"Novedad. Cosa nueva y no acostumbrada. Suele ser peligrosa por traer consigo mudança de uso antiguo" (SEBASTIÁN DE COVARRUBIAS) 1539-1613

"No se desea lo que no se conoce" (NASÓN, PUBLIO OVIDIO) 43 AC-17 DC

lunes, abril 12, 2010

Degradación de los bosques de niebla


Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han estudiado la situación actual de los bosques de niebla andinos evidenciando su degradación a través de cambios en la vegetación y de la pérdida de diversidad.

Los bosques de niebla son ecosistemas frágiles pero que han mantenido una elevada biodiversidad. Investigadores de la ETSI de Montes de la UPM, han llevado a cabo un estudio sobre la vegetación actual en un bosque de niebla andino y han evidenciado la pérdida que se está produciendo en este tipo de ecosistemas ya que el número de especies que aparece está disminuyendo y algunos arbustos empiezan a impedir el desarrollo de los grandes árboles que antes ocupaban toda la zona. La principal causa es la acción directa del hombre, pero también los cambios en las condiciones ambientales pueden estar afectándoles negativamente.

Estos bosques son ecosistemas singulares que aparecen sólo en determinados puntos del planeta donde las condiciones de humedad son muy elevadas y originan un manto de nubes que diariamente cubre el bosque.


El estudio de la UPM se ha centrado en un bosque de niebla andino. La importancia de los bosques andinos radica no sólo en su valor ecológico, ya que son una de las zonas con mayor biodiversidad del planeta, sino que, además, los Andes son los "reguladores del agua" de la cuenca amazónica.

La superficie actual que ocupan los bosques de niebla no llega a un 10% de lo que ocuparon originalmente. La principal causa de su desaparición ha sido la acción directa del hombre (tala para cambio de uso del suelo), pero ésa no es la única amenaza. Al ser ecosistemas frágiles, cualquier cambio en las condiciones ambientales puede afectar negativamente al ecosistema.

En este estudio[1] [2] sobre la vegetación de un bosque de niebla andino se ha puesto en evidencia la pérdida ecológica que se está produciendo en estos ecosistemas. Para llegar a este resultado, se realizó un primer análisis donde se comparó la riqueza de especies del arbolado adulto con la riqueza de especies del arbolado joven, y un segundo análisis donde se estudió la dinámica entre dos grupos de especies: un primer grupo compuesto por especies que necesitan una elevada humedad ambiental para su desarrollo y un segundo grupo con especies menos exigentes y que se regeneran bien aunque la humedad ambiental sea menor. El estudio ha comparado la proporción de ambos grupos entre los árboles adultos y los árboles jóvenes.

En los resultados del primer análisis se observó que muchas especies de árboles que antes aparecían por toda el área boscosa, ahora sólo encuentran zonas adecuadas para su desarrollo en las zonas más interiores del bosque (las zonas más refugiadas).

En el segundo análisis se observó que las especies que necesitan más humedad tan solo están regenerándose en las zonas del bosque donde hay pequeños valles por donde transcurren cursos de agua constantemente o en las zonas de mayor altitud, donde la temperatura es menor y la humedad mayor.

Todo parece indicar que la razón por las que estos dos fenómenos están sucediendo de forma simultánea es que las condiciones de elevada humedad, esenciales para que existan los bosques de niebla, han disminuido. El grado de humedad que antes había en todo el bosque ahora sólo se mantiene en el interior y cerca de las zonas por donde transcurren riachuelos, de ahí que los árboles se refugien en las zonas interiores y más húmedas del bosque. Asimismo, estudios recientes han demostrado que ha aumentado la altitud a la que aparece el cinturón de nubes en los Andes, y las especies con mayores requerimientos de humedad "siguen" a las nubes hacia zonas más altas donde encuentran las condiciones adecuadas para su desarrollo.

Aunque, como ya se ha dicho, la principal causa de desaparición de estos bosques es la tala directa, en este trabajo se ha corroborado una segunda amenaza: si la extensión del bosque no es suficientemente elevada, muchas especies ya no se regenerarán, y si las condiciones climáticas cambian, los bosques tal y como hoy los conocemos no se podrán adecuar a las nuevas condiciones y darán paso a un bosque más degradado.

La conclusión de este estudio evidencia la necesidad de adoptar medidas urgentes de protección y gestión en estas zonas, que raras veces se están ejecutando o se ven obstaculizadas por el contexto político y socio-económico de los países en los que aparecen estos bosques.



[1] Ledo, A., Montes, F., Condés, S. 2009. Species dynamics in a montane cloud forest: Identifying factors involved in changes in tree diversity and functional characteristics. Forest Ecology and Management, 258S: 75-84
[2] Ledo, A., Montes, F., Condés, S. 2008. Response to disturbances in a montane cloud forest: decrease in biodiversity and change in functional characteristics. IUFRO Conference: Biodiversity in Forest Ecosystems and Landscapes Kamloops, BC, Canada.

Vía. Madri+d, 12/04/2010

F:http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=43415&tipo=g

La leche no nace en el 'tetrabrik'

Una iniciativa mundial analiza el papel de la naturaleza en el bienestar humano

Antes de la creación de las ciudades, el ser humano vivía en relación constante con la naturaleza y se nutría de ella. Sin embargo, más de la mitad de la población mundial ya vive en las ciudades, lo que ha provocado "una indiferencia hacia la naturaleza que nos obliga a enseñar a los niños que la leche no procede de un tetrabrik, sino de las vacas; es una amnesia ecológica", denuncia el catedrático de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), Carlos Montes. El experto está inmerso en el proyecto internacional de Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (EEM) que analiza el funcionamiento, la estructura y las tendencias de los ecosistemas del mundo.

