"Novedad. Cosa nueva y no acostumbrada. Suele ser peligrosa por traer consigo mudança de uso antiguo" (SEBASTIÁN DE COVARRUBIAS) 1539-1613

"No se desea lo que no se conoce" (NASÓN, PUBLIO OVIDIO) 43 AC-17 DC

lunes, noviembre 15, 2010

La biodiversidad amazónica se originó hace 20 millones de años

Investigadores del Consejo superior de Investigaciones Científicas (CSIC) demuestran en un estudio que la fauna y la flora de la Amazonía surgieron a partir del levantamiento de los Andes. Hasta ahora se pensaba que la gran diversidad de esta región se debía a los cambios climáticos desencadenados por las glaciaciones de hace dos millones de años.

En ninguna otra región de la Tierra existen tantas especies de plantas y animales como en la región amazónica, considerada una de las mayores reservas de biodiversidad del planeta. El origen y razones de este fenómeno han intrigado a los especialistas desde los tiempos de Darwin. Hasta ahora, las teorías más aceptadas relacionaban el origen de la biodiversidad en la Amazonía con los cambios climáticos desencadenados por las glaciaciones del periodo Cuaternario, en los últimos dos millones de años.

Sin embargo, un estudio elaborado por un equipo internacional de científicos en el que han participado tres investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) propone una nueva explicación que echa por tierra las cronologías aceptadas hasta el momento.


El estudio, describe cómo la geología de la región amazónica, como el movimiento de placas tectónicas del Pacífico que originó la aparición de los Andes, ha influido en la evolución de la flora y fauna en el dinámico paisaje de la región. Para llegar a esta conclusión, que aparecerá en el próximo número de la revista científica Science, los investigadores han comparado los patrones de distribución actuales de animales y plantas con datos geológicos y moleculares (secuencias de ADN), con el objetivo de mostrar cómo la mayor diversidad de la región amazónica se encuentra actualmente en una superficie de más de un millón de kilómetros cuadrados en la cuenca occidental del río Amazonas, espacio que se habría formado en los últimos 23 millones de años como resultado del progresivo levantamiento de los Andes.

Según explica Isabel Sanmartín, investigadora del Real Jardín Botánico de Madrid (CSIC) y especialista en biogeografía, que dirige el equipo del CSIC participante en el estudio, "esta estrecha relación entre la historia geológica de la cordillera Andina y la formación de la cuenca amazónica implica que todo trabajo que pretenda entender el origen de la mega‐diversidad amazónica debe retroceder en el tiempo hacia los últimos 20 millones de años".

UN SISTEMA DE LAGOS

Esta reconfiguración del escenario paleogeográfico amazónico incluyó la formación de un enorme sistema de lagos, el sistema Pebas, que ocupaba de más de un millón de kilómetros cuadrados; es decir, una superficie equivalente a parte de Colombia, Ecuador, Perú y la región oriental de Brasil. Esta gran masa de agua se habría secado tras el nacimiento del río Amazonas hace 10 millones de años, lo que permitió a los animales y plantas de zonas limítrofes colonizar una nueva región de tierra firme y diversificarse rápidamente. En la actualidad, esta zona alberga la mayor biodiversidad de toda la región.

"Hasta ahora se habían postulado numerosas teorías para explicar el origen y complejidad de la enorme riqueza biológica de la región amazónica. Por ejemplo, qué factores ecológicos, como una mayor tasa de luminosidad, temperatura, y humedad habrían favorecido la diversificación biológica. Aunque se había planteado anteriormente el papel clave del levantamiento de la cordillera andina en la formación de los bosques húmedos tropicales amazónicos, hasta ahora no existían datos para resolver cuándo y cómo había sucedido", aclara Sanmartín.

"Se trata de un estudio único", añade la investigadora del CSIC, "porque por primera vez se reúne un equipo multidisciplinar de paleogeógrafos, geólogos, paleontólogos y biólogos moleculares para reconstruir cómo era la región amazónica hace 20 millones de años y cómo evolucionó su diversidad biológica a medida que cambiaba la geologíageografía de la región. Nos demuestra que la cuenca amazónica fue una región muy dinámica, con especies que se originaron y extinguieron en respuesta al cambiante escenario geológico".



C. Hoorn, F. P. Wesselingh, H. ter Steege, M. A. Bermudez, A. Mora, J. Sevink, I. Sanmartín, A. Sanchez‐Meseguer, C. L. Anderson, J. P. Figueiredo, C. Jaramillo, D. Riff, F. R. Negri, H. Hooghiemstra, J. Lundberg, T. Stadler, T. Särkinen, A. Antonelli. Amazonia Through Time: Andean Uplift, Climate Change, Landscape Evolution, and Biodiversity. Science. DOI: 10.1126/science.1194585

Vía: Madri+d, 15/11/2010

F:http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=46134

A la caza de (casi todas) las especies invasoras

El primer catálogo español sobre especies invasoras que prepara el Ministerio de Medio Ambiente tiene sorpresa. El borrador establece las 168 especies consideradas como invasoras, que van desde la hormiga loca hasta el picudo rojo, del mejillón cebra a la rana toro.

La orden es erradicarlas porque amenazan el ecosistema. Pero no todas. El Ministerio planea, según el borrador del pasado día 5, un capítulo aparte para un grupo de especies foráneas que podrán permanecer, bajo control y en algunas zonas. Se trata del siluro en el Ebro, el arruí en Sierra Espuña o el pez gato en el Júcar, el Ebro o el Tajo. Especies con interés para la caza y la pesca, algo que los ecologistas consideran un contrasentido.

Medio Ambiente insiste en que este es solo un borrador que aún tendrá recorrido, pero sostiene que hay especies que, por su papel ecológico, no conviene erradicar del todo. El Ministerio planea presentar el borrador antes de final de año.

