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"No se desea lo que no se conoce" (NASÓN, PUBLIO OVIDIO) 43 AC-17 DC

lunes, septiembre 10, 2012

Las 'autopistas fúngicas', aliadas en la lucha contra las toxinas

Los hongos desempeñan una función importante en el ecosistema, pero la comunidad científica sigue aún desentrañando hasta qué punto son determinantes en la naturaleza. Algunos hongos son fáciles de reconocer, como las setas, la mayoría de las cuales surgen del suelo. 

Sin embargo, hay otros hongos que viven por debajo de la superficie terrestre, en el subsuelo, donde se extienden creando una suerte de filamentos. Estos filamentos cumplen un papel similar al de las redes de carreteras, permitiendo que las bacterias se desplacen por ellos. Científicos del Centro Helmholtz de Investigación sobre el Medio Ambiente (UFZ, Alemania) acaban de descubrir a otros importantes viajeros de estas 'autopistas fúngicas': sustancias contaminantes que, de no existir estas vías, quedarían estancadas en la superficie. Estas redes contribuyen, pues, a la remediación de zonas contaminadas.

El estudio ha sido publicado en la revista Environmental Science & Technology y fue financiado en parte por el proyecto Biogrid (Red de información y conocimientos sobre biotecnología), dotado con una financiación de casi 835.000 euros en virtud del área temática Tecnologías de la sociedad de la información (TSI) del Quinto Programa Marco (5PM) de la Unión Europea.

La mayoría de los hongos existe en el entorno manteniendo relaciones simbióticas, unas veces beneficiosas, otras veces antagonistas y otras simplemente sin causar ni daños ni beneficios. Según los autores, los mencionados filamentos fúngicos pueden relacionarse con bacterias consumidoras de contaminantes e incluso favorecerlas. Determinadas bacterias se alimentan de sustancias químicas tóxicas y son capaces de convertirlas en sustancias inocuas, constituyendo así un medio natural de restaurar suelos dañados. Pero estas bacterias no siempre se encuentran en las proximidades para alimentarse de dichas sustancias. "El inconveniente es que en muchos casos los contaminantes no llegan siquiera hasta ellas", explicó el investigador del UFZ Lukas Y. Wick, coordinador del estudio.

A estas bacterias se les resisten aquellas sustancias que son insolubles en agua, como por ejemplo los hidrocarburos policíclicos aromáticos (PAH) hallados en el carbón y el petróleo crudo y emitidos prácticamente en todos los procesos de combustión. Las bacterias y los PAH rara vez entran en contacto en el complejo laberinto de poros llenos de agua o bien de aire que se encuentran repartidos por el subsuelo. La razón es que los microorganismos se concentran mayoritariamente en agua y finas películas líquidas.

"Los PAH son prácticamente insolubles en agua, por lo que se suelen adherir a partículas de tierra en los diminutos poros llenos de aire" a los que las bacterias no pueden acceder, según explicó el Dr. Wick. Por consiguiente, existen barreras de aire entre las bacterias y sus fuentes de alimento.

En un estudio anterior, el Dr. Wick y sus colaboradores descubrieron que las bacterias eran capaces de aprovechar la infraestructura proporcionada por estas redes fúngicas. El entramado fúngico sirve a modo de «autopista» por la que los microorganismos pueden desplazarse y propagarse. Se mueven por la superficie de las hifas y logran superar sin dificultad las barreras de aire existentes entre cada par de poros llenos de agua. En su última investigación, en la que han colaborado con científicos de la Universidad de Lancaster (Reino Unido), el equipo del UFZ indagó en la posibilidad de que los contaminantes también pudieran propagarse empleando el mismo entramado fúngico.

Para ello analizaron un pseudohongo llamado Pythium ultimum muy común en el subsuelo. Éste se colocó en una placa central donde había nutrientes, a partir de la cual pudo extender sus hifas a derecha e izquierda para alcanzar otras dos fuentes de nutrientes. Los tres puntos de alimento estaban comunicados por rectángulos de material en los que no había nutrientes. Entre las placas de nutrientes y los rectángulos había varios huecos que tan sólo contenían aire. De este modo se simularon los poros llenos de aire existentes en el subsuelo.

