"Novedad. Cosa nueva y no acostumbrada. Suele ser peligrosa por traer consigo mudança de uso antiguo" (SEBASTIÁN DE COVARRUBIAS) 1539-1613

"No se desea lo que no se conoce" (NASÓN, PUBLIO OVIDIO) 43 AC-17 DC

viernes, julio 08, 2011

El Golfo de Cádiz ha sufrido unos cinco tsunamis en los últimos 7.000 años

Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) y de cinco universidades españolas han elaborado un catálogo de paleotsunamis en el Holoceno (hace unos 11.000 años), que será publicado próximamente en la revista Quaternary International. El catálogo estará avalado por evidencias geológicas y geomorfológicas, registros arqueosísmicos y paleosísmicos, y por datos históricos de los acontecimientos más recientes. 

En los últimos años los tsunamis han acaparado las portadas de los medios por motivos tristemente conocidos. Aunque el riesgo de tsunami en España no es muy alto, la costa suroccidental de la Península Ibérica es una de las zonas más expuestas a la acción de tsunamis en Europa, debido a los sistemas de fallas que marcan el límite entre las placas europea y africana.



De los diversos tsunamis que se han registrado en la costa peninsular, el más conocido es el que tuvo lugar en 1755, asociado al terremoto de Lisboa, y que dio lugar a inundaciones en las costas de España, Portugal y Marruecos.

“Antes del tsunami ligado al terremoto de Lisboa se han registrado otros cinco tsunamis en el Golfo de Cádiz en los últimos 7.000 años” comenta Caridad Zazo, investigadora del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC). “El intervalo de recurrencia de estos eventos catastróficos oscila entre 1.200 y 1.500 años”, añade. Sin embargo, la fuente o fuentes sísmicas que originaron los tsunamis "no están claras", ni siquiera para el del terremoto de Lisboa.

Entre los múltiples enclaves del Golfo de Cádiz en los que se han detectado depósitos sedimentarios atribuidos a la acción de tsunamis, se encuentran Punta Umbría y las marismas de Doñana (Huelva), y la flecha litoral de Valdelagrana (Cádiz).

El análisis de los cambios sedimentarios, paleontológicos y geomorfológicos en estuarios, marismas, barras litorales y otros ambientes costeros, permite detectar la sismicidad ocurrida en el fondo oceánico. Otro indicador de la paleosismicidad marina es el registro de las turbiditas, que son los sedimentos depositados por corrientes de turbidez en zonas profundas del océano.

LA FUERZA DE LOS TSUNAMIS

Los tsunamis son olas marinas de gran tamaño que se generan en la mayoría de los casos como consecuencia de movimientos sísmicos con epicentro en el océano que desplazan parte del fondo marino; o por deslizamientos submarinos debidos a la actividad volcánica. Su longitud de onda, o distancia que separa dos crestas sucesivas, puede alcanzar los 400 kilómetros frente a longitudes de onda que van de medio metro a 300 metros en las olas normales. En mares profundos estas olas pasan inadvertidas pues apenas se elevan un metro pero al llegar a la costa pueden alcanzar grandes alturas, excepcionalmente hasta 20 metros.

La energía de los tsunamis puede llegar a ser formidable, su turbulencia arrastra rocas y arena dando lugar a importantes cambios geomorfológicos que alteran sensiblemente el paisaje costero; estos cambios pueden conservarse en el registro geológico durante millones de años.


Referencia bibliográfica: Lario, J., Zazo, C., Goy, J. L., Silva, P. G., Bardaji, T., Cabero, A., Dabrio, C. J. 2011. Holocene palaeotsunami catalogue of SW Iberia. Quaternary International. doi:10.1016j.quaint.2011.01.036 

 Vía: Cordis, 08/07/11
F:  http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=49150&origen=notiweb

viernes, julio 01, 2011

Un nuevo «diccionario de plantas» gracias a una colaboración científica mundial

Quien necesite consultar algún dato sobre las propiedades funcionales de una planta podrá acudir en primer lugar a la nueva base de datos de plantas desarrollada por un equipo internacional de biólogos.

