"Novedad. Cosa nueva y no acostumbrada. Suele ser peligrosa por traer consigo mudança de uso antiguo" (SEBASTIÁN DE COVARRUBIAS) 1539-1613

"No se desea lo que no se conoce" (NASÓN, PUBLIO OVIDIO) 43 AC-17 DC

martes, enero 05, 2010

El Estado aumenta el grado de protección de los sebadales

CONVIERTE EN ZONAS ESPECIALES DE CONSERVACIÓN 27 LIC MARINOS DE LAS ISLAS

Incluye el sur de Tenerife, origen del polémico nuevo Catálogo de Especies que pretende aprobar CC, con el puerto de Granadilla en el tintero. En doce meses, deben desarrollarse los planes de gestión.

La pretensión de Coalición Canaria de aprobar un nuevo Catálogo Canario de Especies Protegidas choca frontalmente con el Estado español. Entre las especies que verían rebajada su protección se encuentra la seba, origen de la conflictiva Proposición de Ley, por impedir con la normativa actual la construcción del puerto industrial de Granadilla.

Desde este 1 de enero, una orden ministerial convierte 27 Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) marinos y marítimo terrestres, protegidos por la Unión Europea desde 2001, en Zonas Especiales de Conservación por parte del Gobierno de España. La orden 3521 del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), publicada en el BOE el pasado 31 de diciembre, entró en vigor con la llegada del Año Nuevo, e incluye entre los 27 LIC a los sebadales del sur de Tenerife.

Se trata de los 27 LIC de la región macaronésica de la Red Natura 2000 aprobados por la Comisión Europea en 2001 y ampliados en 2008, que desde este año pasan a tener categoría nacional de Zonas Especiales de Conservación y, a lo sumo en doce meses, cada una de ellas debe contar con su propio Plan de Gestión.

La orden del Ministerio de Elena Espinosa desarrolla la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. En su artículo 6 establece que corresponde a la Administración General del Estado, a través del MARM, el ejercio de las funciones a las que se refiere el texto legislativo cuando se trate de espacios, hábitats o áreas críticas situados en zonas marinas bajo soberanía o jurisdicción nacional, respetando lo dispuesto en los Estatutos de Autonomía de las Comunidades Autónomas del litoral.

Así, la orden establece que los Planes o Instrumentos de Gestión de estos 27 LIC convertidos ahora en Zonas Especiales de Conservación deben determinar -en el plazo de doce meses- el estado actualizado de los hábitats naturales y de las poblaciones de las especies presentes por las cuales han sido declarados estos espacios marinos así como su representación cartográfica.

Del mismo modo, el Estado se compromete a través del Ministerio a detectar las amenazas que puedan afectar al mantenimiento de un estado de conservación favorable de estas especies y espacios y a definir los objetivos de conservación para cada uno de los hábitats y especies, que deberán perseguir, en todo caso, el mantenimiento de un estado de conservación favorable de los mismos.

De La Graciosa a El Hierro

En concreto, el Estado ha declarado como Zonas Especiales de Conservación que deben desarrollar cada una de ellas su propio Plan de Gestión a los LIC de La Cueva de Los Lobos, los sebadales de Correlejo y la playa de Sotavento en Fuerteventura; por su parte en Gran Canaria pasan de ser un LIC a una ZEC el área marina de La Isleta, la franja marina de Mogán, la bahía del Confital, la bahía de Gando; la playa del Cabrón, los sebadales de Güí Güí, los sebadales de Playa del Inglés y la costa de Sardina del Norte.

Los Lugares de Interés Comunitarios que han aumentado su protección en Lanzarote son los sebadales de La Graciosa, Los Jameos, Cagafrencho y los sebadales de Guasimeta. Por su parte en El Hierro, el cambio lo ha sufrido el Mar de las Calmas mientras que en La Gomera ha sido la franja marina de Santiago-Valle Gran Rey y la costa de Los Órganos.

En cuanto a la isla de Tenerife han pasado a ser una Zona Especial de Conservación el litoral de Teno a Rasca; el Roque de Garachicho; los sebadales del Sur, el sebadal de San Andrés y los de Antequeraazsí como la costa de San Juan de la Rambla y la cueva marina de San Juan.

La isla de La Palma cuenta desde el 1 de enero -según publicaba ese mismo día Europa Press- con la costa de Garafía y la franja marina de Fuencaliente como Zonas de Especial Conservación.

Vía: Canarias Ahora, 05/01/10
F:http://www.canariasahora.es/noticia/113673/

lunes, enero 04, 2010

'Bolets' ecológicos e integradores

En una granja de Sant Antoni de Vilamajor, en el Montseny, el otoño llega cada cuatro meses. Y es temporada de setas constantemente. Jugando con la temperatura y usando los residuos del bosque como materia prima, un equipo de seis personas cultiva shiitake, la segunda seta más consumida del mundo después del champiñón. La venden a restaurantes de lujo por 14 euros el kilo y ya han creado su propia marca. El ideólogo y coordinador del proceso de elaboración de este producto gourmet es un biólogo con una amplia trayectoria agrícola y empresarial. La mayoría de sus ayudantes, sin embargo, no tiene formación ni experiencia. Son discapacitados. Son personas que encuentran en el trabajo su conexión con el mundo y una motivación superándose día a día.