En el borde de un rectángulo, los investigadores del UFZ aplicaron un PAH llamado fenantreno. Seguidamente, comprobaron a intervalos regulares si esta sustancia podía detectarse en otros puntos de la trayectoria estudiada. "Los resultados fueron asombrosos", aseguró el Dr. Wick. En cuestión de horas, el PAH se había desplazado de un extremo del espacio del experimento hasta el otro a una velocidad entre diez y cien veces superior a la que podría haber alcanzado mediante difusión simple. Además fue capaz de sortear los huecos de aire sin trabas, lo cual habría sido imposible siguiendo la misma trayectoria sin valerse de las redes de hifas.

"Así pues, las redes de hifas no sólo sirven como 'autopistas' para las bacterias, sino también como conductos para contaminantes", aseguró Wick. "Una sola hifa es capaz de transportar por hora hasta seiscientas veces el peso de una bacteria individual".

El equipo británico analizó este transporte en profundidad. El contaminante migra atravesando la pared celular y penetrando en el interior de las hifas. Una vez allí, queda rodeado de burbujas diminutas que a continuación Pythium ultimum bombea a lo largo de su extenso entramado. De esta manera, el conducto fúngico no sólo extiende el fenantreno, sino también otras sustancias prácticamente insolubles en agua e inmóviles hasta entonces.

Los investigadores repitieron el experimento con varios PAH distintos y con todos se observó un transporte eficiente. No obstante, cabe matizar que el transporte de moléculas pequeñas fue mejor que el de moléculas grandes en recorridos largos. "Suponemos que las hifas no pueden absorber tan bien las grandes", apuntó Wick.

Los autores confían en que este mecanismo se pueda aprovechar en un futuro para la remediación de suelos contaminados. El empleo dirigido de redes fúngicas podría acelerar la degradación de PAH y quizás también de otras sustancias prácticamente insolubles en agua. "El mecanismo podría funcionar solamente si se combinan determinados hongos con determinadas bacterias", puntualizó Wick, puesto que algunos tipos de estos organismos son incompatibles o se inhiben mutuamente. En la actualidad los investigadores del UFZ buscan los 'socios' más adecuados para su "equipo microbiano de eliminación de contaminantes" 

Vía: Madri+D, 10/09/2012
F: http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=54058&origen=notiweb&dia_suplemento=lunes

jueves, septiembre 06, 2012

El bosque petrificado de La Palma

En un tramo de la colada del cráter Duraznero se pueden contemplar las huellas petrificadas de un antiguo bosque de pinos.

La Palma, entre su apretada exuberancia verde, esconde sobrecogedores paisajes lunares donde la vida brota entre el inhóspito basalto. Son sitios recónditos y poco conocidos. Gracias a ello conservan todos los trazos dibujados por la fuerza telúrica de la naturaleza. Uno de estos enclaves se localiza en un tramo de la colada del cráter Duraznero. En este paraje se pueden contemplar las huellas petrificadas de un antiguo bosque de pinos.

El lecho vegetal está cubierto por un manto de lava solidificada. La existencia de huellas de árboles abrasados por el magma que, en 1949, surgió por el cráter Duraznero del volcán de San Juan, constata que la colada, al no volcar los pinos, debió ser de poco grosor, según Ángel Palomares, ingeniero de Montes y director conservador del Parque Nacional de La Caldera de Taburiente.

Palomares subraya que “este tipo de estructuras son frágiles y no es conveniente que reciban visitas masivas”. Señala que, en el incendio registrado en 2009 en los montes de los municipios de Mazo y Fuencaliente, “había visto alguno de estos moldes de los troncos en lava de la parte basal”. Ahora, durante el fuego desatado este año por la zona, dice, “observé algunos más cuando bajaba del volcán Nambroque, pero no me pude detener mucho tiempo porque estaba anocheciendo y, en ese terreno, donde todo está suelto, es bueno ver bien donde pisas”.

En algunos huecos, comenta, “quedan los restos de tea”. La mayor parte, detalla, se encuentran “en zonas de borde”. Los más expuestos a los vientos, abunda, “ya están cubiertos de líquenes”. Precisa que “estos huecos son la vía de comunicación entre el exterior mineral, con una vida muy incipiente (líquenes), y el suelo formado con anterioridad a la erupción, que permitía una vegetación arbórea de baja densidad”.