La Ley del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, de 2007, ordenó crear el catálogo para unificar la lucha contra las especies invasoras, competencia de las comunidades autónomas. El texto reconoce que la integración de estas variedades "en los ecosistemas nativos ocasiona graves perjuicios a las especies y a los hábitats autóctonos, pero también a la economía, especialmente, a la producción agrícola, ganadera y forestal, e incluso a la salud pública".

Algunas, como el visón americano, el mejillón cebra o el mapache, se reproducen de forma descontrolada, ocupan el lugar de especies autóctonas y alteran los ecosistemas. El aumento del transporte internacional -algunos barcos las han introducido en sus tanques de lastre- y la moda de tener animales de compañía exóticos que acaban en el campo han contribuido a la expansión descontrolada del fenómeno. En 1992, el Convenio de Diversidad Biológica de la ONU reconoció el problema y desde entonces proliferan las medidas para combatirlo.

El catálogo, enviado para consultas a científicos y comunidades, enumera las especies que hay que erradicar. No menciona el eucalipto, que se usa para obtener madera, pero sí incluye otras 88 especies de plantas: el camalote que cubre el Guadiana, el alga asesina caulerpa, la uña de gato y hasta especies ya tan familiares como la pita. Hay crustáceos como el cangrejo rojo -un equipo del CSIC acaba de descubrir que ya forma parte de la dieta de vertebrados en el Guadalquivir- o insectos como el picudo rojo que azota las palmeras de media Península. Hay mamíferos como el mapache (que comenzó como mascota y que ya cría sin control), aves como la malvasía y peces como la gambusia, introducida en los setenta por el Gobierno desde EE.UU. para acabar con el paludismo. Las comunidades autónomas deberán establecer planes para erradicar estas especies y si por casualidad alguien atrapa uno de estos animales "no podrá ser devuelto al medio natural", sino que debe entregarla a las autoridades. Quien tenga uno de estos animales deberá registrarlo y evitar que se escape.

La polémica surge en el tercero de los grupos. Aunque inicialmente el borrador afirma que "las especies incluidas en el catálogo no podrán ser consideradas especies pescables ni cazables, ni podrán ser gestionadas con el objetivo de favorecer su conservación".

Sin embargo, más adelante fija excepciones y da un breve listado de algunas especies que en determinados lugares "podrán ser objeto de medidas de gestión por las comunidades autónomas y ciudades con estatuto de autonomía, dirigidas a su control, erradicación y contención".

Pedro Brufao, coordinador de la ONG Ríos con Vida, considera que eso deja vía libre a las comunidades para preservar especies invasoras: "El siluro en el Ebro fue introducido para pescar y, como ya hay una industria de la pesca, ahí no se atreven con él y no obligan a erradicarlo. La excepción va contra la propia ley". El listado incluye el siluro en determinadas zonas del Ebro y del Tajo. En Tarragona hay turistas británicos que acuden solo para pescar este animal. También está el arruí en Sierra Espuña (Murcia). "Los trofeos de caza y pesca" en esa lista de exclusiones "requerirán una autorización específica" de la comunidad "para su transporte, tenencia o exportación" fuera de ese área.
Rafael Méndez

Vía: El País, 15/11/2010
F:http://www.elpais.com/articulo/sociedad/caza/todas/especies/invasoras/elpepusoc/20101115elpepisoc_2/Tes

jueves, octubre 28, 2010

MICOLOGÍA EN LAS ISLAS CANARIAS

Setas venenosas, hongos comestibles

Por Yuri Millares

El año 2003 ha terminado con un otoño inusualmente lluvioso. La lluvia, que ha sido discreta pero constante hasta empapar, ha teñido el paisaje de las islas de un verde intenso que no ha perdonado ni a los negros volcanes de Lanzarote. Una de las consecuencias ha tenido como protagonista a la gran desconocida del isleño: la seta. Por doquier crecen espontáneamente, como nunca antes se habían visto, setas de todas las formas, tamaños y colores. De modo especial, en los bosques.

En una lista de especies silvestres en el medio terrestre de Canarias, la Consejería de Medio Ambiente tiene contabilizados unos 1.600 hongos. Muchos de ellos son microscópicos, pero otros muchos los están viendo con sus propios ojos todos aquellos que han paseado por los campos de las islas en las últimas fechas. De las 450 especies citadas para Gran Canaria, la Sociedad Micológica de esta isla ha confirmado su presencia e incrementado el listado en medio centenar más durante los últimos años.

Las ‘estrellas’
Entre tanta abundancia, las estrellas se cuentan con los dedos de una mano: Para el isleño, que ahora las empieza a conocer, se reducen a dos en Gran Canaria: el níscalo y la cañaheja (o seta de cardo). En Tenerife la variedad es algo mayor, e incluye champiñones y la preferida por los italianos, la Boletus edulis. En El Hierro y en La Palma, son los níscalos y las nacidas (éstas con larga tradición de consumo). En Lanzarote y Fuerteventura, las criadas, llamadas también papas crías o criadillas por semejanza con unas y otras (también de arraigada costumbre su recolección y consumo).

Los aborígenes ya conocían y comían hongos. “Estoy casi seguro de que lo que se comían eran champiñones silvestres”, decía Pedro Lezcano en una entrevista a finales de 1997. “Hay champiñones en todas las islas, pero Gran Canaria, que me he pateado y fotografiado, tiene unas quince especies distintas, magníficas, comestibles. Como se las comía el ganado, yo pienso que el pastor por imitación comía también”, añadía.

En los últimos siglos, los únicos hongos que el isleño se ha atrevido a comer han sido las nacidas y las criadas, pero porque no sabían que eran hongos y, en cambio, parecen papas muy pequeñas.