Esta iniciativa internacional surgió en 1998 de la mano del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, con el objetivo de hacer un análisis piloto de los ecosistemas globales. Esta primera fase, en la que España no participó, reveló que "en los últimos 50 años, los humanos han cambiado los ecosistemas más rápido que en cualquier otro periodo de la historia, lo que supone una pérdida irreversible de la diversidad", afirma el miembro de la EEM en España, Pedro Lomas.

El proyecto español no sólo evalúa los diferentes ecosistemas del territorio, sino que también "quiere identificar cuál es su papel en el bienestar humano", asegura Montes. La naturaleza genera recursos, pero también mitiga el riesgo de inundaciones y aludes, cumple funciones de polinización y regula la temperatura y el ciclo del agua. "La economía ignora de forma sistemática esta contribución", denuncia Lomas.
Lo que dan los ecosistemas

Con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, los ecólogos de la UAM han definido los 13 ecosistemas diferentes que conforman el territorio español y durante los próximos meses evaluarán su papel en la vida humana. El objetivo es que tanto los tomadores de decisiones como la sociedad general sean conscientes de "todo lo que la naturaleza les da a cambio de nada", explica Montes. Según Lomas, "la degradación de los ecosistemas podría aumentar de manera significativa en la primera mitad de este siglo".

Una década después de la primera etapa de la EEM, ha comenzado la segunda, en la que España forma parte para garantizar la conservación del paisaje. "Estamos empezando a sufrir los efectos de las políticas cortoplacistas que han olvidado que el ser humano depende de la naturaleza", concluye Montes.

Los 13 ecosistemas de España

Termomediterráneo. Son bosques de temperatura moderada, dominados por las encinas.

Mediterráneo continental. Son casi exclusivos de la Península. Sufren grandes heladas y también destaca la encina.

Atlántico. Están dominados por la humedad y se componen de hayedos y robledales.

Alpino. En el Pirineo y Cantabria, con abundancia de hayedos.

Mediterráneo. Montañas de la costa del sur y del este, cubiertas por pinares.

Árido. Desiertos del sur, con escasas precipitaciones y fuerte erosión.

Agrosistemas. Huertas, olivares y dehesas asociados a la ganadería.

Litoral. Transición entre el ecosistema marino y continental.

Marino. Ecosistemas oceánicos.

Ríos y Riberas. Siguen el eje del río y están dominados por el caudal.

Humedales y lagos. Ecosistemas acuáticos que se diferencian por la profundidad.

Insulares. Clima subtropical de Canarias.

Urbanos. Las ciudades son ecosistemas caracterizados por su elevado consumo de energía.

MARTA DEL AMO - Madrid

Vía: Público, 2/04/2010
F: http://www.publico.es/ciencias/305435/proyecto/recordar/leche/nace/tetrabrik

miércoles, abril 07, 2010

La trufa del desierto busca huerto donde crecer

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La “papa cría”, hongo amenazado por su excesiva recolección, podría cultivarse en huertos
La trufa del desierto, en Canarias conocida como papa cría (Lanzarote), criada (Fuerteventura) o nacida (La Palma), es, quizás, la más humilde de las trufas (en el otro extremo, las hay que se cotizan a precios astronómicos por ser considerada exquisitez gastronómica). Pero aún siendo una trufa “venida a menos”, la del desierto que nace en laderas y montañas de Canarias también es apreciada por sus cualidades para la gastronomía. Lanzarote y Fuerteventura desarrollan experiencias para introducir el hongo en los huertos como producto de cultivo, facilitando el acceso a su consumo y evitando que se expolie como recurso en su estado natural.
Lanzarote y Fuerteventura desarrollan en sus territorios sendos proyectos para “domesticar” a la aquí denominada “papa cría” o “criada” (trufa del desierto), un hongo cuya recolección masiva está afectando su propia existencia.ia.
La recolección de la papa cría (o criada) se ha hecho tradicionalmente en las islas de Lanzarote y Fuerteventura de modo limitado, sobre todo por pastores que eran quienes caminaban y conocían el territorio y sus plantas. En unas islas como las de Canarias donde históricamente la población no comía setas ni en épocas de hambre y la afición a la micología es de apenas unas pocas décadas, las trufas del desierto (Terfezia pinoyii) han sido el único hongo consumido sin temor, por su gran parecido visual con las papas. Pero desde hace unos años se ha desatado toda una “fiebre” recolectora y cientos de personas se echan a caminar por montes y laderas en busca de papas crías, en muchos casos empleando herramientas inadecuadas (como palas o sachos), arrasando con todo lo que encuentran: es decir, acabando con la cosecha del año pero, también, dañando las condiciones del suelo que permiten al hongo volver a nacer al siguiente invierno.
Objetivo: domesticar la trufa El Cabildo de Lanzarote, a través de su Granja Agrícola, comenzó hace unos años a investigar la trufa del desierto que en esta isla conocen como “papa cría”. Su recolección se concentra en el mes de marzo, que es cuando el hongo crece y madura al amparo de raíces de la Helianthemum canariense, algo que se aprecia a simple vista (eso sí, ¡siendo muy buen observador!) porque en la tierra aparecen unas grietas. Sólo hay que escarbar con mucho cuidado y bajo esas grietas aparece la trufa. El objetivo de los trabajos ha madurado y pasa ya por “domesticar” a la trufa, es decir, conseguir cultivarla para evitar la gran presión que se ejerce sobre ella en el medio natural.