La colonización, continúa Ángel Palomares, “no es total, pero en algunos huecos ya se han instalado helechos, poleos, escrofularias, etcétera”. Contempló, añade, distintas oquedades “en posición horizontal de reducido tamaño y solo una estructura larga donde en un pequeño tramo se encontraba el hueco completo, pero en la mayor parte solo se conservaba intacta la mitad inferior”. La superior, apostilla, “se había derrumbado en casi todos los sitios”. Igualmente pudo ver “varias estructuras colapsadas” donde, estima, “en su momento debió de haber un tronco”.

Los moldes de los árboles formados por el magma, precisa, “a veces tienen todos los bordes a la misma altura, por lo que la lava debió fluir rápidamente”. En otros casos, remarca, “la mitad orientada a la cumbre es bastante más elevada, lo que indica que al enfriarse y hacerse más viscosa, al chocar con un obstáculo, se acumulaba material detrás, terminando de solidificarse rápidamente al tener más superficie de contacto con el aire”. En fin, resalta, “un paisaje lunar con suelo por debajo. ¡A ver cuánto dura!”, concluye.
 MARTIN MACHO

Imágenes de Angel Palomares del bosque aquí.

 Vía: Canarias Ahora, 04/09/2012
F:http://www.canariasahora.com/noticia/232334/

miércoles, agosto 29, 2012

El pino más viejo de Canarias tiene achaques

Un equipo de expertos determinará cuál es el tratamiento que precisa el longevo árbol, ubicado en la plaza de la ermita del Pino, en El Paso.
Pierde vigor. No se sabe si es debido a la edad, a las agresiones que ha sufrido en el entorno en el que se halla o las propias condiciones ambientales, pero lo cierto es que el pino catalogado como el más viejo de Canarias, con una edad aproximada de 1.000 años, tiene achaques y necesita un tratamiento que le ayude a recobrar vitalidad. Desde 2006, este longevo e histórico ejemplar de 32 metros de altura, ha perdido una tercera parte de su copa. Un equipo de expertos determinará en los próximos meses qué cuidados precisa para intentar recuperar su frondosidad. Se ha pensado, incluso, en introducir una sonda que le aporte vitaminas.

El concejal de Cultura y Patrimonio del Ayuntamiento de El Paso, Andrés Carmona, está “muy preocupado” por la salud de un pino que considera “uno de los elementos culturales vivos más importantes de La Palma e incluso de Canarias”. El ejemplar, que se localiza en la plaza de la ermita de Nuestra Señora del Pino, será declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por su valor histórico y cultural, por sus dimensiones, por su simbolismo y por su interés científico. El trámite para otorgarle la citada figura de protección se encuentra en exposición pública.

En el tronco de este emblemático coloso vegetal, según cuenta la tradición popular, las huestes del conquistador Alonso Fernández de Lugo encontraron, en torno a 1492, durante la incorporación de la Isla a la Corona de Castilla, una pequeña imagen de una virgen. A partir de entonces, el árbol pasó a denominarse Pino de la Virgen y en su entorno se levantó una ermita en la que cada primer domingo de septiembre se celebra la festividad del Pino.

En el estudio Longevidad y anillos de crecimiento en el Pino de la Virgen, los profesores María del Mar Génova, Carlos Santana y Ernesto Martín, aseguran que es “uno de los ejemplares más viejos de pino canario que existe en la actualidad en el Archipiélago, que posee un enorme valor histórico, científico y cultural que hay que conservar y proteger adecuadamente”.

Saneamiento y cirugía arbórea
Pero el Pino de la Virgen, que llegó a tener una cobertura de copa de 300 metros cuadrados, desde hace tiempo, no goza de buena salud. Pierde volumen y color. Su tronco se encuentra aprisionado por el pavimento de la plaza de la ermita, unas obras que se iniciaron en el año 2001 y que impiden la oxigenación de las raíces. El Ayuntamiento de El Paso encargó en 2008 un informe a la Unidad de Fitopatología Vegetal de la Universidad de La Laguna para conocer el estado del ejemplar. En aquella ocasión se recomendó un saneamiento general del pino, cirugía arbórea y remodelación del entorno. El árbol sí fue sometido a un tratamiento biológico en la corteza, a un sellado de los huecos del tronco y a un proceso quirúrgico, pero la obra civil, que contempla el levantamiento de parte del pavimento que lo rodea, el agrandamiento del alcorque y la ampliación de la baranda de protección, no se ha ejecutado.

