto 21, 2015

El SOS de los bosques

El cambio climático, la contaminación del aire, los incendios, las plagas y los cambios inducidos por la actividad del ser humano están deteriorando la salud de los bosques de todo el planeta. La revista Science recopila una serie de estudios en los que se examina cómo estas alteraciones están afectando a las masas forestales del mundo, desde los exuberantes y variados bosques tropicales hasta los antiguos y resistentes ecosistemas boreales del hemisferio norte.

Los bosques piden ayuda, mayor atención y mejor gestión. Pero su salud depende de muchos factores. Seis estudios repasan en la revista Science los problemas y amenazas con los que se enfrentan estos importantes ecosistemas.

Los bosques boreales "podrían alcanzar el punto de no retorno a lo largo del siglo”, dice el científico
Uno de los más afectados son los bosques boreales, que requieren de un mayor cuidado a escala internacional, según expertos del International Institute for Applied Systems Analysis (IIASA), Natural Resources Canada, y la Universidad de Helsinki (Finlandia).

Estos bosques –que se extienden por las regiones más al norte de Canadá, Rusia, Alaska (EE UU) y Escandinavia– constituyen cerca del 30 % del área forestal del planeta. Sin embargo, “a lo largo de este siglo podrían alcanzar el punto de no retorno”, afirma Anatoly Shvidenko, del IIASA y uno de los autores del trabajo.

Estos ecosistemas desempeñan un papel esencial en el sistema climático de la Tierra al secuestrar el dióxido de carbono de la atmósfera, además de ser el hogar de una gran variedad de plantas y animales, y una sustancial fuente de recursos de madera y producción de biodiesel.
Pero los bosques boreales también representan uno de los ecosistemas más afectados por el cambio climático, con temperaturas en zonas árticas y boreales que aumentan 0,5 ºC por década, y que podrían alcanzar un incremento de 6 a 11 ºC en las regiones más al norte para 2100.

Según los expertos, un clima más cálido provocaría una disminución de estos bosques e incluso su pérdida. Por ello, sugieren prácticas de gestión sostenibles, como un plan de abastecimiento de madera, para preservar la biodiversidad de estos bosques, que en la actualidad actúan como principales sumideros de carbono pero que podrían convertirse en emisores de CO2, sino se actúa urgentemente.
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Secuelas de un vertido de petróleo en Ogoniland, al sur de Nigeria. En la actualidad, las explotaciones petrolíferas en los bosques tropicales se están expandiendo rápidamente. / Simon Lewis

La salud de los bosques, una preocupación global
En este sentido, la investigadora Susan Trumbore, del Instituto Max Planck de Biogeoquímica (Alemania) y de la Universidad de California en Irvine (EE UU), y su equipo subrayan en otro estudio que la salud de los bosques necesita ser monitorizada, sobre todo por la alta dependencia de los humanos a estos medios ecológicos.

El cambio climático, la contaminación o las plagas, entre otros, son algunos de los factores que estresan a los bosques

El cambio climático, la contaminación o las plagas, entre otros, son algunos de los factores que estresan a los bosques. Para detectar cómo la intensificación de estos problemas afectará en un futuro a la trayectoria de los ecosistemas, Trumbore señala que se requiere de sistemas desarrollados que evalúen de manera global la salud de los bosques.

“Es particularmente crucial identificar el umbral del rápido declive de los bosques porque estos pueden tardar muchas décadas en recuperar los servicios que aportan”, apunta el trabajo.
Con el aumento de las temperaturas, se incrementan las sequías, que, según un estudio liderado por el departamento de Agricultura y Servicio Forestal de EE UU, está provocando que las temperaturas de los bosques estén por encima del umbral de sostenibilidad.

A pesar de que los árboles hayan resistido durante milenios a periodos de sequías, los autores sostienen que los incrementos de temperatura más recientes están causando sequías más intensas, lo que pone a prueba la habilidad de los bosques para sobrevivir ante tales extremos climáticos. Aquí entran también en juego los grandes incendios, cada vez más destructivos en el caso de España, que podrían modificar de manera severa la temperatura actual de los bosques.

La deforestación que sufren los bosques tropicales
Al cambio climático, las sequías y los incendios se unen las amenazas que vienen directamente de la mano del hombre. Simon Lewis, investigador en el departamento de Geografía de la University College London (Reino Unido), se centra en la deforestación que están sufriendo bosques tropicales, que desempeñan un papel importante en la regulación del clima global a través de la transpiración (pérdida de agua a través de las hojas), la formación de nubes y la circulación atmosférica.

“Esta degradación severa de los bosques tropicales continuará a menos que se establezcan medidas de nuevo desarrollo que no impliquen destrucción”, señalan

La explotación forestal extensiva ha dejado áreas fragmentadas de bosque tropical, ha perturbado la dinámica de las poblaciones y ha provocado un posterior declive de las especies. Existen numerosos ejemplos de cómo los humanos han desencadenado un efecto cascada de la extinción en estos ecosistemas, sobre todo en las especies que dispersan semillas.