Primero, recolectar el hongo.
La primera parte del trabajo anual para domesticar a la papa cría consiste en su recolección. Esto tiene lugar a finales del mes de marzo, cuando se pueden obtener las trufas ya maduras. Una vez en el laboratorio, se mira que las esporas estén efectivamente maduras (y, si no, se guardan en nevera otro mes más, en recipiente hermético con jable de la zona donde se recolectó, para que madure).

Trocear, secar y moler
Las trufas maduras son troceadas en el laboratorio con un cuchillo, quedando en piezas muy pequeñas que se dejan secar dos o tres días al sol para que pierdan la humedad. Se trituran con un molinillo y se obtienen así las esporas molidas, el inóculo que se empleará para intentar su cultivo.

Cultivar turmeros
El turmero Helianthemum canariense es la planta asociada al hongo del desierto en Canarias, de cuyas raíces se sirve para crear el microrrizo donde nace (y cuya destrucción con palas elimina el futuro del hongo). La planta recibe del hongo nutrientes minerales y agua y el hongo, a su vez, obtiene de la planta hidratos de carbono y vitaminas. La beneficiosa relación mutua lleva a desarrollar una actividad paralela para obtener papas crías: obtener semillas del arbusto Helianthemum canariense, cultivarlas en vitro y dejar que desarrolle raíces en el vivero.
Turmero y esporas, al huerto

Pocos meses después de haber obtenido esporas de trufa y plantas turmero, se procede a inocular: se mezcla 1 gr de inóculo (esporas) cada 100 ml de agua y se deja reposar toda la noche. Al día siguiente, se distribuye alrededor de la planta en su maceta del vivero. Cuatro meses después se pasa a campo, plantando todo en el huerto... y a esperar que haya éxito y nazcan las trufas (para lo que hay que esperar más de un año).
Asesoramiento de la Universidad de Murcia e
Las experiencias que desarrolla la Granja Agrícola del Cabildo de Lanzarote (coordinadas por la bióloga agrícola Ana Garrido Martín) se han realizado con asesoramiento de la Universidad de Murcia. Precisamente, animados por esta iniciativa, el Cabildo de Fuerteventura también se ha puesto en contacto con Mario Honrubia, catedrático de Biología Vegetal de la universidad murciana.
Proyecto Micodes
El resultado de los contactos entre Fuerteventura y la Universidad de Murcia es la participación de esta otra isla en el proyecto de cooperación interterritorial Micodes (Micología y Desarrollo Rural) a cuyo frente está el doctor Honrubia, para la “conservación, valorización y difusión del conocimiento de los recursos micológicos y sus hábitats naturales”. En definitiva, tanto en Lanzarote como en Fuerteventura, de lo que se trata es de conseguir domesticar a la trufa del desierto, para obtenerla mediante cultivo controlado como producto gastronómico local sin poner en peligro su presencia silvestre.
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Al pie de los riscos de Famara. PELLAGOFIO acompañó a finales de marzo de 2010 a algunos operarios del Cabildo de Lanzarote en su recolección de papas cría para el laboratorio de la Granja Agrícola. En la foto, uno de los recolectores en la zona del Rincón de la Paja.


Localizadas por las grietas que provoca. Junto a una turmera (Helianthemum canariense), se puede ver la tierra agrietada (que resaltamos en recuadro con color más claro) donde ha crecido una papa cría.


Escarbar en el suelo. Lozalizado el lugar donde hay una papa cría, hay que retirar la tierra con cuidado hasta ver aparecer la trufa.

A simple vista. La trufa aparece a los pocos segundos de escabar con cuidado donde hemos visto la tierra agrietada.
Trocear para secar. En el laboratorio de la Granja Agrícola del cabildo lanzaroteño, la bióloga trocea las papas cría para ponerlas a secar.

Esporas como inóculo. Las trufas troceadas y secas se convierten en polvo, para obtener esporas que servirán de inóculo en una solución con agua.

Helianthemum canariense. La planta en cuyas raíces se alimenta la trufa del desierto en Lanzarote y Fuerteventura se cultiva en vivero (foto sobre estas líneas) y se le añade una solución de agua con esporas, antes de pasar la planta a los huertos con distintos tipos de suelo donde se está experimentando su cultivo con las esporas de la trufa del desierto o Terfezia pinoyii(foto grande en el encabezado del reportaje).
Texto y fotografías:
Yuri Millares
Vía. La Provincia, 07/04/2010
F:http://www.pellagofio.com/#repor

martes, abril 06, 2010

El lagarto gigante de Canarias, en peligro crítico de extinciónLa Musaraña Canaria, el Orejudo Canario y varias familias de mariposas y libélulas, tam

La Musaraña Canaria, el Orejudo Canario y varias familias de mariposas y libélulas, también en riesgo de desaparecer.