Andrés Carmona, que siempre ha mostrado un particular interés por este emblema del municipio, considera que “no se puede actuar por cuenta propia sin contar con los expertos porque se pueden cometer errores irreversibles”, advierte, y adelanta que después del verano se celebrará una mesa redonda en El Paso en la que diferentes técnicos darán su opinión sobre la salud del árbol y determinarán qué medidas se deben tomar para que recupere frondosidad. “Serán actuaciones a desarrollar a corto, medio, largo y muy largo plazo porque esperamos que el pino siga en pie por muchos años más”, apunta el concejal de Patrimonio. “No hay informes nuevos, y estamos esperando la opinión de expertos de la Universidad de La Laguna”, añade. “Está más afectado de lo que parecía”, admite.

Entre las posibles actuaciones que se barajan para revitalizar el árbol se encuentran la apertura del alcorque, la remodelación del entorno, el levantamiento del adoquinado para facilitar la oxigenación de las raíces y la introducción de una sonda que le suministre vitaminas.

Este año, y debido a la prolongada sequía, los servicios municipales de parques y jardines se han visto obligados a regar el pino con una cuba. “Le hemos puesto un poco de agua algunos días, pero tampoco es bueno regarlo mucho”, apunta Carmona.

El estado de salud real de este emblema de El Paso es una incógnita. “Sabemos, por ejemplo, cómo responde un pino ante un incendio, pero no cómo lo hace después de haber estado tanto tiempo enterrado por el pavimento de la plaza, que está sellada, lo que facilita la proliferación de hongos y bacterias”, dice el referido edil. “Lo que está claro es que hay que determinar si los problemas que presenta se deben a la edad, a que está enfermo o a las condiciones medioambientales”, afirma.
La declaración de BIC del Pino de la Virgen, en opinión de Andrés Carmona, servirá para “dar a conocer a uno de los elementos culturales vivos más importantes de La Palma y de Canarias”. Además, agrega, será “un aval para que otras instituciones se impliquen” en la causa de salvar al legendario ejemplar de pino canario que vive en un apacible paraje del monte público de El Paso, a 930 metros de altitud.

ESTHER R. MEDINA
Vía: Canarias Ahora, 27/08/2012
F: http://www.canariasahora.com/noticia/231357/

miércoles, agosto 22, 2012

Hallan una planta rara en un bosquete virgen de La Palma

Imagen del bosquete intacto, situado en un cantil inaccesible de La Palma, donde crece la planta en estudio.

El sotobosque, al encontrarse en una cornisa inaccesible, está como hace miles de años - Solo ha podido ser visitado por expertos en escalada.
Todo apunta a que el universo vegetal de La Caldera de Taburiente tiene una planta nunca vista hasta ahora. Pertenece al género Kunkeliella y ha sido descubierta en un bosquete intacto de pino canario situado en un inaccesible cantil de la zona conocida como Los Calzones Rotos. Pedro Luis Pérez de Paz, catedrático de Botánica de la universidad de La Laguna, está realizando el correspondiente estudio morfológico o taxonómico para determinar si la referida especie es nueva para la ciencia. En cualquier caso, dijo, se trata de un importante hallazgo para el conocimiento de la flora original de la Isla.

El enclave donde se ha localizado el arbusto, prácticamente, no ha sido hollado hasta ahora por lo que, expuso el director del Parque Nacional de La Caldera de Taburiente, Ángel Palomares, “nos servirá para saber cómo debía ser el sotobosque de esa zona La Palma hace dos mil años, cuando llegaron los primeros pobladores”. Este edén virgen, precisa, ubicado al noreste del mirador de La Cumbrecita en una cornisa o andén, entre vertiginosos y sobrecogedores acantilados, “sólo ha sido visitado anteriormente en dos ocasiones por equipos de rescate”, subraya Palomares.