El centro cultiva la seta japonesa shiitake, la segunda más consumida del mundo

Ferran, 53 años, es uno de los 7.500 discapacitados intelectuales registrados en Cataluña. Lleva media vida trabajando en el centro especial de empleo TEB. Hasta ahora lo hacía en equipo; empaquetando piezas de coleccionables, etiquetando juguetes, montando cuadernos. Desde hace casi dos años va por libre. Se ha independizado de sus compañeros. Con la única compañía de la radio, se sienta todos los días delante de una máquina cargada de serrín y cereales. "Me gusta más estar solo", afirma. Él es la segunda pieza del engranaje en la fabricación del shiitake. Se encarga de meter en unas bolsas de plástico la frondosa del bosque que, previamente, han recogido sus compañeros jardineros en el Montseny. Desde cañas hasta madera de roble, plátano, encina y castañero. "Tenemos que competir diferenciándonos de los demás", explica Francesc Martínez de Foix, director del TEB, que ha hecho de la eficiencia ambiental su caballo de batalla. Destruir los residuos del bosque, que al fin y al cabo son petróleo y, por tanto, energía, cuesta dinero. "Nosotros, en cambio, los utilizamos para elaborar productos naturales y gracias a ello hemos creado tres puestos de trabajo que esperamos ampliar a cinco".

Este año, la granja, recién estrenada, ha producido 10 toneladas de setas. En 2010, pretenden llegar a las 20. Clientes no les faltan. Además de cooperativas de consumo y mercados municipales, el TEB vende shiitake a los restaurantes más exclusivos de Cataluña, como El Bulli, El Racó de can Fabes, Hoffmann y el hotel Arts. Sirve también a casi todos los restaurantes japoneses de Barcelona.

El shiitake está de moda. Plato habitual en Japón, Estados Unidos, Canadá y China -de donde proviene-, es un producto de lujo en Europa. Bueno para el colesterol y preventivo contra muchos virus. Los trabajadores de la granja lo comen todos los días "para evitar la gripe A", bromea Carles Díaz, gerente de la marca Bolet Ben fet, que ha impulsado el centro especial de empleo.Las bolsas que Francesc ha llenado con serrín húmedo y cereales tienen que esterilizarse para que no se pudran. Después de meterlas en un saco a 120 grados de temperatura durante unas horas no queda ni un microbio vivo en su interior. Luego se enfrían y empieza la siembra. Cristina y María abren esas bolsas e introducen en ellas las semillas del hongo que producirá las setas. Después empieza el proceso de incubación. Las bolsas reposan cinco meses en una sala, a 25 grados, mientras el hongo se come el sustrato. Digiere la madera y va engordando, de manera que la bolsa se convierte en un bloque duro. "Cuando ha terminado de comer, el hongo quiere escapar y la única forma que tiene de hacerlo es liberando esporas", explica Díaz. "Entonces es cuando se crea el sombrero, cuando se hace la seta". En ese punto del proceso, 25 grados son demasiados, así que los bloques de sustrato consumidos por el hongo, ya despojados de las bolsas, se trasladan a una habitación más fresca. Se recrea el otoño. A 14,5 grados, las setas tardan una semana en salir. Y Yolanda hace el trabajo final. Corta las setas cuando están maduras y las va metiendo en cajas, separándolas por tamaños. "Salen limpias, sin tierra, sin bichos", apunta Díaz. Y al cabo de ocho días, como mucho, ya están en restaurantes y mercados.

Objetivo biomasa

El último paso en el proceso de elaboración de las setas marca Bolet ben fet no es el empaquetado. Cada semana, en la sala donde Yolanda corta los shiitakes, se acumulan decenas de hileras de bloques de madera. Los residuos del cultivo son una fuente de energía, así que el equipo de Carles Díaz los seca para quemarlos luego en una caldera de biomasa. Allí la madera se mezcla con el resto de desechos inflamables que recogen los jardineros del TEB. Estos residuos generados en las actividades agrícolas (poda, rastrojos) y en la industria agroalimentaria (cáscaras, vinazas, bagazos) producen energía si se queman. Pero las calderas de biomasa que hay en los pueblos del Montseny no se llenan con madera autóctona. A pesar de contar con una "biodiversidad mayor que la de Gran Bretaña", cuenta Francesc Martínez de Foix, la biomasa que se quema en esta zona del Vallès proviene de Reus, Borges y Valencia. En el Montseny hay más de 500 especies diferentes y los ayuntamientos cercanos a la montaña, como Sant Antoni, Sant Pere de Vilamajor y Arbúcies, tienen la infraestructura suficiente para generar energía con residuos del bosque. "El problema es que les cuesta mucho conseguir biomasa", dice Martínez.