Los lagartos gigantes de Canarias se encuentran en peligro crítico de extinción, aunque su población va en aumento o se mantiene estable en las todas las Islas salvo en La Palma, donde no se conoce cómo evoluciona ésta frágil especie, la cual se creía desaparecida en la isla hasta que hace tres años se demostrara su supervivencia.

En el caso del Archipiélago canario y de Madeira, el incremento de la frecuencia y de la intensidad de los incendios, así como el desarrollo de las actividades turísticas y urbanísticas “son los responsables de la destrucción de importantes espacios para la cría y de los bosques de Laurisilva”.

Así se advierte en la última lista roja europea de especies amenazadas, elaborada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y cuyo objetivo es que se tomen medidas para evitar la pérdida de biodiversidad.

Financiada principalmente por la Comisión Europea, la lista se divide en unos 6.000 anfibios, reptiles, mamíferos, mariposas y libélulas en peligro y clasifica su estado desde los que despiertan una “preocupación menor” hasta los ya declarados “extintos”.

Los lagartos gigantes de Canarias se encuentran en el paso previo a la extinción, en “peligro crítico” según la lista roja de Bruselas, que no incluye datos del Lagarto Gigante de La Palma (Gallotia auaritae) por darlo por extinguido en 2006 y volver a situarlo en una situación crítica en 2008 al comprobarse su existencia.

Mejor suerte corre el Lagarto Gigante de La Gomera (Gallotia bravoana), ya que su población crece a pesar de estar también en peligro crítico de extinción. Para proteger a esta familia desde la Comisión se recomienda alejar a los gatos de su entorno y concienciar a los ciudadanos a través programas educativos.

En la misma situación vive el Lagarto Canario Moteado (Gallotia intermedia), según se explica en el informe europeo, el cual fue descubierto en 1996 en el Macizo de Teno (Tenerife) y del que se afirma que está consiguiendo incrementar su especie.

Un panorama algo peor se presenta para el Lagarto Gigante de El Hierro (Gallotia simonyi), calificado igualmente en peligro crítico desde 1996, pero cuya comunidad no asciende.

Y el que cuenta con un futuro más alentador es el Lagarto de Gran Canaria (Gallotia stehlini), que se desarrolla de forma más favorable y adquiere en la lista roja la categoría de “preocupación menor”, aunque se especifica que de momento su especie se mantiene estable, sin conseguir aumentar en número de ejemplares.

Mamíferos

En cuanto a los mamíferos del Archipiélago más amenazados, en la lista se cita a la Musaraña Canaria (conocida popularmente como ratón hocicudo) y al Orejudo Canario, un murciélago endémico de las islas occidentales.

La Musaraña Canaria (Crocidura canariensis) pasó de ser “vulnerable” en 2004 a estar en “peligro” en la actualidad, “debido a la pérdida de hábitat y a su degradación a causa de la urbanización y de la desertificación”, según el documento de la Comisión.

Esta musaraña es endémica de las islas orientales y suele encontrarse sobre todo en Lanzarote, Fuerteventura, Lobos y Montaña Clara. Su principal hábitat es el malpaís.

En peligro también sobrevive el Orejudo Canario (Plecotus teneriffae), quien al igual que la musaraña bajó un peldaño en la gravedad de su situación, desde “vulnerable” en 1996 a en “peligro” hoy en día.

En total, se estima que existan entre 500 y 2.000 unidades, después de que en 1950 su población descendiera por una fumigación aérea contra una plaga de parásitos.

Mariposas y libélulas

Las mariposas y libélulas de las Islas registradas en la lista roja europea se sitúan en mejor puesto que los mamíferos y los reptiles, al clasificarse entre las especies todavía “vulnerables”.

No obstante, el estudio indica que el cambio climático y la pérdida de hábitat amenazan de muerte al 9% de las mariposas y al 14% de las libélulas.

Entre esas libélulas vive la canaria Sympetrum nigrifemur –que se mantiene estable en su evolución– cuyo principal enemigo “es el agua que se emplea para el turismo”, indica su ficha en la lista roja.

Las mariposas isleñas que corren un riesgo mayor son la Pieris cheiranthi, la Hipparchia bacchus, la Hipparchia tilosi, la Gonepteryx cleobule y la Euchloe grancanariensis, para cuyas supervivencias se aconseja incrementar la investigación sobre la distribución de las distintas especies.

Vía: Canarias Ahora, 06/04/2010

F:http://www.canariasahora.com/noticia/126718/

Cianobacterias esenciales en la historia y el futuro del planeta

Expertos internacionales consideran que estos microorganismos no están suficientemente explorados en las Canarias.

Las cianobacterias, también conocidas como algas verdes-azules, son un grupo de bacterias muy especiales que, hace 3.600 millones de años, inventaron la fotosintesis y cambiaron drásticamente la evolución de la vida. Generaron y mantienen toda la existencia actual del planeta. Dos expertos mundiales en estos microorganismos, el matrimonio formado por Jiri Komárek y Jarka Kómarkova, quienes recientemente han visitado las islas Canarias, consideran inexploradas estas especies en el archipiélago. Él es profesor emérito de Botánica y Ficología de la Universidad de Bohemia y ella es profesora del Instituto de Hidrobiología de la República Checa. En su visita a las islas no daban crédito a la enorme biodiversidad de microalgas y cianobacterias que pudieron analizar, concretamente, en el norte de Fuerteventura, islote de Lobos y algunos barrancos del norte de la isla de Gran Canaria. "Seguramente supera con mucho la diversidad que hemos estudiado durante años en otras áreas del planeta", señalaron.