La base de datos TRY es producto de la colaboración entre 106 instituciones científicas de todo el planeta para crear un auténtico «diccionario de plantas» que reúne 3 millones de rasgos de 69 000 de las 300 000 especies de plantas existentes en la Tierra. La finalidad de esta nueva herramienta, cuya primera versión se ha anunciado en la revista Global Change Biology, es la de proporcionar una fuente de datos indispensable para la investigación de la biodiversidad y las ciencias de la tierra.

«Este importantísimo adelanto en la disponibilidad de información posibilitará predicciones más fiables sobre los cambios que se producirán en los límites de vegetación y en las propiedades de los ecosistemas en caso de cambios en el clima y el uso del suelo», comentó el Dr. Ian Wright de la Universidad Macquarie (Australia), una de las instituciones coordinadoras del proyecto. «La base de datos global TRY también puede revolucionar la investigación sobre la biodiversidad y contribuir a alcanzar nuevas cotas en el conocimiento sobre cómo la cantidad de especies (biodiversidad) y la variación entre especies y sus rasgos (diversidad funcional) afectan a los servicios y funciones del ecosistema.»

Los rasgos de los vegetales, es decir, las propiedades fisiológicas y morfológicas de las plantas, determinan la forma en la que compiten por recursos como la luz, el agua y los nutrientes del suelo, y también a qué velocidad crecen. Estos rasgos también condicionan la influencia que ejercen las plantas en las propiedades de un ecosistema, como la velocidad del ciclo de nutrientes, el uso del agua o la absorción de dióxido de carbono.

La reunión de información sobre rasgos vegetales en un lugar también repercutirá positivamente en la investigación acerca de los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas y en todo el planeta, que hasta ahora estaba lastrada por la falta de acceso a datos sobre una cantidad de especies suficiente. La base de datos TRY, el fruto de cuatro años de trabajo, viene a remediar esta laguna científica.

«Los modelos de la vegetación mundial suelen clasificar las especies de plantas en unos pocos tipos funcionales, como pastos o árboles de hoja perenne, pero este planteamiento no refleja la mayor parte de la variación observada en los rasgos vegetales», explicó Christian Wirth, profesor de Ecología Vegetal de la Universidad de Leipzig (Alemania), otra de las instituciones coordinadoras del proyecto.

La base de datos TRY muestra por primera vez a una escala tan grande que la mayor parte de la variación observada en los rasgos vegetales es atribuible a diferencias entre las especies de plantas. Por otro lado, los tipos funcionales de plantas al estilo de los utilizados en los modelos de la vegetación mundial son mucho menos eficaces para reflejar las variaciones entre los rasgos, en el caso de algunos rasgos apenas un 25 %.

Mediante el empleo de modelos de vegetación basados en rasgos se logra una representación más realista y basada en datos empíricos de la biodiversidad en los modelos dedicados a los sistemas terrestres.

La profesora Sandra Díaz del instituto de investigación IMBIV-CONICET (Argentina) comentó sobre la innovadora naturaleza de esta base de datos: «La envergadura de los cambios a los que nos enfrentamos precisa nuevas formas de hacer ciencia, tanto en lo referente al tamaño de las redes y las bases de datos como al elevado grado de colaboración necesario.»

La base de datos TRY está alojada en el Instituto Max Planck de Biogeoquímica en Jena (Alemania).

Vía: Cordis, 28/06/2011
F:http://cordis.europa.eu/fetch?CALLER=ES_NEWS&ACTION=D&DOC=1&CAT=NEWS&QUERY=0130e4cf0bfa:dc4e:594c0d99&RCN=33562

La reaparición de una microalga podría causar estragos en la vida oceánica

Neodenticula seminae es una planta microscópica que desapareció del Atlántico Norte hace 800 000 años. Sin embargo, un estudio recién publicado informa de su reaparición en esta zona, lo que constituiría la primera migración trasatlántica de los tiempos modernos en lo referente al plancton. Este descubrimiento es fruto del proyecto CLAMER («Resultados de una investigación sobre el cambio climático y los ecosistemas marinos»), financiado a través del tema de Medio ambiente del Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea con más de 990 000 euros.