ANNA FLOTATS

Vía: El País, 04/01/10

F:http://www.elpais.com/articulo/cataluna/Bolets/ecologicos/integradores/elpepiespcat/20100104elpcat_7/Tes


miércoles, diciembre 30, 2009

Nueva investigación sobre los abetos navideños

En esta época del año millones de personas decoran el árbol de Navidad con guirnaldas, estrellas y demás adornos, pero pocas saben que las píceas o abetos de Navidad tradicionales pertenecen a una especie con millones de años de antigüedad y que su ADN es siete veces mayor que el de un humano.

Un equipo de investigadores suecos se ha propuesto realizar un mapa genómico de la pícea de Noruega (Picea abies) mediante el proyecto más grande hasta la fecha dedicado al ADN de las coníferas.

En el proyecto, que tendrá una duración de entre cuatro y cinco años, trabajará un consorcio de investigadores pertenecientes al UPSC («Centro de Botánica de Umeå»), el Real Instituto de Tecnología (KTH) y el Instituto Karolinska, todos de Suecia. También participarán en él investigadores de Canadá, Italia y Bélgica. El proyecto recibirá una financiación de 75 millones de coronas suecas (7,2 millones de euros) de la fundación Knut y Allice Wallenberg, una organización sueca dedicada a la financiación de la ciencia.

«Que el genoma de la pícea de Suecia sea el primero en ser puesto sobre el papel es un hecho extremadamente importante tanto para la ciencia de la silvicultura como para la industria forestal de este país», afirmó el profesor Ove Nilsson del UPSC, el cual presidirá el grupo de dirección del proyecto. «Un mapa completo de los genes de la pícea revolucionará la investigación forestal sueca y nos permitirá aprovechar mejor la madera en bruto.»

Existen más de seiscientas especies de coníferas, que son árboles perennes en su mayoría y portadores de conos entre los que se incluyen la pícea y el pino. Se cree que son los árboles más viejos del mundo. Han sobrevivido a catástrofes geológicas y meteoritos, son anteriores a los dinosaurios y todavía predominan en muchas zonas del planeta.

La estructura genética de las coníferas posee una gran complejidad y su ADN se estructura en doce cromosomas. Una célula de una pícea o un pino posee siete veces más ADN que una célula humana, pero la comunidad científica aún no ha dado con una explicación a este hecho.

«La genética de la pícea es verdaderamente interesante», afirmó el director del proyecto, el profesor Pär Ingvarsson de la UPSC. «Genéticamente, los árboles se diferencian mucho entre sí y, aunque la ciencia genética sueca en este ámbito siempre ha destacado, éste es un paso de gigante hacia el logro de material de cultivo adaptado a las condiciones tan distintas que predominan en nuestro país, sobre todo ahora que nos enfrentamos al cambio climático.»

El mapa genómico de la pícea poseerá un valor económico incalculable para Suecia, puesto que este árbol domina la industria forestal del país y es su principal materia prima. El profesor Stefan Jansson del USPC declaró que «nos brindará la posibilidad de desarrollar pruebas genéticas sobre las diversas propiedades de los árboles, como por ejemplo el valor de la madera como combustible, o la resistencia de los árboles a heladas o enfermedades, como ha ocurrido con el mapa del genoma humano en el campo de la medicina.»

Los rápidos progresos en la tecnología de secuenciación de ADN durante los últimos dos años han permitido la puesta en marcha de un proyecto de mapeado del genoma de tan grandes dimensiones. «Esta iniciativa beneficiará a muchos otros científicos suecos, por lo que se puede decir que el efecto agregado final será enorme», aseguró el profesor Jan Stenlid del UPSC. «Por ejemplo, nos dotará de una capacidad sin precedentes para comprender y combatir dos males importantes que azotan la silvicultura sueca: el gorgojo del pino y la podredumbre radical.»

Vía: Cordis Europa, 30/12/09
F:http://cordis.europa.eu/fetch?CALLER=ES_NEWS&ACTION=D&SESSION=&RCN=31613

Carrera de las especies para salvarse del cambio climático

Las especies tienen que responder a los cambios que se producen en su entorno y adaptarse a ellos, o perecen. El gran cambio de escala planetaria que ahora afrontan es, obviamente, el calentamiento global, y la investigación de su respuesta es importante no sólo para anticipar qué va a suceder con la biodiversidad del planeta, sino también, tal vez, para echar una mano, al menos en los espacios protegidos, y ayudar a las especies a mantenerse al ritmo del cambio climático. Ese paso no es un concepto vago, sino una cuantificación precisa para un equipo de investigadores estadounidenses que ha calculado un índice de velocidad del cambio climático que determina cómo de rápido deben las especies desplazarse por el territorio en este siglo para adaptarse al aumento de temperatura. En concreto, la velocidad media de seguridad calculada por Scott R. Loarie y sus colegas es de 420 metros por año.

Hay que tener en cuenta que, debido al calentamiento global, se desplazan los patrones climáticos hacia las latitudes altas del planeta y hacia las elevaciones del territorio.