Esta pareja de científicos, que ha impartido un Curso internacional sobre taxonomía y conservación de la cianobacterias subtropicales en el Centro de Biotecnología Marina, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, han continuado viaje hacia Guatemala, al Lago Atitlán, en un programa de la Universidad de California y Naciones Unidas, donde realizarán una prospección del hipercrecimiento de cianobacterias tóxicas ocasionado por centros turísticos en los lagos habitados por comunidades indígenas.

Para Komárek estos microorganismos son fascinantes "porque combinan las características de bacteria por un lado y de planta por otra. Las cianobacterias inventaron la fotosíntesis y cambiaron la vida en el planeta", dice. "Son capaces de inyectar oxigeno en la atmósfera y permitir que se generare la capa de ozono. Son organismos que colonizan todos los ambientes: marinos, dulceacuícola, terrestres y hasta en el punto más árido del desierto del Sahara se puede encontrar tapices de cianobacterias". Además, afirma este experto, estos microorganismos, al entrar en simbiosis con otras células, crearon las células actuales de las plantas terrestres; la clorofila (el pigmento que le da el color verde) no es más que la consecuencia de la presencia de las cianobacterias en las plantas (en forma de cloroplastos). "Son por tanto el invento más revolucionario que se ha dado en el planeta, al ser capaces de robar electrones al agua y producir energía y condensar el carbono y como "residuo tóxico" producir oxigeno del que vivimos todos", dice

"Si me dejan puedo estar horas hablando de las cianobacterias", advierte el veterano intestigador, de casi ochenta años " y puedo explicar a través de ellas todo lo que nos rodea, el paisaje y hasta a nosotros mismos. Son microorganismos muy antiguos y no han cambiado desde sus orígenes hace 3.600 millones de años. Pero éstos son los responsables de la evolución en la tierra."

Vida sin sexo

Las cianobacterias no mueren porque se reproducen sin sexo (el sexo inventó la muerte). Sin embargo, Komarek resalta la enorme adaptabilidad de estos microorganismos, que viven en unas condiciones increíbles: en fumarolas a setenta grados, en aguas ácidas, dentro de las rocas de la Antartida, en costras del desierto, en lagunas hipersalinas, y crecen en simbiosis con líquenes y plantas. También destaca que son los únicos organismos capaces de fertilizar los suelos con nitrógeno que esculpen el paisaje porque forman y rompen las rocas, construyen físicamente las playas, las montañas, etcétera.

Gracias a dos técnicas recientes -la microscopia electrónica y la biología molecular- se ha revolucionado la taxonomía de las cianobacterias y ha cambiado drásticamente la percepción de su importancia climática a escala global y de su biodiversidad. "Ahora esta todo por decidir y necesitamos aclararnos sobre la biodiversidad de estos microorganismos que mantienen la vida en este planeta", dice Komárek. Él ha publicado recientemente varias investigaciones sobre cianobacterias que viven en zonas glaciares, extremófilas -como su nombre indica son microorganismos que habitan en condiciones extremas de temperatura y ambientales, en este caso de frío- que pueden pervivir en zonas antárticas dentro de las rocas, a menos 120 grados centígrados. Y mientras que a las plantas y a los animales les es imposible vivir por encima de 40 grados, las cianobacterias logran sobrevivir permanentemente en aguas termales a más de 80 grados centígrados. Por ello, los extremofilos se han convertido en objeto de estudio de la NASA y de la Agencia Europea del Espacio (ESA), especialmente para proyectos de terraformación que pretenden hacer habitables planetas mediante su inoculación con cianobacterias, con finalidad de que se genere, nuevamente, un planeta Tierra.

Hidratar el Sahara

Guillermo Garcia-Blairsy, catedrático de biología vegetal de Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y director del Centro de Biotecnología Marina, anfitrión y coordinador del curso internacional que sobre cianobacterias se ha celebrado recientemente en dicha universidad, considera que es necesario investigar y conservar las cianobacterias y microalgas del Archipiélago, "si queremos contar con un futuro en las Islas". Él no se cansa de repetir que "con sol y agua de mar se puede "cultivar algo más que turistas" y que la principal alternativa económica para Canarias (y el Sahara) es desarrollar un nuevo ecosistema bioindustrial basado en policultivos marinos integrados (peces no carnívoros, crustáceos, macroalgas, microalgas, plantas halofitas, manglares y cianobacterias).

Consolidar el Banco Nacional de Algas y el inicio de un programa de I+D+I permitiría, según García-Blairsy, rehidratar el desierto del Sahara, un proyecto que denomina Green Desert y que promueve la Fundación Bioagramar. "En la Universidad de San Diego, en Estados Unidos, están realizando un gran trabajo en este ámbito científico-tecnológico-empresarial del mundo de la algología aplicada. En Canarias tenemos por el momento unas condiciones ambientales formidables y deberíamos no perder el tren", asegura el científico. "Actualmente, existen plantas y microalgas en ambientes naturales con enormes potenciales, pero la erosión genética (pérdida de biodiversidad) es vertiginosa", añade, y pone como ejemplo el Saladar de Bristol, en el norte de Fuerteventura "un lugar que frecuento, y que en unos pocos años ha perdido una gran parte de su biomasa y biodiversidad marina."