Los autores postulan que la desaparición de hielo polar habría facilitado el paso de esta planta microscópica desde el Pacífico a través del Océano Ártico, al haber dejado paso franco a esta diminuta alga por el Polo Norte.

Pese a servir como fuente de alimento, los ecologistas no son optimistas ante su retorno. Temen que cualquier cambio en la base de la cadena trófica marina acabe por perjudicar a la flora y la fauna del Atlántico.

Científicos de la Fundación de Oceanografía Sir Alister Hardy (SAHFOS, Reino Unido) advierten que «este desplazamiento geográfico podría alterar la biodiversidad y el funcionamiento de los ecosistemas marinos del Ártico y del Atlántico Norte».

También destacan que la migración de N. seminae coincide con la llegada en 2010 de una ballena gris del Pacífico avistada cerca de las costas de Israel y también de España. Se trata de una ballena extinta en el Atlántico desde hace 300 años, probablemente por efecto de una caza excesiva. Los entendidos opinan que la menor cantidad de hielo en el Ártico habría permitido a la ballena cruzar del Pacífico al Atlántico Norte y desde allí llegar hasta el Mediterráneo.

Esta información se desprende de una serie de informes acerca de las alteraciones que se están produciendo en la flora y fauna marinas del Atlántico Norte a raíz del cambio climático; CLAMER se dedica a recopilar y catalogar los hallazgos correspondientes.

En concreto, el equipo del proyecto se dedica a compilar los resultados de casi trescientos proyectos de investigación financiados por la UE sobre cambio climático realizados a lo largo de un periodo de trece años en las aguas litorales y oceánicas de Europa así como en el Mar Mediterráneo, Mar Báltico y Mar Negro.

«Estas migraciones constituyen un ejemplo de cómo el cambio de las condiciones climáticas obliga a distintas especies a desplazarse o a modificar su comportamiento, lo cual provoca las alteraciones ecosistémicas que están saliendo a la luz actualmente», explicó Carlo Heip, director general del Real Instituto de Investigación Marina de los Países Bajos (NIOZ) y coordinador del proyecto CLAMER.

Actualmente SAHFOS, asociada a CLAMER, documenta los cambios en el plancton por medio del programa Registrador Continuo de Plancton (CPR), la exploración biológica marina más extensa del planeta desde el punto de vista geográfico.

Sus datos ponen de relieve los cambios sufridos por otros animales diminutos, como los llamados copépodos, los cuales hacen peligrar el suministro de alimentos para especies ictiológicas como las de bacalao, arenque y caballa. El equipo científico considera que los cambios en la flora planctónica «guardan relación con el declive de algunas poblaciones de peces» y de algunas aves del Mar del Norte que se alimentan de éstas.

Diversos estudios demuestran que probablemente las alteraciones en la composición de la vida marina sean de signo desigual. Algunas especies podrían resultar perjudicadas, mientras que otras podrían salir beneficiadas y registrar un incremento de su biodiversidad y productividad.

«Pero la mayoría de los impactos son tan claramente negativos, y la magnitud de los cambios puede llegar a ser tan inmensa que, en conjunto, envían señales de alerta incuestionables», apuntó el Dr. Heip.

Los socios de CLAMER proceden de Bélgica, Dinamarca, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Noruega, España y Reino Unido.

Vía: Cordis, 28/06/2011
F:http://cordis.europa.eu/fetch?CALLER=ES_NEWS&ACTION=D&SESSION=&RCN=33561

Los ojos complejos se remontan a más de 500 millones de años

La historia de los modernos ojos complejos, como los actuales de las libélulas, ha dado un gran salto hacia atrás con el descubrimiento de ojos de artrópodos exquisitamente conservados en depósitos del Cámbrico inferior en Australia. Estos órganos pertenecen a artrópodos de una comunidad que habitó un yacimiento, similar al famoso de Burgess Shale, en Emu Bay (sur de Australia), donde se han conservado las partes blandas de los animales. Datan de hace unos 515 millones de años y son los más antiguos de este tipo hallados hasta ahora. Sobrepasan en 85 millones de años a los anteriores conocidos e indican que la visión era muy compleja ya desde el origen de la vida animal.