En la ciudad
Vicente Escobio García, biólogo y presidente de la Sociedad Micológica de Gran Canaria desde que el fallecimiento de Lezcano dejara huérfanos a los miembros de la sociedad de su principal mentor, destaca que todo el año hay setas en Canarias. Y pone como ejemplo su propia afición a buscar, recolectar e inventariar incluso en la ciudad: “En julio y agosto he estado cogiendo setas en Las Palmas, en los árboles de la ciudad. En Siete Palmas, en unos laureles de Indias viejos que formaban parte de la finca de los Betancores, encontramos una especie que no hemos visto nunca en la isla antes: una Ganoderma resinacea que crece en laureles”.

Entre la enorme variedad de setas, no faltan las famosas amanitas, un grupo entre las que se encuentran las más venenosas. La peor de ellas es la Amanita phalloides, vista por primera vez en Tenerife hace unos años, después en La Palma, y ahora, en el otoño de 2003, en un castañar de Gran Canaria. “No es que la especie haya aparecido por arte de magia. Estaba ahí. En Tenerife este año ha aparecido por un montón de sitios: Un año que llueve mucho hay todas las que tú quieras”, afirma Escobio.

Endemismos, pese a la abundancia de setas en Canarias y de vegetación autóctona en las islas, hay muy pocos. Los hongos están muy repartidos por todos lados, pero algunos endemismos hay: “En Gran Canaria hay varios, como una variedad blanca de Cystoderma cinnabarina, la nogalesis, dedicada a [el ingeniero de Montes] don Juan Nogales. Sólo se ha encontrado tres veces, en Tamadaba”.

Intoxicaciones
La popularidad de las setas y la ignorancia ha dado lugar a algunas intoxicaciones entre los más atrevidos. “Recientemente, en Tenerife hemos tenido noticia de intoxicaciones por Amanita muscaria”, advierte Vicente Escobio, que señala a otra especie que “asusta” pero no intoxica: “El Lactarius sanguiflus es rojizo y cuando lo comes, aunque sea poca cantidad, orinas de color rojo sangre y la gente se acojona. Pero sólo es un pigmento natural que se elimina de ese modo”.

El escritor Pedro Lezcano, fundador de la Sociedad Micológica de Gran Canaria, en el jardín de su casa en 1997./ foto Y. M.

El legado de Pedro Lezcano

Poeta e impresor, quienes conocieron a Pedro Lezcano Montalvo, sabían que junto a sus versos y su imprenta, desarrolló en las islas otra pasión: las setas. Buscaba, observaba, fotografiaba y coleccionaba hongos de todo el archipiélago. “Tuve épocas de maniático, metido en una especie de filatelia: ‘Me falta una seta’, y cuando encontraba alguna nueva me arrodillaba. Porque antes de coger una hay que mirar el hábitat donde está”, explicaba en un entrevista pocos años antes de fallecer.

Fue el primer presidente de la Asociación Micológica de Gran Canaria y siempre defendió su condición de aficionado, pero el conocimiento que adquirió sobre el tema y su don de la palabra lo convirtieron en una autoridad en la materia a quien era un placer escuchar. “Hay mucha gente que se dedica a estudiar los hongos sin ser botánico. Los mejores micólogos ingleses son lores, esos señores retirados que pasean por sus posesiones”, decía.

“El sitio donde hay más setas de toda la Península es Galicia y los gallegos no comen setas. En Canarias pasaba por un estilo”, relataba Pedro Lezcano, al descubrir por sus investigaciones de campo que en las islas el campesino sólo conocía la nacida, abundante y popular en La Palma, y la criada en Fuerteventura y Lanzarote, igualmente popular pero más sabrosa.

En poco más de veinte años Lezcano reunió unas dos mil diapositivas de setas. En los bosques canarios, decía, “hay muchas setas porque hay un suelo muy ácido apropiado y la humedad relativa es muy alta”, añadiendo una observación más: “Se da un gigantismo increíble”. En una ocasión descubrió en un pinar de pino insigne de los Altos de Guía, “multitud de boletos edulis, alguno tan grande que mi hijo pequeño se sentó en una seta como si fuera un banquillo de piano”.

Nunca se cansó de repetir que “no pisen las setas, que cojan lo que quieran coger, pero que dejen las otras como están: hay una estrecha relación entre el hongo y el árbol, tanto que si no hay hongos no se desarrolla el árbol”.

RECOLECCIÓN Y GASTRONOMÍA DE UN HONGO SINGULAR

Criadas bajo tierra, trufas venidas a menos

Por Andrés Rodríguez Berriel

Nacida soy en La Palma
Sin hueso ni coyuntura
Y sin cruzar el Atlántico
Criada en Fuerteventura

Con esos dos nombres para cada isla, nacidas en La Palma y criadas en Fuerteventura, se conocen unas trufas venidas a menos y de gran sabor. Viera y Clavijo, en su Diccionario de Historia Natural de las Islas Canarias, las denomina “criadillas de tierra” y las describe redondas y negruzcas por fuera, blanquizcas y jaspeadas por dentro, faltas de raíces y de tallos, de buen sabor y de olor grato, que se crían escondida bajo tierra en parajes arenosos e incultos de Lanzarote y El Hierro y de las que se hace uso en las cocinas para los guisados. Ahora bien, Viera las confunde con un helecho y no lo son.

La criada, al carecer de raíces como el tubérculo, recibe el alimento por un pequeño cordón umbilical que sintetiza en una pulpa entre rosada y blancuzca en nódulos interiores de un granulado más claro, parecido a los cataplines, testículos o criadillas de animal (carnero, macho, toro). De ahí su nombre de criadilla de tierra.