Garcia-Blairsy es optimista y cree que la crisis es una gran oportunidad para que las autoridades apuesten por esta investigación, que supondría una alternativa económica viable al monocultivo de la construcción y el turismo, dando paso a una nueva fuente de energía, con algas como biocombustible, y a la emergencia de todo un nuevo ecosistema industrial destinado al consumo humano, pienso y bioactivos.

Este investigador espera hacer realidad su proyecto Green Desert, donde, además del BNA (Banco Nacional de Algas), se potencie la Fundación Agramar y se haga realidad el Centro Tecnológico en Arinaga , al sur este de Gran Canaria, con aproximadamente 11 hectáreas. Posteriormente, si esto funciona, está previsto el desarrollo de un Parque Industrial en Fuerteventura de aproximadamente unas 300 hectáreas y por último, se daría el salto a su sueño, un proyecto de cooperación en el desierto del Sahara (comenzando por los 3.800 kilómetros cuadrados de las sebjas de Mauritania, zonas interiores que antiguamente se inundaban con aguas salobres), que García-Blairsy define como la mejor manera, sin duda, de comenzar la rehidratación del desierto.


Microalgas de importancia ecológica y económica

Ser una eminencia en microalgas no es fácil. En el caso de Michael Melkonian, Catedrático del Instituto de Botánica de la Universidad de Colonia (Alemania) y director de la Colección de Algas más importante de Europa, conlleva una dedicación de más de 35 años de investigación.

Preservar lo que no se ve (las microalgas) y conservar algunas costas vírgenes es casi una plegaria para este botánico, quien durante dos días visitó la zona norte de la isla de Fuerteventura. Sorprendido por la gran biodiversidad de microalgas -principal fuente de la fotosíntesis- pide a los responsables locales que se preocupen por comprender su importancia ecológica y económica.

Melkonian ha pasado media vida llevando a cabo programas de prospección, aislamiento e identificación de microalgas por todo el mundo y su experiencia confiere relevancia a lo que ha podido observar en Fuerteventura y el islote de Lobos.

Según este científico, al año se describen para la ciencia entre 200 y 300 nuevas especies de microalgas, en su vida profesional ha aislado cerca de unas mil especies.

Una de las palabras que hacen brillar los ojos de Michael Melkonian es endosimbiosis; sus publicaciones sobre este tema y nuevas estrategias evolutivas le han valido gran reconocimiento. Resume este concepto señalando que la vida es un organismo dentro de otro, "el crecimiento de una célula en otra, todos los animales y plantas son endosimbióticos, todos dependemos de la combinación y unión de las bacterias". Investiga así como estos micro organismos protistas adquieren nuevas funciones bioquímicas y por lo tanto, una importante fuente de innovación genética.

Sobre la importancia de las micro algas, Melkonian señala que producen aproximadamente el 50% del oxigeno y la biomasa del planeta, más que las selvas, y debemos ser conscientes de su potencialidad. En Japón es uno de los alimentos más básicos, tanto como las patatas en Europa. Esto es porque en occidente estamos más volcados en los ecosistemas terrestres y no en los marinos, por puro desconocimiento apunta el científico.

Vía. El País, 06/04/2010

F:http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Cianobacterias/esenciales/historia/futuro/planeta/elpepusoccie/20100401elpepusoc_8/Tes

Desafío extremo para las aves

El 20% de las especies está en peligro de extinción por el cambio climático

El cambio climático está provocando en las aves, desde las últimas décadas, unos efectos similares a los que produjeron varios milenios de glaciaciones. Al igual que entonces, las especies capaces de adaptarse al entorno serán las que, a medio plazo, sobrevivirán. Las que no lo hagan tienen muchas probabilidades de extinguirse o, al menos, que su población sufra un grave descenso. Peter Marra, investigador del centro Smithsonian para la investigación de las aves migratorias en Washington (EE UU), cree que la situación de las aves es "muy preocupante" y que, en el próximo medio siglo, "veremos cambios muy importantes". Ian Newton, de la Universidad de Oxford, va más allá: "Los expertos hablan de que el 20% de las especies de aves podrían extinguirse, yo creo que ese sería el máximo".

Los expertos reunidos en Algeciras para el segundo congreso de migración de aves y cambio climático trataron los efectos del calentamiento global en las aves y constataron que una especie de ave, la curruca capirotada, ya ha experimentado cambios genéticos para adecuarse a la nueva situación climática. El investigador de la Universidad Complutense Francisco Pulido es el responsable de esta investigación.

El cambio climático está planteando un desafío extremo a las aves, que tienen dos opciones: mutar para adaptarse a la nueva situación o cambiar su comportamiento y su hábitat. Las que no puedan hacerlo evolutivamente tendrán que cambiar tanto sus zonas de cría, como su invernada y los tiempos en que éstas se producen. Los más de 200 expertos reunidos en Algeciras han debatido estos cambios y Miguel Ferrer, presidente de la Fundación Migres (organizadora del evento) ha asegurado que más de 20.000 millones de aves están cambiando ya sus hábitos migratorios. Entre las aves más afectadas por su poca capacidad de adaptación se encuentran especies pequeñas como el colirrojo y el papamoscas cerrojillo, cuyas poblaciones ya se han reducido hasta un 80% en los países del centro de Europa.

