
A celebrar en el Auditorio Ciudad de Guía (Teatro Hespérides) y Plaza Grande de Guía de Gran Canaria los días 10 y 11 de junio.
La supervivencia en las profundidades de la selva tropical no solo depende de la habilidad de las especies para defenderse a sí mismas. También puede basarse en un tipo de cooperación particular entre animales y plantas. En Perú, una especie de hormigas usa señales químicas en su árbol huésped para distinguirlo de especies vegetales competidoras.
Una vez que una planta rival es reconocida, las hormigas la podan para defender su árbol anfitrión.Las especies vegetales donde vive la hormiga Pseudomyrmex triplarinus crecen en la selva tropical peruana. Como publican en la revista Biotropica, investigadores de la Universidad Colorado State (EEUU) han comprobado como han evolucionado en una relación simbiótoca con el árbol Triplaris americana, recibiendo refugio y sustento a cambio de defensa.
"Las hormigas viven en los surcos del árbol y combaten ferozmente con cualquier invasor, incluidas otras plantas, pero aún no se había estudiado bien como estas hormigas diferencian a su huésped de otros vegetales," explica la responsable de la investigación, Tiffany Weir. "Hemos encontrado que las hormigas distinguen entre sus árboles anfitriones y las especies invasoras mediante el reconocimiento de la resina superficial de la planta", añade.
En la Reserva Nacional de Tambopata, la doctora Weir y el experto Jorge Vivanco usaron un ingenioso conjunto de experimentos para comprobar cómo las hormigas que viven en la ramas del T. americana reconocen señales químicas específicas de esta variedad provenientes de la superficie de las hojas.
Recogieron varios tipos de hierbas y helechos y los replantaron alrededor de unos cuantos árboles T. Americana poblados de hormigas. El equipo registró después la conducta de poda y alimentación de los animales durante cinco semanas. También, se pegaron a los árboles hojas de otras variedades. Los registros diarios revelaron que la mayoría de las hojas que no eran de un T. americana eran cortadas y retiradas por las hormigas.
Un montaje con las 10 especies elegidas. | International Institute for Species Exploration/Arizona State University
¿Cuántas especies hay en el mundo? Los científicos no se ponen de acuerdo. Hasta el momento se han descrito cerca de dos millones de ellas, pero los biólogos creen que hay muchos millones más por descubrir, y dan cifras que oscilan entre 10 y 100 millones más. Prueba de lo que aún queda por conocer es que, cada año, los biólogos describen miles de especies nuevas de todos los órdenes. Y no hace falta ir a destinos salvajes y recónditos. En España, sin ir más lejos, cada año se descubren unos 200 nuevos organismos anualmente, según fuentes del CSIC.
Para dar a conocer todas esas novedades que cada día se añaden a la lista de nuestros conocimientos, una serie de expertos han lanzado un top ten de los seres singulares. Entre todas las novedades encontradas en 2010, han elegido una decena, escogidas por su singularidad o su capacidad de representar la variedad de registros de lo vivo. Entre ellas están una araña capaz de tejer puentes de más de 30 metros de largo, un pequeño saltamontes que es el único polinizador de una orquídea, un lagarto de Filipinas que sólo come fruta o una bacteria especializada en digerir hierro y que ha sido encontrada... en el casco hundido del Titanic.
El organismo impulsor de la iniciativa es el International Institute for Species Exploration de la Universidad de Arizona que ha contado con un comité de científicos de todo el mundo para hacer la elección. El anuncio de los 'ganadores', hecho público el 23 de mayo, coincide con la fecha del nacimiento del científico sueco Carlos Linneo (Rashul, 1707), quien fue el creador del sistema moderno de clasificación de especies, ese que todavía sigue vigente y que hace que a cada organismo se le designe con un nombre científico en latín compuesto de una primera palabra para el género y otra para la especie concreta (como en Homo sapiens).
Un hongo fluorescente recién descubierto. | Cassius V. Stevani
La lista completa de los ganadores de 2011 puede consultarse en este enlace , donde también es posible enviar las 'candidaturas' para el año que viene.