La nueva investigación, dada a conocer en el último número de la revista Nature, muestra que la velocidad de cambio climático no es, obviamente, igual para todas las especies, topografías y ecosistemas. Por ejemplo, para los entornos montañosos, en los que la temperatura varía con un pequeño cambio de cota, basta con que las especies se desplacen 10 metros por año para mantener el paso del calentamiento, así que cabe esperar que el siglo que viene aumentará la biodiversidad en las zonas de montaña. Algo inferior incluso es la velocidad necesaria en los bosques tropicales y subtropicales de coníferas.

Sin embargo, en los territorios planos, especialmente en desiertos, en manglares y en zonas pantanosas de pradera y en la sabana, la velocidad requerida es superior, hasta 1,26 kilómetros por año para estas últimas.

"Un aspecto importante de estos resultados es que nos permiten evaluar cómo responderán nuestras áreas protegidas actuales a los intentos de conservar la biodiversidad ante el cambio climático", explica Healy Hamilton, uno de los autores de la investigación.

Con estos datos en la mano, los especialistas calculan que sólo un 8% de los espacios protegidos en el mundo tendrán, dentro de 100 años, las mismas condiciones climáticas que hoy. Las zonas altamente modificadas por la acción humana que rodean a las áreas protegidas dejan sin espacio de fuga a las especies, que no pueden desplazarse a nuevos territorios que tengan condiciones favorables para sobrevivir. También la fragmentación del terreno pone barreras infranqueables para muchas especies.

"Hay, no obstante, notables diferencias regionales", advierten los investigadores. "El pequeño tamaño y la fragmentación del territorio en la mayoría de las áreas protegidas de bosques de tipo mediterráneo hacen que esos hábitats sean especialmente vulnerables". En los entornos con velocidades más bajas (como los montañosos) las áreas de protección requeridas para conservar las especies y ecosistemas pueden ser de tamaños moderados.

Los autores de la investigación, pertenecientes a prestigiosas instituciones estadounidenses (Academia de Ciencias de California, Carnegie Institution, Universidad de Stanford y Universidad de Berkeley), advierten que lo que ellos han elaborado no es un indicador de migración de las especies, sino un índice de velocidades relativas para seguir el paso del calentamiento. Ellos se han centrado en los cambios de temperaturas medias anuales, pero añaden que también han realizado análisis basados en los regímenes de precipitaciones y que muestran patrones similares.

Tampoco cabe ir a buscar en este trabajo la respuesta sobre el futuro de especies concretas. Pero los investigadores advierten que las especies que tienen un rango amplio de tolerancia a la temperatura pueden, obviamente, adaptarse al calentamiento en su zona habitual sin necesidad de desplazarse. Sin embargo, para las que son más estrictas en sus necesidades vitales, la velocidad de cambo climático calculada es un buen indicador del ritmo del desplazamiento obligado para evitar su extinción.

Loarie y sus colegas han hecho sus indicadores combinando los modelos de proyección climática con los datos de clima actual y los gradientes de temperatura en todo el mundo. Ellos han aplicado varios escenarios de emisiones (los climatólogos trabajan con escenarios posibles de futuro definidos por factores socioeconómicos, uso energético, tecnologías, población, etcétera), pero se han centrado especialmente en el denominado A1B, que describe un mundo venidero con crecimiento intermedio de los gases de efecto invernadero.

Lo que está claro, recalcan los expertos, es que, para conservar la biodiversidad, hay que contener el calentamiento, pero también hay que tomar medidas de gestión y planificación de los espacios protegidos, para lo cual es útil la investigación de los californianos. "Hay que ralentizar el gradiente temporal del cambio climático reduciendo las emisiones, con lo que se aumenta la capacidad de las plantas y los animales para dispersarse por las reubicaciones que se hagan, o incrementar el tamaño de las áreas protegidas mediante corredores de hábitats y nuevas reservas", concluyen Loarie y sus colegas.

ALICIA RIVERA

Vía. El País, 30/12/09

F:http://www.elpais.com/articulo/futuro/Carrera/especies/salvarse/cambio/climatico/elpepusocfut/20091230elpepifut_1/Tes

viernes, diciembre 25, 2009

Un vistazo a la “cordillera fantasma” de la Antártida

Un equipo internacional de científicos presentó al público las primeras gráficas de una de las cordilleras más enigmáticas de la Tierra, la Gamburtsev, una serie de cumbres totalmente enterrada debajo de la capa de hielo de la Antártida

Los investigadores pasaron dos meses analizando la región y presentaron los resultados del estudio en la conferencia anual de la Unión Geofísica Estadounidense.

Según los científicos, las montañas sumergidas son mucho más escarpadas de lo que se pensaba y también tienen una forma más lineal de lo que sugerían los escasos datos recogidos en el pasado.

La nueva investigación también revela un posible origen de la cordillera cuya existencia ha sido un misterio para los científicos desde hace 50 años.

“Con una estructura lineal, esta cordillera es más parecida a los Alpes o a los Apalaches” explicó a la BBC el doctor Michael Studinger, del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty (LDEO) de la Universidad de Columbia en Nueva York y quien participó en el estudio.

“Estas son cadenas montañosas que se formaron por la colisión de placas tectónicas” agrega.

Pero el científico subraya que la investigación todavía está en sus primeras etapas y que el equipo publicará su análisis final próximamente en una revista científica.