El hallazgo tuvo lugar de forma casual hace más de un año durante las prácticas de un ciclo formativo sobre técnicas de seguridad en trabajos verticales. El curso, dirigido a personal de los parques nacionales, contó con la presencia de trabajados de los espacios naturales de la red estatal de Sierra Nevada, Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, Ordesa y Monte Perdido, Picos de Europa, Monfragüe y La Caldera de Taburiente.

El botánico Pedro Luis Pérez de Paz, tras los estudios preliminares, confirmó hace unos días sus primeras impresiones. “El próximo invierno”, dijo este miércoles, “podremos resolver todas las dudas” y, una vez efectuadas las oportunas revisiones, certificar si la planta encontrada en Los Calzones Rotos del Parque Nacional de La Caldera de Taburiente es o no diferente a las catalogadas. En cualquier caso, insiste, “es un género muy raro” pues únicamente se conocen en el mundo tres especies de Kunkeliella, una en Gran Canaria y dos en Tenerife. Todas las colonias de la exclusiva planta, puntualiza, “tienen poblaciones muy escasas”. Por lo pronto, reitera, se puede decir que “es un género nuevo para La Palma y puede, muy probablemente, que sea asimismo nuevo para la ciencia”.

En estos momentos, admite Pérez de Paz, “no podemos afirmar nada” toda vez que “estamos estudiando las posibles diferencias para verificar si es distinta a las otras”. No obstante, volvió a resaltar que “es la primera vez que se descubre en La Palma”. Tal cuestión, a su juicio, “pone de manifiesto que, a pesar de lo investigado”, la biota de la Isla “sigue dando sorpresas”. También demuestra “la biodiversidad inagotable de Canarias y que la perseverancia es una necesidad ambiental y científica”
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Un edén solo para alpinistas
La nueva planta localizada en La Caldera de Taburiente, toda una fortaleza del patrimonio natural de La Palma, “está en un lugar al que no se puede ir todos los días”, explica Ángel Palomares. “Se encuentra”, detalla, “entre acantilados de más de 100 metros de paredes inestables”. El grupo que la descubrió, capitaneado por Palomares, tuvo que emplearse a fondo en técnicas de trabajos verticales para llegar al andén donde se halla el insólito sotobosque.“Accedimos por medio de un rappel de 150 metros y salimos de él con otro de 100 metros”, abunda. “Me dejó impactado al verlo y me daba rubor pisarlo y pasar por medio del mismo”, añade. “Vimos un bosquete de pino canario con un sotobosque intacto de unas 40 especies, lo que, comparado con el resto del parque, en el que el sotobosque se limita a una, dos o tres, como mucho, nos da idea de la importancia del hallazgo”.

 Rama del arbusto del género Kunkeliella, con flores y frutos, localizada en un sotobosque inmaculado de La Caldera de Taburiente.

Vía: Canarias Ahora 22/08/2012
F: http://www.canariasahora.com/noticia/230736/

miércoles, julio 18, 2012

El biólogo que descubrió más de 40 especies cavernícolas

Rafael García Becerra es palmero. Si fuera alemán, americano o ruso quizás sería un entomólogo de fama internacional, pero la tierra marca para bien o para mal. Gracias a sus investigaciones se han conocido multitud de especies nuevas para la ciencia y puede presumir de tener una docena de hijos putativos por el mundo. 
Debajo, en el subsuelo de la Isla, miles de diminutos "bichos" se han adaptado a la vida cavernícola. No son animales populares, tampoco despiertan afecto, incluso muchos de ellos son desconocidos para la ciencia. Una de las personas que más conocen sus peripecias en las entrañas de La Palma es el biólogo Rafael García Becerra, "Felo", acostumbrado a mirar bajo tierra para describir todo aquello que se mueve. Por sus investigaciones ya se ha divulgado la friolera de más de 40 nuevas especies.

El entomólogo palmero afirma que el conocimiento de la fauna invertebrada de La Palma "es mínimo. Hay poca información", aunque a él es un mundo que lo apasiona: "Mi hobby es ver la distribución insular de las especies y, de camino, poder descubrirlas. Mientras vas buscando aparecen cosas que no conoces. No solo busco en la superficie sino también en el subsuelo, que me resulta mucho más interesante, ofrece mayor rendimiento porque es más sencillo encontrar especies nuevas para la ciencia en lugares menos estudiados. Aquí en La Palma han estado grandes entomólogos del mundo, que se recorrieron la Isla, pero nunca se metieron en el subsuelo. Los pioneros en meterse por debajo de la superficie fue la gente de la Universidad de La Laguna, las promociones que surgieron a partir de la década de los 80. Yo soy de esas promociones".