El presidente de Migres asegura que el estrecho de Gibraltar es un laboratorio inigualable de observación de las aves -en sus escasos kilómetros confluyen dos mares, corrientes, y es atravesado cada año por más de 30 millones de aves de 380 especies- y cree que estos animales son un instrumento perfecto para medir los efectos del cambio climático y una oportunidad para conocer el escenario futuro e intentar evitarlo.

Las aves están cambiando las fechas de migración, acortando las distancias y con ellas muchas posibilidades de aumentar la biodiversidad. Ferrer cree que peligra "el propio fenómeno de la migración". La cigüeña blanca, por ejemplo, está dejando de emigrar a África y se queda en España, donde sus ratios de población están aumentando considerablemente. También han dejado de cruzar el Estrecho y se consideran sedentarias a causa del calentamiento global el águila calzada y la culebrera.

En el otro sentido, también hay aves que tradicionalmente se quedaban en África y ahora están llegando a Europa, como el buitre de rupell o el ratonero moro. Pero no sólo modifican su comportamiento las aves migratorias; Ferrer asegura que el 39% de las especies sedentarias estudiadas también ha cambiado sus áreas de reproducción.

Los expertos ornitólogos han valorado los adelantos tecnológicos. "Hemos podido realizar el seguimiento de la aguja colinegra, un ave que recorre más de 17.000 kilómetros sin parar gracias a la nueva tecnología", afirma Ferrer.

CRISTINA CASTRO - Cádiz

Vía: El País, 06/04/2010
F:http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Desafio/extremo/aves/elpepusoc/20100406elpepisoc_7/Tes

Océanos con memoria

Los investigadores españoles viajarán en el buque Hespérides. |  CSIC

Los investigadores españoles viajarán en el buque Hespérides. | CSIC

Las profundidades marinas ocultan misterios que pueden determinar el devenir del planeta. Sus aguas viajan por todo el planeta, y llevan con ellas todo el conocimiento que aporta una experiencia de 700 años. Cada molécula de H2O es capaz de recordar las circunstancias climáticas de tiempos remotos y, como un oráculo, predecir cuáles serán las condiciones atmosféricas en las que vivirán las generaciones venideras.

"El océano es un corazón que bombea el agua para que recorra todo el planeta"

Si las ninfas griegas cuidaban de jardines hermosos y remotos, los científicos que, capitaneados por el Centro Superior de Investigaciones Científicas español, subirán a bordo del buque oceanográfico Hespérides el próximo 5 de abril en la costa brasileña, intentarán desentrañar el papel que el inmenso y desconocido jardín submarino tiene en el cambio climático. Es el trabajo de campo dentro de la campaña ‘Memoria Oceánica del Clima’, MOC2.

La travesía durará 42 días, y recorrerá el océano desde Fortaleza, al noreste de Brasil, hasta Mindelo, en Cabo Verde. Durante ese mes y medio los investigadores recogerán muestras de más de 300 puntos, y analizarán su temperatura y salinidad. También lanzarán 14 boyas instrumentadas al mar, que proporcionarán datos sobre las corrientes de los vientos y marinas, las olas y la temperatura y salinidad de las aguas intermedias, a unos 100 metros de profundidad, durante los próximos dos años.

"El hombre no es el único responsable del cambio climático, pero está rompiendo el ciclo natural"

El océano es un elemento en constante transformación. El agua no permanece, sino que recorre una y otra vez el globo, en corrientes cíclicas que transportan calor, nutrientes, carbono y agua dulce. La Cinta Transportadora Global o Bucle Latitudinal (Meridional Overturning Circulation, MOC, en sus siglas en inglés) es el medio de transporte de las propiedades que cada molécula de H2O acumula a lo largo de su eterna existencia.

El Atlántico ecuatorial, piedra angular de la memoria oceánica

En el Océano Atlántico, el agua es más salada en la superficie, y por lo tanto más densa en la superficie que en profundidad. En principio, eso debería provocar que se hundiera, y flotaran las aguas menos densas. Sin embargo, su temperatura más elevada facilita su permanencia en niveles superiores.

La corriente menos estudiada es la que transporta las aguas marinas del Océano Austral al Ecuador

En el invierno de ambos hemisferios, sin embargo, esta agua se enfría y se hunde. José Luís Pelegrí, director de la campaña MOC2 del CSIC, describe este fenómeno como "el bombeo del corazón, cuyos ventrículos expulsan la sangre, que recorre el organismo para volver a la aurícula". En el océano, la aurícula es el Atlántico ecuatorial, al que vuelven las aguas que han viajado hasta los polos, en un ciclo que dura unos 600 ó 700 años.

Durante su travesía, el agua atraviesa diversas profundidades, mayores a más altas latitudes, y vuelve a la superficie a la altura del ecuador. "El agua que en el Atlántico ecuatorial se encuentra a 1.000 metros de profundidad ha estado sumergida a -4.000 ó -5.000 metros", explica Pelegrí. A su regreso, es el momento de recoger los datos que ha acumulado, que ‘recuerdan’ las condiciones climáticas a las que estaba sometido el planeta cuando el líquido inició su odisea. El propósito de MOC2 es analizar la información sobre el contenido de carbono de la atmósfera o la temperatura, entre otros datos, contenida en las moléculas que tornan a la zona comprendida entre Suramérica y África.