La disposición y el tamaño de las lentes indican que estos ojos pertenecieron a un predador activo que era capaz de ver con poca luz, pero que los investigadores no han podido identificar. Los ojos son más complejos que los de los trilobites contemporáneos de estos artrópodos y tan avanzados como los de animales actuales. "Esta mayor complejidad tiene tres vertientes", explica Diego García-Bellido, del CSIC, miembro del equipo internacional que publica el estudio en Nature. "En primer lugar, mientras los ojos de trilobites de esta época no llegan a tener 100 lentes, equivalentes a píxeles de una foto, el fósil que ahora presentamos tiene más de 3.000, lo que le confería una mayor agudeza visual; en segundo lugar, las lentes alcanzan un diámetro mucho mayor -150 micras- frente a los pequeñas lentes descritas en estos trilobites de entre 20 y 30 micras-". Por último, destaca García-Bellido, "los ojos fósiles australianos presentan un gradiente de tamaño de las lentes, con una zona central de mayor sensibilidad lumínica, lo que se ve actualmente en algunos artrópodos actuales, especialmente en aquellos que necesitan una buena visión por ser de hábitos depredadores, como las moscas cazadoras y las libélulas".
Para los investigadores, liderados por Michael S.Y. Lee, del South Australian Museum, este hallazgo refuerza las pruebas de que la explosión del Cámbrico, de donde surgieron todos los grupos de animales actuales, dio lugar a una rápida innovación en la anatomía a pequeña escala además de en las formas generales de los organismos vivos. Indican, según los autores, que el desarrollo de una visión avanzada ayudó a impulsar este gran acontecimiento evolutivo.

Las excavaciones en la zona concreta de Buck Quarry comenzaron en 2007. Algunos fósiles de tipo Burgess Shale ya se habían encontrado en Emu Bay Shale en la década de los setenta, pero solo se conocían de los afloramientos de la costa (ahora protegidos por ley). A unos 400 metros tierra adentro está la nueva localidad, que ya ha producido más de 5.000 ejemplares y unas 50 especies distintas, la mayoría nuevas para la ciencia.

 Vía: El País, 29/06/2011
F:http://www.elpais.com/articulo/sociedad/ojos/complejos/remontan/500/millones/anos/elpepusoc/20110629elpepusoc_7/Tes

jueves, junio 23, 2011

Soluciones europeas a la desertificación en tierras secas forestales y agrícolas

La lucha contra la desertificación en las tierras secas forestales y agrícolas que salpican la región mediterránea y China centra la investigación de un equipo de científicos enmarcada en la iniciativa del Año Internacional de los Bosques, una plataforma global orientada hacia la gestión sostenible de los bosques de todo el mundo.

El proyecto LEDDRA («Degradación y desertificación de tierras y ecosistemas: evaluación de la idoneidad de las respuestas»), cuenta con casi 3,1 millones de euros concedidos a través del tema de Medio ambiente del Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea. Los entendidos aseguran que los esfuerzos por detener el proceso por el cual la tierra se vuelve cada vez más árida, hasta que deja de crecer vegetación, en la práctica favorecen el desarrollo económico y generan empleo en las zonas rurales.

El consorcio LEDDRA tiene a la cabeza a la Unidad de Investigación de la Universidad del Egeo (Grecia) y cuenta entre sus filas con especialistas de China, Alemania, Grecia, Italia, Marruecos, Países Bajos, España y Reino Unido, quienes llevan a cabo un estudio exhaustivo de la idoneidad, desde las perspectivas social y medioambiental, de las respuestas a la degradación y la desertificación de tierras y ecosistemas en diversos contextos. Su misión es compartir experiencias multidisciplinares con el objetivo de estudiar sistemáticamente las respuestas a la degradación del suelo en tierras de cultivo, pastizales, bosques y zonas de matorral.