García Becerra habla con naturalidad y sin aspavientos de descubrimientos que otros se tatuarían en la frente como carta de presentación. Ni tan siquiera los lleva contados. Simplemente sabe que habrá descubierto más de 40 especies nuevas para la ciencia. "Más de 20 las he descrito yo y otras tantas se las he dejado para otros colegas, amigos, que estaban trabajando en unos determinados grupos. Por el mundo puede haber once o doce hijos putativos míos. Mientras que citas nuevas habré hecho más de 200". Citas son especies que se sabía que existían en otros lugares del mundo pero que se desconocía que también estaban en La Palma. "Muchas han llegado por sus propios medios y otras han sido introducidas por el hombre", advierte.

El biólogo palmero, al que se le "encienden" los ojos cuando habla de sus bichos, tiene en su casa una colección de incalculable valor de animales cavernícolas, aunque no los quiere para él solo: "Me llegan continuamente solicitudes del extranjero pidiendo que les envíe un bichito para sus estudios. Yo los cedo porque sé que estarán en manos de otros especialistas. Luego, los bichos vuelven a casa... Algunos los mando a Estados Unidos". Su trabajo no cesa y en la actualidad está trabajando con cuatro especies desconocidas. "Sé que son nuevas para la ciencia, pero necesito conseguir los machos para abordar la descripción. Todas son del subsuelo, adaptadas al mundo subterráneo. Son de pequeñas dimensiones. Una tendrá sobre los 5 o 6 milímetros y las otras más diminutas, de tres milímetros. Están localizadas en Mazo y en el Norte de la Isla".

Rafael García explica que "una vez que descubres una especie nueva, si tienes suerte y consigues una serie, es decir, un buen número de ejemplares en el que haya machos y hembras, enseguida afrontas el trabajo descriptivo. Pero si no ocurre así, comienza un proceso de trampeo que te puede durar años. Mi récord es estar durante siete años buscando el macho de una especie localizada entre Barlovento y Garafía. En otra, el machadoi, que se lo dediqué a Antonio Machado Carrillo (doctor en Biología), estuve otros cuatro años. La suerte, como en todo, también influye".

En toda labor profesional hay un momento, al menos uno, que nunca se olvida. Que vive siempre en la memoria. En el caso del entomólogo palmero "fue encontrar el saltamontes del Remo (acrostira euphorbiae). Fue un buen churro. Estaba buscando una cosa y apareció otra. La verdad es que iba buscando un escarabajo y con el rabillo del ojo vi unas patitas que abrazaban una rama. Le metí la mano por el otro lado. El bichito se giró y cuando lo vi fue impresionante. Es una especie nueva que está amenazada". La presencia de este animal condicionó incluso la mejora de la carretera del Sur, en concreto en el tramo de 800 metros, por su obligada protección.

Pero no todo son satisfacciones. Y Becerra lo sabe. Aprieta las manos con fuerza, seguro que de forma inconsciente, para denunciar "la falta de controles fitosanitarios". En su momento, fue el experto que alertó de la presencia de picudos en un grupo de palmeras plantadas en los jardines de un complejo turístico, escarabajo que provoca la muerte de la planta. "Fue introducido de forma intencionada. Sabían que las palmeras estaban enfermas y, aun así, las introdujeron", asegura.