Hallazgo sorpresa

El doctor Studinger es uno de los principales científicos del llamado Proyecto de la Provincia Gamburtsev de la Antártica (AGAP).

Las montañas fueron descubiertas en 1958 por un equipo soviético y recibieron su nombre en honor al geólogo ruso Grigoriy Gamburtsev.

Fueron detectadas por sorpresa ya que se pensaba que el lecho de roca en medio del continente Antártico era relativamente plano.

Su hallazgo provocó que muchos especularan que las Gamburtsev podrían ser una vieja cuna de volcanes que habían logrado emerger perforando la corteza de la Tierra, casi de la misma forma como brotaron las islas hawaianas en medio del Pacífico.

Desde entonces la cadena se ha convertido en tema de intenso debate científico porque se cree que son el punto de nucleación, hace 30 millones de años, de las enormes capas de hielo que hoy cubren el Antártico.

Su estudio ha sido extremadamente difícil porque las condiciones de la región son brutales. Las temperaturas pueden llegar a los menos 80 grados centígrados.

En la nueva investigación se utilizaron dos aviones Twin Otter para volar sobre la remota región y recoger los datos.

Los aviones volaron sobre las cumbres escondidas recorriendo un total de 120.000 kilómetros.

Reunieron información sobre la gravedad, magnetismo y espesor del hielo, tomaron imágenes del lecho de roca y de las capas dentro del hielo y trazaron con un rayo láser un mapa de la superficie de la capa de hielo.

“Hemos llegado a un punto en el procesamiento de datos que nos permitirá comenzar el trabajo de análisis científico” afirma el doctor Studinger.
Avión Twin Otter

Enorme grosor

El hielo más superficial que cubre las montañas es de cientos de metros de espesor, dice el científico. Y el hielo más profundo que logró detectarse es de cerca de 4.800 metros de espesor.

Las montañas están ubicadas a unos 2.500 metros sobre el nivel del mar.

Ahora está claro que la cordillera tiene una estructura lineal definida y que tiende a inclinarse predominantemente hacia el noreste.

Los datos también revelan un panorama muy escarpado con cumbres altas y valles profundos que han sido transformados en el pasado por ríos y hielo.

“Antes de que contáramos con estos datos no podíamos ver los valles, y por lo tanto no teníamos forma de cuantificar el papel de los procesos fluviales y glaciales, que son clave para el entendimiento de la criósfera y la evolución climática” dice el doctor Fausto Ferraccioli, del Sondeo Británico del Antártico.

El estudio de lo que ocurrió en estos valles, agrega, podría ofrecer claves sobre qué tan rápido se cubrieron de hielo las montañas Gamburtsev.

La investigación también detectó bolsas de agua líquida en la base del hielo y los científicos tratarán ahora de identificar si esas lagunas están interconectadas.

“Estamos viendo evidencia de agua en el mismo centro de la capa de hielo” afirma el doctor Robin Bell, también del LDEO.

“Estamos muy emocionados porque ahora podremos usar estos datos para investigar cómo es que los valles que fueron forjados por ríos y después estampados por glaciales están ahora conduciendo agua debajo de la capa de hielo”, agrega el científico.

Además, el doctor Ferraccioli afirma que quizás es posible encontrar un lugar donde pueda perforarse el hielo para recoger información sobre el antiguo clima del Antártico.

“Podría haber hielo de hasta 1,5 millones de años de antiguedad” afirma el investigador.

“Tendremos que analizar las capas de hielo y creo que eso será un gran desafío porque la topografía es muy agreste y las capas están muy apretadas”, agrega el investigador.

F:http://axxon.com.ar/noticias/2009/12/un-vistazo-a-la-cordillera-fantasma-de-la-antartida/

Microbios sobreviven 30.000 años dentro de un cristal de sal

Unos frugales microbios encerrados en un cristal de sal sobrevivieron durante 30.000 años alimentándose de los restos de algas que se encontraban atrapados junto con ellos. Este es el ejemplo más convincente hasta la fecha de supervivencia a largo plazo

Brian Schubert, un microbiólogo de la Universidad de Hawaii en Manoa, y sus colegas, estudiaron los cristales de sal en un núcleo de sedimento del Valle de la Muerte en California. Los cristales contenían diminutas bolsas de líquido, y el equipo descubrió en las muestras que en éstos medraban colonias de archaeas vivas. El equipo dató el líquido como de entre 22.000 y 34.000 años de antigüedad (Geology, vol 37, p 1059).

Esta no es la primera vez que se han cultivado microbios a partir de bolsas de líquido atrapado dentro de sal. Un equipo reportó lo mismo con líquido fechado a una antigüedad de 250 millones de años. Sin embargo, estos resultados fueron cuestionados porque los cristales de sal podrían haberse disuelto y recristalizado con el tiempo, atrapando microbios modernos.