Suele tener el tamaño de una papa no muy grande (de 4 a 5 centímetros de diámetro), de forma irregular según la dureza del terreno, pero de menos densidad que la papa, más ligera. También se da en los jables de Jandía, la diferencia es que éstas mantienen en su interior jable: al comerlas pasa como con los berberechos con arena, que son desagradables al masticar.

Se recolecta con una cucharilla o palillo, buscando en los alrededores del turmero o el castillejo, donde la tierra se cuartea y está hinchada. Se escarba con cuidado y se va retirando la tierra de su alrededor hasta que se saca. En buenos años, una persona experimentada puede coger uno o dos kilos en una mañana o tarde. En 1969 (fue un año regular), compré en el comercio de Listrito (q.e.p.d.) un saco de 25 kilos a 6 pesetas el kilo y, cosa curiosa, las papas las tenía a 10 pesetas el kilo.

He rellenado corderos, baifos, correlones (conejos), perdices y gangas, haciéndolos después de hilvanada la barriga en asadera de barro y al horno, con un mojo estilo salmorejo. Le da un sabor especial a la carne (“Las carnes bien las guisa el ama, pero mejor la criada”). La mayoría de la gente las come guisadas en salmuera, con un hervor es suficiente. Cuando éramos pequeños las asábamos sobre una lata y le poníamos sal.

Las he preparado al ajillo, troceadas después de lavadas, con ajos picados, aceite, sal y pimienta y preparadas en cazuela de barro a fuego lento (son mejores y de más sabor que los champiñones o las setas); cortadas en rodajas y asadas a la plancha con sal, pueden acompañar cualquier carne; en carnes o asaduras compuestas, en lugar de papas, colocándolas troceadas al final es suficiente dándole un hervor; salteadas con ajos, aceite o mantequilla, perejil, orégano y un chorrito de vinagre, a fuego lento, hasta que hierva.

Vía: Pellagofio, 28/10/2010

F:http://www.pellagofio.com/?q=node/515

La magia de los hongos según Pedro Lezcano

“Gran Canaria, que me la he pateado y fotografiado, tiene quince especies distintas, magníficas, comestibles, de champiñones”, explicaba Pedro Lezcano durante una entrevista que publicó Yuri Millares en su serie dominical ‘La de los sentidos’, en ‘Canarias7’. La versión íntera de aquella entrevista se publica ahora en un libro (‘La magia de los hongos y otros trabajos micológicos’, Domibari Editores, 2010, ya a la venta). A continuación, PELLABLOG ofrece el extracto que se publicó en prensa en 1998.

“Los aborígenes comían champiñones”

Pedro Lezcano es conocido en las Islas como poeta, también como político ya que ha sido diputado regional, presidente del Cabildo Insular de Gran Canaria y ahora consejero de Medio Ambiente de esta corporación. Menos conocida es su faceta como micólogo y, sin embargo, es un experto en setas que ha recorrido los montes y bosques canarios desde hace veinte años, cuando se inició en el estudio de los hongos con verdadera pasión. De sus hallazgos en el campo y de su lectura de todo tipo de textos sobre el tema concluye que los aborígenes comían champiñones, aunque los isleños de siglos posteriores no.

Marginadas en la Botánica
“Las setas son una parcela de la Botánica marginada, casi ajena a los estudios oficiales. Hay mucha gente que se dedica a estudiar los hongos sin ser botánico. Los mejores micólogos ingleses son lores, esos señores retirados que pasean por sus posesiones”, dice Pedro Lezcano al señalar los orígenes de la Asociación Micológica de Gran Canaria, que preside, como un colectivo de personas que “decidió prestar la debida atención al mundo de los hongos con el fin de conocerlos y preservarlos”. Y en su caso, también como alguien que no ha estudiado la carrera de Botánica. Sí su hija María, quien está en el origen de los primeros textos sobre el tema que llegaron a sus manos.
Cautivado sin remedio
“Comencé ayudando a mi hija [en la traducción de algunos textos en francés] y ya se sabe, cuando acumulas conocimientos sobre un tema acabas cautivado sin remedio”. Eso, unido al hecho de que la mujer de Pedro Lezcano es catalana, lo llevó a sus primeras excursiones en busca del fruto de los hongos a Tamadaba, a donde muchos catalanes empezaron a acudir años atrás en cuanto llegaba la temporada de las setas.
Cantidad y variedad
“Tenemos una gran cantidad y variedad, lo que no quiere decir que se consuma mucho. El sitio donde hay más setas de toda la Península es Galicia y tampoco los gallegos las comen”, indica de un hecho que no deja de ser paradójico, sobre todo en dos comunidades autónomas como la canaria y la gallega marcadas por una historia de etapas de hambruna, pobreza y emigración, y cita las abundantes en las islas canarias Cantarelus cibario y Pleurotus eringii ferulae.
Portada del libro ‘La magia de los hongos y otros trabajos micológicos’ de Pedro Lezcano (Domibari Editores, 2010), ya a la venta.


Pedro Lezcano Montalvo (Madrid 1920-Las Palmas de Gran Canaria 2002) retratado en el jardín de su casa en Santa Brígida (Gran Canaria) durante la entrevista con Yuri Millares en noviembre de 1997.

Textos y fotografías: Yuri Millares

Cubierta completa del libro ‘La magia de los hongos y otros trabajos micológicos’.
Nacidas y criadas

“En Canarias los historiadores hablan de que los aborígenes comían setas y como hay coincidencia en la opinión de varios cronistas es muy posible que sea cierto”, dice, al señalar que también él se ha preocupado “hablando con gente campesina, muy alejada, de conocer si habían oído de sus abuelos referencias de esta afición y ninguno la confirma”. En cambio, sí conocen, sobre todo en La Palma, la que llaman nacida (su nombre científico es Rizopogon luteolus), y en Fuerteventura otra que conoce como la criada.