No ha sido el único caso. Hace apenas medio año, en diciembre de 2011, "me llamaron porque en un contenedor venían bichos. Eran tijeretas (forficula auricularia) de la variedad que existe en la península", recuerda el biólogo palmero. Venían en un contenedor de uvas. El experto les recomendó "que lo cerraran y lo quemaran" y, sin embargo, "acabó siendo descargado en Los Sauces. ¡Descargaron la uva a pesar de ser un contenedor lleno de tijeretas!, contaminado de bichos". Lo peor es que en un plazo de dos años "ese bicho estará repartido por todo el Norte". Son situaciones "que están pasando continuamente por la falta de un control adecuado" y que alteran, es de las pocas cosas que lo logran, el estado de ánimo de Becerra.
 V. MARTÍN

Vía: El día, 16/07/2012
F:http://eldia.es/2012-07-16/PALMA/7-biologo-descubrio-especies-cavernicolas.htm

miércoles, julio 11, 2012

Reconstrucción del clima de los últimos dos mil años

La dendrocronología (la datación según los anillos anuales de los árboles) proporciona información esclarecedora sobre ciertos aspectos de las condiciones ecológicas en épocas pasadas, entre ellas el clima. Por medio del análisis de dichos anillos, un equipo internacional de investigadores ha reconstruido el clima del norte de Europa durante los últimos dos mil años. Sus hallazgos, divulgados en la revista Nature Climate Change, revelan que la tendencia en el conjunto de este periodo ha sido de enfriamiento climático.

Los autores, dirigidos por la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia (JGU) y procedentes de Finlandia, Alemania, Suiza y Reino Unido, midieron la densidad de los anillos de pinos subfósiles en Laponia (Finlandia) para reconstruir el clima remontándose hasta el año 138 a. C.

«Concluimos que las temperaturas históricas calculadas con anterioridad en relación a la época romana y la Edad Media fueron inferiores a las reales», aseguró el primer firmante del trabajo, el profesor Jan Esper del Instituto de Geografía de la JGU. «Descubrimientos así poseen implicaciones para la política en materia de clima, ya que influyen en la percepción que se tiene de los cambios climáticos actuales si se cotejan con los períodos históricos cálidos.»

¿Es nuestro planeta más caliente en la actualidad que en tiempos romanos y medievales? La paleoclimatología dio a estos investigadores la oportunidad de comprobarlo. El análisis de testigos de hielo y sedimentos oceánicos sirve a los especialistas en la materia para formarse una imagen del pasado, pero los anillos de los árboles también revelan información determinante, y concretamente si las condiciones climáticas de hasta hace dos mil años eran cálidas o frías.

En este estudio, los científicos midieron la densidad de los anillos de pinos subfósiles en la región nórdica mencionada para establecer la secuencia que necesitaban determinar. Según informan, puesto que las mediciones de dicha densidad guardan una relación estrecha con las temperaturas estivales en esta zona geográfica, al borde de la taiga nórdica (es decir, bosque boreal), les fue posible realizar una reconstrucción de las temperaturas de gran precisión.

Afirman haber realizado una representación de gran resolución de los patrones térmicos en períodos cálidos como son la época romana y el medievo y señalan que durante las invasiones bárbaras y la Pequeña Edad del Hielo también hubo etapas frías. Su reconstrucción saca a relucir un enfriamiento de -0,3 grados centígrados por milenio debido a cambios graduales en la posición del Sol y también a un distanciamiento entre éste y la Tierra.

«Esta cifra que hemos calculado podría parecer insignificante -aclaró el profesor Esper-, pero no es nada desdeñable si se compara con el calentamiento global, que hasta ahora es inferior a un grado centígrado. Nuestros resultados apuntan a que, probablemente, la reconstrucción climática a gran escala efectuada por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático infravaloró esta tendencia de enfriamiento a largo plazo ocurrida en los últimos milenios.»

 Vía: Cordis, 10/07/2012

lunes, julio 09, 2012

El cambio climático encoge las hojas de las plantas

La investigación, la primera que estudia las alteraciones de las hojas debido al cambio climático, se centró en el arbusto Dodonaea viscosa, que crece en regiones tropicales, subtropicales y templadas de África, América, el sur de Asia y Australasia. 

El equipo, compuesto por investigadores de la Universidad de Adelaida (sur de Australia) y liderado por el científico Greg Guerin, estudió 250 muestras tomadas en los últimos 130 años de arbustos de esta especie criados en cautividad así como 274 muestras de su versión silvestre.

Observaron de este modo que sus hojas se habían estrechado dos milímetros en ese período, una alteración que, según Guerin, podría tener "consecuencias medioambientales más profundas" y que podría deberse a que entre 1950 y 2005 la temperatura en Flinders Rangers, la región del sur de Australia estudiada, subió de media 1,5 grados centígrados.