Los socios del proyecto aplican un enfoque ecosistémico y se valen de una metodología integrada para abordar y responder a las condiciones medioambientales, socioeconómicas e institucionales que favorecen o bien perjudican al bienestar de la sociedad y a una gestión sostenible del suelo. Asimismo, el equipo evalúa los costes y los beneficios derivados para las distintas partes interesadas, los obstáculos a su adopción y las oportunidades que ésta brinda, y los procesos relevantes de transferencia de conocimientos.

Dentro de LEDDRA se están evaluando en la práctica territorios concretos de China, Grecia, Italia, Marruecos, Portugal y España. Los participantes han comprobado cómo los territorios afectados por condiciones climáticas áridas y semiáridas, con una larga ocupación humana, presentan procesos de desertificación que han reducido la disponibilidad de recursos hídricos y de suelo (edáficos).

«Una buena gestión permitirá la recuperación y conservación de ambos elementos», explicó Artemi Cerdà, catedrático de la Universidad de Valencia, uno de los socios de LEDDRA. «Evaluar si las políticas empleadas resultan eficientes es el trabajo de LEDDRA.»

La conservación del suelo y los recursos hídricos depende de una buena gestión de los bosques existentes, según los científicos.

«Y las políticas forestales deben de hacerse extensivas a áreas agrícolas, donde, precisamente, se originan las pérdidas de suelo y de agua más abundantes como consecuencia del excesivo uso del arado y de los herbicidas», destacó Cerdà.

Por otra parte, los expertos señalan que la utilización de la biomasa de las zonas abandonadas y de las explotaciones agrícolas respetuosas con la conservación de los recursos constituye una fuente sostenible de empleo e ingresos para la población local.

«La recuperación de los valores de las montañas como productores de aire y agua de calidad, fijar dióxido de carbono (CO2), generar productos de alta calidad y vivero de puestos de trabajo es la base de la lucha contra la desertificación», añadió el investigador de Valencia. Al mismo tiempo, el uso sostenible de las zonas de montaña, de bosque y de cultivos dará la opción de recuperar un paisaje milenario y evitar incendios catastróficos.

La contribución del equipo de la Universidad de Valencia a LEDDRA ha demostrado que las prácticas agrícolas muy intensivas y basadas en la agricultura química dan lugar a la degradación de los suelos y a la aceleración de la pérdida de los mismos. En cambio, el empleo de distintas estrategias encaminadas a proteger el suelo y mejorar tanto su calidad como la de las aguas resultará muy beneficioso para estas regiones.

«Las políticas de las administraciones y los objetivos de los productores son comerciales y a corto plazo. Por ello, las estrategias aplicadas en la gestión agrícola dan lugar a la degradación del territorio», argumentó Cerdà. «LEDDRA estudia esas estrategias negativas para la sostenibilidad.»

Evitar el pastoreo excesivo, mantener los regadíos tradicionales, buscar una agricultura basada en el reciclaje de la materia orgánica y evitar la urbanización del territorio agrícola y forestal son algunas de las recomendaciones de los expertos de LEDDRA.

Los investigadores advierten que las prácticas de prevención se deben de hacer en el invierno. «Se deben evitar los incendios de altas intensidades, los de verano, por ello es fundamental realizar quemas prescritas con el fin de aligerar el bosque de biomasa o para crear zonas con menor biomasa. Sólo así prevendremos los fuegos descontrolados de verano, aquellos que causan peligro para vidas y propiedades y, a la vez, favorecen la degradación de los suelos», concluyó el catedrático Artemi Cerdà.

Vía: Cordis, 23/06/2011
F:http://cordis.europa.eu/fetch?CALLER=ES_NEWS&ACTION=D&SESSION=&RCN=33533:

Las anotaciones y comentarios de Darwin en sus libros, disponibles en Internet

Definitivamente, Charles Darwin era de los que hacen anotaciones en sus libros. El naturalista más célebre plasmó multitud de comentarios y reflexiones en los volúmenes que forman parte de su biblioteca personal, y que desde hace un siglo custodia la Universidad de Cambridge (Reino Unido).
Ahora, un proyecto británico está digitalizando sus libros para hacerlos accesibles a todo el público, que puede consultarlos de manera gratuita a través de Internet.
La página web Charles Darwin's Library recoge, de momento, los 330 libros que contienen un mayor número de anotaciones. El objetivo es digitalizar los 730 volúmenes en los Charles Darwin (1809-1882) hizo notas a pie de página. Su biblioteca personal, una de las más valiosas de la Universidad de Cambridge, atesora un total de 1.480 libros. Es decir, los internautas pueden consultar ya el 22% de las obras de la colección.