Como una papa chiquitita.

La nacida crece en los pinares, la criada en el jable asociada a la raíz de una planta endémica, la turmera (Helyanthemum canariensis). “La nacida es como una papa chiquitita que vive enterrada y si se le da una patada salta. Mientras está la gleba (que es la masa de esporas) dura y todavía no ha empezado a madurar es comestible. Si la conoce tanta gente supongo se comía en la época prehispánica, pero lo que no sabían es que se trataba de una seta”.

Champiñones silvestres en la dieta aborigen

El hecho de que los isleños comieran estas dos clases de setas sin saber que eran tales, hace pensar a Pedro Lezcano que cuando los cronistas se referían a las que comían los aborígenes se referían a otra cosa. “Ya que nadie sabía que eran hongos y siguen sin saberlo los propios historiadores, estoy casi seguro de que lo que comían eran champiñones silvestres”, afirma.

Quince especies de champiñones en Gran Canaria

“En todas las islas canarias hay champiñones, pero Gran Canaria, que me la he pateado y fotografiado, tiene quince especies distintas, magníficas, comestibles. Como se las comía el ganado, yo pienso que el pastor, por imitación, comía también”.

Seta mortal

Pero así como habla de la variedad de estos hongos comestibles, advierte que también en Canarias hay setas venenosas, incluso mortales, como la Amanita phalloides, de las que se han encontrado algunas en La Palma y Tenerife en hábitats de castañeros. Pedro Lezcano está convencido de que también en Gran Canaria hay, aunque aún no las ha visto y en sus excursiones la busca.

Manía filatélica

“Ya no estudio como antes las setas, pero tuve épocas de maniático, metido en una especie de filatelia, ‘me falta una seta’, y cuando encontraba alguna seta nueva me arrodillaba a mirar el hábitat donde estaba”.

Corro de brujas

Es la existencia de setas venenosas y tóxicas lo que seguramente ha retraído la existencia de una tradición recolectora de las que sí son comestibles, por desconocimiento de cuáles son unas y cuáles otras. “Lo que es curioso es que un campesino de Tejeda te dice ‘¡Ah, la brujilla!’ para referirse a la Amanita muscari, esa seta roja con pintas blancas que es alucinógena. No ha leído libros pero sabe que existe esa seta mágica que llama bruja como en la terminología universal. Los franceses hablan de corro de brujas y así en todas partes”.

Seres misteriosos

“¿Por qué?”, se pregunta, y responde: “Un campesino que reside cerca de un bosque pasa por la tarde y vuelve a pasar por la mañana y encuentra que, de pronto, en una noche han salido unas setas, seres misteriosos que están colocados en un amplio círculo. Y claro, lo atribuye a que allí hubo un corro de brujas nocturno, las brujas bailonas que en todas partes del mundo se reconocen. Donde pisa cada bruja sale una seta”.



Vía: Pellagofio, 28/10/2010

F:http://www.pellagofio.com/#repor


miércoles, octubre 27, 2010

Uno de cada cinco vertebrados está en peligro

La revista 'Science' publica el mayor estudio del estado de mamíferos, aves, anfibios, reptiles y peces con motivo de la Cumbre de la Biodiversidad.

La supervivencia de una quinta partede las especies de vertebrados está amenazada, concluye el mayor estudio del estado de mamíferos, aves, anfibios, reptiles y peces, realizado con motivo de la Cumbre de la Biodiversidad que se celebra en Japón. Cada año, como media, 50 especies de vertebrados avanzan hacia su extinción, al pasar de una categoría a otra más amenazada en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Convervación de la Naturaleza (UICN).

Sin embargo, un dato positivo es que el ritmo de empobrecimiento de la biodiversidad es un 20% más lento que si no se hubieran tomado medidas para la conservación de especies y ecosistemas, según el estudio publicado en la revista Science esta semana.

Un numeroso equipo de 174 científicos de 38 países, liderados por Michael Hoffman, ha revisado el estado de las 25.000 especies de vertebrados amenazadas en el planeta y ha confirmado que la Tierra se encamina hacia la sexta extinción en masa. Por una parte, se ha fijado en 64 de las especies, cuyo estado ha mejorado debido a los esfuerzos de conservación, entre ellas el cóndor de California, el caballo mongol y una especie de hurón.

El sudeste asiático,en declive

En el extremo opuesto está el alarmante declive de biodiversidad en zonas tropicales, especialmente en el sudeste asiático, debido a la expansión de la agricultura, la tala de bosques y la caza. Además de estas amenazas tradicionales han surgido otras nuevas en los últimos años, señalan los científicos. Se incluye el uso en India de un antiinflamatorio veterinario que afecta a las aves carroñeras y un hongo que afecta a los anfibios.

En la Lista Roja están el 25% de los mamíferos, el 13% de las aves, el 22% de los reptiles, el 41% de los anfibios, el 33% de los peces cartilaginosos y el 15% de los peces óseos. "La historia nos muestra que la conservación puede alcanzar lo imposible, como sabe cualquiera que conoce la historia del rinoceronte blanco en Sudáfrica", dice Simon Stuart, de UICN. "Pero esta es la primera vez que podemos demostrar el impacto positivo acumulado de estos éxitos en el estado del medio ambiente".

Los autores del estudio advierten de que solo representa una estimación mínima del verdadero impacto de la conservación, ya que la población de un 9% de las especies amenazadas está en aumento.