“Esta degradación severa de los bosques tropicales continuará a menos que se establezcan medidas de nuevo desarrollo que no impliquen destrucción”, señalan los expertos en el estudio.

El especial de la revista Science tampoco olvida la situación de las plantaciones forestales, que debido a su naturaleza uniforme, están expuestas a los patógenos y las plagas de insectos. Uno de los trabajos achaca la globalización a este problema, que podría resolverse a través de la ingeniería genética.

Sin embargo, los autores lamentan la falta de inversiones, y de esfuerzos de coordinación a escala global para crear “barreras” que protejan a estos árboles.

Referencias bibliográficas:
S. Trumbore et al. "Forest health and global change” Science 349: 6250 20 de Agosto de 2015
S. Gauthier et al. "Boreal forest health and global change" Science 349: 6250 20 de Agosto de 2015
C.I. Millar et al. "Temperate forest health in an era of emerging megadisturbance" Science 349: 6250 20 de Agosto de 2015
S.L. Lewis et al. "Increasing human dominance of tropical forests" Science 349: 6250 20 de Agosto de 2015
M.J. Wingfield et al. "Planted forest health: The need for a global strategy" Science 349: 6250 20 de Agosto de 2015
S. Strauss et al. "Genetically engineered trees: Paralysis from good intentions" Science 349: 6250 20 de Agosto de 2015

Vía: SINC, 20/08/2015
http://www.agenciasinc.es/Noticias/El-SOS-de-los-bosques

Estos son los lugares de expansión de las plantas exóticas

La capacidad de naturalización y la distribución de las plantas fuera de sus áreas nativas es objeto de estudio de los biólogos para poder determinar los lugares por los que se han distribuido y que factores han tenido que ver en ellos.

Ahora, un equipo internacional de investigadores con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en España, ha analizado los lugares de expansión de las plantas exóticas y su procedencia a nivel global.

El estudio estadístico, publicado en Nature, se ha llevado a cabo empleando los datos de especies de plantas "naturalizadas" (establecidas).

Los investigadores han analizado los catálogos florísticos de 481 áreas continentales y 362 islas, y evaluado para cada especie y cada territorio si sus poblaciones son nativas o exóticas.

Los datos generados por un total de 33 instituciones, entre ellos el Real Jardín Botánico de Madrid (CSIC), señalan que el ser humano es responsable del establecimiento de más de 13.000 especies vegetales, lo que supone un 3% del total en todo el planeta.

América del Norte es el territorio que más especies ha acogido, con casi 6.000 especies de plantas naturalizadas, seguida de Europa con 4.000. En relación a su superficie, las islas del Pacífico muestran el mayor número de especies naturalizadas, lo que sugiere a los científicos que las islas podrían ser colonizadas más fácilmente que las masas continentales.

“Algunas zonas del hemisferio norte son los mayores donantes de especies naturalizadas en el resto del planeta, especialmente Europa y la zona no tropical de Asia”, señala en investigador del CSIC Mauricio Velayos.

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Ejemplar de Hibiscus rosa-sinensis, una de las plantas clasificadas en el estudio. (Foto: CSIC)
 
 


Dentro de la iniciativa Global Naturalized Alien Flora, los investigadores han recopilado listas regionales de todas partes del mundo y han agrupado los datos en una base global denominada GloNAF.

En concreto, el proyecto Flora de Guinea Ecuatorial ha facilitado la información de un total de 2.785 especies y subespecies presentes en este país. “En las regiones tropicales es especialmente complejo establecer con seguridad si las especies son nativas o exóticas, ya que partimos de un nivel de información muy inferior al de otras regiones”, dice Velayos.

“Este era uno de los mayores retos del proyecto: poder inferir patrones globales desde datos bastante limitados”, aclara el investigador.

Otro de los retos ha sido estandarizar y homogeneizar los nombres de las especies de plantas. “Hay grandes diferencias regionales en los nombres utilizados para las mismas especies en diferentes países”, afirma el investigador del Real Jardín Botánico Francisco Cabezas.

“Este hecho pone de relevancia que sigue siendo imprescindible el trabajo básico de catalogación de la diversidad vegetal del planeta en aras de poder desarrollar estudios de modelización y predicciones sólidas”, subraya Cabezas.

Los datos de este estudio podrían llegar a ser utilizados para predecir qué especies pueden convertirse en dominantes en una determinada región, lo que puede aportar un conocimiento clave para manejar la conservación de la naturaleza y las invasiones biológicas. (Fuente: CSIC)

Vía: Noticias de la Ciencia, 20/08/2015
F:http://noticiasdelaciencia.com/not/15685/estos-son-los-lugares-de-expansion-de-las-plantas-exoticas/?utm_source=feedburner&utm_medium=twitter&utm_campaign=Feed%3A+NoticiasDeLaCienciaYLaTecnologia+%28Noticias+de+la+Ciencia+y+la+Tecnologia%29