Una gran biblioteca virtual

Fue su hijo Francis el que en 1908 cedió a la Escuela de Botánica de la prestigiosa universidad británica gran parte del material que conformaba lo que él denominaba la 'biblioteca de Darwin' y que, además de libros, incluía todos los documentos, publicaciones y panfletos que su padre guardaba en su casa (Down House) hasta su muerte en 1882. El profesor de Botánica A. C Seward fue el encargado de conservar tan preciado legado.
Francis Darwin se quedó, sin embargo, la mayor parte de los manuscritos de su padre y algunos títulos. Con el paso de los años, la 'biblioteca de Darwin' fue trasladada de lugar en varias ocasiones. Además, algunos libros se deterioraron y otros se vendieron, aunque parte de éstos volvieron a formar parte de la colección posteriormente. A pesar de todo, el conjunto de la obra se conserva en buen estado, pues casi todas las piezas de la colección estuvieron en manos de familiares o coleccionistas que las trataron con mimo.
La actual misión del Proyecto 'Biblioteca de Darwin' es reunir todos los libros y documentos conocidos de la colección original y agruparlos en una biblioteca virtual que asegure su conservación para las futuras generaciones.

Un ávido lector

¿Y qué tipo de lector era Darwin? Los responsables del proyecto afirman que el autor de 'El origen de las especies' leía de manera sistemática y con gran intensidad. De hecho, la lectura era una herramienta clave de su práctica científica: recopilaba información, exploraba y definía las posibilidades para investigar sus ideas sobre evolución y calibraba las críticas a sus propias publicaciones.
A la hora de estudiar el legado de Darwin, los científicos se han centrado sobre todo en sus manuscritos y en su correspondencia. Su biblioteca, sin embargo, no ha recibido hasta ahora la atención que merece. Y eso a pesar de que ofrece valiosa información para entender cómo evolucionó su trabajo y su forma de pensar.

Las transcripciones de sus anotaciones que acompañan cada página permiten a los lectores ver qué pasajes llamaron la atención a Darwin, cuáles consideró relevantes para su trabajo o qué páginas encontró aburridas.
Respecto a las materias de los libros que conforman la colección, la mayor parte son científicos aunque también hay algunos títulos filosóficos, como 'Inquiries concerning the intellectual powers and the investigation of truth', de John Abercrombie. Muchos de estos títulos trataban sobre asuntos relacionados con las humanidades que Darwin intentaba transformar en ciencia. El listado de las lecturas puede consultarse en la web, que permite localizar los libros por título o tema.

Joyas literarias y científicas

El proyecto de digitalización de los libros de Darwin ha sido llevado a cabo conjuntamente por la Universidad de Cambridge, que custodia la mayor parte de los libros, el Proyecto de Manuscritos de Darwin del Museo de Historia Natural de EEUU, el Museo de Historia Nacional británico y la Biodiversity Heritage Library.
Durante sus 650 años de vida, la Universidad de Cambridge ha recopilado más de ocho millones de libros y publicaciones, un millón de mapas y miles de manuscritos que se reparten en interminables estanterías. Desde 1710 es la encargada de adquirir una copia de todos los libros y periódicos publicados en el Reino y en Irlanda, una actividad que añade miles de títulos a su colección cada año.
Sus estanterías guardan verdaderos tesoros. Además de la biblioteca y la correspondencia de Darwin, la Universidad de Cambridge custodia una copia de la Biblia de Gutenberg de 1455, archivos del Observatorio de Greenwich y documentos de Isaac Newton, entre otros valiosos documentos. Sus proyectos de digitalización están permitiendo que los amantes de la ciencia y la literatura disfruten de estas joyas bibliográficas sin salir de su casa y puedan consultar documentos cuyo acceso estaba hasta hace poco reservado a los investigadores.
 Teresa Guerrero

Vía: El Mundo, 23/06/2011
F:http://www.elmundo.es/elmundo/2011/06/22/ciencia/1308741854.html

miércoles, junio 22, 2011

TER(R)OR DE LOS ÁRBOLES.... O DONDE SER ÁRBOL RESULTA PELIGROSO..