Vía: El País, 27/10/2010

F:http://www.elpais.com/articulo/sociedad/vertebrados/peligro/elpepusoc/20101026elpepusoc_11/Tes

Valsequillo cultiva setas

Miguel Melián y Enrique Afonso, con el apoyo de José Juan Pérez, cosechan la 'Pleurotus ostreatus' en cuevas y naves industriales.

Miguel Melián fue pionero en este cultivo. Lo hace de forma tradicional en una cueva de su propiedad de mil metros cuadrados. Enrique Afonso, sin embargo, lo hace de forma industrial en una nave en La Cantera. José Juan Pérez, ingeniero agrónomo, les ayuda en esta aventura.


Melián comenzó a ejercer esta práctica en el año 1997 por el sistema tradicional de cueva. Afonso comenzó hace apenas cuatro meses a cultivar la seta de forma industrial. Se trata de la seta ostra, Pleurotus ostreatus en su nombre científico.


Esta clase de seta se cultiva a través de unos paquetes plásticos que contienen la semilla de la espora, paja, yeso y agua. "Es totalmente ecológica, no se sulfata, no contiene nada químico", asegura Pérez Suárez.


El cultivo de la seta requiere una temperatura de entre 18 y 21 grados centígrados, una humedad de entre el 80 y 90%, una ventilación concentrada y de diez a doce horas de luz.


La cueva tiene una humedad natural y una temperatura adecuada. Las setas necesitan luz, los champiñones exigen oscuridad y materia orgánica descompuesta. Las setas, sin embargo, no se producen con estiércol sino entre la paja y el yeso.


"El cultivo industrial de setas emplea el sistema holandés con sensores que controlan automáticamente la humedad, la luz, la temperatura y la ventilación", señala José Juan Pérez.


Afonso cuenta con una nave de 118 metros cuadrados con tres niveles de estanterías. "Nosotros vendemos a cinco euros el kilo, pero en el supermercado se venden a ocho o nueve y en algunos hasta en diez euros".


Sólo unos metros más arriba Enrique tiene con su hermano Paco una bodega, Viña Cantera, que produce 6.000 litros de tinto joven, de barrica y blanco dulce al año. "Tenemos 10.000 parras y cinco fanegadas de tierra", manifiesta orgulloso Francisco Afonso Ortega.


La cadena de supermercados Spar ha sido una de las que más han comprado la seta de Valsequillo, pero ahora ya se está vendiendo también en los mercadillos del Cabildo de Gran Canaria: Vecindario, Arucas y San Lorenzo. Hace poco participó en la Feria de Alimentación de la isla de Gran Canaria.


Para que broten las setas en racimo hay que esperar un mes. "Se cortan a mano, girándolas. A los quince días se cogen otra vez y así hasta tres veces. Claro que las de mayor calidad y cantidad son las primeras", dice el ingeniero agrónomo. La primera vez se recoge hasta el quince por ciento del peso del paquete de esporas, la segunda el siete por ciento y así sucesivamente. Cada paquete recubierto de plástico pesa unos veinte kilos.


Miguel Melián inició su afición por las setas viendo un programa de televisión que hablaban de ellas. Luego asistió a una charla de un experto de setas y champiñones de Albacete y a un curso que dio en Valsequillo.


"Yo era comerciante y me interesó el asunto. Era complicado traer la semilla, pero las consejerías no ayudan. La seta se suele coger en el monte, pero también se puede cultivar en cuevas y en naves industriales. El cultivo sale caro, una bolsa de semilla puede costar dos o tres euros y hay que traerlas en frío, sale una fortuna. Lo más caro es el transporte desde la Península", afirma Miguel Melián.

Vía: La Provincia, 26/10/2010
F:http://www.laprovincia.es/gran-canaria/2010/10/27/valsequillo-cultiva-setas/330390.html

Insectos de 50 millones de años

Restos de ámbar hallados en India demuestran que la fauna de la región no evolucionó de forma aislada.

Hablar de insectos atrapados en ámbar evoca, para muchos, al mundo de ciencia ficción de Parque Jurásico en el que la sangre de un mosquito fosilizado trae de nuevo a la vida a los dinosaurios. El descubrimiento de insectos de más de 50 años fosilizados en resina por parte de investigadores de la Universidad de Bonn, en Alemania, no hará revivir a animales prehistóricos, pero su trabajo, que se publica en la edición digital de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), proporciona pruebas de que la biodiversidad de la región no evolucionó de forma aislada como se cree en la actualidad.

Se cree que la organización única de especies de plantas y animales de India evolucionó durante el viaje hacia el norte que realizó el continente hace 100 millones de años y que finalizó con la colisión masiva que dio lugar a los Himalayas.

Los científicos, dirigidos por Jes Rust extrajeron más de 136 kilogramos de ámbar de depósitos de 50 millones de años de antigüedad en el oeste de la India e identificaron una firma química original que sugería que la resina estaba producida por una familia de árboles tropicales extendida de forma global.

Los investigadores descompusieron el ámbar con disolventes y extrajeron más de 700 especímenes conservados por completo de antiguos insectos, arácnidos y crustáceos de más de 55 familias, así como abundantes restos de plantas y hongos.

Los insectos revelaron conexiones geográficas inesperadas con especies contemporáneas de Asia y Australia y con antiguos ancestros descubiertos tan lejos como México y América Central.

El estudio proporciona evidencias fósiles directas de que el ámbar de la India contiene un registro primitivo de un bosque tropical con fauna diversa y que la India pre-contacto podría no haber estado tan aislada biológicamente como se sospechaba.