Este es una breve descripción de los ganadores de 2011:
1 - Tyrannobdella rex es una diminuta sanguijuela de apenas cinco centímetros que a diferencia de otras conocidas (hay unos 600 tipos de sanguijuelas en el mundo) sólo tiene una mandíbula y un único diente más grande de lo habitual. Habita en Perú y fue encontrada... agarrada al interior de la nariz de un hombre.
2 - Halomonas titanicae. Esta bacteria submarina tiene un metabolismo basado en la disolución del hierro. Vive en condiciones de presión elevada y temperatura cercana a cero grados. Fue extraordinario el lugar del hallazgo: en el casco hundido del Titanic, que está ayudando a destruir ... mientras se lo come.
3 - Halieutichthys intermedius. Sus descubridores lo llaman el pez panqueque, por su forma aplastada y su color amarillento, que lo hacen similar a una galleta o un bizcocho. Se arrastra por el fondo del Golfo de México reptando con los ganchos de sus aletas.
4 - Mycena luxaeterna es un hongo de no más de ocho milímetros de tamaño brilla con una luz verde en la oscuridad. Habita en los bosques húmedos de la costa atlántica de Brasil, precisamente uno de los tipos de hábitats más destruidos por la acción histórica del hombre. De las cientos de miles de especies de hongos conocidas sólo 71 brillan en la oscuridad.
5 - Saltoblattella montistabularis. Esta cucaracha saltarina muestra unas patas modificadas respecto al resto de sus congéneres que le permiten, debido a su longitud y tamaño, trasladarse saltando. Habita en Sudáfrica, en el Table Mountain National Park, un lugar que es uno de los lugares del mundo de clima templado con más diversidad de especies. Hasta ahora, sólo se conocían cucarachas saltarinas por fósiles del Jurásico.
6 - Varanus bitatawa es un lagarto de la isla filipina de Luzón que, a pesar de medir casi dos metros de largo y pesar unos 10 kilos había pasado inadvertido hasta ahora para la comunidad científica. Ha sido clasificado dentro del mismo género que el lagarto gigante de Komodo (Indonesia), pero a diferencia de éste, que es carnívoro, el nuevo especimen filipino tiene una alimentación más rica en vitaminas: sólo se alimenta de fruta.
7 - Philantomba walteri. A la vista del hallazgo de un nuevo mamífero y de considerable tamaño, hay que convenir que África sigue encerrando misterios. 'Philantomba walteri' es un nuevo tipo de antílope de África occidental, pero el modo de hallarlo dice mucho sobre la relación entre hombre, naturaleza y ciencia: los biólogos lo encontraron en un mercado callejero, donde el especimen estaba a la venta como carne de caza. Desde luego, la población local sí que conocían a la especie, aunque es tan rara que los biólogos no la habían visto todavía.
8 - Glomeremus orchidophilus es un obrero especializado o un gastrónomo con apetitos concretos. Este pequeño grillo sólo vive en la isla Reunión (Océano Índico) y vive asociado continuamente a una flor, la orquídea 'Angraecum cadetii', muy rara y amenazada. El grillo es el único polinizador conocido de esta orquídea, por lo que la supervivencia de ésta está ligada completamente al insecto.
9 - Psathyrella aquatica. En un río de Oregón, los científicos hallaron este curioso hongo de la familia de los champiñones. Lo que les sorprendió es que su ciclo de vida transcurre siempre bajo el agua. Estuvieron siguiéndolo durante 11 semanas y pudieron comprobar que crecía y fructificaba bajo el agua.
10 - Caerostris darwini hará las delicias de esos que aman historias al estilo del más grande, más fuerte y más raro. Sin duda, esta araña es campeona de récords. Vive en Madagascar y teje enormes telas de araña sobre ríos y lagos. Una de ellas, de más de 30 metros, cruzaba un curso de agua y tenía atrapados en ella más de 30 tipos de insecto. Esta cazaadora también usa materiales fuertes. Su hilo de seda es dos veces más fuerte que el de otras arañas ( y 10 veces más fuerte que el mejor material que ha hecho el hombre para emular al natural: el kevlar).
Pedro Cáceres
Vía: El Mundo, 24/05/2011
F:http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/23/ciencia/1306170516.html
La orijama, una planta endémica canaria, necesita que el lagarto engulla sus semillas para mantener su población. Cíentíficos investigan qué pasa cuando estos reptiles son escasos o se extinguen.