En la villa marinera de Teror no es novedad la tala indiscriminada de árboles. Les ofrecemos el material que nuestro compañero Rubén Naranjo ha preparado acerca de este tema y sobre la escasa sensibilidad que existe sobre el patrimonio medioambiental que, no debemos olvidar, también es de todos.
SMGC.

El satélite 'Cryosat' realiza su primer mapa del grosor del hielo del Ártico

Los científicos del satélite Cryosat han presentado en el certamen aeroespacial de Le Bourget (Francia) el primer mapa del grosor de toda la región Ártica obtenido con los datos que ha tomado el artefacto en órbita en el primer trimestre del año. Con su tecnología radar, el Cryosat mide la altura de las masas de hielo que sobresalen del agua, lo que permite calcular el grosor. Además, obtiene información detallada de los bordes del hielo, lo que resulta de capital importancia para hacer el seguimiento de los cambios que se producen allí. La primavera de 2011 es la tercera con menor cobertura helada en el Ártico desde que se tienen registros desde el espacio.

El CryoSat, una misión de la Agencia Europea del Espacio (ESA), fue propuesto en 1998 para determinar con precisión los cambios en los hielos de las frágiles regiones polares del planeta, lo que es esencial para conocer cómo está afectando el cambio climático. El primer satélite se perdió por un fallo en el lanzamiento, en 2005, pero se decidió construir otro para reemplazarlo, que se lanzó con éxito en abril de 2010. su funcionamiento es óptimo, incluso mejor de lo esperado, han asegurado sus responsables.
El satélite está en órbita a 700 kilómetros de altura por encima de las regiones polares terrestres y alcanza los 88 grados de latitud. Desde hace siete meses está enviando datos precisos de los hielos del planeta. Además del mapa de los hielos árticos, el Cryosat está permitiendo levantar un nuevo mapa de la Antártida 
mostrando el grosor de la capa helada, pero todavía no está terminado.

 Vía: El País, 21/06/2011
F:http://www.elpais.com/articulo/sociedad/satelite/Cryosat/realiza/primer/mapa/grosor/hielo/Artico/elpepusoc/20110621elpepusoc_6/Tes

lunes, junio 20, 2011

Nuevo método para análisis de imágenes hemisféricas forestales

Un equipo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) en colaboración con el Centro de Investigación Forestal (CIFOR) ha diseñado nuevos métodos para análisis de imágenes forestales. El sistema consta de dos cámaras equipadas con sendas lentes conocidas como de “ojo de pez” con capacidad para visión estereoscópica. El objetivo final del análisis consiste en identificar los troncos de los árboles para determinar alturas y anchuras de los mismos para el análisis y estudio de su evolución en el tiempo.

“El objetivo del método que hemos desarrollado trata de identificar de forma automática y mediante el análisis de imágenes hemisféricas, tanto los troncos de los árboles como sus ramas, al constituir éstos el objetivo del estudio, para determinar así la evolución de las especies arbóreas existentes en los entornos forestales” explica Gonzalo Pajares, profesor de la Facultad de Informática de la UCM y coautor de los estudios publicados en dos prestigiosas revistas internacionales como son Sensors y Expert Systems with Applications. El profesor Pajares es miembro del Comité Editorial de la primera revista.