En contraste, Schubert, dice que la estructura de sus cristales indica que se formaron en un lago hipersalino. Como no ha habido un lago permanente en el Valle de la Muerte por lo menos desde hace 10.000 años, esto sugiere que no ha tenido lugar una recristalización, respaldando la idea de que los cristales —y por lo tanto, los microbios dentro de ellos— son en realidad tan viejos como parecen, dice Robert Hazen del Instituto Carnegie para la Ciencia en Washington DC, que se muestra escéptico con las reivindicaciones anteriores.

Por otra parte, Schubert cree que puede explicar cómo su microbios lograron mantenerse con vida tanto tiempo. Cada cristal con archaeas vivas tenía también en us interior células muertas de un alga de lagos salados conocida como Dunaliella, que contienen altas concentraciones de glicerol. Los científicos sugieren que el glicerol se había filtrado fuera de las células y que las archaeas han vivido de esto.

Las células de Dunaliella son un alimento tan bueno que los microbios pudieron vivir mucho tiempo, más de 30.000 años, dice Schubert. Él calcula que una sola célula de Dunaliella contiene suficiente glicerol como para satisfacer las necesidades mínimas de una archaea durante 12 millones de años. “Tenemos inclusiones con docenas de estas células de alga dentro y sólo un par de archaeas, por lo que tienen básicamente una fuente ilimitada”, dijo.

Si es así, es probable que los microbios pudiesen sobrevivir dentro de cristales de sal durante cientos de millones de años, como pretendían los estudios anteriores. Aunque, como Schubert advierte, “es un salto muy grande pasar de 30.000 años a 250 millones de años”.

F:http://axxon.com.ar/noticias/2009/12/microbios-sobreviven-30000-anos-dentro-de-un-cristal-de-sal/

Un tesoro de 290 especies 'rescatado' en un año

Los expertos aventuran que hay unos dos millones de especies sobre la Tierra. Ésta es una estimación que nunca será exacta porque, al mismo tiempo que algunas desaparecen fruto de la acción de la más destructora de todas ellas, la humana, otras nuevas salen a la luz, precisamente por su esfuerzo. Este último es el caso de los investigadores que trabajan para el real jardín botánico Kew, en Londres, que en sólo un año han descubierto 290 especies desconocidas para la ciencia, desde árboles gigantescos hasta milimétricos hongos.

Los botánicos de la afamada institución, en la que están las colecciones de Charles Darwin y hasta siete millones de especímenes de flora desecados, han encontrado sorprendentes ejemplares pateando las selvas del planeta y escalando montañas, pero también paseando por sus propios invernaderos. Fue allí donde un día se halló una planta de flores rojas y blancas que nadie había bautizado.

Stephen Hopper, director del Kew Garden, no cabe en sí de gozo ante tantos hallazgos, justo el año que celebran su 250 aniversario y a las puertas del que será el Año Internacional de la Biodiversidad, el 2010. "Estos hallazgos nos dicen que queda mucho por documentar y que hay que hacerlo y apoyar este trabajo para poder conservar toda la biodiversidad", apunta Hopper.

De hecho, muchas de las recién descubiertas especies ya están en extinción. Es el caso de tres diferentes árboles gigantescos del Parque Nacional de Korup (Camerún). Entre ellos, un 'Berlinia korupensis' de 42 metros de altura, del que únicamente se han encontrado 17 ejemplares. Sus espectaculares vainas (de 30 centímetros) explotan para dispersar las semillas a su alrededor, pero no pueden sobrevivir a la tala.

Si el 'Berlinia' es la nueva especie más grande, unos hongos de menos de un milímetro, recogidos en Australia en 1988, pero estudiados ahora en Kew, son los más pequeños. Por su tamaño, recubren la madera como lo haría una pintura, pero favorecen su descomposición y facilitan el reciclaje de sus nutrientes. También se han descubierto otras dos especies que en lugar de utilizar la energía del Sol utilizan la de unos hongos subterráneos.

Nuevas orquídeas

Respecto a las orquídeas, sólo en un año el real jardín botánico británico ha añadido 38 nuevas especies a un listado de más de 25.000. De ellas, 13 fueron localizadas en una pequeña área de Borneo, un paraíso que está siendo devastado por los cultivos de palmeras de aceite (para biocombustible y otros productos).

Uno de los árboles gigantes de Camerún.|Kew Garden

Uno de los árboles gigantes de Camerún.|Kew Garden

Otra sorpresa son las 24 nuevas especies de palmeras de la lista, una de ellas con 25 metros de alto, en Papúa Nueva Guinea, si bien la mayoría son más pequeñas y provienen de Madagascar, una isla donde la feroz deforestación destruye al año casi 300.000 hectáreas de bosque. De hecho, menos del 10% de la vegetación malgache original está intacta. Los botánicos se temen que en unos años desaparezca el 90% de las palmeras: de una de las recién descubiertas sólo hallaron 10 ejemplares.

En 2009 también se encontró una esquiva planta acuática con esporas muy primitiva, bautizada como 'Isoetes eludens'. Fue en Sudáfrica. Siete años han tardado en dar con ella, pero habitaba en unas piscinas rocosas que se forman en las montañas y que pronto serán historia debido al cambio climático. De ahí, recuerdan, la urgencia de recolectar semillas que aseguren su conservación, después de sobrevivir 150 millones de años.