"Sabemos que cada grado de calentamiento es significativo para el medio ambiente y genera un desequilibrio en él", subrayó Guerin a la cadena británica BBC.

Aunque estudios previos han demostrado que algunas especies australianas podrían evolucionar y sobrevivir al alza de las temperaturas medias, el investigador advierte de que eso no sucederá con todas. Aquellas plantas con una diversidad genética menor o que pertenezcan a regiones aisladas tendrán más problemas para adaptarse al cambio climático, explicó el experto.

Guerin y su equipo tratarán de averiguar ahora si estas alteraciones se producen también en otras especies vegetales.
 
 Vía: Efe verde, 05/07/2012
F:http://www.efeverde.com/contenidos/noticias/el-cambio-climatico-encoge-las-hojas-de-las-plantas/%28language%29/esl-ES

Los daños del cambio climático, palpables en las aguas de El Hierro

Un estudio explica que la erupción reprodujo en el mar las condiciones para entender lo que le puede ocurrir a los océanos como resultado del calentamiento.

Tras la erupción del volcán de El Hierro en octubre del año pasado, se reprodujeron en el Mar de las Calmas unas condiciones idóneas para entender lo que le puede ocurrir a los océanos como resultado del cambio climático: poblaciones de plancton gravemente mermadas, desaparición absoluta de bancos de peces y muchos de ellos muertos en superficie.

También se produjo, sin embargo, la aparición de nuevas bacterias que colonizaron la zona deshabitada. “Es una visión futurista de los mares dentro de 2.000 o 3.000 años con la actual evolución del cambio climático”, explica el investigador Eugenio Fraile, quien ha recopilado el análisis de las aguas herreñas en un trabajo que publica Nature Scientific Reports.

El calentamiento del agua, su acidificación y la pérdida de oxígeno son tres males que ya se han descrito como los principales daños que sufren los ecosistemas marinos a causa del cambio global. En las aguas de la isla canaria, gracias a la erupción volcánica se dieron de golpe las tres circunstancias, convirtiéndolas en el mejor laboratorio para analizar lo que será de los mares. “Es un laboratorio natural, con condiciones reales. Se han tratado de recrear estos cambios físicoquímicos en laboratorio, pero esto es real, es lo que le sucede a uno de los ecosistemas más ricos del planeta”, explica Fraile, del Instituto Español de Oceanografía (IEO).

En la franja comprendida entre los 75 y los 125 metros de profundidad se analizaron las peores condiciones, con una pérdida casi total de oxígeno, unos 3 grados centígrados por encima de la temperatura de la zona y una importante caída del pH, acidificando el agua. Lo mismo que los expertos llaman los “agentes estresores” provocados por el cambio global, factores que alteran gravemente el estado del mar. Tras la erupción, se reprodujeron estos estresores pero en órdenes de magnitud altísimos, los que se darían dentro de siglos si se siguen emitiendo las mismas cantidades de CO2 a la atmósfera como hasta ahora.

“En esas condiciones, la mayoría de los organismos no resistieron; la mortandad fue terrible”, cuenta Fraile, quien realizó cinco campañas (entre noviembre de 2011 y febrero de este año) a bordo del buque oceanográfico Ramón Margalef para este trabajo, aunque ya lleva 12 y con resultados coincidentes. “Sin embargo, también hubo otros organismos unicelulares que supieron adaptarse genéticamente a las nuevas condiciones de temperatura e incluso con altos niveles de cobre”, relata el investigador del IEO.

Además, ocuparon el lugar del plancton muerto bacterias que supieron aprovechar la nueva situación. “No hay que mirar sólo a los animales grandes; también los hay pequeños. Y si surgen nuevos animales pequeños, llegarán los grandes”, concluye Fraile, quien está siguiendo con atención los últimos acontecimientos sísmicos de El Hierro, que avanzan lo que pudiera ser una nueva erupción. “En cuanto comience de nuevo, volveremos a bordo del Margalef a investigar qué ocurre allí”, remata.
 Javier Salas

Vía: Esmateria, 05/07/2012
F:http://esmateria.com/2012/07/05/la-erupcion-de-el-hierro-adelanta-los-danos-del-cambio-climatico-en-los-mares/