Esta es la historia de un matrimonio de conveniencia que lleva milenios funcionando, pero al que la humanidad se lo ha puesto muy difícil. Los consortes, especies endémicas de las islas Canarias, son una planta arbustiva llamada orijama y los lagartos del género Gallotia. Los términos de su relación están claros: la orijama -su nombre científico es Neochamaelea pulverulenta- da sus frutos a los lagartos, y estos, al digerirlos, dispersan las semillas.
Se equipa a los animales con minúsculas radio-mochilas para conocer lo que recorren
Los problemas empezaron cuando los primeros 'canarios', que llegaron a las islas hace unos 2000 años, se comían los lagartos; en el siglo XV irrumpieron los conquistadores, con gatos y ratas. El resultado es que hoy muchas especies de Gallotia están extintas o amenazadas. ¿Cómo lleva su falta la orijama? Un grupo de investigadores de la Estación Biológica de Doñana (CSIC) estudia la situación usando desde marcadores moleculares a minúsculas radio-mochilas para lagartos. Su trabajo arrojará luz sobre cómo coevolucionan estas especies.
A Alfredo Valido, que ideó el proyecto, y a su colega Pedro Jordano les fascinan los lagartos Gallotia y sus relaciones con las plantas. No sólo por su aspecto llamativo y el gran tamaño de algunas especies del género- la mayor, aún superviviente, Gallotia stehlini, alcanza los 50 centímetros-, sino porque son una versión canaria de los pinzones de Darwin en las Galápagos. En cada isla evolucionaron especies diferentes de lagartos. Las de mayor tamaño, como Gallotia goliath, que según indican los fósiles medía un metro y medio, se extinguieron. La mayoría de las especies gigantes restantes están amenazadas -de hecho especies gigantes de El Hierro (G. simonyi), Tenerife (G. intermedia) y La Gomera (G. gomerana) se creían del todo extintas, pero se han redescubierto algunos ejemplares en 1975, 1996 y 1999, respectivamente.
El caso es que los Gallotia de gran tamaño son los únicos dispersores de semillas de orijama; la planta depende de ellos para mantenerse en Gran Canaria, Tenerife y La Gomera. Las especies de Gallotia que aún tienen buena salud son relativamente pequeñas y no muy eficaces, ya que no comen los frutos de mayor tamaño.
Valido y Jordano llevan un año investigando cómo se las arregla la planta con menos reptiles. Empezaron por estudiar la diversidad genética de las poblaciones actuales de orijama en distintas zonas e islas. Las semillas podrían ser dispersadas por la lluvia, por ejemplo, y tal vez sea esto lo que las esté manteniendo. Pero, de darse, esa dispersión no sería tan eficaz, porque no las llevan a tanta distancia como los animales. A la larga la población perdería riqueza genética y se volvería más vulnerable.
Ahora compararán la diversidad genética y la regeneración natural de la planta en áreas con y sin lagartos. Se dice bastante más rápido de lo que se hace: hay que delimitar las áreas, recopilar las semillas y hacer análisis de ADN de forma que sea posible identificar la huella genética de cada una de las plantas, para luego comparar. En una hectárea puede haber un millar de plantas.
Los resultados servirán para saber dónde habría que tomar medidas de conservación con más urgencia. La situación variará entre islas en función del estado de sus lagartos: "En Gran Canaria, donde está el gigante stelhini, la dispersión de semillas es óptima; en Tenerife, donde la planta depende del pequeño gallotia tras la extinción de goliath, es subóptima; y en La Gomera, donde sólo queda el muy pequeño caesaris, es prácticamente inexistente", explican.
Además, para saber hasta dónde llevan las semillas los animales, les colocarán unas diminutas mochilas con radiotransmisores deunos 0,35 gramos de peso. Así conocerán su radio de acción. "Sabemos que las islas son ecosistemas frágiles, proclives a alta extinción de especies, pero con estudios como este entenderemos mejor cuáles son las consecuencias de la extinción de interacciones ecológicas de las que tan estrechamente dependen estos fascinantes endemismos", dicen los investigadores.
MÓNICA SALOMONE
Vía: El País, 29/04/2011
F:http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Matrimonio/conveniencia/lagarto/orijama/elpepusoc/20110429elpepusoc_10/Tes