En peligro también está un nuevo tipo de ñame, de un metro de largo, del que sólo se han encontrado 200 plantas en Sudáfrica, porque se utiliza en la zona para curar el cáncer.

Quizás, el hallazgo más curioso fue el que se hizo, por casualidad, en un invernadero del jardín de Kew, una planta africana que llegó con una colección recogida hace más de 50 años y que aún no tenía nombre. El botánico Iain Darbyshire se tropezó con ella un día durante su hora del almuerzo y, sin salir de casa, la estudió y la puso nombre: Isoglossa variegata.

Café adaptado al clima

El largo listado de hallazgos del 2009 en el jardín botánico de Kew incluye especies que podrían tener una gran utilidad en el futuro. Entre ellas, las siete nuevas plantas de café salvaje, nativas de las montañas del norte de Madagascar.

Dos de ellas (Coffea labatti y Coffea pterocarpa) tienen sus frutos con una especie de alas que les permiten volar y navegar por los ríos que se forman durante las lluvias torrenciales, una adaptación que permitió su dispersión y las hizo visibles a los lemures, que se las comen. También se han encontrado dos especies con pelos en los frutos para protegerse del sol en la estación seca.

Otras dos plantas de café destacan por el tamaño de sus semillas, más de doble que el Coffea arabiga, utilizado en el comercio mundial. "El café es el segundo producto más vendido en el mundo y 25 millones de granjas dependen de su producción, así que es particularmente importante encontrar especies que se adaptan al cambio climático y pueden aumentar la producción", señala el botánico Aaron Davis, experto en estas plantas.

Davis recuerda que el 70% de las especies de este producto están en peligro de extinción y algunas desaparecerán antes de que sepamos de su existencia.

En la familia de los tintes, los botánicos han encontrado 14 tipos de añiles de la familia de los índigos. Sus descubridores recuerdan el importante rol comercial que han tenido estos productos en la historia y que son capaces de combinarse con otros tintes naturales y artificiales. De las 14 nuevas especies, 11 podrían extinguise.

Menos útil, pero muy bella, es una nueva flor de la pasión de la Amazonía. Dicen los botánicos que es la preferida de los colibrís.

Rosa M. Tristán | Madrid

Vía. El Mundo, 24/12/09

F:http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/22/ciencia/1261509905.html

lunes, diciembre 21, 2009

Campo magnético de la Tierra y datación arqueológica

Investigadores del grupo de Paleomagnetismo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han desarrollado un modelo de campo magnético terrestre en la región europea que permite datar de forma absoluta estructuras arqueológicas de los últimos tres mil años de antigüedad.

El campo magnético de la Tierra es un ente Físico cuya fuente de energía se encuentra en el núcleo externo de la Tierra, a unos 2.900 kilómetros de profundidad. Este núcleo externo, al encontrarse en un estado semifundido debido a las altas presiones y temperaturas existentes, permite la circulación de partículas ionizadas que dan origen a este campo magnético. Una de las características que hace que este campo sea de especial interés es su carácter grabador. Las rocas tienen la capacidad de almacenar la información del campo magnético terrestre existente en la época de formación de las mismas. Por tanto, si analizamos el campo magnético registrado en una roca de hace doscientos millones de años, podemos obtener las características del campo magnético de la Tierra de hace doscientos millones de años. Al estudio del campo magnético en el pasado a través de registros pétreos se le conoce como 'paleomagnetismo', y si ese estudio se restringe sólo a material pétreo usado en la construcción de hornos, termas, hogares y demás estructuras arqueológicas, se le denomina 'arqueomagnetismo'.

Esta disciplina empezó a tomar forma a inicios del siglo XX, cuando investigadores franceses aplicaron los métodos paleomagnéticos a estructuras arqueológicas analizando las características del campo magnético en los últimos dos mil años y definiendo curvas de variación de los parámetros que definen al campo magnético: declinación, inclinación e intensidad magnética.

Desde entonces numerosos estudios arqueomagnéticos han permitido que en la actualidad se cuente con curvas de variación del campo magnético en diferentes regiones o países europeos (como son las curvas de Francia, Reino Unido, Iberia, Alemania, Italia, Bulgaria, Hungría, Austria...).

Existe una cierta relación entre ellas, pero no muestran la misma información, ya que el campo magnético de la Tierra, además de variar en el tiempo también lo hace en el espacio, por lo que el campo magnético registrado, por ejemplo, en Madrid en el siglo XV, es diferente al registrado en Roma en el mismo siglo.

Estas variaciones del campo magnético en el pasado permiten que se pueda utilizar como herramienta de datación arqueomagnética al igual que el bien conocido método del carbono 14.

Uno de los grupos encargados de estudiar el pasado del campo magnético de la Tierra en la región de Iberia y norte de África es el Grupo de Paleomagnetismo de la Universidad Complutense de Madrid. Este grupo de investigación, centrado principalmente en estudios de paleomagnetismo, inició sus primeros pasos en este campo en los años 90.