Según aclara el profesor Pajares “estas prácticas de procesamiento de las imágenes están orientadas a la realización de lo que los técnicos en la materia denominan inventarios forestales, cuyo interés estriba en la automatización de los procesos hasta donde sea posible”. El interés de la investigación viene suscitado a raíz de la colaboración, desde hace ya varios años y en distintos proyectos de investigación, entre la Facultad de Informática de la UCM y el CIFOR, centro perteneciente al Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), correspondiendo al Instituto la titularidad del modelo de utilidad que protege el dispositivo con el que se capturan las imágenes. En el marco de estos proyectos el Dr. Javier Herrera ha desarrollado su reciente Tesis Doctoral. Actualmente las técnicas desarrolladas se están aplicando en un proyecto orientado a la sostenibilidad de los Parques Nacionales subvencionado por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, proyecto liderado por el doctor Fernando Montes y apoyado por la doctora Isabel Cañellas en el CIFOR.
análisis de imágenes hemisféricas forestales
Ampliación de la parte señalada con un rectángulo. Fernando Montes, Isabel Cañellas y Javier Herrera
Para desarrollar los nuevos métodos, los científicos han aplicado tanto técnicas basadas en la información del color presente en las imágenes como procedimientos basados en la geometría del sistema de visión estereoscópica formado por las dos cámaras, encontrándose entre ellas separadas una cierta distancia. Según precisa el profesor Pajares, el sistema de visión humano también es estereoscópico con los dos ojos separados también una determinada distancia, permitiéndonos observar la realidad de las escenas en tres dimensiones, siendo este el principio en el que se inspira tanto el sistema diseñado como los métodos propuestos.

“La identificación de los troncos en las dos imágenes del par estereoscópico se realiza por medio del análisis de color, que permite tanto su identificación directa como indirecta mediante el descarte de otros tipos de texturas tales como suelo, hojas o cielo que carecen de interés para el análisis. Los métodos utilizados se fundamentan en técnicas de Aprendizaje Automático, que constituyen una parte de la Inteligencia Artificial”, aclara el profesor Pajares.
análisis de imágenes hemisféricas forestales
Identificación de los troncos relevantes. Fernando Montes, Isabel Cañellas y Javier Herrera
Realizada la identificación de los troncos, el objetivo siguiente consiste en, dado un tronco o parte del mismo en una imagen, determinar cuál es su homólogo en la otra imagen del par estereoscópico. Esta tarea que para los humanos resulta extremadamente fácil entraña una enorme dificultad para un sistema artificial como el que nos ocupa, según explica el profesor Pajares. Gracias a esta identificación mutua -denominada técnicamente como correspondencia- y conocida la geometría de las cámaras es posible realizar las tan ansiadas medidas relativas a determinar alturas de los árboles o grosor de los troncos entre otras, que permitirán determinar la evolución de los ecosistemas forestales a lo largo del tiempo, generalmente años, según precisa el profesor Pajares haciéndose eco a su vez de la experiencia derivada de su colaboración con los técnicos forestales.

SE PUEDE GANAR TIEMPO EN LA REALIZACIÓN DE INVENTARIOS FORESTALES DISMINUYENDO LOS RIESGOS DE IMPACTO MEDIOAMBIENTAL
Los investigadores, motivados por el sentir económico-social, son conscientes de que se abre una línea de interés relevante de investigación. Con la introducción de los sistemas automáticos de medida, las tareas que hasta ahora se han venido realizando de forma manual en relación a las medidas con fines de inventarios forestales, se pueden llevar a cabo más rápidamente con la consiguiente disminución de costes económicos y, lo que puede ser incluso más importante, con un mínimo impacto medioambiental, al requerir la presencia de un número muy reducido de personal invadiendo los entornos forestales.



1. P.J. Herrera, G. Pajares, M.Guijarro, J.J. Ruz, J.M. Cruz. A Stereovision Matching Strategy for Images Captured with Fish-Eye Lenses in Forest Environments. Sensors, 11, 1753-1783, 2011.
2. P.J. Herrera, G. Pajares, M.Guijarro, J.J. Ruz, J.M. Cruz. Combining Support Vector Machines and simulated annealing for stereovision matching with fish eye lenses in forest environments. Expert Systems with Applications, 38, 8622-8631, 2011.


Gonzalo Pajares

 Vía: Madri+d, 20/06/2011
F:http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=48946