Vía: El País, 25/10/2010

F:http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Insectos/millones/anos/elpepusoccie/20101025elpepusoc_13/Tes

Un tesoro de nuevas especies en la AmazoníaUn tesoro de nuevas especies en la Amazonía

Un tití del Río Acarí ('Mico acariensis') parte de las 1.200 nuevas especies. | Efe
  • En los últimos 10 años han descubierto 1.200 nuevas especies en la Amazonía
  • El hombre ha destruido el 17% de sus bosques en los últimos 50 años
  • Es importante proteger la zona para seguir descubriendo nuevas especies

El hombre desconoce todavía gran parte de la riqueza que atesora el ecosistema del Amazonas, como muestra un estudio de WWF que revela que en los últimos 10 años se han descubierto 1.200 nuevas especies, una cada tres días.

"Una vez más se muestra la extraordinaria exuberancia en biodiversidad de una región clave para el planeta", señaló Francisco Ruiz, jefe de la Iniciativa Amazonía Viva de la organización ecologista World Wildlife Fund (WWF).

La hormiga marciana ('Martialis heureka'), el loro calvo multicolor ('pyrilia aurantiocephala'), un diminuto pez que vive en aguas subterráneas ('Phreatobius dracunculus') o una rana camaleónica ('telmatobius sibirius') son algunos de esos tesoros.

La hormiga marciana, el loro calvo multicolor o una rana camaleónica son algunos de esos tesoros.

"Las cifras son contundentes y significa que todavía hoy seguimos descubriendo nuevas especies" dijo Ruiz que señaló la importancia de cuidar la Amazonía antes de que la acción del hombre impida que nuevas especies sean descubiertas. Los Gobiernos, las ONG's, los científicos y la sociedad civil "tienen que redoblar esfuerzos" para conservar la Amazonía, "ya que alguna de estas plantas podría tener aplicación farmacológica" y "estamos poniendo en peligro especies", advirtió.

En total, en el informe '¡Amazonía Viva!: Una década de descubrimientos 1999-2009' se incluye 637 plantas, 257 peces, 216 anfibios, 55 reptiles, 16 aves y 39 mamíferos, hasta ahora no detectadas, aunque algunas podrían tener pedigrí prehistórico.

Especies extraordinarias

Como la 'Martialis heureka', apodada la 'hormiga de Marte', por su combinación de características jamás registradas. Se trata de un sorprendente ejemplar depredador y ciego, de 2 a 3 mm de longitud, de color pálido, sin ojos pero con unas grandes mandíbulas.

Encontrada en Brasil en 2008, pertenece al primer género nuevo de hormigas vivas descubierto desde 1923 y según su descubridor, el doctor Christian Rabeling, podría descender de una de las primerísimas hormigas que evolucionó en la Tierra, hace más de 120 millones de años.

La interacción del hombre y el medio llevó a los habitantes de pueblo de Rio Parzo, en Brasil, a descubrir involuntariamente el pez 'Phreatobius dracunculus' cuando cavaban un pozo y atraparon varios en los cubos para extraer agua.

Por su colorido, destaca el loro calvo encontrado en localidades de los ríos Madeira baja y alto Tapajos en Brasil, que ha sido registrado como "casi amenazado" debido a que su población, ya de por si pequeña, está disminuyendo por la pérdida del hábitat.

Otra de las especies más extraordinarias es una rana con una coloración de fuego en la cabeza y contrastadas patas con un estampado acuático, encontrada en la zona de Iquitos (Perú) en un bosque primario húmedo de tierras bajas.

Destrucción de biodiversidad

Brasil y Perú albergan la mayor parte de la Amazonía pero en total son ocho países los que comparten la región más rica en biodiversidad del planeta, ya que a ellos se suman Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana, Perú, Surinam y Venezuela.

Como bioma, la Amazonía abarca 6,7 millones de kilómetros cuadrados, que representa el 45% de la superficie continental de Suramérica y más de 1,5 veces Europa, dijo Ruiz, sin embargo, la mayor parte de la región continúa sin explorar.

WWF advierte que en los últimos 50 años el hombre ha provocado la destrucción del 17% de los bosques tropicales amazónicos, un área más grande que Venezuela o dos veces el tamaño de España.

La organización apunta al rápido crecimiento de la demanda de carne, soja y biocombustible como una de las principales causas de esta transformación, ya que "el 80% de las áreas deforestadas son ocupadas por pastizales para ganado".

Dado el nivel de desarrollo de algunos países, señaló la necesidad de avanzar en la definición de áreas protegidas, más allá de parques naturales o reservas, que permitan la conservación del medio. "Reconozcamos la extraordinaria riqueza que está en nuestras manos y que está en riesgo si no aumentamos nuestros esfuerzos para su conservación", subrayó.

Vía: El Mundo, 26/10/210

F:http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/26/ciencia/1288079666.html

Cómo evaluar los riesgos geológicos procedentes de los corrimientos de tierras submarinos

Los investigadores de la Universidad de Barcelona y el Instituto de Ciencias Marinas (del CSIC) están intentando desentrañar la distribución temporal y espacial de los corrimientos de tierras submarinos en los márgenes continentales de Europa y la región mediterránea, con el fin de mejorar nuestra capacidad de predicción de estos riesgos naturales, incluida la posibilidad de que se generen tsunamis.

Nuestra percepción de los riesgos naturales costeros cambió radicalmente el 26 de diciembre de 2004, después del gran terremoto de Sumatra y el maremoto posterior. De pronto, mucha gente adquirió conciencia del riesgo que pueden suponer los tsunamis, y ahora es normal relacionar los terremotos bajo el mar con ellos. Sin embargo, los terremotos no son el único mecanismo capaz de formar un tsunami. El 17 de julio de 1998 hubo otro terremoto seguido de un tsunami que afectó a la costa norte de Papúa-Nueva Guinea y causó unos 2.000 muertos. Pero las características del terremoto no explicaban el origen del tsunami, y los científicos sugirieron que el auténtico responsable había sido tal vez un corrimiento de tierras submarino, posiblemente provocado a su vez por el terremoto. Hay muchos otros casos en los que se ha visto una relación semejante entre terremotos, corrimientos de tierras submarinos y tsunamis. Pero también hay otros en los que no hizo falta un terremoto para desencadenar el corrimiento que provocó el tsunami.