La densidad de datos arqueomagnéticos ha crecido exponencialmente en nuestro país y ello ha permitido generar la primera curva de variación del campo magnético para los últimos tres mil años en la península Ibérica.


Sin embargo un nuevo método físico-matemático de modelización ha permitido generar el primer modelo de campo magnético terrestre a escala continental abarcando toda la región europea, norte de África y la parte occidental de Asia. El modelo, desarrollado por los integrantes de este grupo de la Universidad Complutense, permite obtener las características del campo magnético terrestre en cualquier punto de la región anteriormente descrita y en cualquier instante de tiempo contenido en los últimos tres mil años (desde el año 1000 a.C. hasta el 1900 d.C.).

Una de las aplicaciones directas del modelo de campo magnético, al que han bautizado como 'modelo regional scha.dif.3k', es la datación arqueomagnética. Cuando en una estructura arqueológica capaz de registrar el campo magnético de la Tierra no se conoce su edad, un análisis del campo magnético grabado y comparado con los valores del campo magnético dados por este modelo permitirá establecer un rango de edad para esta estructura. El método empleado en la datación es similar al del carbono 14: comparar estadísticamente los datos obtenidos de la estructura arqueológica con aquellos proporcionados por el modelo. Esto da como resultado una función de probabilidad que indica la edad de la estructura.

La técnica de datación a través de este modelo ya ha sido aplicada con éxito en diferentes estructuras arqueológicas distribuidas en todo el continente y zonas vecinas. Recientemente se ha datado un horno encontrado en la ciudad de Túnez. En este caso, la datación por carbono 14 fue inviable y, sin embargo, la estructura mostró potencial para un análisis arqueomagnético. Después del análisis y de la comparación con el modelo regional magnético, se estableció una edad para la estructura entorno al año 1100 d.C.

"Modelos de campo magnético terrestre para la datación arqueológica" es uno de los textos ganadores del II Concurso de Divulgación Científica de la UCM.

Francisco Javier Pavón-Carrasco

Vía. Madri+d, 21/12/09
F:http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=42051

¿Sólido como la roca?

La debilitación de una falla geológica y la probabilidad correspondiente de que se produzca un seísmo dependen en gran medida de la composición de la roca en la que está situada la fractura y de la distribución de minerales «débiles» que la componen, según sugiere un nuevo estudio publicado en la revista Nature y cofinanciado por la UE.

Sus autores, procedentes de Italia y Estados Unidos, realizaron experimentos de fricción en rocas de la falla Zuccale, en la isla de Elba (Italia), para demostrarlo.

Parte de la investigación se financió mediante una subvención para principiantes del Consejo Europeo de Investigación (CEI). El proyecto UNSEMS («Desvelar los secretos de los terremotos: estudio multidisciplinario de los procesos fisicoquímicos de los ciclos sísmicos») recibió 2 millones de euros para ampliar los conocimientos que se poseen sobre los mecanismos que motivan los seísmos.

Los análisis muestran que en algunas fallas, a pesar de su aparente estabilidad y resistencia, se pueden producir rupturas y deslizamientos debido a la distribución de pequeñas zonas de materiales débiles como talcos y arcillas. Dichos minerales, aun en pequeña proporción, pueden reducir la fricción y por ende la estabilidad del terreno en el se encuentran.

Esto también es aplicable a estructuras rocosas foliadas o en capas, según indican los investigadores, pues cuando su foliación es muy acentuada, son mucho más débiles que las areniscas. Los deslizamientos friccionales se producen a lo largo de capas de grano muy fino compuestas por filosilicatos (minerales débiles como el talco) que ejercen como lubricante de la zona de falla.

«Las fallas normales de bajo ángulo, que tienen un buzamiento menor a 45 grados, son las problemáticas, aclaró el Dr. Chris Marone, profesor de geociencia de la Universidad Estatal de Pensilvania (Estados Unidos). «Los análisis convencionales indican que estas fallas no deberían sufrir deslizamientos, puesto que es más fácil que se forme una nueva a que se deslice en esta orientación.»

Las pruebas convencionales no aclararon este fenómeno. «La forma habitual de comprobar la fricción de las rocas de una falla se realiza extrayendo parte de ella y pulverizándola», prosiguió el Dr. Marone. «A continuación el polvo se somete a pruebas en un dispositivo que aplica fuerzas de cizalla y mide la cantidad de fuerza necesaria para desplazar los lados de la falla.»

«Por norma, en los experimentos utilizamos roca extraída de debajo de la superficie de la falla en cantidades pequeñas», continuó el Dr. Marone. «En las muestras de Elba usamos una cizalla circular para extraer una lámina de la roca en la misma orientación en la que se deslizaría en el subsuelo.»

«Estas fallas normales de ángulo bajo no parecen indicar que su movimiento será otro que un lento deslizamiento, pero en realidad podrían provocar terremotos», indicó el Dr. Marone. «Existen lugares en el centro de Italia, por ejemplo, en los que este tipo de fallas han provocado terremotos de poca magnitud.»

Vía: Cordis, 21/12/09
F:http://cordis.europa.eu/fetch?CALLER=ES_NEWS&ACTION=D&SESSION=&RCN=31596