El océano decide el clima

"A pequeña escala, es la atmósfera la que controla el clima, pero si hablamos de decenas o centenares de años, es el océano quien decide los cambios", aclara el científico, y matiza: "Se necesita más calor para calentar un litro de agua que para un litro de aire".

El cambio climático es un ciclo natural en el que el océano interviene de forma decisiva

Vivimos en una época interglaciar, en la que se forman más aguas profundas -40 millones de metros cúbicos cada segundo, "el equivalente a todas las represas de Cataluña", según Pelegrí- y el circuito es mucho más rápido. El agua más fría tiene mayor capacidad para absorber el calor, por lo que esta intensificación del ciclo supone el calentamiento del planeta.

El agua fría, además, es más rica en carbono. El CO2 es el principal responsable de la elevación de la temperatura atmosférica. "El hombre no es el único responsable del cambio climático, pero la emisión de gases de efecto invernadero rompe el ciclo natural del planeta", explica el director de MOC2, "es la acción antropogénica la que hay que frenar".

La pérdida de bosques del planeta frena su ritmo

Entre 2000 y 2010, se perdieron en el planeta 5,2 millones de hectáreas anuales (aproximadamente, el tamaño de Aragón y el País Vasco juntos). Es mucho, admite la Organización para la Agricultura y la Alimentación de la ONU (FAO), pero menos que en la década anterior, cuando la deforestación avanzaba a un ritmo de 8,3 millones de hectáreas por año. En total, los bosques ocupan el 31% de la superficie seca de la Tierra.

El estudio Evaluación de los recursos forestales mundiales 2010 reúne datos de 233 países y territorios, y es el más completo hecho nunca sobre la extensión de zonas boscosas.

La cifra es el resultado de un balance entre las extensiones destruidas para urbanizarlas o dedicarlas a otros usos agrarios (una media de 13 millones de hectáreas al año), y la creación de bosques, sean por la mano del hombre o, simplemente, porque la actividad humana no se interpone (unos 4,7 millones de hectáreas al año). Suramérica y África experimentaron las mayores pérdidas netas anuales de bosques en la última década, con 4 y 3,4 millones de hectáreas respectivamente.

Sequía

Oceanía también registró una pérdida neta, debido en parte a la grave sequía en Australia desde el año 2000, indica la FAO. Por otro lado, Asia tuvo una ganancia neta de unos 2,2 millones de hectáreas al año en la última década, fundamentalmente debido a los programas de forestación a gran escala en China, India y Vietnam, que han aumentado su superficie forestal en casi cuatro millones de hectáreas anuales en los últimos cinco años. En Norteamérica y Centroamérica, la superficie forestal permaneció bastante estable, mientras que en Europa siguió creciendo, si bien a una tasa menor que antes.

"Por primera vez, somos capaces de demostrar que la tasa de deforestación ha disminuido en el mundo como resultado de una serie de esfuerzos coordinados en el ámbito local e internacional", afirmó Eduardo Rojas, director general adjunto del Departamento Forestal de la FAO.

Claro que no todo es cuestión de balance. Que se regenere bosque está bien, pero los expertos dudan de su calidad. Las plantaciones suelen ser más pobres en biodiversidad que las masas forestales originales.

Vía: El País, 06/04/2010

F:http://www.elpais.com/articulo/sociedad/perdida/bosques/planeta/frena/ritmo/elpepusoc/20100406elpepisoc_5/Tes

Los sapos abandonaron el centro de Italia tres días antes del terremoto de 2009


Imagen de un sapo verde, 'bufo viridis'. | EL MUNDO

Imagen de un sapo verde, 'bufo viridis'. | EL MUNDO

El sapo común podría ser capaz de predecir terremotos ya que abandona el área sísmica días antes de que se produzca el temblor. La prueba la tuvieron los científicos tres días antes de que un movimiento sísmico arrasara la ciudad italiana de L'Aquila en 2009: las colonias de sapos que habitaban la capital de los Abruzos desaparecieron, alertadas por el inminente terremoto.

Aún es un misterio cómo predijeron el temblor, pero las colonias de sapos en un radio de 74 kilómetros desde el epicentro del temblor se redujeron un 96%, según publica 'Journal of Zoology'.

Ya se habían hecho estudios sobre la capacidad de predicción de los animales domésticos. Sin embargo, nunca antes se había estudiado la reacción de los animales salvajes ante sucesos tan impredecibles e infrecuentes como los terremotos.

Incluso la fauna que ya había mostrado una cierta predicción, como los peces, los roedores o las serpientes, tienden a abandonar sus colonias justo antes del comienzo del terremoto, no días antes, como hicieron los sapos de L'Aquila.

La Doctora Grant, autora del estudio, estudiaba las colonias de sapos comunes en el lago de San Ruffino, a 74 kilómetros de la ciudad, cuando se percató de que el 96% de los machos había abandonado el lugar cinco días antes de producirse el movimiento sísmico. La científica apunta que es un comportamiento extraño para los machos de sapo, pues una vez finalizada la cópula, suelen permanecer varios días en la colonia, hasta que la puesta de huevos ha finalizado.

Tres días antes del terremoto, no quedaba ningún sapo en la zona. Se encontraron huevos seis días antes de comenzar el seísmo, y de nuevo seis días después. sin embargo, no hubo puesta durante el movimiento.

Vía. El Mundo, 05/04/2010

F:http://www.elmundo.es/elmundo/2010/04/05/ciencia/1270467519.html