En el último decenio ha mejorado de forma significativa nuestra comprensión de los mecanismos de aparición y propagación del tsunami, que nos permiten aplicar hoy varios modelos de trabajo. Sin embargo, los científicos no pueden todavía predecir cuándo va a ocurrir un terremoto o un corrimiento de tierras submarino, aunque existen métodos probabilistas para determinar los riesgos de seísmo basándose en amplios catálogos de terremotos registrados por los instrumentos. Nuestro conocimiento de los corrimientos de tierras submarinos son especialmente vagos, porque no poseemos registros instrumentales como los que sí podemos utilizar poco después de un terremoto. El catálogo de desprendimientos de taludes marinos y su periodicidad es muy incompleto. Por consiguiente, nuestra capacidad de calcular el riesgo de desprendimientos y la posible creación de tsunamis es muy escasa. Ahora bien, los corrimientos de tierras submarinos no representan un riesgo geológico solo porque pueden provocar un maremoto. Cada vez utilizamos más el entorno marino y existen numerosos informes que muestran el daño que esos desprendimientos causan en las infraestructuras costeras y marinas, incluidos puertos, cables y conductos. Además, con la disminución de las reservas de petróleo en tierra y en aguas costeras, la industria está empezando a explorar el talud continental, donde los datos existentes indican que hay más peligro de desprendimientos de tierras.

Nuestra falta de conocimiento sobre los corrimientos de tierras submarinos se agudiza aún más por lo inaccesible del entorno marino, sobre todo las aguas profundas. Los científicos emplean grandes buques de investigación y complejas herramientas geofísicas para compensarlo. Dichos instrumentos son claves para identificar la magnitud y la distribución espacial de los desprendimientos de los taludes submarinos. Pero también es necesario delimitar la edad del terreno. Para ello, los científicos necesitan obtener muestras de sedimento del suelo marino y examinarlas mediante diversos métodos con el fin de determinar la edad de los sedimentos y las fechas de los desprendimientos. Casi todos los buques científicos utilizan una variedad de muestras de sedimentos que permiten una penetración de hasta unos 50 metros en el suelo marino. En la mayoría de los casos, esa profundidad permite el acceso a los sucesos submarinos de los últimos 20.000 años. Sin embargo, muchas veces, estos datos no bastan para calcular la periodicidad. Sobre todo, en áreas en las que se producen corrimientos de tierras submarinos, que suelen tener unos altos índices de sedimentación, por lo que se reduce el intervalo de tiempo que podemos examinar. El único método del que dispone en la actualidad la ciencia para examinar sedimentos enterrados a gran profundidad en la columna sedimentaria es emplear buques perforadores similares a los que se utilizan en la extracción de petróleo.

El Programa Integrado de Perforación Oceánica es una iniciativa internacional mediante la cual los científicos de la Universidad de Barcelona y el Instituto de Ciencias Marinas, al frente de un equipo internacional de investigadores, confían en perforar secuencias sedimentarias profundas en las que la inestabilidad de los taludes submarinos es un fenómeno recurrente. Uno de los objetivos de esos experimentos es intentar descubrir cómo afectan las variaciones climáticas naturales de la Tierra a la estabilidad del suelo marino. Los resultados preliminares indican que los periodos de calentamiento climático son especialmente propensos a desprendimientos de taludes submarinos excepcionalmente grandes. Determinar con exactitud esa relación será muy útil para identificar futuras situaciones, dado el cambio climático producido por las actividades industriales humanas. Además de proporcionar los datos necesarios para calcular la periodicidad, las muestras de sedimentos profundos pueden ayudar a los científicos a establecer las propiedades físicas de las capas en las que se han producido los desprendimientos de tierras y donde podrían volver a producirse en el futuro. Asimismo permitirá a los científicos determinar las condiciones en las que se formaron esas capas y conocer mejor su comportamiento mecánico. Los trabajos más recientes están también tratando de estudiar las condiciones del suelo antes del desprendimiento de taludes submarinos o en las primeras fases del proceso, con el fin de identificar señales que puedan anunciar un corrimiento de tierras inminente. En este sentido, los científicos están intentando crear observatorios del suelo marino, tanto en aguas costeras como en aguas profundas, para vigilar las deformaciones y la relación con las vías de circulación del fluido de poros en los márgenes de la plataforma continental.

El estudio integrado de los corrimientos de tierras submarinos y los riesgos geológicos en alta mar exige un enfoque multidisciplinar con participación de la geofísica, la geología, la ingeniería de caminos, la biología y las ciencias sociales. Es un campo que plantea numerosos retos científicos y tecnológicos y necesita grandes infraestructuras. Los resultados científicos beneficiarán a la investigación básica y a la investigación aplicada, aunque no en todos los casos tendrán una aplicación inmediata. Por consiguiente, para abordar estos problemas, necesitamos un esfuerzo conjunto de nuestros organismos de investigación, la UE y la industria, con el fin de comprender mejor los corrimientos de tierras submarinos y los riesgos geológicos relacionados con ellos.

Roger Urgeles Esclasans, Universidad de Barcelona, institución miembro de la plataforma para promover el talento y difundir las ideas más innovadoras Atomium Culture. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

Vía: El País, 26/10/2010
F:http://www.elpais.com/articulo/sociedad/evaluar/riesgos/geologicos/procedentes/corrimientos/tierras/submarinos/elpepusoccie/20101025elpepusoc_10/Tes